Restaurante Kailuze (CERRADO) en Valencia
  

Restaurante Kailuze (CERRADO)

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Datos de Kailuze (CERRADO)
Precio Medio:
54 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
8.5 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.4 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: L'Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Navarra
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y Agosto

Teléfono


37 Opiniones de Kailuze (CERRADO)

La noche de AMOR decidimos mi mujer y yo acudir a este restaurante al que hacia tiempo que no visitaba, habia oido que entro algun inversor nuevo y tenia mis dudas si esta circustancia habria cambiado algo de las mas que buenas sensaciones que tuve la vez que lo visite.

Afortunadamente todo sigue impecablemente llevado en esta casa, Fernando sigue dando todo su buen hacer, y Nuria es un encanto de persona, siempre con una sonrisa en la cara, y para todo el mundo....En definitiva, el trato al cliente en Kailuze es de 10.

En cuanto a la sala todo sigue igual, con esa atmosfera de tranquilidad, en la que las horas pasan lentamente .

Para ese dia estaba configurado un menu especial a un precio de 39€ todo incluido.Y constaba de lo siguiente:

-Copa de bienvenida Kir Royal.

-Terrina de foie acompañada de mermelada de mango y chile.

-Cremoso de patata con huevo a baja temperatura y trufa negra.

-Salmonete sobre compota de tomate y cebolla.

-Rooastbeef de de ternera con su guarnicion.

-Pastel fluido de chocolate.

Como decia anteriormente, el menu incluia agua, tambien un estupendo pan y vino.Y no se escatimo en absoluto a la hora de rellenar el plato de pan y mucho menos las copas de vino, y aqui tengo que agradecer a Fernando la diferencia que tuvo hacia nosotros.

Todo el menu estuvo a la altura esperada, por resaltar alguno diria que el huevo estuvo estupendo...

Finalizamos la cena con un par de GT perfectamente preparados.

Se han adaptado a los tiempos que corren, pero siguen teniendo ese toque que distincion que solo unos pocos saben dar en una sala.

Visita un sábado noche en pareja sin conocerlo y grata sorpresa.
Tienen muy buena variedad de pescados del día y buena carta de entrantes y carnes.

2 entrantes: un pulpo a la brasa muy bien hecho y unos raviolis "curiosos". Y de plato: un bacalao y un steak tartar.
Todo con unas cervezas y un vinito blanco y de postre unos canutillos de crema de la casa.

Al final muy contentos con el servicio y el lugar. volveremos.

Impresionante menu a 33 EUR todo incluido, vino y cafe. [email protected] de [email protected] ya conoceis el restaurante: servicio impecable, de lo que no hay (claro que estabamos solos en el restaurante, pero realmente el servicio fue perfecto). La comida muy buena y mas que suficiente: mini-entrantes (ensalada de lentejas rica rica, crema de guisantes muy delicada). Dos entrantes, el primero una tosta de jamon con el pan perfectamente tostado, a temperatura perfecta, templado, un poco de tomate, y un jamon cortado finisimo"apilado" encima, muy rico, y un huevo a baja temperatura con patatas paja y chistorra ... excelente. Para el principal te dan a elegir entre carne y pescado. Tomamos una corvina excepcional, en taco grueso, perfectamente cocinada. Para acabar cafe, y 3 o 4 miniaturas por persona servido al centro (rico, pero el postre no es lo mio). El cafe muy rico, al igual que el pan. El vino nuevo para mi "Vinya Costosa" de Vegamar, sencillo pero muy muy rico, seco, fresco, con una deliciosa acidez, un Sauvignon blanc bien rico, servido a temperatura perfecta, y [email protected] jamas tocamos la botella ... un lujo de noche, a un precio increible.

Excelente desde principio a fin.
Agradable desde la misma entrada, donde nos recibió Fernando el maitre. La comida, extraordinaria, donde pudimos elegir entre carta y menús que iban desde los 30 a 45€.

Algunos de nosotros probamos el de 30€, que es sin duda más que suficiente en cantidad y respeta absolutamente la máxima calidad que se presupone en este restaurante.

Sin duda alguna, entre los muchos restaurantes que hay de 20 o 25, por un poco más me quedo con Kailuze.

Repetiremos.

Gracias Elena.

Sabado noche visitamos por primera vez este Restaurante que tan buenos comentarios tiene en este foro. Intentamos primero cenar en el Vuelve Carolina, pero sólo nos ofrece sitio en la barra, y la verdad, que cenar un sabado noche en una barra no me apetece.

Bueno, en cuanto a este restaurante, decir que el local está muy bien: buena distribución de mesas, buenas copas, buena vajilla.

Tienen un menú degustación por 45 euros más IVA (total 48,60 euros) que fue lo que tomamos nosotros y que describiré a continuación, pero algo falla cuando un sábado noche sólo estabamos en el restaurante nosotros (dos personas) y luego se añadieron un grupo de 8 o 9 personas que pasaron a un reservado, con lo que durante toda la velada estuvimos solos en el restaurante principal.

En cuanto a la composición del menú, nos sirvieron un aperitivo consistente en unas croquetas y una crema de violetas, que estaba bien de sabor.

Los dos entrantes consistieron en chistorra con un huevo a baja temperatura y patatas paja, muy sabroso, y el segundo entrante consistía en una tosta con tomate y bacalao, que estaba bastante bueno.
Luego nos sirvieron unos salmonetes, algo flojos para mi gusto, y como plato de carne, unos escalopines rebozados, plato que no nos gusto nada en absoluto, pues el rebozado de huevo llevaba ya bastante tiempo y tenía un sabor raro; creo que es un plato que no se puede servir en un restaurante como el Kailuze.

Como vino tenían para elegir entre blanco, tinto y rosado; de blanco tenían el perro verde, que desechamos, y elegimos el rosado, un garnacha "Mediodia", creo recordar que de bodegas Iñurreta; vino sedoso y rico.

De postre nos pusieron uno típico de Navarra, creo que se llamaba Gouza, que era una especie de bizcocho con algo parecido a la nata y yema tostada; no estaba mal, pero pusieron un plato enorme.

En definitiva, creo que deben ponerse las pilas, porque si un sabado por la noche el local está vacio debe ser por algo y creo que es una pena.

Segunda visita a Kailuze . Comida de trabajo entre semana . Restaurante de elegante decoración , buena separación entre mesas , nos ubican en una redonda . Sala algo triste ( únicamente dos mesas ocupadas ) . Pedimos a la carta , existen 2-3 opciones de menú bastante interesantes . Aperitivo , cortesía de la casa : gamba en tempura y mejillón con salpicón . Entrantes para compartir , emplatados de forma individual : atún marinado sobre ensalada de germinados y tomate ( muy bueno ) y chistorra , huevo y patatas paja ( sabroso ) . Como platos principales , steak tartare y ventresca de bonito . Ambos muy buenos , la ración de ventresca de tamaño fuera de lo habitual .
El servicio del vino , espectacular . Muy bien asesorados por Maxi , mas que carta tomo de vinos !!! Cristaleria de nivel . Tomamos un buen tinto , Rioja Alta 904 Gran Reserva ( a 51 euros ) , perfecto . Para postre , nos decantamos por las trufas Kailuze y un hojaldre de crema ( el hojaldre , quizás no estaba todo lo crujiente que debía ) .
Luego pasamos a cafes y gintonics de London&fever tree muy bien preparados .
Desde luego , estupenda y reposada comida . Repetiremos , cuando se pueda ...

Aunque suene paradójico, anoche visitamos este restaurante por primera vez coincidiendo con las jornadas de celebración de su vigésimo aniversario. Para esta ocasión han elaborado un menú especial que incluye algunos de los platos históricos, inamovibles, y que por lo visto los clientes más solicitan.
Lo primero que nos gustó fue el local; elegante, acogedor, sin excesivos toques 'modernos'. Perfecto para comer, y con espacio suficiente entre las mesas.
Nos trajeron un detallito previo al menú: un chupito de salmorejo acompañado por una croqueta de ave. Rico.
El primer plato era una ensalada con un par de langostinos hervidos. La ensalada tenía un sabor bastante fuerte por el vinagre y la mostaza, con lo que solapaba el sabor de los langostinos...
El siguiente plato contenía: chistorra, huevo frito tirando a escalfado y patatas paja fritas. Puede sonar a plato contundente y pesado pero no lo fue en absoluto. A mí me gustó mucho por su ligereza y sapidez.
A éste le siguieron unas Kokotxas deliciosas, aunque, de nuevo, la salsa mataba el sabor natural y delicado de las protagonistas. Con todo, dejamos los platos limpios limpios, jeje.
El bacalao estaba bastante bueno. La materia prima era de primera y la salsa, muy clásica: pimiento, tomate sofrito...
Como último plato, un buey con patats que me encantó. No nos preguntaron cómo queríamos de hecha la carne y la trajeron al punto. Otra vez hay que destacar la calidad de la materia prima, la carne tenía un sabor intenso. Excelente.
De postre, canutillos rellenos de crema y un par de trufas de chocolate blanco con (creo) algo de whisky... Brutales las trufas, auténticas bombas sólo aptas para los muy golosos.

Para beber, el menú incluye vino rosado navarro, 'Mediodía', 100% garnacha. Nos gustó mucho. En todo momento tuvimos las copas llenas, cosa que ocurría igualmente en el resto de las mesas. El servicio del vino es de 10. De hecho, el servicio en general es de 10. Son atentos, profesionales, pero no caen en esa afectación tan típica de algunos restaurantes de nivel. En mi humilde opinión siempre se debería tratar a los clientes como en Kailuze.
Para rematar la cena pedí un orujo que casi me hace ver las estrellas, jejeje.
Este es un restaurante de cocina muy clásica, de materias primas seleccionadas, y de sabores sutiles y poco arriesgados.

Fuimos a ese restaurante con el motivo de nuestro aniversario con mi pareja. Primero que un sabado a principios del mes a las 22.30 el sitio menos 2 mesas estaba vacio, lo que me pareció bastante raro, pero bueno, habiendo crisis, todo es posible. De entrante pedimos 2 plaatos - ensalada de salmon y atun marinado. Cual fue la sorpresa cuando los 2 platos eran casi identicos, los tacos de pescado sobre el lecho de la guarnición, por cierto, la misma en ambos casos. No han sido tan amables como advertirnos de que los platos llevaban un parecido escandaloso antes de traernoslos. En cuanto a sabor, el salmon era pasable, el atun algo mejor, pero tampoco aquel que justifique su precio elevado. De segundo optamos por buey a la parilla, la unica cosa que valia la pena, y steak tartar de buey para mi. El tartar tenia un sabor superpicante, casi imposible a tragar, yo pasé de él, pero se lo comió casi entero mi pareja y posteriormente pasó el resto de la noche mal de estómago. Se lo decimos al camarero que el tartar estaba demasiado picante a lo que éste cordialmente contestó que es que el plato lo preparan así. Obviamente, cuando la carne cruda pierde su frescor, se le enriquece con las especias - eso será, el viejo truco de no tirar nada en tiempos de crisis que corren.En los sitios con clase cuando hay algun desliz con la comida, se le obsequia al cliente con algun detalle, como por ejemplo, invitar a los cafés como minimo, pero bueno. En fin, puede que el sitio estuvo muy bien hace años, pero en dia de hoy no es nada recomendable.

Desde mi ultima nota ( hace cuatro años) he ido muchas veces y no había puesto comentario. Ya tocaba.

Decir que es un restaurante acogedor y muy recomendable, con una cocina de mercado muy bien elaborada y con ciertas notas de sofisticación.

Pedimos de la carta y por recomendación de Fernando cordero lechal.

Empezamos con unos aperitivos que consistían en una tosta fría( no recuerdo la composición) que me pareció esplendida y unas croquetas. Luego seguimos con unas vieras rellenas de rape muy bien conseguidas tanto de sabor , se apreciaban perfectamente ,como textura y temperatura.Pasamos después a ensalada de salmón al eneldo, que estaba magnifica.Con el salmón jugoso y en su punto que combinaba muy bien con lo frío del eneldo. Y la paletilla de cordero que se deshacía en la boca muy buena. Quizá aquí la salsa la encontré demasiado dulce y fuerte para mi gusto. Terminamos con helado y café par mi y una infusión de menta para la jefa.
En el apartado de bebidas tomamos de aperitivo una copa de champagne mi mujer y yo una copa de Palo Cortado de Lustau. Y en la comida Salon Blanc de Blancs 1.996 (Magnifico).

El servicio profesional y atento con buena cuberteria y copas Riedel. Maxi como siempre perfecto en su cometido de sumiller, con maestria y eficacia.

La copa de champagne y el palo cortado deferencia de la casa. Resumiendo,una estupenda comida.
Precio sin Salon.

Ayer sabado volvimos despues de una anterior visita hace unos años al Kailuze,del que guardabamos muy buen recuerdo.Sabiamos del menu "A Kailuze" por anteriores comentarios de compañeros del Verema, y nos decantamos por probarlo.
No voy a repetir lo que otros ya han descrito.Solo comentar que es un menu con una relacion
calidad/precio muy buena.A destacar el maridaje que se realiza con cada plato(nos encanto el Tobelos 2005 que acompañaba a una estupenda caballa escabechada).
El trato del personal, como siempre,amable, muy profesional y a la vez cercano,pero sin agobiar.
En definitiva, un restaurante que siempre esta a la altura y no defrauda.Este menu es muy
completo y competitivo en su aspecto economico.(60 euros iva incluido).
Muy recomendable para darse un homenaje.

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