Restaurante Albacar (CERRADO)

Datos de Albacar (CERRADO)
Precio Medio:
61 €
Valoración Media:
6.5 10
Servicio del vino:
5.7 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
6.3 10
Calidad-precio:
7.2 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Dirección: Sorni, 35
Código postal: 46004
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 61,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Sábados al mediodía, domingos, Semana Santa y agosto

Teléfono


33 Opiniones de Albacar (CERRADO)

Es un restaurante que nos gusta y al que acudimos cuando queremos darnos un homenaje, teniendo por seguro que vamos a acertar.Como comentais, ultimamente siempre era predecible. Pero esta vez había alguna novedad sorprendente y deliciosa. Nos comentaron que aires nuevos habían entrado en la cocina de la mano de un joven cocinero. Aunque la carta no ha variado demasiado, se pueden apreciar nuevos toques de imaginación en cada plato. Desde aquí apaludimos esa incorporación porque a la buena interpretación de su cocina de siempre, le viene muy bien alguna nota fresca y arriesgada.
Lo demás, como siempre, Servicio bueno, RCP perfecta.

Muy buenos los primeros platos: las habas con calamar y pelota (verde, mar y tierra) y las alcachofas con almejas crudas. Realmente estupendos. pero los segundos son algo más flojos en su preparación y no siempre bien cocinados. En concreto yo pedí ventresca a la plancha que pedi al punto, pero estaba demasiado hecha y por tanto seca.

Las carta de vinos barre mucho para la CV, lo cual no veo mal, pero su selección no es nada original. En general de cada denominación lees los vinos clásicos sin sorpresas y bastante cargados de precio. En concreto un Santa Rosa de 2004 estaba a 31 euros mientras en tienda lo tienes a 20 euros.

Desde luego la atención es muy correcta.

Es un restaurante al que me gusta ir de tanto en tanto.

Es cierto que, como dice un comentario anterior, es bastante predecible lo que vas a encontrar en este restaurante. Lo conozco desde hace mucho tiempo y la rotación de platos es mínima, pero la verdad es que todo lo que hacen está muy bueno. A mí es un restaurante que me gusta, que voy con bastante frecuencia y sí, ya sé lo que es voy a comer, pero ¿es eso malo?
Me encanta el servicio, pero claro, son muchos años y tenemos un trato intachable, tanto en comidas con amigos, familia o negocios. Es uno de esos restaurantes que suele impresionar al que viene de fuera de Valencia, con ese servicio tan de la capital que echo en falta en estos tiempos de modernidad y poca profesionalidad.

Para mí, caballo ganador.

Ayer visite nuevamente, y no recuerdo cuantas van ya, éste restaurante con buena ubicación pero exento de imaginación, ya que mantiena la misma tendencia de siempre con pocas variantes.
El local es amplio y con buena separación entre mesas lo que para nada evita lo que te vas a encontrar posteriormente en la escasa carta que te presentan. Lo mejor sin duda el precio con relación a la calidad.
Como siempre el Jefe de Sala muy atento y correcto, por ello posiblemente se note excesivamente el deficiente servicio que le sigue; con platos por el suelo incluido y creando la duda por el producto que era si realmente te habian servido el mismo, ya que tras recogerlo con la mano, paso algún tiempo hasta ser servido de nuevo.
El jamón correcto y el carpaccio de foie normal.
El arroz bueno de sabor pero con algunos elementos acompañantes incomibles.
Escasa carta de vinos y nulo servicio en la mesa del mismo. Las copas deficitarias.
Practicamente nula variedad de postres cantados con la misma tonalidad que la loteria de navidad y servidos sin presentación alguna.
Cafe molido acompañando el plato que soportaba la taza del mismo y sobre la cucharilla. Llegue a pensar que tal vez era por si no tenia suficiente sabor, poder volcarlo dentro de la taza.
En definitiva no fué mi día en éste local.

Cena para 6 personas el sabado 27-9-08. Mi cuarta visita, aproximadamente una al año. Recepcion afable, buena separacion entre mesas, vajilla, cuberteria, cristaleria correcta, tampoco de gran nivel. El Jefe de Sala muy atento y proximo, nos ofrece carta y los platos del dia. Coincido con el resto de comentarios en el inmovilismo de la carta, incluso de las sugerencias del dia, ya presentes en el resto de mis visitas. Tras discutir si pedimos primero y segundo o compartimos entrantes, optamos por la primera via. Primeros, ensalada tibia de pescado de playa (muy rica), lasaña de gambas y verduras (muy buena), vieiras sobre lecho de patata y espuma de foie (tambien muy buenas), carpaccio de foie (correcto) y calamr de playa (bueno). Segundos, lubina al pesto (muy buena), dorada con confitura de tomate (notable), carrilera de ternera (solo correcta). Dos botellas de Santa Rosa 05 (30 euros cada una, excelente RCP) y otras dos de cava Pago de Tharsys (no recuerdo precio). Postres, bizcocho de chocolate fundido con helado de no sabemos muy bien qué (fantastico), raviolis de piña (grandes) y naranja en 4 texturas (buena). Cafes, Gin-Tonic para todos salvo un McCallan y un Etiqueta Negra, todo por 400 euros. Buena velada, nulo servicio de vino, dejando la botella en la mesa (cosa que en este caso agradecimos, porque a nosotros nos gusta así), si bien sí cuidaron el servicio del cava. Detalle, cuando pedimos la segunda botella de cava el Jefe de Sala (Tito Albacar, creo) comento "...eso señores, que no se note la crisis..." con cara de alegria. El restaruante estaba lleno. En resumen, cena más que notable y ajustadisima relacion calidad precio para lo comido y en especial, bebido.

Pues he vuelto cuatro años después y creo la carta no ha cambiado. Como yo sí lo he hecho, esperaba mayor evolución, aunque hay que decir que lo que hacen, lo hacen estupendamente. Es bueno escuchar las sugerencias, en eso varían, aunque las manitas de cerdo de carta no hay que dejarlas pasar. Tomamos el ribera Carmelo Rodero, que a mi particularmente me gusta. No sorprende, pero sí convence, con una relación calidad-precio muy buena. Un pero: deberían estar atentos a rellenar las copas.

Hacía tiempo que no visitaba este restaurante y veo que no han habido demasiados cambios desde mi última visita.
Sus puntales siguen siendo los mismos: una más que correcta cocina mediterranea con toques creativos (recomendables las sugerencias del dia), un ambiente agradable, una amable atencion por parte de Salvador Albacar y una muy buena relación calidad-precio . Sus defectos tambien los mismos: irregularidades en el acabado de algunos platos, alguna materia prima de baja calidad (como las hojas de lechugas), pocos cambios en la carta e inexperiencia de algún camarero en el servicio de sala y en el del vino (¿que cuesta preguntar quien va a probar el vino?).
De todas formas los aspectos positivos superan a los negativos y hacen que de este restaurante una opción recomendable.
Por cierto, excelente el pastel caliente de chocolate con helado de vainilla.

Nada más entrar en el local ya notas ese ambiente clásico de paredes forradas de madera, camareros con pajarita y trato servicial. Buena disposición de las mesas, cómodas sillas y ambiente neutro, algo frío (para los que piensan que solo el minimalismo es frío).
La carta es escueta, más todavía si se va a cenar, pues abundan los platos de cuchara, demasiado contundentes para la noche. Aun así hay platos con cierto atractivo, como las cintas de sepia con pelota. Otros no están tan acertados, como la ensalada de langostinos al curri, si haces una ensalada de lechuga debe ser de máxima de calidad, si no, cambia de hoja. Respecto a los principales destacaría el bacalao a los dos pulpos, buena cocción y materia prima de calidad media.
Carta de vinos de precios correctos, salvo algún desfase exagerado, copas de calidad media salvo las de cava, que son sencillamente inaceptables para un restaurante con estos precios. Servicio correcto y siempre atentos para llenar las copas.

En líneas generales el restaurante es correcto, tal vez su único fallo sea el no sorprender. Los platos están muy equilibrados pero demasiado homogéneos. Es uno de esos restaurantes en los que, ya desde casa, sabes lo que vas a comer, por ello su clientela fija nunca deja de llenar el restaurante que, tal vez antaño, sí fue innovador.

Hacía tiempo que queríamos ir y no nos defraudó. Materia prima de calidad y bien elaborada, pero echamos en falta una cocina un poco más arriesgada. Tremendas las ostras y los postres.Servicio atento y agradable. Carta de vinos escueta pero correcta. Lo único que no nos gustó fue el pan, que estaba correoso, y es una pena que no tenga espacio para no fumadores, aunque nosotros tuvimos suerte y pudimos escoger una de las mesas más apartadas. Seguro que volveremos.

Habré cenado en este restaurante 6 veces después de la reforma. Lo mejor, sin duda, la RCP. Para mí, la mejor de Valencia (y eso que salgo mucho).
la comida es excelente, tanto en primeros, como segundos y postres. Siempre me dejo aconsejar por los platos del día para los segundos. Así compensamos una carta que varía poco.
El bizcocho de chocolate con helado que se tiene que pedir al comienzo es un MUST.
El vino debe mejorar, tanto en el servicio como en la variedad......

Lo tiene todo para ser el mejor (simpatía del dueño, tamaño de local, calidad de la cocina).... si mejorase en vinos y servicio sería LA LECHE.

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