Restaurante Gastro

9
Datos de Gastro
Precio Medio:
168 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
8.5 10
Comida:
9.2 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Chamberí
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 100,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


9 Opiniones de Gastro

Para conocer las propuestas de Sergi Arola, hemos recurrido a una de las ofertas de Internet que permiten degustar delos platos del menú a mitad de precio, con el único límite de 2 platos por persona (el vino y/o las bebidas no incluidas).

Lo primero que hay que decir es que el trato recibido no difiere en absoluto por ser portador de esta clase de ofertas, lo que se agradece sobremanera. Por lo que me pareció apreciar, en un martes noche, la mayoría de la mesas son ocupadas por ofertas similares.

El local se encuentra en el magnífico barrio de Chamberí con ambientes diferenciados entre el restaurante y la coctelería (piso inferior), ambos ambientes comparten acceso y zonas comunes. La decoración es moderna, aunque algo oscura, por lo poco ancho de la sala con escaso espacio para la privacidad.

La dirección de sala la ejerce Sara Fort de manera magnifica, y al frente de la carta de vinos, creo que fuimos atendidos por el titular, Daniel Poveda, que estuvo en todo momento muy atento, si bien considero que debió de cambiar la botella abierta a pesar de los intentos de adecuarla (EL REVENTON 2008), esto penaliza el buen servicio de vino. El precio de la extensa y más que correcta carta de vinos es muy alto, sin que se incluya información de la bodega, uvas, añadas,… etc, lo que dificulta sobremanera la elección.

Independientemente de la oferta, todos los entrantes fueron presentados, me refiero a las diferentes interpretaciones de las tapas españolas: tortilla de patatas, bocadillo de calamares, bombeta, patatas bravas, salmorejo, torta de camarones,..., alguno curioso pero no para tirar cohetes, aso sí destaca sobremanera la copa de Martini con falsa aceituna y pajita (sorprendente propuesta).

Del menú DE LA IMAGINACION, elegimos “nigiris de langostino con su salsa de caviar, gel de alga Kadium y caldo dashi” y “sardinas filateadas asadas con judías de Kenia, trometas de los muertos y sobrasada de cerdo negro”, la presentación del segundo mejora la del primero, pero por sabor y por técnica, tal vez me quede con el primero. Muy buena técnica y elaboración en ambas propuestas.

Pero sin duda alguna lo mejor estaba por venir en el menú DEL MAR Y DE LA MONTAÑA, del que elegimos la “blanqueta de bonito con verduritas de temporada” y “fricando 2014”. De nuevo magnifica elaboración en una moderna propuesta que está muy por encima de las incluidas (probadas) del menú IMAGINACIÓN. No sabría cual destacar, me gustaron especialmente ambas.

Del menú MOMENTO DULCE, no pudimos resistirnos al magníficamente presentado “el chocolate da la vida”, si bien el resultado final no cumplió con las expectativas.

Junto con el café, magnifico servicio de pastas.

Una más que interesante velada, con propuestas y coctelería por descubrir.

Nuestra experiencia en SERGI AROLA GASTRO ha sido la de un menú degustación con altibajos, inconstante. Platos que nos maravillaron, y platos que pasaron por la mesa sin pena ni gloria, para el olvido gastronómico. Sinceramente, hemos comido mejor y por menos dinero en otros restaurantes de igual o "supuesto" menor nivel. Os dejo las fotos y comentarios de nuestra experiencia personal allí.

http://la-cocina-creativa.blogspot.com/2011/09/sergi-arola-gastro-madrid-el.html

Y para desgracia del restaurante,que no se presentara una mesa para 12 al almuerzo de ese día y que por tanto estuvieramos solos en el local,con lo que ello supone(todo el personal de sala y cocina a nuestra entera disposición).

Llegamos a con un cuarto de hora de retraso,porqué habíamos estado tomando un aperitivo en Las Bridas y al ir con carro de bebe me engaño la longitud de la Calle Zurbano,aún asi en camino llamé para avisar de esta circunstancia.El portero nos recibe por mi nombre y nos ayuda a subir el carro de mi hija por la angosta escalera que daba paso a un estrecho comedor con mesas juntas y una bancada corrida pegada a la pared culminado en un reservado al fondo,con una mesa,tristemente vacía ,montada para 12 comensales.Iluminación tenue que no daba mucha sensación de amplitud ,no sé como será a comedor lleno.2 camareras,1camarero,1 Maitre (Amabilisima y educada Sara Fort) y un sommelier para nosotros .Creo que nunca más nos veremos en tan favorable tesitura.

Sara Fort viene a tomarnos nota;nos pregunta,nos aconseja,se interesa..Optamos por el menú Sergi con maridaje y al sommelier se le dibuja una sonrisa.
Empezamos por los clasicos aperitivos,las patatas bravas,el bocata de calamares,el pan con tomate,las aceitunas...Bien como divertimento mientras se espera.Acabamos y empieza el festival de 11 platos y tres postres con sus 8 vinos(tres blancos,2 tintos y tres dulces).
Excepcionales Civet de liebre y remolacha,Maki de chipiron,Cachete de rape,Timbal de mariscos y moluscos y Clam Chowder.Quinteto pleno de sabor ,primera tanda de platos que maridan con tres blancos de desigual fortuna(Chablis Jean-Paul & Benoît Droin buen exponente de la región;enorme Grüner Veltiner 2007 Schloss Gobelsburg y un totalmente plano Blanc de Montsalvat 2007 de Sanchez-Bas).

A continuación y ya bastante emocionados llega la segunda tanda de platos:
Pithivier(berenjenas y setas),buen guiso ,Arroz con Idiazabal y espardeñas,muy inspirado,Merluza con patatas a la importancia,plato totalmente Proustiano,que te retrotae a las preparaciones de antes.Marida perfectamente con Esporao reserva 2005,que gran vino,pleno de forma que no se apodera de los platos.

A estas alturas mi hija se ha despertado;ningún problema,las dos camareras se la llevan,juegan con ella en una mesa de al lado e incluo ...la meten en la cocina!!!que afortunada!!
Sara,el camarero(impresionante ex- Tse-yang) y el sommelier siguen enteramente para nosotros y viene la tercera tanda de platos.
Tripa de Bacalao y grarbanzo de Pedrosilla,Manitas de cerdo rellenas de castaña y Potaje de higado de capón y butifarrra de Pitu de Calella,platos los tres muy sabrosos ,sobre todo el último ,pero demasiado peasados como fin de fiesta y que se confunden inevitablmente entres si.De todas maneras yo estaba entusiasmado con el Laurel 2007 ,del que tome dos copas sin ningún problema,como para poner ninguna pega.
Ron Cola (Desafortunado,recuerda a las chucherías de sabor a cola y limón),Torrija y Souffle ,pues eso gula pura...Par Naranja de Iglesias,Emilín uno de mis favoritos y un Châteu Justices-Medeville 2004,Sauternes de buen nivel...ponen fin a un autentico festín
Con un cafe arabica(4.21€) y un excelente Té negro de Darjeeling(5.14€) + dos menus(116.82)+2 maridajes(60.75)+I.V.A.-390.00 EUROS.

Como colofón nos invitan abajo(también solos) a una degustación de gin-tonics,servidos con maestria por nuestro camarero,que aprendió con Cabrera y que les hace merecedor de una buena propina.

La conclusión es que quizá no es objetivo dada la situación especial que se dió, pero nos parecio una almuerzo de casi 5 horas con un bebe de 2 años ,redondo,una cocina reconocible pero innovadora con muy pocos altibajos en tantos platos ,en lo que todo ensambla y tiene lógica a nivel individual,en cada degustación, y globalmente de menú.Un cocinero honesto de una técnica quizá no deslumbrante(también esquivo,paso tangencialemente de la cocina a los baños)a lo que se une el mejor servicio de sala que yo he visto(lógico por otra parte) y un sommelier que disfruta con su trabajo,didáctico sin caer en ningún momento en la pedanteria que forma una pareja de altura con Sara Fort en la sala.
Un saludo.
ps-creo que de fin de año ahora la opción que nosotro tomamos ha subido a 220 eur por /pax

Hace dos años tuve la suerte de poder comer de forma consecutiva en el Arola Arts y en el Evo. Por navidades (ya se que un poco tarde la cronica) he conseguido que en una visita a Madrid pueda volver a degustar la cocina de Sergi Arola. Diré, desde mi punto de vista, que de aquellos cocineros que uno ha podido probar este es el mejor (espero poder ir en Marzo al Celler de Can Roca). Un apunte pondré antes de comenzar, soy un enamorado de Barcelona y me gusto más comer en el Arts que aquí; pero es ya es por cosa de la ciudad y demas (odio Madrid).

Bueno, llegamos mi acompañante y yo dispuestos a repetir el homenaje del Arts. Lo primero, un cocktail con Belvedere para mí y uno de ginebra para mi amigo. El cocktail mio estaba muy bueno. La cosa empezaba mas que bien.

Nos recibe la mujer de Sergi, un placer, y nos ofrece los diferentes menus: Gastro por favor. Para beber mi amigo elige un Borgoña (como se escriba) que rondaba los 50€ la botella.

Comenzamos con los aperitivos:

- Bitter con berberechos y percebes
- Aceitunas Arbequina: estaban riquisimas
- Chips de platano macho y salsa Ponzu
- Cornete de steak tartar
- "Coca" de trampó Mallorquín
- Patatas bravas estilo "Arola" Al igual que en el Arts, muy buenas
- Huevo de codorniz rellono de caviar de Aquitania (esto era espectacular)
- Rulo de balsámico relleno de esparragos verdes y blancos.

La cantidad de los aperitivos era espectacular, estuvimos un buen rato picoteandolos todos, de excelente calidad, y degustando y hablando. La cosa empezaba mas que bien.

El menú gastro se compone de 12 platos.

- Mejillón en escabeche y salsifis: explosivo!
- Clam chowder: la verdad que no recuerdo este plato, sin ver las fotos.
- Sardinas con sobrasada y judias verdes de kenia: exquisito.
- Erizos: esto consistia en una ensalada con espuma de mar y trozos de erizo. El sabor a mar, como debe, era intenso y muy sabroso!
- Liebre: esto si cabe, probablemente seria de lo mejor de la comida.
- Bacalao de Islandia: reconozco que estaba muy bueno, pero a mi no me llamo especialmente al no ser muy amigo del bacalao.
- Navajas con arroz guisado al queso Idiazabal y helado de panceta: lo recuerdo como lo MEJOR de toda la cena. Nos conto su mujer que con este plato gano algún premio en sus comienzos, no me extraña.
- Venado con castañas y manzas: esto estaba tremendo!! La castaña era espectacular!
- Cerdo ibérico con alcachofas y remolacha: excelente.
- Mangostine: no la recuerdo sin ver las fotos.
- Patata en un pañuelo crujiente con capuccino de tomillo y helado de miel: muy muy buena!
- Chocolate a "La fiebre del oro": excelente.

La verdad es que la calidad de los postres en el Arts fue muy muy superior, es algo que hablabamos mi amigo y yo mientras comiamos. Por lo demas, heche en falta algun tipo de tartar o similar.

Al finalizar y ya para rematar, nos tomamos un digestivo a eleccion del barman, hicimos cata de Whisky de todos los colores, precios y denominaciones de origen (uno japones excelente).

El precio por todo ello, correcto, 412€ por una cena de casi 6 horas.

Y son amigos mios, puesto que me han invitado a probar su cocina en su casa de comidas. ha sido inolvidable. Primero Sara, luego Dani y despues Sergi, que majetes los 3.
Olivas, panes de malta y pipas, yuca y grissinni, mantequilla sin sal, papas bravas,....
Cornete de verduritas con helado de tomate (Gazpacho)
En espuma y caviar de cerezas y brotes (ajo Blanco de almendra marcona).
De calamares fritos con mahonesa y mermelada de limon (bocata). Un poco aceitoso
Preparado de tartar, guanicion y hojas de mostaza ( Pato coll vert)
Baja temperatura, pepino, champiñones, laca de lagas y cremoso de hinojo (salmonetes)
Bombones cherry (tomate en oliva negra) y pure de patata ratte (Vaca de lidia), aunque ojito al Pichon.
... y para terminar

souffle de manzana asada, oreo y helado de especias.

Cafe Nepal Mount Ever

Poco se puede decir de este menu BASICOS. Excepcional
Con Dani y Sergi charle en la bodega y disfrute de sus comentarios.
Me encanta su web y su amor a este arte, además les auguro premios en Sao Paulo.

Solo 1 cosa. Eche un tanajara atras porque no salio bien y Dani me dijo que ese vino es asi. Un pena de vino, que creo no deberia salir del Hierro. En su lugar Paulliac de Burdeos, puso un notable alto, sin mas.

Creo que repetiremos con nuestra hija de nuevo.

Gracias por todo.

Una noche de noviembre, una cena en un restaurante, una velada inolvidable.

Mi visita al restaurante que Sergi Arola tiene en la calle Zurbano de la capital resultó una de mis mejores vivencias gastronómicas; sorprendente, muy agradable y cargada de sensaciones, que en ocasiones llegaron a EMOCIONAR. Algunas de esas sensaciones vividas, por mucho que yo me empeñe en explicarlas, nunca llegarán completamente a describirse, para entenderme habría que vivirlas.....

El local, con capacidad para unos treinta comensales, es un claro ejercicio de diseño moderno. Mesas amplias y sin apenas decoración. La sala es agradable y sobre todo muy funcional; pura teoría del aprovechamiento del espacio, eso sí con mucho diseño.

El servicio de sala es diligente y eficaz; aunque en mi opinión, un restaurante con dos estrellas Michelín y cuya cuenta no bajará de los 150€ por persona debería cuidar más algunos detalles para lograr la perfecta armonía que se espera del lugar. Una mejor coordinación entre los camareros y el sumiller, cuidar más algunos pequeños detalles del servicio, o una mayor complicidad del personal con el cliente harían la estancia aún más agradable.

La cocina que Arola presenta en su restaurante es una sabrosa y creativa mezcla de elaboraciones tradicionales y sofisticadas; conjuntando perfectamente ambas para dar un resultado redondo, complejo pero en armonía; y donde respeta al máximo la excelente calidad del género que utiliza. Una cocina no exenta de sorpresas, pero en donde la depurada técnica no resta protagonismo al producto, al revés, lo potencia. En donde la mayoría de los platos se encuentran excelentemente conjuntados, donde cada elemento combina perfectamente con los demás, donde cada ingrediente es complemento del resto para formar ese único conjunto que invade el paladar, y que como al principio decía, en ocasiones llega a EMOCIONAR.

La carta la varían mensualmente en función de las nuevas ideas que el Chef propone y como no de los productos de temporada. Del menú de noviembre que yo probé me cautivaron: la “Mouse de ostras con algas frescas y espuma de champagne”, una auténtica maravilla, pleno de sabor y delicado en su textura, un conjunto que mi paladar aún recuerda; exquisito, complejo, sabrosísimo y equilibrado. Las “Setas de temporada con codorniz escabechada y huevo pochado”, co-protagonismo de ingredientes formando un conjunto delicioso; increíbles las setas, perfectas de punto, estupendas de sabor y textura, complemento ideal de los tiernos y sabrosos muslitos de codorniz; cocina de temporada sutil y perfecta. El “Salmonete cocido a baja temperatura con pepino, láminas de champiñones y cremoso de hinojo”; un salmonete excelente, de una calidad excepcional, cocinado suavemente para que el producto se exprese en plenitud. O el “Soufflé de coco y curry con helado picante de chocolate”; extraña combinación de ingredientes para lograr un postre delicioso, con todos sus elementos reconocibles en boca, pero tan sutilmente conjuntados en un delicado soufflé que cada bocado fue la guinda perfecta para una cena inolvidable.

La carta de vinos, bastante pasada de precio por cierto, resulta inabarcable debido al excesivo número de referencias que contiene; siempre he preferido una más sutil selección de caldos que al cliente le permita leerla con calma sin tener que estar media hora delante de ella... Aunque dado que los menús combinan platos de corte muy diverso, la opción del maridaje dirigido se hace la más atrayente. En mi caso fueron 65€ de suplemento por persona por la bebida, pero después de sentir el buen hacer de su sumiller, consiguiendo en ocasiones una maravillosa armonía entre el plato y el vino elegido, puedo concluir que bien merece la pena el precio pagado.

En definitiva, mi visita a Sergi Arola Gastro logró zambullirme en una excitante aventura gastronómica; quizás la experiencia no esté al alcance de todos los bolsillos, pero sin duda EMOCIONA.

Podéis ver más en detalle mi experiencia en el restaurante en http://gastronomodesaparecido.wordpress.com/

Gozar de Sergi Arola y su mujer siempre es algo que uno recuerda cuando viaja una vez al año a Madrid. Después de la aventura en la Broche tant galardonada ya era hora, a pesar de los tiempos en que corremos, que dieran el paso y se independizaran de la casa grande. El menú repleto de clásicos de Sergi como las castañas con boniatos, los platillos interpretados como en este caso era las setas con codorniz y huevo, y el sublime lomo de venado con manzana... No sé, pensando en ello sólo se me acude llorar para no poder volver a gozar de éstes manjares. Los vinos a cargo de Dani muy acordes con la comida que tomamos: Dos Tares, ... entre otros... Nada más sólo decir que se merecen la tercera estrella, a ver la michelin!

En esta nueva aventura, Sergi intenta transmitir toda su pasión y sentido en la mesa.
Empezamos con un trato elegante pero a la vez desenfadado.
escogi el menu con maridaje y fue algo espectacular, justo para salir en globo.Recuerdo el bocata de calamares precioso de composición, asi como sus famosas bravas. un pichon con arroz basmati exquisito y un helado de pimienta verde diveridisimo. con el vino me faltaba tiempo y al final sentido por que fue una agradable velada. y para rematarlo en el bajo del restaurante una zona chill-out y un cocktail. inolvidable

Me llevaron un grupo de amigos a los que les gusta experimentar nuevas sensaciones culinarias. Cuando me quise dar cuenta estábamos sentados en una amplia mesa tipo taller justo al lado de la cocina de donde sólo nos separaba un cristal con las comandas. Muy original. Pedimos los menús que tenían a razón de más de 200 € por persona y que lo componían quince platos servidos a lo largo de mas de dos horas. La verdad es que creo no estar preparado para este tipo de gastronomía y no sé si soy capaz de llegar a degustar en su justa medida tal despliegue de medios: cambio de cubertería para cada mínimo plato, permanente atención de los camareros, explicaciones cada vez que nos servían uno de los quince platos, degustaciones contínuas y paralelamente de aceites, sales, mantequilla, panes.... De vino bebimos dos botellas de Quercus y un magnum de Pétalos, ni que decir tiene que perfectamente servido como no podía ser de otro modo. El precio del vino, en comparación con la comida, no me pareció caro.
Como experiencia me parece que hay que ir, aunque se hace muy caro. Con vino y copas de sobremesa unos 240 € persona...

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