Restaurante Bubbles Gastrobar

Restaurante Bubbles Gastrobar

9
Datos de Bubbles Gastrobar
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
5.9 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
7.3 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,35 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar en Girona Restaurante en Girona Restaurante Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar en Girona Restaurante en Girona Restaurante Bubbles Gastrobar Cordero especiado, humus de lentejas, menta y cuscus inflado Bubbles Gastrobar Gyoza rellena de meloso de Duroc, caldo translucido de su cocción con hierba limon, "beurre blanc" de cebolla tierna, pistachos y sésamo Bubbles Gastrobar en Girona Tartar de langostinos a la plancha con chutney de papaya Restaurante en Girona Huevo poché, espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas y tosta de tomillo. Restaurante Bubbles Gastrobar Atún en costra de cacahuetes, miel y coconesa Bubbles Gastrobar Snacks : Untuoso de queso, con higos, ratafía y cinco especias, "Prawn roll", Antojito de bacalao y maiz, chipotle y xnipec Bubbles Gastrobar en Girona Mini calamares Restaurante en Girona Huevo poché Restaurante Bubbles Gastrobar Tartar de langostinos Bubbles Gastrobar Canelón translúcido Bubbles Gastrobar en Girona Patatas Bravas Restaurante en Girona Borracho de azahar y Tatín de plátano Restaurante Bubbles Gastrobar Canelón translucido de pato y Tartar de langostinos Bubbles Gastrobar UPS! y Atún con costra de cacahuetes Bubbles Gastrobar en Girona Borracho de Naranja y Azahar con sopa de chocolate blanco y Bergamota Restaurante en Girona Ravioli de Pularda con crema de Parmesano y Ceps Restaurante Bubbles Gastrobar Atún con crosta de Cacahuete Bubbles Gastrobar Huevo escalfado, espuma de garbanzos y Foie con migas ibéricas y tomillo Bubbles Gastrobar en Girona Canelón translucido de pato y verduras, gambas, sésamo y soja Restaurante en Girona Tartar de atún con tostaditas Restaurante Bubbles Gastrobar Menú de papas Bubbles Gastrobar Sashimi de vieira Bubbles Gastrobar en Girona Bubbles Gastrobar Restaurante en Girona Bubbles Gastrobar Restaurante Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar Bubbles Gastrobar en Girona Bubbles Gastrobar Restaurante en Girona Bubbles Gastrobar

Descripción

Restaurante Bubbles Gastrobar, ubicado en el Passeig José Canalejas, en Girona. El Bubbles Gastrobar es un restaurante que ha pasado de generación en generación, renovado con los años su cocina de lo que era el antiguo restaurante Albereda. El Bubbles Gastrobar ofrece tapas y raciones tanto tradicionales cono con un toque actual, moderno o de autor. Basándose en la cocina mediterránea.

El restaurante Bubbles Gastrobar ofrece en su carta un sinfín de exquisitos platos, tapas y raciones. Algunos ejemplos son la brocheta de langostinos con salmorejo, los sticks de bacalao en tempura y salsa tártara, el pollo a la carbonara, o para poner fin su delicioso Coulant de chocolate. Podrás disfrutar de menús degustación y de tapas o raciones con amigos o la pareja.

El Bubble Gastrobar es un lugar especial y muy conocido en Girona, donde podrás degustar platos con sabores tradicionales, como platos actuales. Todo ello acompañado de un ambiente joven y moderno y una decoración inmejorable, para hacer tu velada, única e inolvidable.

9 Opiniones de Bubbles Gastrobar

Girona nos cautivó desde nuestra primera visita, donde ya quisimos cenar en Bubbles pero la suerte nos fue esquiva.  Y es que esta preciosa provincia tiene algún tipo de embrujo especial, también en cuánto a gastronomía se refiere (hermanos Roca aparte).

Bubbles es un gastrobar pequeño, con capacidad para unos treinta comensales y donde la tapa de autor es el producto estrella. No en vano su menú degustación se jacta de contar con numerosos platos galardonados con el primer o segundo premio anual de cocina creativa de la ciudad.

Ofrecen tres menús: El menú gastronómico (bajo demanda previa), el menú VIT (very important tapas) y el menú de temporada (en esta ocasión, Girona en flor). Ciertamente, los tres presentan propuestas muy interesantes, aunque es bien cierto que no es una cocina enraizada a la ciudad o al producto local. Con todo, nos decidimos por el segundo. Este empieza con tres snacks:

-Untoso de queso con higos y ratafía y cinco especies: Cremoso y fresco queso en una tarrina junto a una dulce mermelada de higos y ratafía (un licor típico de la zona a base de distintos frutos). Muy bueno.

-Prawn roll: Un mini rollito a base de gamba y ligado con alga. Bueno.

-Antojito de bacalao y maíz, chipotle y xnipec: Una mini croqueta de bacalao con una textura y sabor correctos, sin mucho más.

 

 

 

 

 

 

Una vez finalizados los snacks, pasamos a una serie de tapas que conforman la parte central del menú:

-Atún en costra de cacahuetes, miel  y coconesa (2º premio mejor tapa Girona 2011): El producto, de buena calidad, dota de un sabor potente y gustoso al conjunto, bien ligado con la mayonesa de coco.

-Huevo escalfado, espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas y tostada de tomillo (1r premio 2012): Un buen plato. El huevo en su punto exacto y la espuma deliciosa. El pero lo encontramos en la gran cantidad de migas, que dieron excesiva sequedad al plato.

-Tartar de langostinos a la plancha con “chutney de papaya” (1r premio 2013): De nuevo un buen resultado gracias a un muy buen producto. El chutney de papaya (una especie de salsa india que se consigue triturando diferentes especies) aporta un toque diferente a la tapa.

-Gyoza rellena de meloso de duroc, caldo translúcido de su cocción con hierba, limón, “beurre blanco” de cebolleta, pistachos y sésamo (1r premio 2016): La textura de la empanadilla japonesa perfecta y el sabor del caldo rozando el excelente. Uno de los bocados más sabrosos y buenos.

-Cordero especiado, humus de lentejas, menta y cuscús inflado: La carne del animal muy bien cocinada y el humus con gran carga sápida. En conjunto un buen plato aunque no encontramos el motivo al cuscús inflado.

-Pastelito de ricotta, frutos rojos y yogur: Para rematar la velada, nada mejor que un buen postre, y esto lo es. El pastelito roza la perfección personal en cuanto a tectura y dulzor (nada excesiva), los frutos rojos aportan acidez y el yogur temperatura. Muy buena manera de rematar.

Acompañamos la cena con dos cañas y un vino que se incluía en el menú (Nuviana DO Belver de Cinca), así como un cortado final.

Con todo, podemos afirmar que cenamos bien, con apuestas arriesgadas y una r.c.p. correcta. Dicho esto, echamos en falta producto local, sabor en algunos platos y parte de la magia que sí tiene Girona, donde seguro nos volvemos a ver.

Dos años después de nuestra ultima y excelente experiencia en el restaurante Bubbles gastrobar decidimos volver a visitarlo el pasado sábado 19 de mayo y está vez acompañados de nuestra hija y de una simpatiquísima pareja que íbamos a conocer ese día, formada por Jaume (Soc de Sitges) y su compañera, de la que nos es imposible recordar el nombre (mil perdones).

Tras haber realizado un magnifico paseo por el barrio antiguo de Girona, siguiendo los itinerarios de Temps de Flors, nos dirigimos al restaurante donde habíamos reservado a las 13h30 y en donde nos estaban esperando nuestros nuevos amigos.

No voy a describir nuevamente el restaurante, pues ya ha sido hecho por mi mismo y otros cronistas de Verema  en diferentes comentarios anteriores. Decir solamente, que en esta ocasión ni el servicio de sala ni el servicio del vino estuvieron a la altura de nuestra experiencia precedente, me pareció muy poco profesional.

Nos situaron en una mesa en segunda línea respecto a las que están situadas junto a la vidriera y desde la que se divisa  una parte de las casa colgantes de Girona sobre el río Oñar, La Basílica de San Feliu y la Catedral.

Tras ojear la carta y parlamentar, optamos por tomar el menú degustación VIT 2018, compendio de sus mejores creaciones. Este menú consta de tres snacks y de cinco tapas premiadas en los diferentes concursos de tapas de Girona en formato de media ración, con postre y bebida incluida .

Paso a describir el menú :

Snacks

Untuos de formatge i figues, ratafia i cinc espècies, " Prawn roll", Antojito de bacallà i blat de moro, chipotle i xnipec Untuoso de queso, con higos, ratafía y cinco especias, "Prawn roll", Antojito de bacalao y maiz, chipotle y xnipec.  Buenos snacks, si tuviera que destacar uno seria el untuoso de queso.

Tapas

Segundo premio mejor tapa Girona 2011 :

Tonyina en crosta de cacauets, mel i coconesa Atun en costra de cacahuetes, miel y coconesa. La coconesa para aquellos que no conocen esta salsa es una mahonesa a base de aceite de oliva y coco. Asociación de sabores que no fue de mi gusto, no me entusiasmó

Primer premio mejor tapa Girona 2012 :

Ou escaldat, escuma de cigrons i foie, migues ibériques i torrada de farigola Huevo poché, espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas y tosta de tomillo. Cuando lo probé hace dos años me pareció excelente, esta vez, al menos en los platillos que nos sirvieron a MC y a mi y a nuestra hija, el huevo estaba demasiado cocido y quitaba la gracia al plato.

Primer premio mejor tapa Girona 2013 :

Tartar de llagostins a la planxa amb chutney de papaya Tartar de langostinos a la plancha con chutney de papaya. También lo probé la ultima vez. Sin encontrarlo excepcional, porque estaba algo falto de condimento, me gustó pero le faltó alegría.

Primer premio tapa Girona 2016 :

Gyoza farcida de melós de Duroc, brou translúcid de la seva cocció amb herba llimona, "beurre blanc" de ceba tendra, festucs i sèsam Gyoza rellena de meloso de Duroc, caldo translucido de su cocción con hierba limon, "beurre blanc" de cebolla tierna, pistachos y sésamo. Muy bueno

Primer premio tapa Girona 2017 :

Xai especiat , hummus de llenties, menta i cus-cús inflat Cordero especiado, humus de lentejas, menta y cuscus inflado.  Muy bueno

El pan fue intrascendente.

Postre  (La foto aparecera en el primer comentario de la valoración debido a que Verema solo permite publicar 6 links de fotos directas en cada valoración)

Pastisset de riccotta, fruits vermells i iogurt. Pastelito de ricotta, frutos rojos y yogur.  Bueno.

Para beber tomamos agua y dos botellas del vino blanco incluido en el menu Nuviana DO Belver de Cinca . Finca San Miguel, bodega aragonesa (Huesca) de Codorniu-Raventós. Cepaje 100% Chardonnay. Un vino joven agradable y bien equilibrado con una buena persistencia en boca que se bebe facilmente. Acompañó bien la comida.

Finalizamos con unos buenos cafés.

La cuenta ascendió a 42,24 €/persona. Buena RCP. Buenas tapas sin mas, la impresión de esta visita esta bastante lejos de la excelente experiencia del 2016. tanto a nivel gastronomico como del servicio. Algo ha pasado, fue ese día... tuvimos un día malo ? no se si volveremos, hoy por hoy no me atrevo a recomendarlo  al 100%

Lo mejor de esta visita, sin lugar a dudas fue haber tenido la oportunidad de conocer a Soc de Sitges (Jaume) y a su compañera con quien mantuvimos una animada conversación durante toda la comida, que para nosotros fue la experiencia que mas nos gustó y que esperamos poder renovar en cuanto la ocasión se presente

  • Cordero especiado, humus de lentejas, menta y cuscus inflado

  • Gyoza rellena de meloso de Duroc, caldo translucido de su cocción con hierba limon, "beurre blanc" de cebolla tierna, pistachos y sésamo

  • Tartar de langostinos a la plancha con chutney de papaya

  • Huevo poché, espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas y tosta de tomillo.

  • Atún en costra de cacahuetes, miel y coconesa

  • Snacks : Untuoso de queso, con higos, ratafía y cinco especias, "Prawn roll", Antojito de bacalao y maiz, chipotle y xnipec

El sábado al mediodía, tras haber realizado un magnifico paseo por el barrio antiguo de Girona, nos entraron ganas de picoteo, y nos dijimos que no seria mala idea volver a visitar Bubbles Gastrobar & Restaurant. Y no lo fué.

Llegamos a eso de las 14h y nos aposentaron casi en la misma mesa que la primera vez, junto a una gran vidriera desde la que divisábamos una parte de las casa colgantes de Girona sobre el río Oñar, La Basílica de San Feliu y la Catedral.

No voy a profundizar nuevamente en la presentación del local que sigue siendo como la primera vez minimalista y desenfadado y que ha sido ya bien descrito en mi anterior comentario de 2014 y en los de Hambrebuena, Jeronimo, Xerraire... El servicio de sala sigue siendo muy bueno. Esta vez no puedo juzgar el servicio del vino porque no tomamos.

En nuestra primera visita dijimos que volveríamos para comer a la carta y degustar sus tapas y raciones y así lo hemos hecho, hemos tenido nuestra promesa.

Tomamos las siguientes tapas :

Para empezar :

Patates Braves En cuanto veo patatas bravas en la carta, es mas fuerte que yo, tengo que pedirlas. Clásicas, pero muy buenas.

Caneló translùcid d'anec i verdures, gambes, oli de sèsam i soja Canelón translucido de pato y verduras, gambas, aceite de sésamo y soja. A MC le encantó y a mi, que tuve la suerte de probarlo, también. Excelente.

Seguimos con dos tapas de

Tartar de llagostins a la planxa amb xutney de papaia i sorres de pa blanc tartar de langostinos a la plancha con chutney de papaya y arenas de pan blanco, Que pasada, riquísimo, rozando la perfección, de 10. Esta tapa obtuvo el primer premio a la mejor tapa de Girona del 2013, y no me extraña.

Y continuamos con :

Ou escaldat, escuma de cigrons i foie, migues ibèriques i pa de farigola Huevo poché, espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas y pan de tomillo. Excelente, no es de extrañar que también ganase un premio a la mejor tapa de Girona en el 2012.

Mini calamars a la planxa, crema de xirivia, prunes i porros Mini calamares a la plancha, crema de chirivia, ciruelas y puerros, MC disfrutó de lo lindo. Excelente.

Acompañamos la comida con dos buenas cervezas de barril y finalizamos con dos buenos cafés.

No tomamos postre, teníamos ganas de buenos helados y al salir nos fuimos a Rocambolesc, la heladeria de Jordi Roca a tomarnos un buen sorbete y un polo.

La cuenta ascendió a 22,35 €/persona. RCP Muy buena. Tapas y raciones de gran calidad. Como nos quedan todavía muchas tapas que probar seguramente volveremos en otra ocasión.

  • Mini calamares

  • Huevo poché

  • Tartar de langostinos

  • Canelón translúcido

  • Patatas Bravas

Después de nuestra sobresaliente experiencia en el Celler de Can Roca nos fuimos a descansar pensando que a la hora de cenar no habría apetito, pero no fue así!

Por una parte, era inevitable salir a dar una vuelta por la ambientada noche gerundense y ya puestos... picar algo. Y por otra, tanto Fer como yo salimos del Celler saciados pero sin sensación de pesadez, algo que se agradece mucho.

Como no podía ser de otra manera acudimos a este gastrobar por recomendación del Gran Jefe, que siempre ejerce de estupendo anfitrión ante el peregrinaje de veremeros por su territorio apache.

Ains, que me enrollo! Pues nuestra elección fue, para variar, compartir todo al centro como nos gustaaaa:

~ UPS! Galleta de patata, pollo agridulce y verduras. Crujiente exterior, sabroso y variado interior.

~ Atún con costra de cacahuetes, miel y coconesa. Segundo Premio Mejor Tapa Girona 2011. Buen producto con estupendos contrastes de texturas y sabores.

~ Canelón translucido de pato y verduras, gambas, sésamo y soja. Muy rico y completito, completito.

~ Tartar de langostinos a la plancha con "chutney de papaya". Primer Premio a Mejor Tapa Girona 2012 y 2013. Simplemente exquisito.

Y aunque parezca mentira, aún teníamos sitio para el postre! Compartimos dos para saciar el capricho goloso: Borracho de azahar y chocolate blanco con bergamota y Tatín templada de plátano con helado de vainilla. Ambos cumplieron su misión.

No me gusta demorar tanto los comentarios pues luego no recuerdo con detalle lo comido, pero en general me resultó todo muy rico, con un buen producto bien elaborado, original y una delicada presentación.

Para beber unas cervecitas bien fresquitas que lo pedía el cuerpo.

Servicio atento y agradable.

El local no es muy grande y se estaba a gusto porque se hallaba a media capacidad, pero cuando esté lleno... mesas algo juntas para mi gusto. Es sencillo y luminoso con sillas y mesas en madera clara y con una planta natural sobre cada una de ellas. Esos pequeños detalles que tanto me gustan...

En definitiva, una buena opción de picoteo delicatessen y diferente si estás por la zona del casco antiguo de Girona.

  • Borracho de azahar y Tatín de plátano

  • Canelón translucido de pato y Tartar de langostinos

  • UPS! y Atún con costra de cacahuetes

Del 21 al 30 de marzo, se celebraba en Girona la XXXIV "Setmana Gastronòmica Gironina 2014" y con esta excusa decidimos bajar a la bella Gerunda para festejarla, bueno con esta excusa y con la alegría de que al dia siguiente íbamos a conocer y compartir mesa con Jeronimo y Rosa en el Massana y conocer a ManuBCN y Gloria.
Tras haber leído los buenos comentarios de Xerraire y Jeronimo sobre Bubbles gastrobar&restaurant, no tuvimos mas remedio que reservar una mesa para degustar el menú degustación preparado para este festejo gastronómico.
No voy a profundizar en la presentación del local ya que ha sido bien descrito en anteriores comentarios, diré simplemente que me pareció muy minimalista y desenfadado, pero en nigun caso frio, como he leído en una anterior explicación. Buen servicio del vino. El que supongo que era el maître y sumiller conocía perfectamente los vinos que nos sirvió, copas aceptables y buen servicio de sala.

Nos aposentaron en una mesa situada junto a una gran vidriera, desde la que se divisaba una parte del barrio antiguo de Girona con sus bonitas casas, a los pies del rio Oñar, la Basílica de Sant Feliu y la Catedral perfectamente iluminadas.

Sin mas tardar, paso pues a describir nuestra cena. El menú degustación, en el que la presentación de todos los platos fue muy lograda, se declinó como sigue :

Empezamos con un Ajo blanco, anguila ahumada, navajas, gel de códium y wakame Intenso baño de mar . Muy logrado. Lo regamos con un vino blanco Viladellops crianza DO Penedès,100 % Xarel-lo, Bio.

Seguimos con un Mi-cuit de foie fresco lacado con tamarindo, cereales de miel, polvo de ceps (Boletus edulis) y chocolate blanco Buena combinación de sabores y de texturas, el foie-gras, totalmente "maison", estaba ex-ce-len-ti-si-mo. De 10, uno de los mejores platos de la cena, si no el mejor. Lo acompañamos con una copa de Muscat Masía Pairal Can Carreras D.O Empordà Muy agradable.

Seguimos con Vieira con calabaza y vainilla Mi vieira en su punto; la cocción de la de MC insuficiente, estaba fría en su centro. La mezcla de diferentes calabazas y la vainilla no nos entusiasmó, pero es una cuestion de gustos. Lo regamos con un vino blanco Planeta Alastro DO Siciliauvas Grecanico Dorato 100%, con 6 meses de barrica.

Siguieron unos Calamares salteados con chirivía, ciruelas y puerro fresco Muy, muy bueno, el segundo mejor plato de la noche, no nos hubiera importado repetir, hum... Este plato fue regado por el mismo buen vino siciliano que el del plato precedente.

Después hizo aparición unaLubina al vapor con habas, polenta y láminas translucidas de gamba roja Cocinada en su perfecto punto de cocción, muy buena, las laminas de gamba estaban situadas sobre el pescado lo que le daba un toque de sabor aun más marino. Lo regamos con un vino tinto de tallerMM09 DO Empordà crianza de 11 meses en barricas de roble, cepas 47% merlot, 38% marselan y 15% cot.

Continuamos con una Presa de cerdo Ibérica cocida a baja temperatura, cebollitas confitadas y patatas con mantequilla Sin ninguna duda lo peor de la noche, que ennegreció la hasta ahora buena cena. Si las patatas estaban deliciosas, no fue el caso del cerdo, que estaba incomible, sequisimo... Pienso que deberían haberlo presentado en una pieza con un corte mucho mas fino y/o regado con una buena salsa como la que había de muestra en el plato, pero totalmente insuficiente para domesticar el cerdo ibérico. Menos mal que el vino que maridó este plato ayudó a olvidarlo y digerirlo. Tomamos un tinto Finca Cucó DO Montsant 2010 65% Samsó(Cariñena) y 35% Garnatxa , crianza con 8 meses en barrica.

De postre tomamos, Untuoso de yogurt y piña con jengibre y crumble de caramelo bueno y una Torrija templada de leche con crema quemada de almendras y helado de mascarpone, pasable sin mas. Regamos los dos postres con un Cava Pagès Entrena Brut Nature Gran Reserva DO Penedes con un mínimo de 36 meses de crianza, uvas Macabeu 30%, Xarel-lo 35%, Parellada 35%, de color brillante, muy seco y de burbuja fina y muy equilibrado. A mi modesto entender un cava muy agradable.

Todos los vinos maridaron perfectamente con los platos y nos parecieron buenos.

Tomamos también una botella de agua de 50 cc Font Vella. El pan que acompaño la comida era bueno. Finalizamos con 2 buenos cafés.

Pagamos 55 €/persona. Buena RCP.

En nuestra próxima visita a Girona, tal vez volveremos para comer esta vez a la carta y degustar sus tapas y raciones. Para mi la nota que aparece en la valoración, dadas las circunstancias de la cena, debería estar un poco por debajo de 7, pero el sistema de Verema no permite ajustar con precisión la calificación.

..... y llevas a la parienta o los amigos para también lo disfruten.

Así que como habíamos quedado con el amigo Isaac para tomar un GT, mientras que él se ponía como el "kiko"en El Celler de Can Roca , nosotros nos acercamos al Bubbles para disfrutar de su también excelente y más asequible cocina.

Ese día un sol radiante iluminaba el casco viejo de Girona, por lo que pudimos disfrutar de sus inigualables vistas a San Félix, la Catedral, a las bonitas casas a orillas del Oñar, y como colofón y gracias a que el campamento base estaba al lado, de los coches del "62 Rally Costa Brava de Coches Históricos".

No os cansaré volviendo a describir el local, así pasamos directamente a lo que nos importa.

  • Empezamos por una, Espuma de garbanzos y foie, migas ibéricas sobre un huevo poché y pan de tomillo. Lo pedí en mi primera visita, lo he pedido en mi segunda visita, y lo pediré en mi tercera, cuarta y posteriores visitas. Genial.
  • Y seguimos con, Tartar de Atún. Otro plato de los que no cansan y te hacen quedar bien cuando lo recomiendas, lo pedí para Rosa y fue un pleno al 10.
  • Y con un, Atún con Costra de Cacahuete. Buena combinación la que se consigue con la melosidad del atún, en contraste con el crujiente del cacahuete.
  • Y un, Dim-Sum de Marisco al vapor. Un plato típico chino, lo pidió Rosa y dice que estaba muy bien.
  • Uno de Calamares a la Romana. Acabados de llegar del mercado, buen producto y en su punto exacto de fritura.
  • Y para finalizar, Ravioli de Pularda con crema de Parmesano y Ceps. Otro plato para no olvidar en próximas visitas.

    El postre:

  • Borracho de Naranja y Azahar con sopa de chocolate blanco y Bergamota. Apetitoso y resfrescante.

    Para beber:

  • Un Alsina Sardà Brut Reserva. Perfectamente servido, y con copas spiegelau del mismo modelo que tengo en casa. Un café y una menta.

    La cuenta:

  • La Cuenta. Sin historias, IVAs, ni suplementos sacados de la manga, lo que pone en la carta es lo que cobran.

    Para volver y recomendar.


    • Borracho de Naranja y Azahar con sopa de chocolate blanco y Bergamota

    • Ravioli de Pularda con crema de Parmesano y Ceps

    • Atún con crosta de Cacahuete

    …….sobre un restaurante de mi ciudad, no podía sino picar mi curiosidad.

    Esa noche, mi santa esposa tenía cena con sus compañeras de la Associació Gironina d'Empresàries, así que aprovechando que los maridos nos quedábamos solos y desamparados, programamos una salida con la única condición de que nuestro restaurante estuviera lejos del suyo.

    La salida la programó un amigo, por lo que no me enteré del restaurante elegido hasta que entramos en el Paseo Canalejas, ahí fue cuando pregunté, ¿no iremos al …..?

    Los que me conocen saben que tengo mis manías, y una de ellas es que huyo de los restaurantes con nombres raros, rimbombantes o modernos, vamos que entrar por las buenas a un restaurante que se llama, Bubbles Gastrobar y Restaurant sin una buena razón, no habría sido lo habitual en mí, pero como digo en el título del comentario, a éste le tenía ganas.

    Situado a las orillas del Oñar disfruta de una impresionante vista al casco viejo de Girona. El local ha sido correctamente descrito por “Socdesitges”, pero quizás su error haya sido el entender que este restaurante tenía algo que ver con el antiguo Restaurant Albereda. Para los que no lo llegaron a conocer, el Albereda en sus buenos tiempos y hasta la llegada de los Roca y Massana’s, era uno de los mejores y más lujosos restaurantes de Girona. En este aspecto estoy totalmente de acuerdo con el amigo “Xerraire”, son los mismos propietario y cocineros, pero tanto el local como su orientación es totalmente distinta.

    Servicio cercano diligente y profesional, y servicio de mesa acorde a su precio y categoría. Pero pasemos ya a lo más importante, y el motivo de nuestra visita, la manduca.

    Tras ojear la Carta”, decidimos ponernos en manos de mi amigo Carlitos, que ya había visitado con anterioridad este restaurante y que eligió para todos,

  • En primer lugar, Tartar de atún con tostaditas. Bueno, pero que muy bueno, con una excelente presentación, meloso y repleto de sabor.
  • A lo que siguió, Canelón translucido de pato y verduras, gambas, sésamo y soja. Espectacular un plato sobresaliente. Me estoy acordando de aquel que se indignó porque en La Pitanza de Valencia, (copio y pego), “la pasta del canelon era masa de crep”. Mucho ignorante con ADSL hay por el mundo.
  • Y……. Huevo escalfado, espuma de garbanzos y Foie con migas ibéricas y tomillo. Genial, un plato sencillo pero como diría Arguiñano, con fundamento.
  • Y hablando de genialidad y sencillez, Foie a la plancha con compota de manzana. Siempre me ha gustado la combinación del foie con la manzana, tanto caramelizada como en este caso en compota.
  • Rematamos la cena con, unas gambas al ajillo. Buenas, pero charlando con los amigos dejamos que se nos pasaran un poco, y es que a mí me gustan las gambas prácticamente crudas.

    El postre:

  • Poca cosa, queso curado. No recuerdo el nombre, pero me lo dejaron probar y estaba muy bueno.
  • Y……. Tatin de platano y helado de vainilla, con dos cucharitas, o sea para repartir. No la había probado con plátano y me encantó, además el toque refrescante del helado tras las tres botellas que cayeron, resultó muy de agradecer.

    Para beber:

  • Si en lo referente a la comida, estoy totalmente de acuerdo con el comentario del amigo “Xerraire”, en el tema de vinos, y especialmente en lo referente al precio, tengo que dar la razón a “Socdesitges”, 3 botellas de Cigonyes blanco a 15€ cada una, representa un incremento del 2,50% sobre el precio en tienda.

    Pues bien, como decía aquel popular presentador, "Así son las cosas y así se las hemos contado", o quizás debería decir, “Así me han parecido a mí las cosas, y así os las he contado”.

    PD. Amic “xarraire” a veure si xerres menys i escrius més, que ens tens molt abandonats i se't troba a faltar.


    • Huevo escalfado, espuma de garbanzos y Foie con migas ibéricas y tomillo

    • Canelón translucido de pato y verduras, gambas, sésamo y soja

    • Tartar de atún con tostaditas

    Salgo del letargo veremero para intentar compensar lo que considero una injusticia producto, supongo, de no haber entendido el concepto de Bubbles.
    Creo que he comido, cenado... una veintena de veces en Bubbles, con parejas, con tríos, con grupos; con gente muy exigente, con otra nada exigente, y nunca nadie ha salido decepcionado. Anticipo que quien vaya siguiendo el rastro de la antigua Albareda, va muy equivocado y mejor que apueste por otra cosa. En cambio, si que encontrará en Bubbles toda la sabiduría atesorada por Fulgenci Garcia durante muchos años en l'Albareda, y la técnica de su hijo Àngel, que ha corrido por las mejores cocinas de España. Producto de esta combinación nace este restaurante de vocación popular, que tiene desde mi punto de vista una virtud increíble: Con, precios populares, sitúa a gente joven con pocos recursos económicos en la senda del buen camino de la gastronomía. Cierto que, por lógica, en las propuestas económicas no usan grandes productos, u que tiene alguna tapa o ración que no encontrarás en un restaurante con aspiraciones frufrú. Pero es que Bubbles no es eso. Es un restaurante con tele y nevera de vinos en el comedor, pero con vistas a la catedral, Sant Feliu i al río Onyar y, sí, con un interior poco acogedor pero divertido y ciertamente no apto para aquellos que tienen una concepción excesivamente rococó de los restaurantes. De todas formas, se puede pedir una mesa pegada al cristal de la calle y, entonces, la decoración del Barri Vell no tiene competencia.
    De Bubbles me fascina el oficio de la cocina (la mayoría a la vista). Nadie atolondrado, silencio y eficacia. Sinónimo de oficio. De muchos años de oficio. El responsable de sala (el mismo también de la Albareda) es de una gran corrección.
    Es un restaurante muy simple con precisos dispares y asequible para la mayoría pero con toques gastronómicos de nivel. A destacar:
    -Canelón traslucido de pato, verduras, sésamo, soja y gambas
    -Sashimi de vieira con caldo de anacardos y Lemmon grass
    -Atún en corteza de cacahuetes, miel y 'coconesa'
    -Huevo escaldado, espuma de garbanzos, migas ibéricas y tostada
    -Nachos XXI (guacamole, trufas de parmesano y tomates cassé
    -Foie a la plancha con compota de manzana
    -Ceviche de gambas y pulpo.
    Estos son algunos de los platos destacados. Pero Bubbles ofrece también la posibilidad de tapas clásicas como las bravas (quizá lo más flojo), calamares a la romana, una sublimes croquetas de 'carn d'olla'... También entre semana tiene un menú diario de magnífica factura y, con mucha frecuencia, ofrece menús temáticos muy imaginativos (de Fires, de les Flors...)
    En fin. Personalmente volveré 20, 30 o 100 veces más. Y pienso seguir recomendándolo. Lo principal es gastronomía es saber lo que a uno les apetece en cada momento, pero sobretodo, saber dónde se va.

    • Menú de papas

    • Sashimi de vieira

    Reconversión y reubicación de los propietarios del clásico restaurante Albareda del centro de Girona a un nuevo local y nueva orientación del negocio.
    Habíamos estado en varias ocasiones en el antiguo local donde en un marco clásico y elegante ofrecían una cocina con una cierta clase y elaboración.
    El nuevo local con una decoración aséptica en color blanco, grandes vidrieras a la calle, mesas desnudas solo con un mini mantelito individual multiuso, servicio de loza, cristalería y cubertería justo para pasar el trámite, se percibe una sensación gélida, nada acogedora.
    Ofrecían un menú de setas por 35 €, pero lo descartamos por la mala temporada que hemos tenido debido a la sequía, un menú degustación por 45 € y un menú de tapas por 25 € consistente en seis tapas y un segundo a elegir entre tres opciones y un postre, optamos por este último. Los precios incluyen agua, vino o refresco y el IVA.
    Nos trajeron las tapas: Natxos soft (tomate confitado, guacamole y espuma de queso de cabra) servido en una mini copa, ensalada de pavo escabechado y lechuga, el pavo en pequeños dados era testimonial, servido en una mini torta de pan, queriendo asemejarlo a una crepe, chupito de crema de setas, mini coca de pimiento asado al horno con atún, ravioli de verduras y marisco?? y un langostino crispy (pelado y rebozado en harina de pan rallado).
    Los segundos a elegir entre bacalao estofado con judias, ajos tiernos y setas, calamares rellenos de carne o tataki de ternera.
    Pedimos el tataki y los calamares rellenos, casualidad, se les habían terminado, era sábado a las 13,45 y una sola mesa con dos personas además de nosotros dos. El camarero nos ofreció cambiarlos por fideuá de calamares????.
    La fideuá era fideos con patas de calamar y el tataki de lomo de ternera un pedazo de carne supongo que a la plancha, yo tenía entendido que el tataki ya fuese de atún, salmón, carne de buey o de ternera se servía fileteado y con muy poca cocción, en lo único que acertaron fue en la cocción puesto que lo pedí poco hecho.
    De postre mini ración de sacher de albaricoque con crema de chocolate, bueno. Bueno solo una de las dos raciones, en una el bizcocho era tierno como recién hecho, el cambio el otro estaba reseco como de varios días, que diferencia entre uno y otro!!!!.
    El vino que incluye el menú es el Nuviana del Valle del Cinca blanco o tinto, un vino que en tienda no llega a los 3 € IVA aparte, el camarero abrió la botella y sirvió para probarlo, no hizo falta acercar la copa a la nariz. Pedí la carta de vinos, muy pocas referencias y con precios multiplicados por más de 3, optamos por un DO Montsant Finca Cucó por el que nos cobraron 18,75 €, pocos días antes había pagado en tienda 4,50 más IVA. Encima tuvimos que pedir una cubitera para enfriarlo.
    No tuvieron ni la delicadeza de descontarnos de la nota el vino incluido en el precio del menú y que simplemente caté.
    Agua, botella de 1/2 litro incluida en el precio del menú y dos cafés.
    El camarero intenta agradar, al comentarle el cambio de orientación del negocio nos comenta que el restaurante funciona muy bien con las tapas los viernes y sábados noche e inocentemente se le escapa que los clientes del antiguo restaurante que han estado en el
    nuevo comentan que no es lo que esperaban y sintiéndolo mucho no volverán.
    Este es también nuestro caso.

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