Re: Primeras reflexiones sobre el suelo de nuestro viñedo doméstico.
Ver mensaje de RalfilaurenEste es un tema interesante y sobre el que hay mucha literatura, pero el conocimiento diría que continúa siendo limitado. Como sabemos, el resultado final de todo el proceso vitivinícola está afectado por una larga serie de factores, y llegar a experimentar la influencia de uno solo de ellos es difícil porque cuesta aislarlo de los demás.
Mis conocimientos en edafología son muy limitados y se basan en el poquito de geología que estudié en su día (y reconozco que en ese momento no me atraía nada la materia y me limité a estudiar lo mínimo para aprobar), más lo que he ido leyendo. Voy a intentar explicar lo que he ido entendiendo y os pido que me corrijáis cualquier error.
Como comenta @xavi_t, hay que separar la granulometría del suelo de las características químicas (aunque planteo una duda al respecto más abajo). La clasificación granulométrica se limita a separar el suelo en fracciones más o menos gruesas. Descartados los gruesos (gravas, cantos, esquistos, etc), se mide la proporción de arena (desde 2 hasta 0,02 mm), limos (desde 0,02 a 0,002) y arcillas (menos de 0,002 mm). Según esas proporciones, los suelos se clasifican en arenosos, arcillosos, limosos, francos, etc. La influencia de esa característica del suelo, si hablamos de viticultura, se manifiesta básicamente en una mayor o menor capacidad de almacenamiento de agua por parte del suelo. La mayor retención de agua hace que la planta tenga más fácil acceso a los nutrientes (=> mayor vigor) y que el suelo sea más frío, porque el agua retrasa el calentamiento del suelo en primavera (¿consecuencias?). Otro factor creo que muy importante es el espesor de suelo colonizable por las raíces. Si a pocos centímetros de la superficie se encuentra una roca madre masiva y poco fracturada, el potencial para la planta es mucho menor que cuando hay una buena profundidad de terreno suelto. Se puede dar el caso que en un suelo más arenoso la planta disponga de más agua que en uno arcilloso debido a la diferencia de profundidades.
Luego están las características químicas de ese suelo. La roca madre de la que proviene el suelo puede tener características químicas muy diversas. Una arena puede ser fruto de la descomposición de un granito o una pizarra (pH bajo y rico en ciertos minerales) o de una roca de naturaleza caliza (pH bajo). En principio, entiendo que ambos tipos de roca pueden dar lugar a fracciones más finas o más gruesas, pero aquí me surge la duda que comentaba antes: según Wikipedia, la arcilla está formada por “agregados de silicatos de aluminio hidratados procedentes de la descomposición de rocas que contienen feldespato, como el granito”. ¿Debo entender entonces que no existe la arcilla de naturaleza caliza? Veo muchas veces suelos descritos como arcillo-calcáreos; lo interpreto como que son suelos en los que hay una fracción importante de arcilla y en los que el resto de fracciones (limos, arenas y gravas) son de naturaleza caliza ¿me equivoco?
Relacionado con la composición química del suelo está el pH y la caliza activa. Hasta ahora no había leído nada sobre su influencia, me parece muy interesante el artículo que enlazas. Si lo he entendido bien, la mayor presencia de caliza en el suelo hace que la planta absorba más Ca y menos K, y eso hace que el ácido tartárico precipite menos en tartratos. Pero volviendo a lo que decía al principio de la influencia cruzada de los distintos factores, me temo que el clima tiene una mayor influencia sobre el pH del vino que el porcentaje de caliza. Y es que yo veo que en España abundan los terrenos de naturaleza caliza y arcillosa y escasean los vinos ácidos, y de los pocos que hay, muchos vienen de Galicia-León, donde los terrenos son precisamente de naturaleza silícea.
Yo creo que la influencia del suelo va más por las características físicas (textura y profundidad) que por las químicas.
Perdonad por el rollo…