¿Cambian los vinos del fin de semana en verano?
Bueno, este fin de semana ha sido muy intenso, con cositas interesantes. Comenzamos con un Riesling de Josmeyer: Le dragon 2011. En nariz era muy suave, ligero, con flores, hidrocarburos, anises, toques dulzones. En boca ya tenía una buena pegada con fruta blanca de hueso, esos ligeros anises, miel, frescura y una muy buena acidez que hacía que este vino fuera muy fresco; Samaruco 202: creo que le falta botella, pero cuando ganó en oxigenación, mostró café, cohocolate, fruta negra madura, balsámicos, alcohol integrado, taninos rústicos... Buen vino para disfrutar con algo más de botella; fino Tío Pepe: qué decir de este "monstruo". Salinidad, frutos secos, miga de pan... Para beber a toneles.
Después, tuvimos un cumple interesante en el que predominaron los blancos. Comenzamos con un Formigo 2014, suave en nariz y boca, pero con todas las armas de un buen Ribeiro, con esas notas secantes, cítricas, herbáceas. Seguimos con un Gaba do Xil Godello 2014: ya redondo y disfrutable, con piña, melón, níspero, untuoso en boca, redondo, fresco... El que más gustó. Y finalizamos con un Terrible Verdejo 2014, que después de ese Gaba do Xil quedó un poco a oscuras, pero mostraba una verdejo pura, fresca, con menos fruta tropical de la habitual, pero de una grandísima calidad. Interesante el finde xD
Una barrica de vino puede realizar más milagros que una iglesia llena de santos
