Viña Tondonia Blanco Reserva 1991
Vino Viña Tondonia Blanco Reserva 1991
FICHA TÉCNICA
Bodega
R. López de Heredia Viña Tondonia ( Haro )
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Blanco
Crianza:
Con crianza
Graduación (vol):
12,00%
Varietales:
90% viura, 10% malvasia.
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 20 a 29,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
8.98
/
95
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
8,6
ELABORACIÓN
Vino criado durante 9 años en barricas usadas de roble americano : embotellado sin filtrar. Permanece un mínimo de 9 años en los calados de la bodega antes de ser comercializado.
Opiniones de Viña Tondonia Blanco Reserva 1991
OPINIONES
22

Botella bordelesa de aspecto impecable, con la redecilla dorada, el adhesivo con el nº de botella que cubre parcialmente la cápsula.

Cierre de corcho natural largo y grueso de calidad. Sale entero con sacacorchos de láminas apareciendo bastante bañado en vino por el interior (lógico con 28 años). Huele bien.

Abierto 30-90 minutos antes de consumirlo. Sin decantar (lo dejamos en copas evolucionando incluso horas).

Visual

Amarillo dorado ambarino de capa media-baja pero al que se le observa cuerpo, densidad y glicerina, reflejos ligeramente anaranjados, en general limpio (salvo algún poso de bitartrato final), brillante y de buena lágrima, ancha y de lenta caída. (9,5)

Nariz

Como sucedió en la botella abierta hace 2 años, al inicio algo tímido y cerrado, requiere aireación, tiempo y temperatura; una vez se le dan las condiciones muestra una intensidad entre media y media-alta, fruta blanca de hueso madura, notas de piel de naranja, mandarina y lima, ligeros balsámicos, especias dulces, fondo de maderas viejas, toques ajerezados de crianza oxidativa, pimienta blanca, orejones, amielados, canela en rama, vainilla, crema pastelera, natilla de vainilla, pastelería, bollería, ceras, monte bajo, setas, champiñones, tierra húmeda, cantos rodados y un punto herbáceo.

Bien de intensidad pero muy complejo. Se mantiene impertérrito 6 horas después de la apertura. 

Si fuera algo más intenso sería ya un vino descomunal (9,5)

Boca

Ataque frutalmente suave, sabroso, fino, elegante, sutil, de muy buena acidez que le otorga frescura y facilidad para beber incluso a temperatura de vino tinto con crianza (16-18ºC), sápido, con notas frutales dulces-amargas-ácidas-minerales-salinas en una conjunción e integración prácticamente perfecta.

Paso por boca de densidad notable, gran cuerpo y estructura, muy agradable y fácil de beber (a pesar de su enorme complejidad). 

El final es largo y sabroso, con fruta blanca de hueso muy madura, notas especiadas, cremosas, pasteleras, amieladas, balsámicas y herbáceo-fúngicas en un estupendo retrogusto; en vía retronasal aparece más fruta blanca muy madura, sutil miel, orejones, bollería algo dulce, regaliz, balsámicos, setas, champiñón, canela y vainilla que lo redondean maravillosamente bien. (9,7)

No ha cambiado prácticamente nada en 2 años y medio. Es el mismo vino que disfruté en mayo de 2017 (y en otras botellas que he abierto de este mismo vino y añada años atrás).

Una vez más, gran vino este Viña Tondonia Reserva Blanco 1991.

Muy en forma ahora mismo y para aguantar, bien conservado, de 10 años más sin ningún tipo de problemas. En cualquier caso, está en momento óptimo con 28 años de vida.

Por el PVP al que conseguí este vino hace 4-5 años, es un auténtico regalo. Excelente RCP.

Disfrutado con Bojos Pel Vi en el Restaurante Casa El Tío David, como aportación de sobaquillo por mi parte, en una espectacular comida el domingo 10N de 2019 (de éstas tremendas de tirarte 8-10 horas en el restaurante comiendo y bebiendo vino) ;-)

Botella bordelesa de aspecto impecable, con la redecilla dorada, el adhesivo con el nº de botella que cubre parcialmente la cápsula, todo estupendo.

Cierre de corcho natural largo y grueso de calidad. Sale entero con sacacorchos de láminas. Huele bien por dentro y no está muy bañado todavía por el interior.

Abierto 2 horas y pico antes de consumirlo. Parcialmente decantado pero sin dejar de controlar que el vino no esté ni muy frío ni tampoco demasiado subido de temperatura (agradece 12-15ºC).

Visual: amarillo dorado ambarino de capa media-baja pero al que se le observa enjundia, reflejos ligeramente ocres, en general limpio (salvo algún poso de bitartrato final), brillante aunque de no muy abundante lágrima que, eso sí, cae ancha y lentamente.

Nariz: al inicio tímido y cerrado, requiere aireación, tiempo y temperatura; una vez se le dan las condiciones muestra una intensidad entre media y media-alta, fruta blanca de hueso madura (pero sin excesos), notas de piel de naranja, mandarina y lima, ligeros balsámicos, especiados, fondo de maderas viejas, toques ajerezados de crianza oxidativa (oloroso, amontillado), pimienta blanca, orejones, miel, canela en rama, vainilla, crema pastelera, natilla de vainilla, pastelería, bollería, ceras, monte bajo, setas, champiñones, tierra húmeda, cantos rodados y un punto herbáceo. Bien de intensidad pero muy complejo. Si fuera algo más intenso sería ya un vino estratosférico.

Boca: ataque suave, sabroso, fino, elegante, sutil, de muy buena acidez que le otorga frescura y facilidad para beber incluso a temperatura de vino tinto con crianza (16-18ºC), sápido, con notas frutales dulces-amargas-ácidas-minerales-salinas en una conjunción e integración prácticamente perfecta; su densidad es media-alta, estupendo cuerpo y estructura. Paso por boca muy agradable y ágil para un blanco de larga crianza en barrica. El final es largo y sabroso, con fruta blanca de hueso muy madura, notas especiadas, cremosas, pasteleras, amieladas, balsámicas y herbáceo-fúngicas en un estupendo retrogusto; en vía retronasal aparece más fruta blanca muy madura, sutil miel, orejones, bollería algo dulce, regaliz, balsámicos, setas, champiñón, canela y vainilla que lo redondean maravillosamente bien.

Gran vino este Viña Tondonia Reserva Blanco 1991. De bonito color, no muy intenso pero sí complejo en nariz pero, en cualquier caso, se bebe solo a pesar de su carga de complejidad en boca. Es un vino fino, suave, sedoso, con acidez y que tiene todo lo que requiere un gran vino blanco para ser tan apetecible a los 26 años de su cosecha.

Lo probé (sin subir nota de cata) hace casi 2 años y, que yo perciba, apenas ha evolucionado por lo que lo sigo viendo muy en forma ahora mismo y para aguantar, bien conservado, de 5-10 años más sin ningún tipo de problemas. En cualquier caso, está en momento óptimo pasada la frontera del cuarto de siglo desde su cosecha.

PVP 22€ en Campoluz Elche (compré las 7 botellas que, en su momento, les quedaban),... a este precio un blanco de esta edad y en momento tan bueno, es un auténtico regalo.

Excelente RCP.

  • Viña Tondonia Blanco Reserva 1991, DO Ca Rioja

    Viña Tondonia Blanco Reserva 1991, DO Ca Rioja

He probado alguna 91 mas potente tb es verdad que fue hace ya 4-5 años y...yo hace 4-5 años tb estaba mas potente. Un poquito turbio, cerrado inicialmente como no podía ser de otra manera, madera humedad, orejones, algo de vino de jerez, regaliz, la pena y la maravilla fue tomarlo a la par con un 2002. En boca recordaba en registros al caldo de la fruta cocida de navidad, orejones, naranja, si, ese punto ajerezado. Un privilegio, en pocos sitios lo pides tranquilo de que la botella este plena, el Kaia es uno de ellos

Algo cerrado al inicio, grandes expectativas, es un privilegio disfrutar de un vino de esta edad. Parece que quiere abrirse pero alcanza un intensidad media en nariz. Es sobrio y elegante, en nariz y en boca. Ligeros toques amontillados, avainillado, tabaco, ligeros dulces,pero leve y en equilibrio.En boca tiene actualmente un recorrido intermedio, pero todavía estimula, transmite elegancia y distinción, final regaliz, una gozada , aún en buenas condiciones y algo de vida decente por delante

De color dorado intenso, con mucha sensación de grosor, reflejos anaranjados y cobrizos.

Nariz con notas iniciales a duelas envinadas, ceras y vainilla. Le cuesta despertarse para ir dando notas citricas a limón en salmuera, naranja inglesa, orejones, y un rastro levemente enranciado que se desvanece al ir respirando. Se suaviza y cada vez hay más fruta de hueso, membrillo, miel, melocotones en almíbar. La maquinaria como siempre funciona: el reloj acaba por ponerse en hora y marca las horas con exactitud. Cada vez más complejo y profundo, más cremoso y abierto.

En boca es muy serio, seco pero con un tacto graso y ese ligero apunte de dulcedumbre que se funde con las maderas viejas, los cremosos, la fruta madura. Concentrado, sabroso, complejo, vivo, de excelente acidez y pleno de detalles de calidad.

En este momento está incluso por encima del Gran Reserva 1991 Blanco, más hecho, y se podría afirmar que es el mejor reserva desde que se dejó de elaborar el 6º año. Un vino que deja atrás unos años de indefinición de finales de los 80 para renovar la fórmula mágica de la bodega sin salirse del guión. Una joyita a precio de derribo. Posiblemente el mejor vino blanco español en una añada para el recuerdo.

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2013/06/vina-tondonia-1991-blanco-reserva.html

Color dorado, con destellos luminosos, limpio y brillante.
Los aromas están algo cerrados al principio, por lo que decidimos esperar. Al cabo de una media hora, van apareciendo tonos cítricos, herbáceos, a mantequilla, almendra amarga, nueces, cera escolar y corcho.
En boca lo primero que sorprende es la acidez; es un vino todavía joven. Es muy refrescante, ya que los cítricos también están presentes. Además observamos levaduras de panadería y notas ahumadas. El paso es suave, el alcohol no se nota mucho y tiene un regusto dulce. Hace salivar.
Postgusto de intensidad media, con recuerdos a pera, madera vieja y húmeda y uva.
Desde luego, por unos 20€, pocos blancos conozco tan complejos, singulares y que aguanten tan bien el paso de los años.

Mi primer blanco de larga crianza y para repetir si o si. Me parece obligado para cualquier amante del vino probar esta joya clásica asequible para cualquier bolsillo.

Se muestra a la vista de un color ambarino precioso, dejando una fina lagrima y destellos dorados.

En nariz es un espectaculo de buena intensidad, recien abierto unas maderas elegantes se hacen sentir, para una vez ventilado ir desplegando un arsenal de aromas, Frutas blancas maduras, ligeras notas de miel, ligeros frutos secos, algo especiado, notas sutiles de barniz y otra serie de cosas que no logro acertar aún. Metes la nariz una y otra vez y te atrapa.

En boca descoloca la viveza de la fruta que posee aun a pesar del paso del tiempo, matiene una juventud extraordinaria, es untuoso, llena la boca, de facil beber y final largo, dejando sabores como de ciruelas blancas aun sin madurar, y unos restrgustos de frutos secos y pimientas.Si cabe algun pero, quizas le falte una puntita de dulzor, la Malvasia casi ni se aprecia. PEro por ponerle algun pero....

Un vino excelente que para 18 euros que cuesta ofrece muchisimo.

     La única diferencia entre un loco y López de Heredia es que López de Heredia no estaba loco, así que ahora su Tondonia blanco es un concepto enológico sin equivalencia en Rioja. De color dorado intenso, es complejísimo en nariz : todo empieza con un leve toque de hidrocarburo pero se va abriendo paulatinamente y muestra sus ricas notas de frutas - melocotón amarillo, membrillo y limón confitado - y su olor a mueble antiguo. La boca es grasa pero refinada - en encaje o " en dentelle ", como se dice en Francia - y larga : matices de almendras en polvo, de chabacano bien maduro y de anís. Este blanco que se sale de los caminos trillados recuerda algunos grandes borgoñas, con la única diferencia de que no cuesta el mismo precio : sigue la más pura tradición de la bodega centenaria y envejecerá muy bien. ( PVP : 18 € )

En mi ultima visita compre unas cuantas y ya se acabaron. Lo probamos alli y nos encanto.

Un color amarillo dorado viejo muy bonito.

En nariz encontramos un vino complejo con detalles frutales, minerales y aromas a especias.

En boca entra muy suave con una carga de acidez muy controlada, con notas de madera y un conjunto muy completo con un postgusto bastante largo.

Decantado una hora antes.

Viña Tondonia fue la primera bodega que visité en la Rioja... de eso hace ya algunos años. Creo que estamos ante un blanco distinto, capaz de enamorar o de ser rechazado, pero nunca te dejará indiferente.
Lo he servido muchas veces y no es una petición típica por lo inusual de su esencia y elaboración. A veces lo ofrezco cuando el comensal no se decide por el tinto pero necesita un vino que lidie en igualdad de condiciones con una salsa elaborada. Destacaría sobre todas las cosas la lucha entre la suavidad de un fino y la preponderancia de la madera con las notas propias de la crianza. Vino consistente que fue fruta y suficientemente desarrollado. Recuerdo las paredes de la bodega cubiertas con una gruesa capa de hongo penicillium, que inequivocamente estan presentes. Es volver a la bodega antes del primer sorbo y quedarse en ella durante el resto de la copa.
Un vino dorado, para un recuerdo dorado. Dificil de elegir y de olvidar.

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