Restaurante Kaymus Centro (CERRADO) en Valencia

Restaurante Kaymus Centro (CERRADO)

Datos de Kaymus Centro (CERRADO)
Precio Medio:
38 €
Valoración Media:
6.4 10
Servicio del vino:
5.3 10
Comida:
6.8 10
Entorno:
7.4 10
Calidad-precio:
5.8 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Dirección: Salamanca, 26
Código postal: 46005
Tipo de cocina: De mercado, Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 19,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


18 Opiniones de Kaymus Centro (CERRADO)

En el Ensanche valenciano, en plena calle Salamanca, se encuentra esta sucursal, el hermano menor del legendario Kaymus.

Al entrar en él quedé un tanto desubicado ante la curiosa decoración, no sabía muy bien por qué. Una vez sentado, observando tranquilamente, nos dimos cuenta de que se trata de un local que quiere ser moderno pero no lo consigue. Marrones y azules por doquier, suelo de madera, paredes enteladas a media altura (al revés de lo habitual) en un estampado de flores bicolor en marrón y beige. Iluminación poco conseguida con algún detalle al fondo más de pub que de restaurante…

No sé, no es mi entorno ideal, aunque reconoceré que es amplio, cómodo, fresco.

Buena dotación: mantelería de lino, buena vajilla y cubertería, cristalería Schott.

Había varios menús pero ninguno nos convenció, así que nos lo conformamos nosotros mismos pidiendo todo al centro, todo para compartir:

-----Aperitivo

Salmorejo, huevo duro y jamón. Lo de siempre, pero estaba rico

-----Entrantes

Ensaladilla rusa Kaymus. Mira que me conjuré para no volver a pedirla, no hay lugar últimamente que no alardee de su ensaladilla poniéndole su apellido pero… “las ensaladillas rusas son para el verano” y me llaman. Muy buena, sí señor, la patata no había pasado a ser una masa informe, el pepinillo hacía “crunch”, encima llevaba unos trozos de langostino con buen cuerpo… Bien, bien.
Sardinas marinadas con taboulé de orejones y salsa de yogur picante. Lo de picante…. Correctas las sardinas, pastoso el taboulé.
Morcilla de sepia con tallarines y romescu. El plato de la noche. ¡Soberbio!. Con la tinta del calamar sustituyendo a la sangre de cerdo y trocitos de sepia en lugar de arroz, con unos tallarines de calamar y una cama de romescu… ¿Repetimos?
Huevo pochado con papada crujiente y migas de pastor. Cansino, manido, estaba bueno, pero me aburre, la culpa es mía por pedirlo.

-----Principales

Poularda de Bresse con foie, crema de manzana y gorgonzola. Estaba presentada y preparada como en civets, en flancitos, aérea, porosa, sabrosa, fina. Plausible creación.
Carrillera con puré de patatas. La gracia no radicaba en la salsa, pues carecía de la misma, otorgándole todo el protagonismo a la carrillera. Nada destacable ni para bien ni para mal.

-----Postre

Helado casero de vainilla. Me gustó.

Cocina clásica, poco arriesgada, con su puntillo, y con la gratísima sorpresa de la morcilla de sepia.

Tema vinos, carta comedida, servicio correcto. Tomamos una copita de Fino Real Tesoro, normalito, un Cava Visiega Brut con guapa RCP y una copa de tinto para la carne, un agradable riojita, Murua 2010.

Servicio amable y voluntarioso. Una pregunta: ¿por qué cuando el suelo de un restaurante es de madera rígida [email protected] [email protected] no llevan calzado de suela blanda?. El toc-toc-toc del taconeo llegó a ser molesto, porque se lo curraban e iban a toda pastilla.

Para repetir, muy espaciadamente, pero para repetir.

La clase de un restaurante no solo se demuestra en la calidad de los platos, sino también en su filosofía, pues bien, en Kaymus Centro su filosofía deja bastante que desear.
Cenamos dos personas con un cupón que adquirimos en una oferta hecha por este restaurante en Groupon por 44€. Hubiese preferido perder el dinero a aguantar el cabreo en la cena por la inmensa espera (nos dejaron los últimos para servir) y por la ridiculez en la cantidad de los platos. No voy entrar a valorar la calidad de la comida porque es posible que el cabreo me influyese en el juicio y no sería justo para el cocinero.
Desde luego si no les gustan los cupones que no los oferten, y si se deciden a hacerlo deben ser consecuentes con la decisión.
Hacía tiempo que no salía tan cabreada de un restaurante, desde luego el trato fue correcto pero lamentable.

Tanto mi mujer y yo, hemos comido en el Restarurante Kaymus situado en la calle Maestro Rodrigo de Valencia. Hemos ido como partirculares y por comida de empresa y conocemos su carta aceptablemente.
Apareció un cupón para poder ir a comer a "Kaymus Centro" y pensando que sería una comida similar en calidad decidimos ir a comer con unos amigos (4 en total).
El trato fue muy correcto, a diferencia de otros sitios cuando vas con un cupón. El precio era 44'95 € cada dos personas, incluyendo: copa de champán de bienvenida,2 apertivos, 5 entrantes, 4 principales, cafes y botella de vino para dos (seleccionada por el restaurante).
Respecto al menú, fue una decepción.
Apetritivos:
chips de yuca y piel de bacalao. Fritos sin misterio.
Entrantes:
salmorejo con vinagreta de ibéricos: aceptable, como hecho con la Thermomix y un par de puntos subido de ajo. ¿Ibéricos? el nombre. No para un restaurante.
tartar de bonito: minitimbal de algo que podía ser bonito o cualquier otra cosa porque estaba en una salsa que le mataba cualquier sabor.
tempura de verdura: fritanga. Digna de un chino de barrio.
Principales:
Merluza sobre salsa de alcachofa: merluza algo más pequeña que un pulgar. Un par de espinas. Igual por su tamaño salió seca. La salsa de alcahofa sabía a alcachofa. Ah! Unas verduritas confitadas (cuadraditos de 1 mm cúbico) que no aportaban nada. Seguimos sin misterios.
Carne: Se pidieron 3 rulos de pularda y una carrillera. Respecto a la carrillera, tamaño merluza. Pasable. El rulo de pularda, basto de sabor. Como un plato de mesón de pueblo.
Sobre los vinos, pedimos una pareja el blanco y otra el tinto para compartir. Como entraba dentro del cupón no había elección, lógico y normal. No recuerdo el blanco, ni ganas. El tinto, un crianza 100% tempranillo, pero traído al final de la cena con las carnes.
No pedimos postre. No estaba incluído en el precio cupón y, si seguían con la misma línea plana descendente del menú, iba a ser un mal remate final. Tampoco tomamos café, sí incluido.
Pagamos el precio del pan (2.20 € por pareja) y nos fuimos.
Hay que fijarse en las cantidades, escasas en cantidad en platos y por plato. Lo que ponía como menú se dividía entre dos.
Al salir por la puerta, vimos el menú que ofertaban en la cena. 29'95 por persona, más platos y postre, pero sin vino.
Está claro que el cupón es para atraer a comensales pero si el menú que ofertan tiene esa calidad y respecto al precio de cena normal se lleva 4 euros, es muy mala propaganda. Nosotros no volveremos pero nuestros amigos ni se plantean ir al Kaymus de Maestro Rodrigo, por si se encuentran una sorpresa similar.
Por favor, cambien de nombre y no dejen que se oferten cupones.

Nunca había recibido un trato tan desagradable. El camarero, que seguramente alternará este trabajo con el de portero de discoteca tanto por el aspecto que tiene, como por el desprecio con el que se dirige a los clientes, ya nos puso muchos problemas para aceptar un comensal más en una mesa de seis. Después estuvo toda la noche con caras largas, malas contestaciones y peor atención. Supongo que una mala noche la tiene cualquiera pero sinceramente digo que no me levanté y me fui sólo por respeto a la persona que había elegido el sitio.

La comida nada destacable, predecible, escasa y mal organizada. Pedimos un menú consistente en unos entrantes y un segundo plato por persona. Entre los segundos platos ofrecían cuatro para elegir, pero cuando fuimos a pedir ¡se les habían acabado dos! Para colmo a los que pedimos entrecot nos trajeron uno (escasísimo) para cada dos, cuando ni nos habían avisado que eran para cada dos, ni lo ponía en la carta.

En definitiva, un estilo de sitio que por desgracia fue muy abundante en época de vacas gordas, pero que en los tiempos que corren no tendrá mucho recorrido si sigue tratando así a sus clientes. Yo desee luego no volveré a ir nunca más.

Segunda visita al restaurante. Puesto que en la primera ocasión acudimos con un bono, optamos por no dejar ningún comentario. Sin embargo, la visita de anoche bastó para confirmarnos una vez más que, definitivamente, el servicio no está a la altura de la comida. Os contamos:

Nos decantamos por un menú degustación de tapas al centro para compartir. Consultamos al maitre porque no sabíamos por qué vino decantarnos, pero no sólo no nos aconsejó a pesar de nuestra insistencia sobre cuáles eran los ingredientes que predominaban (carne o pescado) sino que se mostró abiertamente grosero.

En primer lugar nos sirvieron una vichyssoise, ciertamente fina, aunque un tanto líquida. Correcta. Le siguieron unas sardinas sobre cuscús con orejones. Un plato original y sabroso. Las sardinas tenían la textura y la intensidad justa. Los canelones correctos, y el carpaccio de presa espectacular. Sin embargo, para desgracia nuestra, nos sorprendieron con una ensaladilla que no estaba a la altura de lo que se suele esperar de un restaurante de este tipo. Puesto que dejamos el plato prácticamente entero, el maitre nos preguntó si no nos había gustado, pero hubiésemos agradecido que tuviera el detalle de ofrecernos una alternativa y sobre todo, de no emplear un tono absolutamente fuera de lugar.

Respecto al postre, fue magnífico, una especie de flan de toffe muy dulce. Lástima que su sabor quedase empañado por la salida en turba del personal de cocina. Para colmo, en cuanto terminamos de degustarlo, apagaron la música y sólo les faltó ponerse a barrer bajo las mesas. Una auténtica lástima que esta actitud tan insultante eclipsara el posible disfrute de una buena comida.

Entendemos que su actitud puede ser fruto de ciertos prejuicios, pero este señor no debería perder de vista que todos somos clientes y sobre todo, personas a las que debe tratarse con humanidad. Ante todo y con un mínimo de educación.

Jueves a mediodía, acudimos tres amigos con un cupón promocional para 4, ya que uno no pudo acudir a última hora. No importa, pensamos, así probamos más platos y como éramos de buen comer, no íbamos a dejar nada en el plato. Local de ambiente relajado y luminoso, sólo una mesa ocupada con tres comensales y una persona atendiendo la sala (no hacía falta más dada la poca concurrencia).
Estupefactos nos quedamos cuando nos disponemos a pedir y nustro anfitrión nos dice que sólo nos servirá tres menús pese a haber pagado 4, que sólo servían a "personas reales", que teníamos que haber avisado a groupon y zarandajas por el estilo. Al final se le hizo la luz cuando le dijimos que si teníamos que invitar a un transeúnte, lo haríamos, ya que su comida estaba pagada, y accedió a servirnos para 4.
De entrantes, ensaladilla rusa, buena pero no más que la de mi madre, verdura en tempura con salsa romesco, excelentes la tempura y la salsa y canelón de pularda y foie, exquisitos, pero eran 4 canelones del tamaño de mi pulgar.
Los principales muy decepcionantes, chuletón para compartir, que estaba tierno y bueno de punto, pero mi hija de 7 años se los come más grandes ella sola, palomino (percado azul) y hamburguesa de buey, raciones de unos 80 g.,servidos ambos a la plancha, sin atisbo de marinado o salsa alguna, y los tres platos con el mismo puré de patatas de guarnición. Muy poco elaborados y escasos.
Como nos quedaban bastantes huecos en el estómago, pedimos tres postres: crema catalana, tarta de queso y coulant de chocolate, los tres exquisitos (a destacar la tarta de queso, suculenta) y de tamaño más acorde con las necesidades nutricionales de un adulto medio...¿sería porque no entraban en el cupón? Tampoco entraba el pan, 6 rebanadas, 6€.
Tomamos tres cafés y no bien los hubimos terminado, nuestro anfitrión nos trajo la cuenta sin haberla solicitado, ya preparado para irse a casa tras su jornada laboral, con la cazadora puesta!!!!!! Nos pareció totalmente inaudito, así que, más que por la comida, por el trato, nosotros no volvemos.
Pagamos 72€ por el cupón y 33 por el agua, el pan, los postres y los cafés. En total, 35€ por persona.

Teníamos curiosidad por probar la cocina de la versión centro de Kaymus, por lo que aprovechamos, en esta ocasión, un cupón promocional de una conocida web para ello.

El aspecto y decoración del local no deja de ser una prolongación de su hermano mayor con esa atmósfera azulada que logra transmitir tranquilidad y sosiego. Dimensiones más reducidas, unas doce mesas que finalmente casi llenaron. Buenas mantelerías y todo el menaje en general. Música agradable de fondo cuyas ondas sonoras se diluyeron conforme se llenaba la sala.

Tras acomodarnos y traernos las dos pertinentes cervecitas de barril, nos explican el menú consistente en tres entrantes a compartir y un plato principal, que en nuestro caso también fue compartido tal como se explica unas líneas más abajo. Al tema:

Sardina Marinada con Tabulé de Cuscús con Orejones y Salsa de Yogur Picante. Cuatro lomitos reposando sobre el cuscús bien aderezado y reforzado por unas almendras picadas y trocitos de orejón. La salsa no aportaba. Íntegro.

Tempura de Verduras con Salsa Romescu. Un tridente verdulero compuesto por berenjena, calabacín y alcachofitas muy sabroso y con una fina cobertura bien manejada. Esperaba también algo más de la salsa aunque superaba con creces la anterior. Mérito.

Canelón de Pularda y Foie con Crema de Coliflor. Un canutillo corto que albergaba una rica crema llena de sabor y potencia. De comerse una docena. Brío.

Chuletón con Puré de Patata. De entre las varias opciones que proponían como plato principal, ésta también era compartida, y como dicen que compartir es amar… De dimensiones acordes al precio pagado, tierno y con correcto punto de sabor. Cumplidor.

Como postre compartimos, como es lógico, un Coulant de Chocolate de cobertura gomosa y un interior sin magia alguna. Decepción.

Completamos la bebida con dos dobles más de cerveza, tirada de forma mejorable por cierto. Ah!... y dos copas de conato de cava que entraban en el cupón y que podrían obviar.

El pan (2.20€) eran dos rebanadas, una de pan de agua y la otra de aceite y sal. Mejor la segunda que la primera.

Un buen café completó la comida.

En resumen, decir que vislumbré algún toque de calidad en la ejecución de los entrantes aunque realmente pienso que la fórmula del cupón no era la manera idónea de probar la seña de identidad de esta empresa más enfocada, creo, a las tapas o picoteo a pesar de tener en carta carnes y pescado. Me equivoqué. Por lo que tendré que volver para tener una opinión más ajustada a la realidad. Reconozco que no supondrá mucho esfuerzo pues la impresión de esta primera incursión, en líneas generales, fue buena.

  • Canelón de Pularda con Foie y Crema de Coliflor

  • Tempura de Verduras con Salsa Romescu

  • Sardina Marinada con Tabulé de Cuscús con Orejones y Salsa de Yogur Picante

Acudimos por primera vez a este restaurante, elegido entre los de Cuina Oberta por no conocerlo y las referencias tan halagüeñas que hay en el foro. El menú era este:
MOJAMA CASERA CON TEXTURAS DE CEBOLLA Y GORGONZOLA
&
ALCACHOFAS DE MELIANA EN TEMPURA CON SALSA ROMESCU
&
MORCILLA DE SEPIA CON TALLARINES Y EMULSIÓN DE VERDURAS

Plato principal
ARROZ MARINERO CON SETAS

Postre
NUESTRO TIRAMISÚ

Hice la reserva el miércoles, pero después de hecha observé que tenía un compromiso profesional a las 17 horas por lo que la anulé. Según la Ley de Murphy, segundos después de haberla anulado, el compromiso se trasladó al lunes a las 17 horas; por lo que volví a hacer la reserva indicando en ella lo que había ocurrido (consta en la reserva como observaciones) y que ésta era una nueva reserva. Pagada y confirmada.
Aparezco hoy por el restaurante y el Jefe de sala me dice que mi reserva estaba anulada y que de la segunda no sabe nada y que está completo. Después de diversas explicaciones y de hablar con su JEFE, me dice que tienen mi reserva pero que los de Cuina Oberta no la han notificado, y nos coloca, de milagro en una mesa de ocho (éramos dos). Muy amable y desde aquí le reitero mi gratitud por su interés en solucionar el problema. A los responsables de Cuina Oberta, decirles que no se ganan lo que cobran y que son unos carentes de vergüenza y de profesionalidad. Y aviso a navegantes porque me dicen que estas cosas son frecuentes.

Vamos con la comida:el primero, insulso y precindible; las berenjenas en tempura EXTRAORDINARIAS y la morcilla de sepia: salada no: lo siguiente.
El arroz marinero, abundante y ESPECTACULAR, un plato de verdad delicioso, equilibrado con los sabores de mar y de las setas sin que ninguno se apodere del otro.
En resumen, un restaurante para volver, pero por iniciativa privada; los de Cuina Oberta se ve que son de poco trabajar.
El precio lo pongo con IVA, que es como lo he pagado y como aparece en la carta (a ver si actualizamos el formulario.
Y en fin, el servicio y el interés en atendernos, MAGNIFICO

Acudimos al local un poco desconfiados con unos cupones de Groupon, pero con la ya sabida confianza de las visitas anteriores aunque en otras condiciones.
Siempre expectantes ante estas ofertas un poco desconcertantes i muy golosas para el consumidor.
Pero la realidad al final fué otra.
El Menú estaba compuesto de :
2 Copas de Cava.
3 Entrantes a compartir.
1 Plato Principal por Comensal.
1 Botella de vino Finca Álvarez Nolting 2012.
Postre y Café no incluidos.
Empecemos.
1er Entrante : Sardina Marinada con couscus y orejones, acompañada de salsa de yoghurt picante.
Sorprendentemente equilibrado el salado de la sardina con el couscus y los orejones, sardina macerada en perfecta armonía con el picantito de la salsa.
Muy Rico.
2 entrante: Tempura de verduras con salsa romescu.
Tempura perfecta, la salsa romescu de las mejores que he probado hace tiempo.
Perfecto.
3 entrante: Canelón de Pularda con foie y crema de berenjena .Otra sorpresa gratificante, en su punto de cocción perfecto y con una textura impresionante, muy buena combinación el relleno de foie y la crema.

Platos Principales:
Pierna de cabrito rellena de verduras y puré de patata.
Rica rica rica, sabor exquisito con un puré suave y exquisito.

Bacalao Confitado con tomate y ali oli .
Para mi el plato estrella teniendo en cuenta mi perdición por este pescado.
Sabroso, en su punto perfecto de cocción, meloso , ali oli suave acompañando el plato y el toque del tomate,,sin pasarse , pero en buena armonía.
Para mi simplemente espectacular.

Café, Cortado y Copa de Ron Zacapa.
No tomamos postre.
En definitiva súper sorprendidos para ser un cupón con un precio tan barato.
Servicio de sala súper correcto y amabilísimo, siempre atentos a que no faltase nada en la mesa.
Grata Sorpresa.
No deja de sorprenderme que a estos precios, puedan darse este tipo de servicios tan buenísimos.
Siempre bajo mi modesta opinión.

No voy a comparar este restaurante con el Kaymus original, ya que de lo que se trata es de comentar éste. No es la primera vez que voy y espero que no sea la última.
Eramos tres personas y hemos estado solos toda la comida. En esta tesitura la atención y el servicio han sido muy correctos.
Hemos tomado un menú compuesto de cuatro entrantes, plato principal y postre.
Los entrantes han sido:
- Ensaladilla con salpicón de mariscos. Normal. No sorprende, incluso falta de gracia.
- Foie con queso de cabra y crujiente. Correcto, aunque pienso que el queso mata el sabor del foie.
-Ensalada de aguacate. Muy buena y refrescante.
-Canelón de pularda. Muy bueno.
De principal yo he tomado pez limón (nunca lo había probado) con una salsa de verduras. Muy bueno el pescado y acertada la salsa (combinación perfecta). Los otros comensales han tomado carne.
De postre un helado de moras y tarta de queso (excelente y justa de cremosidad).
Las raciones correctas.
De vino hemos tomado un tinto Pesquera correctamente servido.
Por último tres cafés.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar