Recetas con alcachofa
O el alcaucil, que decimos en el sur, es uno de los productos mas exquisitos, sanos y versátiles en su preparación de nuestras huertas. Sólo proponer una forma de prepararlas que os gustará: Se pelan bien para dejar sólo el corazón tiernito con su pedunculillo, aprovechado también el resto del rabillo para, pelándolo bien para quitar la parte mas fibrosa, incorporarlo a la salsa. Poner en un cacharro amplio y bajo que permita poner las alcachofas de pie con su rabillo hacia arriba, junto con dos o tres dientes de ajo por alcachofa, una ración al gusto de buen pimentón de la Vera (yo pongo una cucharada colmada de café cada dos alcachofas), sal, un chorrillo generoso de aceite de oliva virgen extra y agua que deje al descubierto los rabillos. Todo ello en frío. Se tapa y se arrima a fuego muy lento, entre tres cuartos y una hora, tras lo cual se pescan los alcauciles por el rabillo y se reservan. Se pasa el resto (caldo, ajos, pimentón y rabillos) por la túrmix, minipimer, termomix o lo que se tenga, y se tamiza por un chino o colador fino, agregándose la crema resultante a los alcauciles y sirviéndose muy caliente, pudiéndose 'adornar' con unos taquitos grasos de Jabugo... Para que la crema quede suficientemente, pero no excesivamente líquida, habrá de cuidarse de no poner demasiada agua al principio y vigilar durante la cocción que no se evapore demasiado, añadiendo, en su caso, chorritos de agua caliente. Buen provecho.