Restaurante Bodegas Rosell en Madrid
  

Restaurante Bodegas Rosell

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Datos de Bodegas Rosell
Precio Medio:
34 €
Valoración Media:
6.5 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
5.4 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Arganzuela
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos por la tarde y lunes

Teléfono


11 Opiniones de Bodegas Rosell

Cena Sherry Women preparada y armonizada por los hermanos Rosell.

Nos acomodaron en el salon anexo a la taberna donde hay aire acondicionado que se agradecia con la que estaba cayendo en Madrid.

Algunos platos clasicos de Rosell y otros nuevos. el menu fue el siguiente:

* pequeño aperitivo de una minitosta con tomate y una sardina en aceite. Normal
* Croquetas de jamon, bacalao y cabrales. Todas buenas pero destacando la de bacalao
* una original (y rica) presentacion de una flor de patatas fritas rellena de tomate fresco con algo de ajo y boquerones en vinagre y anchoas. Realmente rica
* Lomo de atun rojo con aceite ahumado acompañado de helado de wasabi y mermelada de higos picante. Bueno pero algo pesado
*Bacalao al horno con salmorejo. Mi trozo muy pasado de punto
* Albondigas de rabo de toro. Muy buenas

Para terminar un surtido de postres y quesos.. que casi no probé porque estaba hasta arriba.

Esta vez los vinos fueron:
*Tio Pepe
* Amontillado Principe de Barbadillo
* Oloroso Cuco
* PX Tradicion 30 años

Muy buenos todos y especialmente ese amontillado.

El precio como siempre pactado de antemano de 30 €

EStuve ojeando la carta de vinos y realmente se nota que Manolo lo cuida. Algunos vinos a precios mas que razonables aunque no indica añada en la carta.

No son pocas las veces que hemos comido o cenado en esta bodega, pues está muy cerca de casa y de vez en cuando echamos mano de su oferta. Si lo seguimos haciendo es por su oferta de vinos y por algunas de sus raciones. Por lo demás, sigue estando de bote en bote, a pesar de que su terraza sigue creciendo en capacidad en demasía y que el servicio se sigue resintiendo (en alguna ocasión y en la terraza, desesperantemente lento y con errores). Esta vez y por si las moscas, reservamos en el comedor interior anexo.

Buen servicio por parte del camarero y del atentísimo sumiller Manuel. Invitaron a chupitos en la sobremesa.

Cena informal (raciones a compartir) para 6 personas:

- 1 y 1/2 de croquetas caseras: Surtido de 18 unidades de cabrales, jamón y bacalao. Sigue siendo buena la fritura pero la masa se me hace un pelín pesada. En cualquier caso son más que aceptables.

- 1 y 1/2 de berenjenas con salmorejo: Este plato sin embargo no falla. Buenas rodajas de berenjena con cubierta crujientita. Le va de maravilla la base de salmorejo, aunque esa noche un poco "light".

- 1 y 1/2 de patatas de la abuela: Generosa ración pero a mi no me convencieron las patatas. Menos mal que los huevos fritos sin que estaban en su punto.

- 1 de chorizo al vino: Un clásico que no debería de fallar. Para mí, demasiado duro y fuerte; cuestión de gustos, pero no.

- 1 de solomillos al foie: Solomillitos de cerdo ibérico con un poco de foie a la plancha por encima. Sencillo y bien preparado.

- 2 raciones de leche frita: Solo debo decir que se debieron de devolver.

Menos mal que en esta casa se sigue insistiendo con la oferta de vinos. La pena es que la carta no la actualizan y hay que estar al quite con Manuel, pues suelen tener novedades. Nos decantamos por vinos de Madrid: El Hombre Bala 2013 (20.50€) y La Bruja Avería 2013 (19.50€), ambos servidos en copas correctas y a temperatura adecuada. Por supuesto cambiaron copas entre los dos servicios.

Precio total: 130.90€ (inc. IVA, pan y servicio a 1.50€, las dos botellas de vino, dos refrescos y dos botellas de litro de agua a 2.20€).

Nota: El precio por persona indicado es lo que estimo que costaría comer en este local con IVA y servicio incluidos y sin bebidas.

Clásico del tapeo de Madrid que se afianza como local con buen ambiente, buen producto y buena calidad en las composiciones.

En esta visita no probamos el magnífico “bacalao rosell” pequeño plato absolutamente obligatorio: bacalao desalado y desmigado en aceite de oliva con cayena; e igualmente reconocidas son las croquetas con una bechamel magnifica (de jamón, bacalao o de cabrales).

En esta ocasión nos decantamos por las “croquetas de cabrales”; “morcilla de burgos” buena y bien preparada (lo habitual); “patatas de la abuela” con huevos fritos y jamón, muy buena presentación y exquisito plato; “milhojas de berenjenas con foie”, un plato fuera de lugar, realmente ingenioso, bueno y muy bien presentado; magnificas y muy recomendables las “sardinas ahumadas” perfectas de punto y acompañadas de una vinagreta; y para acabar una magnífica y sorprendente “tartar de atun”.

Por supuesto el punto fuerte de las BODEGAS ROSELL es su magnífica propuesta de vinos de la mano de Manuel Rosell. Posibilidad de recurrir a vinos por copas, en esta ocasión elegimos y no acertamos con un VENUS (DO Montsant; 31€), que se nos quedó un poco corto, siendo las posibilidades de la carta y las recomendaciones de Manuel infinitas.

Comida de tapeo en BODEGAS ROSELL, mítica taberna que lleva abierta desde que tengo uso de razón al principio de General Lacy, al lado de Atocha. Decoración típica de bodega centenaria de Madrid, barra de niquel, azulejos, mesas de mármol, etc. Tienen una zona de mesitas para tapeo en la barra, dentro un comedor más formal con unas veinte mesas, y si hace buen tiempo, terracita. Ojo, porque aunque es grande siempre está lleno, por lo que conviene ir entre diario.

Ofrecen una selección de platos bastante amplia que combina raciones y tostas con platos de cuchara de toda la vida. Pero lo más destacable es su carta de vinos, auténticamente enciclopédica, que habla de la pasión por el vino de su dueño Manuel, subcampeón y varias veces finalista del certamen Nariz de oro.

2 personas, de aperitivo de la casa nos ponen unos de lomitos de sardina con patatas chips muy ricos. Pedimos: una de bacalao rossel, bacalao desalado y desmigado en aceite de oliva con una pizca de cayena. Las tiras de bacalao en su punto de sal, con un aceite de oliva de calidad en el que acabamos mojando pan, un plato redondo que es un clásico de la casa. Continuamos con unas berenjenas empanadas con salmorejo: la berenjena tierna con un rebozado grueso pero sabroso, y muy acertada la combinación de la verdura con un suave salmorejo. Finalizamos con media ración (pues una entera hubiera sido demasiado) de patatas de la abuela, que consiste en unas patatas revueltas con huevo y cebolla, un plato sencillo pero perfectamente ejecutado y con unos ingredientes de calidad que resultó delicioso. Finalizamos con una tartita de queso con arandanos casera.

Para beber, una botella de uno de los vinos recomendados de la casa, "30.000 maravedíes", un tinto de San Martín de Valdeiglesias goloso y con cuerpo que entraba tan bien que nos supo a poco. Servicio profesional y atento, pagamos 43 euros por todo. Muy buena relación calidad precio. A pesar de los años que lleva abierto sigue en plena forma. No pasará mucho tiempo sin que volvamos por aquí.

  • lomos de sardina de aperitivo

  • bacalao rosell

El pasado viernes estuvimos todo el día de cata y como nos encontrábamos cerca de este restaurante, decidimos picar algo entre las sesiones matutina y vespertina. El local es todo un clásico en el distrito de Arganzuela con el estilo de las viejas tascas ilustradas, al final nos ubicaron en un comedor de la planta baja, algo menos atractivo que el principal pero más tranquilo pues estaba prácticamente vacío.

La cocina es de corte clásico y variado, recetas de toda la vida y con la posibilidad de poder comer de raciones o de forma más ortodoxa y a la carta. Comenzamos con una buena ración de croquetas (6,8€), con 12 en total, 6 de jamón y 6 de bacalao. Las de bacalao tienen justa fama en la casa y estaban muy buenas, las de jamón algo menos. Seguimos con el bacalao Rosell (6,5€), un bacalao desmigado y aliñado en un aceite de calidad sin quedar aceitoso, bastante bueno. Las alcachofas de Navarra con jamón ibérico (8€) fueron sin duda la mejor ración, alcachofas pequeñas y delicadas y unos abundantes taquitos de jamón de acompañamiento, terminando por los boletus con puerros y gambas (8€), ricos pero…no eran boletus sino setas cultivadas. Estaban buenos pero hay que llamar a las cosas por su nombre, no todas las setas son boletus. De postre una gelatina de gin-tonic con sorbete de limón (4€) que cumplió con su objetivo de refrescar pero poco más. En general, raciones abundantes y bien ejecutadas, ricas y sabrosas pero sin llegar a entusiasmar.

Buena carta de vinos, prácticamente ceñida a producto nacional y correctamente dimensionada, obviamente los tintos son mayoría pero también hay blancos y espumosos para elegir, las principales DO’s representadas y algunos vinos de prestigio. Precios correctos y poco inflados en general. Nos decidimos por un excelente Cava Gramona III Lustros 2004 (30€), que al final fue lo más destacado de la comida, sin duda hablamos de uno de los mejores del mercado. Copas correctas y servicio amable y diligente, trabajando con rapidez y sin problemas.

Un local que siempre resulta una buena opción si se está por la zona para tapear o comer y que además cuida al vino, resultando por tanto una opción a tener en cuenta. Casi siempre lleno, por lo que resulta recomendable reservar, hay que tener en cuenta su cercanía a la Estacón de Atocha. No dejará huella pero resulta recomendable. Y después nosotros a seguir catando, que nos esperaba la jornada de tarde. Dura vida esta, oigan…

Ayer estuve allí con unos clientes que tenían que coger el AVE.
La temperatura era de cerca de 40º y el aire acondicionado no funcionaba.Mal empezamos.
Pedimos : 1/2 tazon de salmorejo por pax,una ensalada de pimientos con ventresca, una torta de queso parecida a la de "La Serena" y unas croquetas como entrantes para compartir. De segundo dos tartar de atun y un atún a la plancha. Cafés y 3 GT de Bulldog.
La comida era buena y abundante pero al pedir el vino solicité un Campo de Borja "Garnacha Centenaria" que tenía un precio de 14.50. El Maitre nos dice que no le queda y nos ofrece un Fagus.Si, de acuerdo , era un vino tinto de la misma DO, pero el precio eran 28€. Uno de los clientes dijo : vale, vale,ese es bueno y me dejó entre "la espalda y la pared"
Total 195 € la comida.
Creo que es una torpeza el recomendar un vino completamente distinto en cuanto a precio y características.Y más teniendo en cuenta que la segunda botella nos la trajeron a temperatura ambiente (40ª).
El servivio rayó la bordería porque a eso de las 4.15 nos dijeron que iban a cerrar por lo que uno de los comensales que había pedido otro GT se lo tuvo que echar por encima en lugar de beberlo.
En resumen :unos precios exageradamente altos para el entorno y el servicio que ofrecen aunque la comida se salve.
Por cierto nos ofrecieron chupitos de invitación y al rechazarlos nos invitaron al café.

Nos hemos presentado sin reservar previamente aprovechando la visita de un en un amigo que luego habría de coger el tren en Atocha.Dada la proximidad del sitio sobre las 2.30 nos acomodan en una mesa de las de la zona de la barra.

A pesar de haber oído hablar de este lugar muchas veces no había tenido la oportunidad de visitarlo hasta hoy.El establecimiento es una taberna antigua con solera,con ese ambiente añejo cuya autenticidad suele estar regañada con su comodidad aunque en este caso es un poco mayor que la del Quinto Vino en lo que a espacio se refiere (por comparar dos lugares de características parecidas).

Enseguida nos han preguntado si queríamos beber algo entregándonos las
cartas.Al observar la de vinos sin entrar en mucha profundidad he visto una variedad de referencias notables con unos precios bastantes correctos.En cuanto a la de la comida también hay de mencionar quizá una mayor variedad que la de establecimientos de similares características y a unos precios contenidos para lo que es Madrid.

Nosotros hemos pedido bacalao (desmenuzado en crudo y aliñado con un buen aceite de oliva y guindilla) berenjenas rebozadas con salmorejo bien fritas,crujientes y sin gota de grasa con un estupendo salmorejo espeso) ensalada mixta,abundante y con una materia fresca (hay veces que la lechuga parece un alga de lo lácea que está) y una tabla de ibéricos de una calidad y cantidad excelente.

Sabiendo los gustos "tintocentristas" de mi compañero y a pesar de la sensación bochornosa que hacía hoy, hemos pedido un siempre eficaz Canforrales crianza 2009 servido en una buenas copas y a temperatura óptima. El servicio de vino se limita al descorche y prueba.

A todo esto hay que añadir un par de tintos iniciales servidos a temeperatura correcta.

Con todo la cuenta ha ascendido a 52€ en total.Me ha dejado una buena sensación para volver.

Muy cerquita de Atocha, nos llevaron a tomar un vino a esta entrañable taberna típica madrileña... y casi acabamos comiendo.

Entorno delicioso, con una entrada pintoresca: madera pintada en azul, creo recordar, cartel en rojo, y dos mosaicos costumbristas a cada lado.

Ya dentro, seguimos con el mismo estilo, destacando los altos techos.

Estuvimos todo el tiempo en la barra, y fue un deleite. Tomamos 5 blancos distintos, no recuerdo todos, pero el dueño nos abría lo que queríamos. Éramos 5, y nos ponía por copas lo que deseáramos. Blanquitos navarros, tinerfeños, castellanos, gallegos, catalanes... Buenos vinos, bien seleccionados y servidos en más que aceptables copas.

Claro, todos esos blancos había que acompañarlos: croquetas de queso azul, croquetas de bacalao, sardinas ahumadas, jamón, queso, ventresca, canapés varios... Todo muy rico.

Nos atendió el propio dueño. El hombre estaba comiendo en una mesa junto a la barra y se levantaba cada vez que le mirábamos para descorcharnos una botella, recomendarnos otra... Se agradece esa profesionalidad.

Muy recomendable, al menos en barra que es donde yo estuve. Un sitio con tipismo, buen vino y buenas viandas.

Estuvimos cenando en esta taberna-bodega en un pequeño comedor con el que se ha ampliado bastante el aforo. Correcta climatización y justita sèparación entre mesas. Servicio eficiente, amable y simpático.
Carta mejor con los entrantes: Ensaladas variadas, embutidos y quesos, conservas de calidad, tostas y algún revuelto. No hay tanta variedad con los segundos: Solomillos y algún bacalao.
Cena para 5 pax:
A compatir:
Una ración generosa de croquetas variadas de bacalao, cabrales y jamón: Magníficas por la suavidad de la masa. Un poco más flojas de sabor las de bacalao.
Una ración de berenjenas crujientes con salmorejo: Suave el salmorejo y perfecta la fritura de las berenjenas.
Una ración de queso manchego. En su punto.
Una ración 6 lomos de sardinas ahumadas: Perfecto el punto de los lomos, acompañados de una vinagreta suave.
De segundos:
4 de solomillo de ternera con foie: No muy alto el solomillo, pero bien acompañado por el foie. Acompañan unos pimientos asados y unas patatas a lo pobre.
1 de chuletas de cordero. Igual acompañamiento.
Postre:
4 tulipas con helado de yogur búlgaro con una salsa de frutos del bosque y una de leche frita (flojita).

Carta de vinos muy, pero que muy amplia y tocando prácticamente todas las DOs. También variedad en vinos de postre y algún cava. Se echan en falta algún toque internacional aunque los tienen si se pregunta. Pedimos dos de Finca Malaveina 2006 (25€) servido bien de temperatura y en copas aceptables. Atentos a rellenar.

Al final de la cena dejaron unas botellas sobre la mesa de orujo, patxarán y alguna que otra cosa más.

Precio total: 210.70€ (inc. IVA, pan y servicio a 1.50€/pax, 2 cervezas, 2 cafés y agua de 1l a 2.20€)

A medio camino entre Wine-bar y Taberna-restaurante nos enconramos una antigua casa de de vinos,donde la segunda generacion ha transformado este antiguo despacho de vinos a granel en bullicoso punto de encuentro sobre el mundo del vino.Amplia carta con precios que oscilan en funcion del coste (sobre 2,5-1,5 precios de tienda) ,en contra la escasa actualizacion de añadas;copas adecuadas.Raciones generosas,espacio escaso y trato amable.Reservar si es posible en el comedor interior o en el local anexo.Precio aproximado 20-30 Euros+ vino.

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