Sobre los lugares donde uno vive, y los gustos del paladar
Sobre los lugares donde uno vive, y los gustos del paladar
Mès enfants,
Hace poco fui por unos días a mi México lindo y querido y lejano. Como mis dos lectores saben, tengo en el viejo continente ya dos años, brincando como chapulín de un país a otro. Y ahora que fui a mi patria, me pregunté (por vez primera) como le afectan a uno estas idas y venidas en la apreciación del vino.
En retrospectiva, recuerdo que cuando llegué a Rotterdam y empecé a probar EN Europa vinos europeos, los percibí ostensiblemente diferentes a lo que me sabían en América. Y ahora que fui al otro lado del charco, los vinos americanos que probé EN América me fueron ajenos, extraños, apenas una sombra de lo que recordaba.
Un gran director de orquesta alémán dijo alguna vez que la música alemana florece en un ambiente alemán. Extrapolando, ¿es que acaso posinle que el vino se perciba mejor --ostensiblemente mejor-- en su lugar de origen?
Lo primero que puede uno pensar que las diferencias se deberían al transporte del vino, pues un vino europep que debe viajar hasta América sufrirá forzosamente más o menos alteraciones. Pero esto no es lo que quiero decir. Quiero decir que el ambiente mismo, la cultura, la sociedad, determinan el gusto con que uno percibe el vino, el mismo vino... pero en otro continente.
En este viajecito a México, los vinos ya no los percibí tan sabrosos como antes. Sí muy ricos, pero ";diferentes";. Llegué con una nariz y un paladar condicionado a los gustos europeos.
¿Se imaginan mis dos lectores las implicaciones de algo así a la hora de evaluar un vino cualquiera?
Saludos.
DPW
twitter.com/daniel_pw
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino
Re: my two cents
Ver mensaje de Daniel P.Whitaker... de un@ de tus lector@s :-DD ... pues a mi no me pasa ... cierto es que suelo tomar vinos casi exclusivamente del lugar donde voy (excepto USA que casi ya es un segundo hogar, con lo cual bebo de todo), pero los franceses me saben igual de bien o de mal aqui que en USA ... claro que no son de aqui ni de alla ... pero los espanyoles en USA me saben lo mismito que aqui ... a lo mejor es que soy de ciencias y esas cosas las noto menos :-DDD ...
Ya llevas dos anyos por la parte FRIA (en mas de un sentido) del viejo mundo? (tenias que haberte quedado en la parte calentita: francia, Italia, Espanya, ... etc.) ... aun me acuerdo cuando anunciabas que te venias!!! (y no dire aquello de ";como pasa el tiempo"; que se me nota demasiado la edad ;))
Majesus
Re: Sobre los lugares donde uno vive, y los gustos del paladar
Ver mensaje de Daniel P.WhitakerPensé que te referías a que el viaje afecta los vinos de Europa hacia América, y viceversa. Cuestión de la que tengo dudas, pero si pienso que hay vinos que se afectan más que otros. Pero lo que dices es un cambio en tu paladar, pués creo que es comprensible y muy natural. El picante altera mucho las papilas, y no creo que pruebes mucho por allá, además de otros factores que podrían entrar en juego. El ambiente es uno de ellos, no es lo mismo beber un vino italiano con comida mexicana, que con comida italiana. Por cierto han salido al mercado una cantidad impresionante de vinos mexicanas de ";baja producción";,lo pongo de ese modo ya que desde que llegan a ciudad de México tales producciones, no se puede hablar de que sean muy bajas. Ya iré colgando fichas, este viernes cataremos seis vinos de este corte.
Saludos
Re: Sobre los lugares donde uno vive, y los gustos del paladar
Ver mensaje de Daniel P.WhitakerDaniel
Siempre he pensado que somos hijos de cada tierra nuestra.Mestizajes dialecticos no vienen al caso.Cada vez que abrimos los ojos estamos delante de nuestro propio mundo.Cada vaso de vino tiene su historia,su momento,su tierra y su creador.Ven y bebe lo que hacen.
La cultura es un envoltorio muy bonito.Fino y elegante.Un viaje te puede chafar la chaqueta y no estar para la fiesta.
Suelo beber vinos de otros en otros paises pero me ciño mejor a los propios que es conectar aunque ocasiones importantes hay en todas partes.Sí creo en ese entorno circunstancial.(es mi opinion)
salud
@Malditovino
Tu lector #2.5 opina...
Ver mensaje de Daniel P.WhitakerPues tu pregunta me parece sumamente acertada y toca en algo que yo considero crucial a la hora de acercarse al vino: Uno es en gran medida un ente dependiente de su contexto y el vino también (de ahí que me oponga yo tanto a los reclamos de ";objetividad";, pues al fin y al cabo somos sujetos, bellamente variables y arbitrarios...).
El clima, la compañía, la comida con que lo acompañes, hasta la estética del entorno inmediato influyen sobre nuestra apreciación del vino... Y de todo. Encima, hay que pensar que los gustos de uno cambian. Además, si se amplia el espectro de material para comparar, pues, obviamente, hay que ajustar la vara con que uno mide lo ";bueno"; y lo ";no tan";.
SObre si los vinos saben mejor en origen: Creo que hay un fuerte componente sicológico en ello. Es más fácil creer en las virtudes de un terruño cuando uno está pisándolo, oliendo sus olores y con la gente que vive su vida en él delante. Pruebas el vino y es casi imposible no compartir el entusiasmo de su productor y encontrarte identificando aspectos del entorno. Por lo menos a mí me pasa con mucha frecuencia, que no soy ni de cerca tan crítico de los vinos de una región particular si estoy en ella, que si estoy aquí en mi guarida.
Gajes del oficio humano, digo yo...
M.
Pero si ’cambia’ el paladar, entonces...
Ver mensaje de BenjaminBerjon... ¿qué tanta validez tiena una nota de cata, por honesta que sea, cuando ya no estamos en la mismas condiciones?
Cuando empecé a descorchar vinos de este lado, estaba casi desconcertado; pero hacía un esfuerzo por mantener mis notas de cata lo más ";enfocadas"; que podía. Desde luego todos sabemos que las notas de cata son algo subjetivo, forzosamente inexacto. Este ’cambio’ en el paladar debido a vivir en otro(s) país(es) es algo que vendría a complicar todavía más las cosas. Por eso creo en las bondades de la cata ciega: pones a todos en el mismo plano. El ejercicio de la cata ciega es también una práctica inexacta --y, peor aun: insuficiente-- pero creo que es lo mejor que tenemos. Como dirían por ahí --de los males, el menor.
Por eso cuando no hay cata ciega, entonces siempre pfruebo el vino sin alimentos, o si es una cena, hago mis apuntes antes de combinarlo con la comida.
Con todo, este tema de aclimatización y condicionamiento del paladar a distintas geografías es algo que puedo todavía describir en una nota de cata. Quizá no lo logre nunca. Y quizá también sea algo futil.
Saludos,
P.S. cuando fui, ví también uno que otro vino mexicano que no existía antes. incluso probé unos de Zacatecas (¡!)
twitter.com/daniel_pw
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino
Yo pienso en las notas de cata...
Ver mensaje de Daniel P.WhitakerYo pienso en las notas de cata como ";bosquejos de un momento";. Ni siquiera hablaría de ";instantáneas";, pues eso implicaría algo mecánico, como una cámara fotográfica. Son registros imperfectos de percepciones efímeras.
En ese sentido, tengo grandes reservas ante las notas de cata que ";quedan"; publicadas, ya sea en la internet o en revistas, libros, etc. Hay mucho lector de ellas que no las lee como un retrato de un momento en la trayectoria del vino y la personal de uno mismo, sino como ";Rcord definitivo";.
Por eso es que no cuelgo ya fichas.
M.
Entorno circunstancial
Ver mensaje de PedroCarroquino";Cada vaso de vino tiene su historia, su momento, su tierra y su creador.";
Estoy 100% de acuerdo de esto que afirmas, porque por obvia que pueda parecer tu afirmación, es la historia, el momento, la tierra, el creador de cada vino lo que le dan esa poesía que tanto seduce cuando el vino es bueno de verdad.
¿Pero qué pasa cuando no conocemos ese entorno circunstancial? Ya lo comentaba Paco Higón hace tiempo en alguna nota de cata de un vino de esos de trofeo (Yquem, creo) que el hecho de no saber lo que estaba detrás de la botella le quita el encanto al hecho mismo de beberlo. La objetividad destruye parte del placer. Quizá. Pero la objetividad nos deja mucho aprendizaje.
El entorno cirscunstancial de un americano (por más señas, mexicano) en Europa es que lo que yo tenía por ’entendido’ en el otro lado del Atlántico acá me es poco menos que anecdótico. Antes distrutaba, y de muy buena gana, vinos que si bien muy buenos, ahora me parecen jalea de fruta acompotada. Mi apreciación de los estilos ha cambiado. Mis gustos también.
Y sí: la cultura es un envoltorio fino. Complejo, inasequible, pero que se percibe en la piel y se respira, se bebe incluso.
DPW
twitter.com/daniel_pw
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