Restaurante Solana en Santa Cruz de Tenerife

Restaurante Solana

15
Datos de Solana
Precio Medio:
55 €
Valoración Media:
8.5 10
Servicio del vino:
9.0 10
Comida:
9.4 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
7.7 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas:
Precio desde 47,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y Lunes

Teléfono


15 Opiniones de Solana

Ultima noche de nuestro periplo carnavalero en Santa Cruz de Tenerife y cena en el restaurante Solana, un restaurante que tenia muchas ganas de conocer tras haber leído en Verema el comentario de Abreunvinito del 21 de febrero del 2019.

Tuvimos algunas dificultades para encontrar el local, pues nos dejamos guiar por el GPS del móvil que nos hizo dar unas cuantas vueltas sin éxito alrededor de éste y al final tuve que telefonear al restaurante para indicarles nuestra situación y pedirles que nos guiasen a nuestro destino, lo que hicieron muy amablemente.  Recomiendo que para llegar fácilmente a la dirección de Puerta Canseco 37, se tiene que ir por el tramo "ancho" de esta calle situada frente a la C/ Angel Guimerá, al otro lado de la via del tranvia.

No voy a describir nuevamente en detalle el restaurante, pues ya lo hizo en su dia Abreunvinito, corroborar solamente, que la decoración de la sala (ver foto de un detalle del local) en la que nos situaron, justo a la entrada de éste, es minimalista, funcional, tiene un aire elegante, en el que se siente enseguida uno muy a gusto, en nuestra ubicación las mesas estaban distribuidas en filas y en paralelo lo que hacia que no estuviesen muy bien separadas las unas de las otras, pero francamente en está ocasión el entorno en general fue mas importante que la distancia entre las mesas. Estas están desnudas sin manteles, pero con correcaminos  y servilletas de tela, vajilla y cubertería de calidad, y buenas copas, si no me equivoco, Riedel.

El servicio de sala fue llevado a cabo por un camarero y por la jefa de sala y sumiller, que si no me equivoco era Erika Sanz, copropietaria y pareja del Chef, pero no puedo asegurarlo porque no le pedí su nombre. De todas forma el servicio fue muy bueno, sin tiempos muertos, con una muy buena explicación del contenido de los platos. El servicio del vino, consistió en presentación, consejo, descorche, primera cata y seguimiento de llenado durante toda la cena. La carta de vinos es bastante amplia  e interesante , con una buena muestra de vinos canarios.

Al frente de los fogones se encuentra el Chef Nacho Solana, que prepara una cocina tradicional, de raíces canarias, puesta al día con excelentes materias primas, de mercado y de temporada . El Chef tinerfeño estudió en la Escuela Superior de Hosteleria de Madrid y trabajó con Arzak, Martin Berasategui y Ferran Adrià, antes de instalarse por su propia cuenta. En uno de estos restaurantes conoció a la vasca Erika Sanz, que fue la primera mujer sumiller de Canarias y que posee un importante bagaje profesional.

El restaurante propone la carta clásica, una carta solo de arroces, y cuatro menús degustación .

Optamos por cenar a la carta :

Primeramente para sosegarnos, tras la búsqueda del local, nos ofrecimos un par de cañas bien tiradas y tomamos un aperitivo, invitación de la casa, a base de tres buenas degustaciones:  cortezas caramelizadas, riquísimas, una crema y una especie de gyoza, que estaban también muy buenas, pero de las que no recuerdo su composición .

Como entrantes,

Compartimos un ceviche de bogavante con hinojo, cantarelas, y leche de coco. Servido en media ración a cada comensal. Un poco mas de homarus gammarus hubiera sido bienvenido, pero a pesar de ello, la sapidez estaba bien presente en una muy buena elaboración. Muy rico

y después,  tomamos cada uno un Huevo a 63° con papa frita y crema de trufa. Excelente plato, se me quedo corto...

Como principales elegimos :

Pescado canario del dia (Pámpano) con cous cous de verduras especiado y yogourth ahumado de berros. Excelente presentación, cantidad abundante y muy bien elaborado, cocción perfecta del pescado y muy buena "ratatouille". MC lo encontró muy bueno.

Pescado de nuestro mar (Pámpano) en nuestra versión+ canaria. El mismo pescado del día, pero en diferente preparación. Dudé en pedirlo porque uno de los componentes del plato es el escaldon (a base de gofio) y hace algún tiempo  tuve una mala experiencia en otro restaurante de la isla bien clasificado en las guías gastronómicas con esta preparación. Al final me decidí y no me arrepiento porque estaba muy bueno. Acompañado de mojos, cebolla de Guayonje, yogourth ahumado de berros y unas excelentes papas negras arrugadas de Tenerife y evidentemente un delicioso pámpano perfectamente cocinado en su justo punto de cocción. Un platazo.

El pan que acompañó la parte salada fue bueno.

(Las fotos de los siguiente platos y otros por imperativos técnicos de Verema aparecerán en el primer comentario)

De postre, compartimos :

Yogourth de aguacate con fresas en texturas. La foto habla por si misma. Riquísimo.

Para beber escogí  en la carta un vino blanco Trenzado (Listán Blanco, Pedro Ximénez, Albillo Criollo, Gual, Marmajuelo o Malvasía) de la bodega Suertes del Marqués, pero se les había acabado...  Aconsejado por la sumiller tomamos de la misma bodega una botella de Vidonia 2018 DO Valle de la Orotava. Bodegas Suertes del Marqués (Valle de la Orotava). Cepajes : 100 % Listan blanco . Viñedo Las Suertes con viñas de mas de 100 años. NB : Conducción por cordón múltiple trenzado. Vendimia manual entre la primera y ultima semana de septiembre. Prensado en prensa neumática con los racimos enteros. Fermentación espontánea por levaduras autóctonas en barricas neutras de 500 l de roble francés y crianza de 10 meses en barricas neutras de roble francés. Un vino blanco excelente de color amarillo brillante, Muy elegante, sabroso, bien estructurado, redondo y con un final largo en boca. Nos gustó mucho.

Finalizamos con dos buenos cafés y unos petits fours

La cuenta ascendió a 66,66 €/persona. Muy buena RCP. Buena cocina canaria puesta al día, Nacho Solana posee una depurada técnica culinaria que se transmite en sus preparaciones perfectamente elaboradas. Productos de temporada y buenas materias primas y un excelente servicio. El restaurante posee un plato en la guía Michelin. Volveremos a visitarles y ,si podemos, lo haremos ya este próximo verano, para probar nuevos platos y beber buenos vinos. Muy recomendable.

  • Detalle del comedor

  • Aperitivos

  • 1/2 ración de ceviche de bogavante con hinojo, cantarelas, y leche de coco

  • Huevo a 63° con papa frita y crema de trufa

  • Pámpano con cous cous de verduras especiado y yogourth ahumado de berros.

  • Pámpano en la version + canaria

Local que es el restaurante gastronómico del chef Nacho Solana y su pareja en sala Erika Sanz, pero que tras un año de cierre de su anterior local (Pérez de Rozas, 15), reaparece (hace ya 3 años) con fuerza en una nueva ubicación  cerca de Angel Guimerá (edito y corrijo dirección en la ficha) en un amplio local de espacios separados y hasta con unas mesas en la acera (el tiempo y el tabaco lo demandan). Además añade a este local dos espacios más con un interesante local de cocina canaria de forma más informal (Cocina Urbana Canaria) de que me quedé con ganas, y una hamburguesería gourmet (SQuina).

El local tiene un aire elegante, mucho tono gris y crema que inspira tranquilidad a lo que contribuye la música de fondo, manteles de correcaminos, servilletas de tela, buenas copas, cubiertos, buena separación de mesas, sillas amplias y cómodas. Un servicio en sala eficaz y bue ritmo de salida de platos de cocina a lo que contribuyó que solo éramos dos mesas en la sala de la entrada.

La carta de comidas incluye una parte de platos al uso con buena presencia de entrantes y un cambio sobre lo anterior con la recuperación de la presencia de arroces, aunque sin olvidarse de los pescados y carnes; destaca una aportación importante de postres que incluso se acompañan de opciones de vinos dulces. También unos menús: el llamado de menú de clásicos de siempre  (36€) y el menú gastronómico (50€) más enfocado a platos de temporada.

Opté por el menú corto, sobre todo por conocer sus clásicos:

. aperitivo por cortesía de la casa, en tres partes: una crema calabaza muy agradable, unas cortezas caramelizadas perfectas de textura y otro que no recuerdo a modo de mini saquito.

. milhojas caramelizada con foie mi-cuit, manzana verde, queso ahumado y reducción de PX: muy agradable, incómodo de comer con cuchillo y con la mano, sabroso, aunque lo cambiaría de posición en el menú para no repetir caramelizados de forma seguida.

. ensalada de vieras con yogurt griego y pimentón de la Vera: con poca viera, buena mezcla de verduras y semillas (pipas entre ellas) que hacen como centro (yema de huevo frito, versión color verde) de una presentación global a modo de huevo frito en el que la base de yogurt parece la clara. Interesante.

. huevo a 63º frito con crema de trufa: esperable su intenso sabor, bien logrado. Merece un plato y presentación más fotogénico. Sabrosón.

. pescado canario (pámpano) con costra de tomate y cristal de papa canaria: el pescado es una especie de palometa  bien preparado y con una extraordinaria salsa de fondo, una salsa toffée muy bien equilibrada; acompañan unas verduras en perfecto punto. Recomendable.

. secreto ibérico, su jamón, calabaza confitada y crema de huevo frito con buena salsa y arriesga mucho con un cabello de ángel con gran contraste de dulce salado con el jamón. Muy arriesgado pero me gustó.

. sopa de papaya y mango con helado de vainilla y reducción de maracuyá: presentación simple en vaso pero sobrecargado de punto dulce sin ningún contraste cítrico, fresco, frío... Este postre fue un cambio sobre el menú previsto sin aviso previo. Prescindible.

. coulant  de chocolate caliente con sorbete de mandarina: algo seco en su interior (le sobró tiempo de calor). Buena aportación cítrica al chocolate, lástima que el coulant estuviera solidificado.

. trufa muy crujiente: pequeñita trufa crujiente. Un detalle que complementa bien el café añadido.

En la parte líquida tengo información de amplia carta de vinos, pero al ir solo y pedir botellas pequeñas y no disponer tampoco llegué a ver la carta de vinos. Me conformé con una copa de blanco pidiendo algún vino blanco canario de los muchos interesantes que hay, pero que solo pude elegir entre verdejo y un francés que resultó ser un agradable alsaciano de uva riesling (Henri Weber 2016) reconocido por la etiqueta al pasar; estuvo bien servido aunque poco informado y más cuando estás demostrando interés en este campo.

Un sitio que hay que conocer en la ciudad y así lo destaca Michelín. Seguramente con mejor complemento de vinos y una buena compañía sería más perfecto.

Maestría en la cocina, todo lo que comimos delicioso. EN la sala servicio profesional y estupenda sugerencia en el vino. Local pequeño pero elegante y tranquilo. Repetiremos sin duda en nuestra próxima visita a la isla.

Situado en el centro de Santa Cruz, local pequeño, moderno, limpio y acogedor, bueno para una reunión con amigos y para una cena íntima. Al mando de la sala Erika Sanz, excelente profesional con mucha preparación que siempre sabe como tratar al cliente, cálida, educada y sobre todo con una sólida formación -trabajó con Martín Berasategui y en el Bulli, así como que es sumiller titulada-. Montaje de mesas muy bueno, con copas Schott y todo impecable.

En la cocina reina Nacho Solana, excelente cocinero con un control perfecto de los puntos de cocción y de la combinación de sabores, con una carta compuesta por los clasicos de la casa y las sugerencias según mercado, todo riquísimo, en esta última visita tomamos un menú sidreía compuesto por aperitivos -jugo de guisantes, crujientes de chistorra y chicharrones caramelizados-, tosta con unto de tomate y anchoa del cantábrico -mmmmmmm-, tortilla de bacalao y pimientos -estaba de muerte lenta, jugoso el bacalao y la tortilla, los pimientos fritos y deliciosos-, chuletón -suave, tierno, se deshacía en la boca, la verdad me quedo sin palabras....-, queso idiazabal con membrillo casero -perfecto-. Todo por 35€x pax.

No hay que olvidar probar los arroces que hace, las croquetas de calamar en su tina, ni el pescado -como por ejemplo el cherne con escachón de papa negra, yogur de mojo verde y hongos de temporada salteados- siempre fresco y en su punto, de postre es imprescindible su tarta de manzana/plátano con helado de vainilla de la casa, hecha en el momento, el coulant de chocolate, las croquetas de arroz con leche....mmmmmmm.

Palabras aparte merece la carta de vinos, una de las mejores de Canarias, completa selección de vinos, canarios-peninsulares, cuenta también con una buena selección de vinos fuera de carta y por supuesto en este restaurante siempre contamos con el consejo de Erika que lo hace con acierto y cariño para que sus clientes salgan satisfechos.

Lugar muy recomendable y que desde que no se fuma en ningún restaurante, es como nuestra casa. Imprescindible en Santa Cruz

Se trata de un local muy estrecho, lo que condiciona. Cubertería y servicio de mesa muy buenos. Carta de vinos fantástica en tintos y pobre en blancos, sobre todo en blancos canarios. Servicio muy eficiente aunque excesivamente distante. Al conjunto le falta un poco de humanidad.

Tomamos lo siguiente:

Milhojas caramelizadas de manazana, foie mi cuit y queso. (Ni fu Ni fa)
Croqueta de chipirón en su tinta con ali oli. (Lo mejor de la noche).
Pastel de hongos, berenjenas y puerros. (Bastante soso)
Bacalao al pil-pil y salsa de pimientos y puerros con membrillo.(Soso)
Magret de pato. (Bastante bien)
Tarta de manzana y plátano.
Souffle de Chocolate caliente. (Excelente)
Para beber un Albariño (Pazo de Señorans 2008.(Más que correcto).

De entrante, además, como regalo de la casa, humus líquido con chicharrones y extracto de chistorra. (Muy bien todo ello).

A pesar de tener cerca el restaurante ignoraba lo que "se cocía" dentro. Magnífico. Me encanta la buena comida y probar un nuevo vino. Quedé completamente satisfecho, la comida magnífica y el servicio del vino aún mejor. Todavía saboreo ambas cosas

Durante una semana de vacaciones en Tenerife, y tras seguir las recomendaciones de los usuarios de esta pagina fuimos a conocer el restaurante Solana y fue un acierto pleno, disfrutamos mucho comiendo, bebiendo y conversando con Erika (sumiller) y Nacho (chef) y por ello les estamos muy agradecidos, disfrutamos tanto que repetimos antes de volver a Sevilla. La primera noche tomamos de primero un ajo blanco que era delicioso, croqueta de patitas de chipirones en su tinta,bastante buena tambien. Pero el deleite llego con los segundos yo tome albondigas de presa, sencillamente impresionantes y mi mujer solomillo con queso, extraordinario. Todo ello regado con un Clio 06, no hay que decir nada sobre este vino. La carta de vino no muy extensa pero si con todas las bodegas y denominaciones interesantes de España. De postre tome unas croquetas de arroz con leche.La siguiente cena aun dejo el liston mas alto, de entradas mi mujer repitio con el ajo blanco, ya que quedo maravillada, y yo probe una huevas con aguacate y mallonesa para mi lo mejor de lo que comi alli, sabor delicado y contundente, espectacular, De segundo tomamos chuleton y cochinito cocido a baja temperatura, perfectos. De nuevo reitero mi enorme agradecimiento a Nacho y Erika.

Sitio de referencia en Santa Cruz de Tenerife. Sala muy bien montada con vajilla, cubertería y copas impecables. En sala Erika que además de ser una fantástica sumiller lleva la sala con maestría y elegancia, tratando a los clientes con cariño y profesionalidad. En cocina Nacho Solana gran cocinero con una mente inquieta que trabaja para innovar y sorprender a sus clientes, deliciosa ensalada de bogavante, gazpacho y helado de manzana verde, tosta de trufa negra con mozarella, rabo de buey, pastel de papa y tres cremas de verdura y deliciosos postres como la sopa de papaya y limón con helado de vainilla de Madagascar. A nosotros nos apasiona su Steak Tartar que elabora por encargo con helado de mostaza y trufa –mmmmm-. Carta de vinos completa y con buenos precios, siempre tienen novedades o sugerencias fuera de carta.
Precio bueno para el nivel gastronómico que ofrecen. Un gran problema restaurante de FUMADORES y una ventaja se pueden pedir los platos para llevar y se puede comprar el vino de la carta con un descuento.

Nueva visita a nuestro restaurante favorito en Santa Cruz y yo diría que en Tenerife. Sala con muy buen montaje tanto de menaje como la cristalería. Servicio en sala dirigido por Erika que a parte de ser una magnífica sumiller es también jefa de sala y lo hace con profesionalidad y cercanía. En cocina Nacho Solana como siempre trabaja el producto de 1ª categoría con maestría, en esta última visita deliciosa la ensalada con vieras, las alcachofas con boletus, el solomillo y las carrilleras impresionantes. La carta de vinos como siempre estupenda ya que no creo que en esta isla haya un sitio con tanta variedad y originalidad en su carta de vinos como el Solana, además a precios ajustados 1.5 x tienda, nosotros cenamos con El Bugader –magnífico-. Por cierto el café es delicioso. Sala de fumadores –una pena-. Precio x 2 p 131€

Nueva visita a uno de los mejores restaurantes de la isla donde Erika Sanz y Nacho Solana despliegan todo su buen hacer. Esta vez contratamos previamente menú degustación y fue un acierto ya que nos hizo un recorrido por su carta desplegando todo su ingenio, deliciosos entrantes, platos principales y postres todo con materia prima de 1ª categoría y con puntos de cocción muy ajustados. En el tema de los vinos Erika es una perfecta sumiller, aconsejando bien al cliente, con una estupenda carta de vinos y con alguna novedad que nos guarda a los enólocos. Buen maridaje de los postres y excelente café. Como siempre estupendo y con ganas de volver. Como siempre también de Fumadores.....

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