Restaurante Ten´s en Barcelona
  

Restaurante Ten´s

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Datos de Ten´s
Precio Medio:
44 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
5.3 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
6.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas:
Precio desde 26,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


11 Opiniones de Ten´s

 

 

He estado en el restaurante de Jordi Cruz  - Angle en el Hotel Cram -  y hoy en el otro llamado ten´s, diferentes ya que uno es de plato y otro es de tapas, pero los dos buenos.

Recomiendo gastar unos 70 euros para comer, sin postre y pidiendo cerveza (dos copas por persona, en mi caso, Inedit) incluido cafe. de lo contrario tirariamos para unos 100 euros por persona.

El servicio excelente, la atencion al comensal perfecta, la espera entre plato y plato ninguna, sin espera ninguna, pedimos las ostras para empezar y entre que nos sirvieron las cervezas, las ostras a los dos minutos ya las teniamos en la mesa, pedimos bastastes platos y no tuviemos que esperar entre plato y plato en ningun momento, y todo los traian de uno, sin aglomeracion en la mesa, la mesa siempre estaba limpia de platos ya acabados, perfectamente organizado.

La comida:

La comida es muy buena, y hay elaboraciones que estan muy bien, la variedad de ostras (6) sin contar con la ostra al natural

recomendable para mi gusto la elaboracion de la ostra: la ostra tibia con "suquet" de erizos, tomates confitados y picada.

Vieira con texturas de alcachofa y perlas de soja a la naranja. La vieira marcada al punto, jugosa y le acompañan unos trozos de alcachofas con gran sabor .

las ostras muy buenas todas las probadas , pero destaca la mencionada arriba escrita.Tambien esta muy bien la ostra con mantequilla, placton, ramallo ( tipo de alga) manzana verde y vidka

Tosta de anchoa del cantabrico, tomate y crema de ajo negro , anchoa muy buena y de calidad, suave y fina

patatas bravas con espumoso de ali.oli y sofrito picante (no esta mal este plato para llenar) calidad precio, bueno.

Carabinero, helado de salmorejo y tomate cherry semiseco ( a este plato le falta elaboracion para mi gusto, el carabinero muy simplon la verdad, faltaria un ahumado de  madera de encina, haya, etc, o alguna salsa, alguna elaboracion en general, que con un producto asi, se pueden hacer maravillas asi que el plato es bueno, pero simple sin mas,  calidad/precio no lo volveria a pedir sin elaboracion).

Todos los demas platos estaban bien, pero los destacados los que menciono que volveria a pedir y pedire de nuevo si los hay segun temporada, aparte de mas diferentes para probar.

La experiencia muy, muy buena,y casi todo muy bueno, perfecto, repetiremos sin duda alguna.

J.Landeira

 

 

 

És un restaurante de tapas, pero con glamour, del conocido Jordi Cruz.
Antes que nada aclarar que no tiene nada que ver con el Restaurante Angle, que también es de Jordi Cruz, pero que está a años luz de éste.

Es un local en una zona plenamente turísitca (El Born).
Llegamos recomendados por unos amigos (tripadvisor fans) que lo definen como tapeo de nivel.

No hay manteles
Las servilletas son mini y sigo con dudas de si son realmente de tela o es un sucedáneo.
No hay pan normal, o tostado con tomate, normal, no.

Momento simpático cuando el camarero, un chico muy amable por cierto, nos comenta que las patatas bravas y las patatas en espiral, son lo mismo… sólo cambia el corte…
Simpático digo, porque dudo mucho que esa sea lo que realmente quiere transmitir el propietario y/o cocinero que pone “la marca”…. Pero bueno.

El trato es distendido, juvenil, simpático sin pasarse… el ritmo de los platos es anárquico, llegan dos de golpe, luego silencio durante un tiempo considerable (15 minutos), otros dos o tres…y así….

Sorprende que utilizan recipientes de madera y unos cocos vacíos, con toda la pelambrera… seguro que es legal (quiero pensar) pero bueno…no luce demasiado bien…y menos cuando ves que ese mismo coco en la mesa de al lado y como soporte de un postre

Detalle a parte la carta de vinos, donde encontramos un Les Brugueres, espectacular, con un precio de casi 40 euros….. aún sigo con la cara de susto….
Una persona que tiene varios restaurantes, que debe usar una central de compras propia, tiene que multiplicar casi por 3???????????? Sigo sin entenderlo…

Las tapillas tienen una RCP cara porque te cuesta detectar la extrema calidad del producto,…
No se cambian los platos y cubiertos, a menos que insistas y después de varias tapas que te han dejado el mismo inutilizable sin mezclar sabores….
Tienen café nespresso lo pone en las tazas, pero de toda su gama sólo uno fuerte y otro más suave (¿???)…supongo que añadir una carta con los cafés de la empresa que te regala las tazas es demasiado trabajo…..y no tiene sentido, claro que no…. (o sí?)

En resumen, no volveremos.
Nos costó 50 euros por cabeza más el vino, que en nuestro caso era de 24 euros, pero que si nos llegamos a emocionar y pedimos les Brugueres (que en tiendas ronda los 15 y aquí 37), pues eso, salimos por un disparate y pico….
Si quieren tapas, decidan, tapas razonables, las hay y hechas de cine (La Plata, por ejemplo) y si quieren tapas de nivel, pues Tickets … más caro sí, pero nada que ver….

Local lleno completamente con ambiente elegante, mesas bien distribuidas y amplias, sin mantel. Bien cristalería y cambio de copas.
Servicio en sala joven con fallos de rodaje como servir vino desde el otro lado de la mesa, con buena explicación de platos.

Ocho para comer con alguna cerveza previa.
Carta de vinos interesante con opciones de vino muy variadas. Posibilidad de vino por copas aisladas.
Dispone de maridaje con un vino por plato y no siendo todos los comensales de los que el vino importa, optamos por hacer nuestro maridaje en base a botellas.

Carta de comidas con dos opciones de menú de degustación (corto y largo). En caso contrario se puede optar por tapas individuales y raciones a compartir.
Especial capítulo dedicado a las ostras con hasta 7 opciones diferentes.

Al final optamos por menú para conocer la cocina del chef Jordi Cruz, aunque nos quedamos con el corto ya que teniamos cena prevista para unas horas después.
Mesa completa por exigencias del guión y porque nadie se quiere perdir esos platos creativos.
Composición del menú corto:
. nitro coctel: muy original y stético, preparado a borde de la mesa con nitrógeno líquido. Consiste en trozo de caña de azúcar para masticar y chupar (sin comer) para sacar el alcohol (ron de caña) y con helado de coco hecho al momento y con piña. Servido además en plato con forma de media caña de azúcar
. ostra a elegir composición: opté por la ostra tibia con suquet de erizos, tomates confitados y almendras tiernas. Interesantes complementos para una correcta ostra de tamaño.
. taco-steak con helado de mostaza y encurtidos: bien presentado y bien de sabor, para comer con la mano; el taco tiene forma semicilindrica y está lo crujiente necesario para mantenerse en la mano y no desparramarse por la mesa.
. chip de espiral de patata con alioli espumoso y sofrito picante. Muy original en la presentación a modo de espiral con las patatas crujientes ensartadas; dificil de comer ya que se se rompen y se extienden sobre la mesa; muy bien el alioli servido en mortero y peor el sofrito servido en minifrasco del tipo ketchup. Plato estético pero falto de consistencia.
. huevo a baja temperatura con aguila ahumada, mantequilla de trufa blanca y cecina; lleva parmentier de patata y migas de pan.
. alcachofas, praliné de avellanas tostadas, queso curado (Mimolet) rallado en la propia mesa, y rúcula; también una raiz mexicana que no recuerdo. La estética es peor que el sabor.
. yakisoba de langostinos, coco y ternera picante. Con curry verde y leche de coco. Un mar y montaña interesante. Espectacular el medio coco en que se sirve. Sabroso.
. fritura de cazón con mayonesa espumosa en adobo. Versión del cazón andaluz pero que no se entiende en la presentación simple de bolitas en plato con la salsa en el centro. Un plato que no se corresponde con el local aunque el sabor era correcto.
. bun al vapor con curry rojo, relleno de cerdo ibérico y verduras salteadas. Ojo con el goteo y con el picante que no parece de inicio pero que crece en boca. Muy asiático.
. begonias pink panther. Bonito postre con base de cremoso de yogurt griego con cremoso de chocolate blanco, bizcocho de yogurt en dados (o casi) y grosella y fresas con helado de coco. Para ser el único postre del menú, se queda pobre aunque la presencia cítrica y ácida se agradece.

La parte de vinos:
. cava Oriol Rosell Rosat 2013 a 28€
. Idoia blanc 2014 a 18€
. Acústic 2014 (en la carta anunciaban 2013) a 27€
. chupitos finales de un vino dulce interesante para el postre: Vittios
. buenos cafés finales

Se trata de una cocina basada en la creatividad, con vistosas presentaciones y emplatados aunque en algunos casos con fondos demasiados ligeros de sabor.

Casi dos años después de nuestra primera visita, de la que guardábamos un excelente recuerdo ,decidimos volver al bistrot de Jordi Cruz en Barcelona, la noche del jueves 29 de diciembre del 2016, para hacérselo conocer a nuestra hija.

Para empezar, y con ello queda definido todo el hilo conductor, tengo que decir que si hubiese sabido lo que iba a pasar esa noche hubiese pasado de largo.

No voy a hacer una vez mas una nueva descripción del restaurante, pues ya ha sido bien detallado en otros comentarios, incluido el mío.

Llegamos al restaurante a las 20h30 y nos situaron en una buena mesa, para los que conocen el local, la que se encuentra frente a la barra de preparación de platos.

El restaurante estaba semi lleno. Tres camareras para servir mesas y una para preparar los platos saliendo de la cocina.

Optamos por tomar el menú degustacion largo Top Ten's, compuesto de 12 platos a 62 €/persona

El servicio de sala fue catastrófico y mido las palabras. El del vino inexistente.

Dos horas y media para servir 12 tapas de un menú. Espera entre tapa y tapa indigna de un menú degustación, según que platos tardaron mas de 20 minutos en llegar y uno de ellos no llegó nunca. Tuve que exigir varias veces que me cambiasen los cubiertos, sucios y los platos también sucios. Tuve que pedir varias veces que trajesen el pan, lo habían olvidado. Extraña presentación de los platos, la mayoría de ellos, hago hincapié en que pedimos 3 menús degustación, se nos sirvieron en dos platos a dividir entre tres. También me quejé, sin resultado... muy curioso.
Al final de la cena, le dije a la que pienso que era la responsable de sala que estaba muy descontento y la respuesta fue que según la ley de Murphy, nos había tocado a nosotros una mala noche. Como respuesta es excelente, no ?

Ah, antes de pasar a describir los platos, mencionar que la persona que los preparaba a la salida de la cocina, no iba protegida, estaba resfriada y, por ejemplo, un ejemplo entre otros, emplataba, tras haberse rascado la cabeza o la nariz... sin lavarse las manos.

Tomamos pues :

Nitro Coctel 62

olivas gordal rellenas, naranja al tomillo, limon y ponzú.( 2 por persona)

Ostra a elegir entre cuatro o Tosta de anchoas

Gamba de Palamós, agua de verduras y tomates confitados

Taco-steak con helado de mostaza y encurtidos

Fritura de cazón con mayonesa espumosa en adobo

Huevo a baja temperatura con anguila ahumada

Foie, mantequilla de trufa blanca y cecina No llego nunca a la mesa.

Ssam de Castañuela Ibérica con sardina y su espina crujiente Las espinas no aparecieron por ninguna parte.

Raya con patatas ratte guisadas, romesco, ajo negro y polvo de picada

Pan de brioche frito y ahumado con lagrima ibérica y patatas de luxe

Y como postres :

Begonias Pink Panter

Café a la Italiana

Cocina a buena altura, en general, destacaría el Taco-steak, la fritura de cazón y la raya con patatas ratte... truncada por el mal servicio. En un menú degustación los tiempos son primordiales.

Acompañamos la cena con una botella de vino blanco ecológico L'Abrunet de Frisach, DO Terra Alta 2016 Celler Frisach, Cepajes 100% Garnatxa blanca, se embotella sin filtrar ni estabilizar. Me pareció ligero, fresco, sin persistencia en boca.

Evidentemente no tomamos cafés.

La cuenta ascendió a 68,3 €/persona. Mala RCP. En la puntuación del restaurante, la nota del entorno se vera mermada por la calidad del servicio, de manera a poder darle la nota que me parece la mas merecida.. No volveré a meter los pies, a menos que la ley de Murphy me lleve.

  • Ssam de Castañuela Ibérica con sardina y su espina crujiente

  • Huevo a baja temperatura con anguila ahumada

  • Fritura de cazón con mayonesa espumosa en adobo

  • Taco-steak con helado de mostaza y encurtidos

  • Gamba de Palamós

A pesar de no ser un restaurante estrellado por la famosa guía roja, el lema del título aparece así escrito en una de las paredes del local y es que su mentor, Jordi Cruz, sí que es poseedor de algunas de ellas en sus locales Angle y Àbac; un guiño que nos anuncia que aquí, a pesar de ser un restaurante de tapas, tienen muy claro que se trata de darle una vuelta de tuerca al tema del tapeo, aportando producto de primera calidad, con preparaciones estudiadas y un toque que las diferencie de locales de tapeo más típicos y tópicos.

Lunes de principios de enero al mediodía, tras los atracones navideños el local prácticamente vacío, sólo 3 mesas ocupadas. El sitio es bonito, bien decorado pero con un toque informal, vajilla correcta y buenas copas. Separación entre mesas suficiente. Servicio joven, muy atento y simpático. Para dos personas, esto es lo que nos sirvieron:

- Calamares a la andaluza con allioli de citronella: muy buenos, fritura perfecta y nada aceitosa. El allioli, servido a parte, lleva ese toque cítrico que recuerda cuando a alguien se le ocurre exprimir un limón encima del rebozado crujiente de la fritura, algo que considero una atrocidad pero de este modo se mantiene el crujiente y la combinación resulta perfecta.

- Coca de anchoas con algo que no recuerdo (olivada?): En formato individual, muy buena, aunque por el tamaño me hubiese comido 5.

- Patatas bravas con sofrito y espuma de allioli: ricas, aunque la bravura sólo se notaba con los últimos bocados.

- Huevo a baja temperatura con parmentier, trufa e ibéricos: para comer con cuchara, excelente.

- Arroz venere con gorgonzola, aceite de nueces, rúcula y langostino: un arroz diferente, muy gustoso, otra tapa excelente.

- Mini hamburguesa Thai: Servida en su cajita de cartón, con pepino, cilantro y una salsita oriental picante, perfecto punto de la carne, muy sabrosa.

- Pulpo con parmentier, pimentón de la vera y humo de haya: de nuevo excelente, perfecto el punto de cocción, el toque ahumado y el pimentón.

- Surtido de quesos: 4 tipos, con 4 mermeladas diferentes, muy bien.

- Coca con pan con tomate: muy buena.

Para beber, agua sin gas y una botella de Acústic DO Montsant (27€, algo más del doble de su precio en tienda) a buena temperatura y en buenas copas Schott. Descorche y primera cata. Dos cafés.

Precio para dos: 96€, no me parece barato pero hemos salido contentos y satisfechos como para repetir en un futuro.

Almuerzo frugal para dos en la pequeña terraza, enfrente de la Estación de Francia. Servicio profesional, aunque bastante frío, acorde al tiempo. Preguntamos a la camarera acerca del tamaño de los platos, especialmente los que estaban indicados como "para compartir". Nos informó que eran tapas y que "para compartir" sólo indicaba que podían compartirse (¿¿¿???). En fin, elegimos un par de platos cada uno y los compartimos todos, además del postre.

- Yakisoba - Presentado en media cáscara de coco. Nunca los había probado con tallarines. Difíciles de comer con tenedor, ya que no nos facilitaron palillos. Ligeramente salados.

- Lágrima y rabo ibérico a la brasa- Muy buenos.

- Su versión del pulpo a la gallega - De poco sirvió que trajesen el plato cubierto con un cubreplatos. El humo de haya que había dentro desapareció ipso facto al destapar el plato. Pulpo algo chicloso. Muy buen sabor.

- Tacos de atún y sandía - Ocho dados, cuatro de cada. Muy buenos.

De postre, su versión de la torrija con helado de vainilla. Delicioso.

Para beber, un refresco y un agua.

Si no fuese porque el tamaño de los platos no lo encontré nada acorde con lo abultado de su precio, repetiría sin dudarlo. Si me llega a pillar con hambre, dejo la visa temblando...

  • Pequeña terraza enfrente de la Estación de Francia, a pocos metros del Born.

  • Torrija. Cada trozo daba para un par de mordiscos como mucho. Eso sí, la quenelle de helado de vainilla me encantó.

  • Los platos son realmente bonitos, a la par que escasos.

  • Lo de "raciones abundantes" debe ir en broma...

Hacía algún tiempo que quería visitar este restaurante de tapas de Jordi Cruz, tenía buenas referencias y quería comprobarlo por mi mismo, al fin surgió una oportunidad andando por el Born, que por cierto está en muy buena forma.

Visita entre semana, llenó tres cuartas partes de su aforo, clientes extranjeros y locales, ambientación moderna, blancos y negros, "casual", en una sala alargada y cómoda.
Servicio joven y atento aunque en algunos casos necesitan estudiar algo mas su propia oferta, algunos problemas para responder algunas preguntas sobre la carta, especialmente la de vinos.

Lo hacen todo al momento y ya nos avisan que algunas tapas cocinadas podrían tardar un poquito en ser servidas y creo que vale la pena, lo pudimos ver en algún plato, la diferencia entre darle un golpe de horno a algo ya cocinado, o en el peor de los casos de microondas, a recién hecho es notable.

Tapas elaboradas, clásicos puestos al dia, toques japoneses en alguna elaboración y mas protagonismo al producto y su sabor que a la presentación, algunas raciones… minimalistas.

Compartimos varias cosas guiándonos por los consejos del personal, ahí van.
- Steak tartar, correcto, en realidad como muchos otros, en mi opinión no sería de los platos destacables, aunque bueno.
- Patatas bravas, este es uno de los platos con un ligero tuneado, si se me permite la expresión, patatas gajo con piel, que hay que remover, porque están sobre una base de sofrito muy bueno, encima, una buena cantidad de un all i oli suavecito, el conjunto muy bueno.
- Calamares a la andaluza, hacía mucho tiempo que no comía unos calamares a la andaluza tan buenos, rebozado espectacular, tiernos, nada de “goma”, lástima el tamaño de la ración, muy escasa, o quizá fue que estaban tan buenos que me lo pareció a mi, pasad de la salsa de acompañamiento, directamente el calamar y punto.
- Jamón Ibérico, bueno!!, aquí el mérito está en elegir el jamón, cuantas veces hemos comido jamón ibérico en algún sitio y si, está bien, pero….este es de los buenos, una persona que venía con nosotros que no había probado el jamón ibérico (obviamente no era de española), literalmente se hizo polvo…
- Alitas de pollo yakiniku con langostinos, una versión de mar y montaña, gustosa, super tierna, delicada.
- Lágrima ibérica, servida sobre una mini parrilla de donde salía un humo de barbacoa que iba impregnando la carne y que a nivel olfativo, lo hacía realmente apetitoso, carne muy bien cocinada, tierna, también con un toque ligero de salsa que no recuerdo, puede ser uno de los puntos fuertes del restaurante.
- Huevo a baja temperatura, toques de trufa, láminas de pan crujiente, alguna cosa mas, mezclar todo y disfrutarlo.
Pa amb tomaquet bueno. No tomamos postres.

La carta de vinos es corta y extremadamente cara, un Orto (26€), copas correctas, vino servido a temperatura y servicio estándar.

En la relación calidad-precio creo que sale ganando respecto a otros similares como Tapas 24, pero algunas raciones son muy justas.
Hay que probarlo.

El domingo al mediodia, tras haber leido el buen comentario del amigo Jeronimo, decidimos ir a comer al Ten's, bistrot de Jordi Cruz, chef del Abac y del Angle, con 2 y una estrella michelin respectivamente, no sin antes haber degustado unos excelentes croissants (Mejor Croissant Artesano de Mantequilla de España 2014) en la chocolateria de Oriol Balaguer en el Born, frente al antiguo mercado del mismo nombre.

No voy a extenderme sobre la descripción del local, que ha sido perfectamente relatada por Jeronimo, solamente decir que una vez que atraviesas el umbral de la puerta te apercibes de que no entras en un bar de tapas cualquiera. El servicio es esmerado y muy amable y profesional, se ocupan muy bien de ti desde que entras en ese luminoso y moderno local hasta que sales de él ... La carta de vinos tiene propuestas interesantes y se puede tomar una selección de vino por copas. Al frente de los fogones se encuentra el chef argentino Fernando Silva, bajo la batuta de Jordi Cruz.

Mientras ojeábamos la carta tomamos unos vermouths Izaguirre, acompañados con unas buenas olivas, obsequio de la casa.

Tras dejarnos aconsejar por las simpáticas camareras, optamos por tomar lo siguiente :

Ostras de Marennes-Oléron aliñadas con helado de pepino, piel de limón y aceite de arbequina en perlas 2 unidades. Excelente. Nosotros que adoramos las ostras hubiésemos repetido y repetido...
Pulpo cocido con pimentón de la Vera, patata con aceite de arbequina y humo de haya Un plato tradicional puesto al dia y en el punto de cocción que nos gusta... Excelente.
Alitas de pollo Yakiniku con langostinos y ensalada fresca y especiada Un platazo, un mar y montaña delicioso, cuya elaboración está explicada perfectamente en el comentario de Jeronimo. Como aclaración comentar para los que quieran conocer el significado de Yakiniku que se trata de un método japones de cocción de verduras, legumbres y carnes ya sea con gas, carbón de leña o quemador.
Arroz venere con gorgonzola, cigala asada, nueces y rúcula Excelente, tanto el arroz como los ingredientes, destacando principalmente la cigala que estaba buenísima.
Cocotte de setas y foie-gras con parmentier de coliflor Sabrosisima preparación, muy recomendable.

Acompañamos los platillos con un excelente pan de coca con tomate.

No tomamos postre, nos inclinamos por una selección de quesos acompañados de confituras y mermeladas. Siento no recordar la 4 variedades que tomamos, estaban muy buenos pero hubieran estado mucho mejores si los hubiesen sacado un poco antes de la nevera.

Para beber tomamos cada uno, una copa de vino blanco barricaCeller Frisach DO Terra Alta (Tarragona) Selecció blanc 2011 40% Garnatxa blanca, 30% Macabeu y 30% Perellada, de agricultura biológica. Fresco y muy equilibrado y una copa de tinto crianzaOrto Vins DO Montsant 55% samsó, 29 % granatxa, 6% cabernet sauvignon, 10 % ull de Llebre, fresco y de fácil bebida. Las dosis de las copas fueron muy muy generosas en relación con Francia.

Finalizamos con 2 buenos cafés.
La cuenta ascendió a 41,40 €/persona. Muy buena RCP. Buena inmersión en la cocina del hermanito pequeño de Abac, al que sin duda visitaremos cuando se presente la ocasión para degustar en directo la cocina de Jordi Cruz. Tradición y modernidad se alían para dar paso a una excelente cocina. Al Ten's sin ninguna duda volveremos en un próximo viaje a Barcelona. Muy recomendable.

Fui atraído por el nombre del chef.
El lugar moderno pero quizá frio.
La atención de los camareros muy profesional y en especial quien nos atendió(en fra aparece que nos atendió Aroa)
Comida de tapas que recuerdo solo porque dispongo todavía del ticket (en mi opinión, y opiniones de verema eso es una mala señal)
Caballa (correcta)
Patatas bravas (correcto)
Huevo a Baja temperatura (bien)
Pulpo cocido (correcto)
Vino de D.O. Montsant Intramurs.Vino que por su precio me gusta aunque aquí no era de los sitios mas baratos que lo he tomado)
En definitiva, fuimos atraídos por el nombre del chef) y sin poder decir que la cena no merecio la pena , no creo que vuelva.

Cuando te sientas ante la pantalla del ordenador a comentar un restaurante, en muchas ocasiones la mente se te bloquea y no aciertas a escribir algo medianamente coherente, pero si encima el anterior comentario es de Isaac, la mente no es que se te bloquee, es que directamente se te cierra en banda y te susurra al oído, “déjalo, tienes otros restaurantes para comentar, olvídate de este”…. Pero bueno, vamos a ver cómo me salgo.

Pues sí, aquí nació el ABaC, el de Jordi Cruz y futuro tres estrellas de la ciudad condal. El nombre,“Ten’s” ya nos lo advierte que esto no es un vulgar bar de tapas, son tapas merecedoras de un 10. De un 10 o de lo siguiente, no en vano por sus fogones revolotean unas cuantas estrellas Michelín.

Local moderno y excelentemente situado, justo frente a la Estación de Francia en pleno Born, el barrio de moda en Barcelona. Mesas vestidas de manera informal, servicio profesional, joven, respetuoso y didáctico en la presentación de los platos, algo poco común en restaurantes de este nivel de precio.

Afortunadamente llegamos pronto, ya que no habíamos reservado y poco a poco se fueron llenando todas las mesas. Así que tras tomar asiento y ojear la carta con el asesoramiento de una de las camareras, nos decantamos por….

  • Unas Patatas Bravas con alioli espumoso y sofrito picante para compartir. La idea es genial, esa receta pasada por mis manos y dándole un poco más de caña al alioli, y un pelín más de picante al sofrito, para mi gusto mejorarían mucho, pero igual para el resto de los mortales serian incomibles.
  • Y empiezo a alucinar con los Huevos a baja temperatura. Con sus setas, su topinambur, su parmesano y su trufa, Dios que cosa más buena!
  • Seguimos con un guiño a Andalucía, Cono de Calamares a la Andaluza. Con un toque de Alioli de Citronela como complemento a un muy buen producto, y una mejor elaboración.
  • Me lo habían recomendado, Arroz Venere. Con gorgonzola, cigala asada, nueces y rúcula. Sin duda un arroz diferente al que estamos acostumbrados y que vale la pena probar.
  • Pero lo mejor estaba por llegar, Alitas de Pollo Yakiniku con langostinos y ensalada fresca. Ignoro si lo de Yakiniku es por la raza del pollo, por el nombre del criador, o si es que la gallina que puso el huevo se llamaba así, así que por si acaso, ¡viva la gallina que lo parió!!! Cocción de 12 horas a baja temperatura, deshuesado y vuelta al Roner 12 horas más con un resultado espectacular, sin duda un plato que repetiré en la próxima ocasión y que recomiendo a todos los que visitéis Ten’s.

    El Postre:

  • Había dos que me hacían tilín, pero uno de ellos es difícil de encontrar en mi zona, la Torrija de brioche con tofe y helado de vainilla. Bueno pero con un regustillo lácteo, por lo menos para mí que soy intolerante a la lactosa.
  • Pero el otro postre…….. Helado de mascarpone haciendo referencia a un tiramisú. Si dicen que en esta vida todo lo bueno o es pecado o engorda, con este postre engordar no lo sé…… pero al infierno vas de cabeza.

    Para beber:

  • Una caña, agua y cafés ....

    La Cuenta:

  • Una excelente relación calidad/precio. 66,60 euros para dos personas, IVA incluido y sin sorpresas desagradables. ¿Quién dice que disfrutar de los platos de un cocinero de este nivelazo es caro?

    Por descontado la mano de Jordi Cruz se nota, se nota en el servicio, se nota en los platos, y se nota en el ambiente. Totalmente recomendable.

    • Helado de Mascarpone Ten's Barcelona

    • Alitas de Pollo Ten's Barcelona

    • Huevo a baja temperatura Ten's Barcelona

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