Restaurante Coure en Barcelona
Restaurante Coure
País:
España
Provincia:
Localidad:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:

Añadir vino por copa

Precio desde:
20,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
49 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.3
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
6.7
Comida COMIDA
8.0
Precio medio entorno ENTORNO
6.7
RCP CALIDAD-PRECIO
7.7
Opiniones de Coure
OPINIONES
61

Nueva visita a la barra del Coure unos 3 meses después de la anterior. En esta ocasión con motivo de un aniversario. Repetimos las croquetas (imprescindibles) y un par de ostras no muy grandes y excelentes de sabor y consistencia. Seguimos con unos linguinis excepcionales y una brandada de bacalao con guisantes frescos, plato que inicialmente nos sorprendió por su combinación pero que nos pareció riquísimo. Una brandada muy gustosa con unos guisantes lágrima servidos en su propia vaina. Me hubiera gustado algún guisante más. 

Un par de copas de Sobreño, tinta de Toro correctísimo, unas torrijas de postre y un combinado de vodka como final de fiesta.
Que bien cocina Albert, técnica indudable en una propuesta contemporánea.
Y como siempre Marcia atendiendo con excelencia y amabilidad los comensales de la barra.

La mejor barra de Barcelona. Coure es uno de mis restaurantes preferidos y me gusta sentarme en su barra cuando somos dos. Entre cierre de restaurantes y posteriormente limitaciones para comer en las barras llevaba casi 2 años sin visitar Coure. Demasiado tiempo resuelto, en parte, recordando los grandes momentos vividos en este restaurante del Passatge Marimón. Ayer volvimos y, por suerte, sigue en forma. Marcia atiende fenomenal los 10 comensales situados en la barra, a la entrada del restaurante. La carta con sus propuestas clásicas y alguna novedad. Empezamos con unas imprescindibles croquetas de pollo, de las mejores de Barcelona, aunque recuerdo con nostalgia cuando llevaban curry. Seguimos con una alcachohas con panceta muy bien cocinadas y ya unos clásicos linguinis con parmesano (pronto espero con trufa) increíblemente sabrosos. De postres una torrija muy ligera. Nos propusieron 3 vinos tintos a copas, un Montsant, un Toro y un tercero que no recuerdo. Los 3 acompañaron muy bien la cena. Al final un vodkatonic muy bien preparado por Marcia mientras charlamos con el chef y propietario Albert Ventura, gran cocinero, honesto y exigente, con propuestas tradicionales impregnadas del sello de su autor.

Experiencia magistral de la mano de Albert en su ya más que famosa barra de este restaurante de Barcelona. Recomiendo estar atento a las sugerencias del día. Para empezar, unos estupendos "ous de reig" a la brasa, precedidos de una croqueta de pollo y pesto fabulosa para continuar con unas manitas de cerdo, también a la brasa, guarnecidas con un puré de patatas "comme il faut". No recuerdo el vino que tomé, mis más sinceras disculpas, fue uno de los que ofrece, dentro de una selección de vinos por copas muy satisfactoria.
Resumiendo, no me canso de ir, por la calidad de la comida, la rotación de platos, el servicio, la calidad-precio..

La hizo Albert Ventura.Estábamos en la barra (creo que es mucho más divertido cenar aquí que en la sala). Sólo le vimos coger la sartén para hacer esa tortilla. Parece que ya tiene a dos jóvenes ayudantes para manejar los fogones.
Aceite de oliva virgen extra, patata quenebec en láminas muy finas, muy poca cebolla, unos buenos huevos, apenas cuajada para que el huevo se desparrame al partirla... voilá. Lo mejor de la noche y de lo mejor de los cuatro días que hemos estado comiendo en Barcelona (coure, gresca, espai sucre y tickets).
Hubo también un magnífico ceviche con mero, ostra y percebe, con acidez perfumada de lima y crocantes rábanos, pepinillos y cebolla roja.
Y estupendas sabrosas croquetas con tropezones de pollo, y otra con espinacas, poca bechamel pero cremosidad, y envoltorio crujiente.
Y cremosidad blanca y verde de un canelón de espinacas, con el crujiente delicado de las deliciosas almendras tiernas, femeneidad irresistible.
Y un jarrete de ternera relleno de butifarra a 17 euros, rodeado de rebozuelos. Pura potencia cárnica.
Potencia sápida semejante en el costillar de cerdo Maldonado con miel, donde me gustó el contraste de temperaturas con el puding de zanahoria de la guarnición.
Y potencia sépida en el guiso de albóndigas de sepia... como en casa.
Magnífica comida que un trato regular se empeñó en empañar. El tiempo dirá si lo consiguió.

Coneixia el Coure anteriorment i en vaig disfrutar molt. L'altre dia que hi vaig atornar vaig seure a la barra. Al meu entendre, per l'estona que hi passes, l'espai queda massa estret i les cadires altes no són del tot comfortables. Queda tot com un pèl atapaït. El menjar, però,correctíssim. Vàrem pendre la coca de sardines(em vaig quedar amb un dubte), una amanida d'anxoves (massa curta), un tàrtar de bou ( el millor que mai he tastat), una hamburguesa amb enciam i sofregit de tomàquet i una mostassa boníssima (al meu entendre excessiu de pa però boníssim del forn Turris si no m'equivoco), dues croquetes (com les de casa però millors) i finalment un plat amb base de puré de patata ouferrat i tòfona blanca. Això a repartir entre dos. Per un dinar de migdia d'entre-setmana no està més que bé. El preu per tots dos 75 si afagim dues canyes de cervesa i dues copes de vi i dos cafès. El servei però em va semblar massa lent per un dia feiner (tampoc vàrem apretar-los molt). Hi tornaré a la que pugui.

Ayer quedé con un compañero de taburete. Quedamos en el Dry Martini. La crisis pasa factura y el local está bastante vacío. Sitio en la esquina de la barra. Me pedí un GT de Martin Millers y me pusieron kikos y rábanos (king size) estupendos (hay que cuidar al escaso cliente recurrente). Llega mi compañero pide el suyo y se lo acompañan con más rábanos y patatas fritas.
Decidimos cambiar de taburete y nos fuimos a Coure, a la barra. Lleno, pero habíamos reservado. Albert no sabe de crisis (mejor). Comimos las croquetas. Por ahí hay croquetas. En el Coure están las croquetas (algo subiditas de curry -no de valenzuela, sino de la especie-). Esas croquetas las acompañamos con una buena ensalada de tomate y payoyo, un buen ceviche de rape, unos sabrosos macarrones rellenos de liebre y rematamos con una vaca gallega sobremadurada (excelente) junto con unas patatas cocidas y después fritas.
Bebimos un par de copas de Edetària blanco (Terra Alta) y una botella de Clos Saint Jean 2008 (Chateauneuf du Pape).
De postre: un babá al ron (muy bueno) y una tarta de chocolate con (no me acuerdo) que también estaba muy buena.
Dos cafés (buenos, no son Nespresso)
Dos GTeses.
De ahí nos fuimos a otro sitio con taburete en Enrique Granados casi con Córcega atendido por dos brasileñas (no recuerdo el nombre del local). Yo seguí con el GT y mi compañero se pasó a un mojito (¿o era otra cosa?)
El precio corresponde a lo comido y bebido en Coure.
PD. Albert Ventura abrirá nuevo local en Valldoreix en breve. Permanezcan atentos a sus pantallas.

Tal como indica la dirección, está situado en Passatge Marimon, justo enfrente de Hisop. En mi criterio se trata de dos sitios excelentes que hacen honor a esta breve calle a pocos metros de la Diagonal.

Coure ofrece dos filosofias diferentes... La del restaurante (que también tengo publicado) y la de la barra de la entrada. Hoy hablaré de la barra, pero quiero remarcar que en el restaurante, la oferta es más clasica, con carta i menús degustación que por comparación a otros de Barcelona que poseen estrella Michelin, no se quedan atrás en absoluto. Caprichos de la Guia Roja.. :).

Este último agosto ha sido remodelado el restaurante que se encuentra en el subterráneo, de manera que ha mejorado de manera sustancial. Quizas la sala con luz artificial, no estaba a la altura y ahora ha mejorado.

Como podéis ver en la foto de mi blog, la barra es reducida y por tanto no es fácil conseguir plaza. La oferta es muy atractiva. Optamos por compartir como primeros una ensaladilla con ibérico, unas croquetas realmente excelentes y una torta de sardinas muy buena también.

Como segundos pedimos unas albóndigas y para mi una hamburguesa de vaca gallega, que imaginaba en plato y me llegó con la curiosa presentación que podéis ver en la foto. Dada mi poca experiencia en "fast food", me costó un poco manipularla, pero la materia prima y punto de cocción, fueron excelentes también. Ha sido una experiencia agradable, aunque no una sorpresa ya que había leído muy buenas referencias del lugar a diferentes blogs y por lo tanto ya iba "preparado" y predispuesto.

Para buscar el típico "pero" que me gusta mencionar casi siempre y en este caso bien ajeno al restaurante, comentar que al mediodía (por las noches puede ser peor) el ambiente era bastante diferente de lo que me gusta rodearme y bien sabéis que el entorno me afecta bastante. Se que la zona lo conlleva y la conzco bien, però en este caso me superó... :).

Hubo varias escenas de las que me hicieron pensar lo duro que debe ser, mantener un restaurante. No ya las dificultades de hacerlo funcionar y evitar pérdidas, sino la de aguantar a los clientes cretinos ..... Podría escribir largo y tendido y con más de un ejemplo, pero me alucinó una pareja de las que ya hace años que han puesto un 4 o un 5 en la primera cifra de su edad, pero que en cambio visten como si la primera cifra fuera un "1 "...:). Los gags que montaron, fueron desde darse la comida mutuamente en la boca, pasando por pedir sal maldon de forma "ostentosa" y terminando diciendo cretinadas al pobre encargado de la barra que aguantaba estoicamente i mantenía la calma. Tampoco les gustaba ningún vino en copas ... pero los iban probando todos con la excusa ... :)

No fueron los únicos que montaban o interpretaban gags por allí, pero esta pareja destacó en diferencia. Quizas es la sevidumbre de zona elegante/precio moderado... ;). Pero este relato del ambiente, sólo ha sido un comentario irónico mío.

Comimos bien, el precio es razonable, vinos a copas bien resueltos, servicio esmerado, cercano y amable. Pienso volver, aunque ya mentalizado de ver más de una fricada a mi alrededor. Si uno entra mentalizado, es un 2x1 .... buenos platos y espectáculo ... :).

Para tener idea de precios: El ensaladilla de ibéricos: 5 €. La coca de sardinas: 4,50 €, Las croquetas (buenisimas!!) A 2 € cada una. Las albóndigas 9 € y la hamburguesa también 9 €. Buena oferta de vinos en copas con precios alrededor de los 3,5 / 4 €.

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Cena pre-vacaciones, aunque cualquier otra excusa también hubiese servido. Nos juntamos tres, alrededor de una mesa en Coure, en la planta inferior debido a la dificultad de encontrar espacio y la incomodidad de una conversación a tres en la barra.

Perfectamente atendidos, servidos, cuidados y mimados. Comimos, además de ese excelente pan varias veces:

Un sabroso ajoblanco a modo de aperitivo
Unos fantásticos berberechos en su punto exacto. Pedidos para completar el vino elegido (un Val de Sil 2009, del que dimos cuenta por duplicado, y que pedía a gritos algo con concha).
Unas buenas anchoas del cantábrico
Unas impresionantes croquetas de rostit
Un tomate Coeur de Boeuf, así con mayúsculas, con ventresca. Sencillo pero muy bueno.
Una excelente burrata con tomate.
Paletilla de Maldonado, muy buena
La Ventresca de atún con pak choi de verduras, para mí llevaba un exceso de eso que me sabe a jabón (jengibre)
Un muy buen steak tartar con mascarpone a la mostaza (poca)
Una impresionante carne de vaca gallega con 30 días de maduración, presentada fileteada y muy poco hecha.

Queso Payoyo (parece que está de moda)
Crema de la pasión con emulsión de coco y granizado de menta
Un muy buen babá al ron con un suave helado de vainilla

Buenos cafés
Precio por persona, 65 euros

Miércoles por la noche, reserva en la barra del Coure para las 22:00. La barra llena. ¿Quién dijo que hay crisis? Tras una espera que nos amenizaron con una copa de vino optamos por hacer las opciones de la barra en una mesa del restaurante en la planta inferior.
Tomamos compartidamente:
Un buen tomate con un mejor payoyo
Unas excelentes croquetas de jamón y pollo
Un rico y fresco ceviche de rape
Una sabrosa coca con sardinas
Una hamburguesa de vaca gallega
Una fantástica (para llorar de buena) ventresca
4 copas de Philippe Chavy (chardonnay borgoñón)
De postre (sólo yo) un brownie de chocolate blanco con helado de frambuesa, muy rico
No café
Gin Tonics de Seagram’s-Schweppes y Tanqueray Ten-Fever Tree
Servicio muy bueno. Trato excelente. Muy buen pan.

Como digo, correcto para ser Barcelona, pero tampoco para echar cohetes.

Mesa para 3 reservada el mismo dia.
Llegamos y directamente (y sin preguntar) nos colocan una mesa al fondo a la izquierda, en el salon de fumadores.
Pero oiga, si nosotros no fumamos.
Y digo, no se puede preguntar a la hora de la reserva telefonica o al llegar al restaurante?.

Pedimos reubicacion y se cumple de inmediato.
Deduzco, pues, que si cuela, cuela.

A la mesa y a por tres cañas bien servidas.
Llega el vino a continuacion. Copas correctas y temperatura mejorable pero pasable.

Pedimos. Muy amable la chica, aunque no se la ve del todo profesional pues se permite alguna confianza que no viene a cuento.
Alla que va la comanda hacia la cocina, que regresa dos minutos después. Para sorpresa nuestra, algun plato no está disponible y toca ir a por la opción B. Sorprendente que no te avisen tampoco.

Postres exquisitos. Lo mejor.

Acostumbro a formularme la consabida pregunta: "Volverias?". Y la respuesta en este caso es "Probablemente NO".

No quiero dejar de valorar ambiente y decoracion de sala. En mi opinion demasiado frio. Carente de alma, sin autenticidad.

La verdad, un poco decepcionado si que me marché, aunque la experiencia no fuera un desastre ni mucho menos.

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