Restaurante Manglanoparatomar en Valencia

Restaurante Manglanoparatomar

Datos de Manglanoparatomar
Precio Medio:
30 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
6.6 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
6.0 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Dirección: Jorge Juan, 19 (Mercado de Colón, planta semisótano)
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 15,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)



14 Opiniones de Manglanoparatomar

Después de una tarde de compras , que mejor final que bajar al Mercado de Colón y picar algo de la mano del PRODUCTO EXCELENTE ( Manglano ) y la COCINA EN MAYUSCULAS(Quintana). Gran acierto el reunir en un mismo espacio lo mejor de Valencia en producto con la gran mano de Josep Quintana.
Empezamos con dos ostras, grandes, sabrosas. deliciosas.
Seguimos con corvina marinada, humus de aguacate, vinagreta de wasabi, avellanas y algas. Aquí ya se ve la mano de Quintana, con un plato superconseguido.
Después un carpaccio de alcachofas y boletus con queso Comte, con galleta de arroz integral , naranja y alga salicornia. Buenísimo.
Después para empezar a completar patata macaria a la brava. Muy curiosa. Diferente y sabrosa.
Y no podíamos irnos sin probar algún queso emblemas de la casa. Un roquefort, del que no podemos decir nada, lo malo será tomar a partir de ahora cualquier otro. Y otro de dos ordeños , también espectacular.
Para beber un verdejo, Menganito que acompañó perfectamente las viandas.
Lo dicho, un gran acierto el maridaje de estos dos referentes.

Paseando en horas de comida buscando presa, decidí bajar a los sótanos del Mercado de Colón y comprobar cómo va resucitando poco a poco con la apertura de nuevos locales. Y quien mejor para encargarse de ello que la restauración.

En ese "desierto" que dejó El Corte Inglés una vez cumplido con el ayuntamiento, lleva mucho ya Manglano, así que de alguna manera quise premiarlo.

Puntuar bien el entorno supongo que irá en función del grado de satisfacción vistas algunas valoraciones, pero no dejas por ello de comer en un pasillo. Seguro que se puede hacer algo. Si además el servicio es algo frío, pues el ir uno sólo aún lo agrava más. Buscas el calor en la copa de vino.

Pedí un par de platos que no son la esencia de esta charcutería gourmet, está claro, pero quise componerme mi propio menú y sacarle rentabilidad. Ver por otra parte cómo pueden ser esos platos que requieren de un mayor montaje más que elaboración.

- Ensalada con lentejas, foie y crujiente de jamón. Presentada en un cuenco pequeño para la cantidad de ésta que hace difícil el volteo si quieres mezclar. Bien combinada, con más trocitos de foie de lo esperado, las lentejas calientes un acierto, y el crujiente de jamón no crujía lo que debía.

- Huevo poché con setas. Bien montado, buena presentación. Pequeñas setas de conserva gourmet, con un fondo de pimiento que ensalzaba el sabor, más cocido que poché el huevo, y unas tostas finas de pan mucho más crujientes que el jamón que también se repetía en este plato.

Para beber, una copa de tinto roble Damana 5. Lo trajeron servido ya en la copa, aunque vi como lo descorchaban.

El ver cómo tenían expuestas las posibilidades de los vinos por copas, al menos el par de tintos que tienen, y el no arremeter su carta y ver el comportamiento real, me hace ser benévolo en este apartado. Porque los 3,60 €. de la copa de un vino que no llega al doble la botella tiene tela.
Igual que en el de la comida, que pese a algunos fallos, no estuvo mal en conjunto. Buena combinación y sabor.

Finalicé con un cortado, bien realizado, y enfilé las escaleras mecánicas no sin antes percatarme de que el par de locales nuevos tienen marcha, cosa que me alegra.

Plan B que hubo que improvisar al pinchar la primera opción. Viernes noche en el centro y cerquita del Mercado de Colón… Afortunadamente, la sinapsis neuronal aún no estaba de finde y se nos ocurre la opción de ir a pasarle la ITV al carro de Manglano.

Sin novedades a nivel estético de lo ya expuesto previamente con maestría, tampoco el que suscribe necesita más en ese sentido sabiendo a lo que va, un picoteo con producto de nivel sin apenas manipulación. Aforo finalmente lleno.

Un par de dobles de cerveza para esperar a nuestra pareja de baile gastronómico esa noche. Una vez incorporados así quedó la cosa:

Jamón Ibérico de Guijuelo. Qué rico estaba! Fino, delicado, hondo, juguetón… nos comentaba Manglano que esa pieza en particular había salido muy buena. Deleite.

Surtido de Embutido de Pagès. Compuesto por Catalana Trufada y Llonganissa, ambas buenas, dándole sentido al concepto de picoteo ya que no puedes parar de picar del plato. Vicio.

Foie Gras Micuit. Un par de cuñas de alto sabor que combinaba muy bien con la confitura de tomate que acompañaba el plato. Fijo.

Carpaccio de Alcachofas con Queso Comté. Pedido por recomendación del propio Manglano no sin una pequeña dosis de escepticismo por parte de un servidor al no terminar de visualizar el conjunto. Al traste con mis prejuicios, de nuevo, una vez lo probé. Materia prima de alta calidad y poder sápido. Matrimonio arrollador difícilmente descriptible. Sabores distintos y complementarios. Brutal.

Los Quesos de Nuestro Carro. No se podía cerrar esto sin una degustación de cuatro quesitos de su carro. Mención aparte requiere la pasión y conocimientos de esta persona en este campo pero más increíble resulta ver cómo lo explica y transmite. Una auténtica gozada. Probamos uno de Oveja de Valladolid Ahumado, Pecorino Sardo con Trufa, Afuega’l Pitu y Stilton. Me dejó prendado el segundo de ellos. Locura.

Para beber, muchas cervezas y entre ellas, una ronda de Martin´s Pale Ale que nos sacó con los quesos.

Un par de cestillos de pan tierno rebanado y unas tostitas para los quesos.

Lo dicho, local totalmente recomendable si te pilla por la zona y te apetece algo informal dentro del segmento en el que se mueve, sabiendo que vas a catar buen producto a precios razonables. Si además Manglano se encuentra en el local como es habitual y te gusta el mundo del queso pues encuentras aquí tu pequeño paraíso.

  • Los Quesos de Nuestro Carro

  • Carpaccio de Alcachofas con Queso Comté

  • Jamón Ibérico de Guijuelo

Soy un loco del queso, aunque no entiendo casi nada, pero me encanta comerlo.
Esto ha sido para mi como poner un parque de atracciones en el centro de la ciudad.
Sabía de la apertura de este local pero no me lo imaginaba así. El carro de quesos es una auténtica tentación.
Tomé la selección (triple)de cinco quesos y una tosta de gorgonzola, entre medias unos ahumados.
Creo que la sonrisa aún me dura en la cara.
En el precio hay que tener en cuenta que se incluye una botella de vino.

http://www.ojoalplato.com/archives/5537

Callejeando por la zona de Cánovas buscando algún sitio para cenar, nos acordamos de Manglano, teníamos ganas de visitarlo y allí acudimos.

Del local poco que comentar, está en la planta -1 del mercado de Colón, personalmente opino que no es un sitio muy cómodo, mesas muy pequeñas (aunque te ponen otra al lado porque si no es imposible que quepa todo).

A lo que vamos, cena para dos, nos sorprendió la carta por la cantidad de cosas para elegir, y después de darle un vistazo, nuestra comanda fue la siguiente:

PAN CON ACEITE Y TOMATE.- Pan rústico cortado a rebanadas con un pequeño cuenco de tomate, suficiente la cantidad de pan e insuficiente la del tomate. Prefiero que me lo saquen ya untado.

JAMON MANGLANO D.O.- Buena calidad, corte con cortadora de fiambres, aunque tienen mas variedades para elegir.

ENSALADILLA RUSA.- Servida en forma de dos cilindros, muy buena, un pelín sentida de pepinillo.

OSTRAS.- Pedimos media docena de ostras francesas, excelentes, a la próxima caerá la docena.

MONTADITO ALMUSSAFES.- Rebanada de pan crujiente, sobrasada, queso y cebolla caramelizada, toque de horno y a disfrutar. Me encanta la sobrasada y este montadito es ... mmmm.

QUESO STILTON.- Producido en Notthingham, es un queso azul del que sólo seis queserías pueden elaborarlo bajo la denominación de origen. Lo puedes tomar con cuchara o untar. Lo sirven con unas finísimas rebajadas de pan crujiente.

De beber tomamos cava, sólo nos ofrecieron dos referencias, un Dominio de la Vega rosado y un Tantum Ergo de bodegas Hispano Suizas que fue nuestra elección. Servido en copas Moët, correcto rellenado de las mismas y dejado en cubitera.

Nos ha gustado, hemos disfrutado mucho con la cena y si hay que poner un pero es el local. Repetiremos, nos hemos quedado con ganas de mas ostras y de hincarle el diente al carro de quesos.

Agradable descubrimiento para un picoteo informal con muy buen producto delicatesen (no hay cocina), especialmente si disfrutas del queso, a un precio bastante razonable y con una muy buena atención.

Nos pasamos a la hora de la cena, y esto es lo que pedimos para 2 personas, quedándonos bastante satisfechos:

*Surtido pages (5 €) .Ración generosa de muy buen embutido
*Surtido de salazones (12 €). Buena selección de (huevas de maruca, huevas de mújol y mojama)
*2 Anchoas del cantábrico (4 € / unidad). Excelente producto, pero excesivamente caro, 2 €, 2,50 € sería un precio más razonable
*Surtido de Quesos (12€). La estrella de la velada, solo por una tabla de quesos tan bien preparada y servida, merece la visita.

Te traen un carro de quesos (solo con ver el carro ya te quieres comer todos) donde todo un experto te explica muy amenamente los quesos que ofrece la casa (elaborados con leche cruda), dándote a elegir si quieres confeccionar tu propia tabla, o prefieres que te la preparé él, sin duda, hay que dejar a los que saben, y nos pusimos en sus manos, preparándonos una deliciosa y compensada tabla a compartir de 5 quesos (creo recordar que en este orden de degustación):

*Saint Maure (queso de leche de cabra francés con forma de cilindro alargado)
*Saint Honore (queso de leche de vaca de pasta blanda)
*Idiazabal artesano
*Gamonal (espectacular, no lo conocía y lo esperaba mucho más fuerte, pero está realmente delicioso)
*Fourme D’Ambert (queso francés semi-duro azul de leche de vaca, más sabroso y suave que el clásico Roquefort)

Simplemente espectacular. Sirven la tabla acompañada de una bandeja aparte con mermelada de tomate, manzana verde troceada y trozos de apio, para limpiar de sabores entre queso y queso.

Todo regado con el correcto Chablis que tienen en carta (Colette Gros, 21 €), que acompañó estupendamente, especialmente los quesos. El local cuenta con una carta de vinos, corta, pero con suficiente y adecuadas referencias, para dar servicio al tipo de comida que sirven.

El servicio muy amable y atento. Pedimos 2 copas adicionales del Chablis, como no tenían a temperatura adecuada suficiente vino para 2 copas, nos ofreció, cortesía de la casa, 1 copa generosa de un Loira Blanco, que fue estupendamente con el último queso.

Por poner un pero, el sitio es cómodo, amplio y agradable, pero quizás demasiado frío. Está claro que el Mercado de Colón (y menos en el semisótano) no es el mercado central y no ayuda mucho a crear ambiente, pero quizás con una iluminación menos blanca, sería más acogedor….pero en todo caso es un sitio muy, muy recomendable, si disfrutas del buen producto y te encanta el queso.

Fuimos a Manglano a por queso, después de lo leído y vaya si es un acierto, varias veces le habíamos comprado queso en su puesto del mercado Central y la verdad es que disfrutas solo de oirlo hablar de quesos, es un autentico enamorado del queso.

Tomamos:
-Ración de Jamón iberico de bellota Lazo, muy bueno.
-Ensalada verde de lentejas con foie y crujiente de jamón, sorprendente.
-Montadito de brie trufado y montadito de morcilla, buenos.
-Bandeja de 5 quesos, impresionante.

Acompañamos con 3 cervezas bien frías y una copa de vino tinto, para los quesos nos obsequiaron con dos copas de manzanilla, muy buen detalle, que maridaron perfectamente.

Lo dicho en anteriores comentarios si gusta el queso este es el sitio, simplemente dejarse llevar por Manglano.

P.D. Que Torta del Casar!!!!!!!!!
P.D.2 La proxima vez pido simplemente dos tablas de quesos jajajaja.

Siguiendo las opiniones veremeras,y siendo amantes del buen queso, nos decidimos a probar,!y qué acierto!.
Tomamos,para dos personas:
-cuatro ostras-francesas,creo-muy ricas.
-cinco montaditos de esgarraet con anchoa de Santoña-correctos.
-1/82 de jamón de Lazo-Huelva-sabroso
-bandeja de cinco quesos.Como bien explica Hambrebuena,una delicia.Solamente por el carro de quesos vale la pena acudir.Profesionalidad,amabilidad...excelente.
De bebercio...una botella de Collet.Excelente champagne a un precio mas que interesante(30).Como hicimos cortos,tomamos dos copas de Collet Rose...!qué buen final!
Excelente trato y RCP.
Sin duda habrá que repetirrrrrrrrrrrr!

Guiados por las recomendaciones de los compañeros y puesto que estábamos por el centro, decidimos probar esta curiosa oferta gastronómica.

Carta bastante extensa que cuenta con raciones, ensaladas, conservas, montaditos... y por supuesto el sorprendente carro de quesos! También disponen de un menú muy completo por 16 euros, al menos al mediodía.

Nos decidimos por varios platos a compartir al centro:

Ración de surtido de embutidos de Pagés. Generoso plato con tres variedades a degustar: catalana trufada, butifarra y llonganissa de pagés. Todo con un corte bastante fino de forma que la textura resultaba más agradable y además potenciaba su exquisito sabor. Muy buen comienzo apuntando maneras.

Ración de boquerones aliñados Domínguez. Seis boquerones perfectamente alineados muy bien presentados y aliñados con ralladura de tomate y abundante aceite de oliva virgen. Tiernos y sabrosos, sin embargo, inevitable la comparación con el resto del festín, se quedaron en correctos.

Carpaccio de lomo de vaca Parda de León. Copiosa ración de un espectacular y jugoso carpaccio que se dejaba entrever bajo una buena capa de grandes virutas de parmesano, todo ello regado de un intenso aceite de oliva. Estupendo el lomo y sublime el parmesano. Me encantó!

Bandeja de 5 quesos para dos personas. Aquí entra el plato estrella por lo que adjunto alguna foto. Impresionados al ver a Manglano con su carro de mesa en mesa, cuando nos tocó el turno lo recibimos con expectación. Amable, cercano y sonriente nos explicó que todos los quesos estaban elaborados con leche cruda así como las tres formas de preparar la tabla:
1. Elección por nuestra parte.
2. Asesoramiento por su parte con nuestra elección final.
3. Libertad para preparar la tabla según su criterio.
Nuestra respuesta sonó al unísono ¡¡libertad total!! ya que además de nuestra intención por dejarnos llevar no cabía duda de su profesionalidad.
Retiró el carro de la zona de paso y se puso a trabajar minuciosamente en su propia creación que luego nos explicó con todo tipo de detalles y una amplia y humilde sonrisa. No recuerdo bien los nombres, pero más o menos fue así:

~ Queso Espadán de Los Corrales de Almedíjar, de cabra, ácido y con un toque picante, de textura blanda y mantecosa. Ya lo conocíamos, el queso y la Quesería, y estaba exquisito!

~ Ristretto de Torta del Casar. Presentado en taza de café con dos cucharillas, una crema con un sabor amargo tostado intenso y a hierbas. Potente y graso!

~ Queso curado de oveja, de una pedanía de Albarracín que no recuerdo. Consistente y delicioso!

~ Queso holandés lavado con aguardiente. Conforme lo comes van saliendo sabores: heno, establo, el sabor metálico del aguardiente, incluso a madera vieja húmeda. Agrio a tope y un punto amargo con textura muy cremosa. Bueno pero no el mejor.

~ Queso azul francés de vaca. Intenso sabor picante, bastante graso y de textura muy cremosa. Estupendo como colofón!

En la tabla de quesos también encontramos mermelada de tomate, manzana verde troceada a modo de palitos y un buen trozo de un crujiente y sabroso apio. Según su explicación, estos vegetales tenían como misión en la tabla limpiar la boca entre queso y queso a fin de no mezclar sabores.
Junto con la tabla nos sirvieron pan rústico rebanado muy fino y recién horneado una vez cortado, que acompañaba a la perfección con el queso.

Pan rústico en grandes rebanadas para acompañar a los platos. Crujiente corteza y esponjosa miga. Muy bueno!

Para beber tomamos cerveza de barril Dinkelacker. Fresca y ligera, nos tomamos unas cuantas para sofocar el caluroso día.

Vajilla, cristalería y demás adecuados al lugar.

Servicio muy profesional y amable, correctamente uniformados.

El local, como ya se ha mencionado, moderno e informal con mesas y sillas blancas con algún toque de color naranja.

Sin duda, un lugar que hay que visitar sabiendo a lo que vas, predispuesto y sin esperar más de lo que es. A mi personalmente me gustó muchísimo, ya que me podría alimentar toda la vida sin problemas y sin cansarme a base de productos de charcutería. Si a eso le añadimos el mimo con el que Manglano trata a sus clientes y a sus quesos, pues sin duda volveré.

  • Tabla de quesos

  • Primer plano del carro de quesos

  • J. M. Manglano y su carro de quesos

Sin perder el norte de lo que es “manglanoparatomar”, es un buen sitio para tomar unas cervecitas o unas copitas de vino acompañados de buena comida, y todo esto a muy buen precio y en el corazón de Valencia (en el precioso mercado de Colón)

22 €

-Ensaladilla rusa
-Ostras
-Jamón de jabugo Joselito
-Queso Manchego de cabra
-Olivas
-Montaditos de caballa

Copa de vino Albariño
Cervezas

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