Restaurante Restaurante33 en Tudela

Restaurante33

Datos de Restaurante33
Precio Medio:
49 €
Valoración Media:
6.7 10
Servicio del vino:
6.6 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
5.9 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Navarra
Localidad: Tudela
Dirección: C/ Pablo Sarasate, 7
Código postal: 31500
Tipo de cocina: De mercado, Navarra
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes todo el día y domingo y lunes noche.

Teléfono


18 Opiniones de Restaurante33

Parando de camino a casa, ya con la idea preconcebida, reservamos mesa en el 33 de Tudela, tuve la ocasión de probar su cocina, la de Ricardo Gil, en la primera reunión de la peña en Zaragoza.

Tienen de todo, pero nos fuimos al menú de verduras, a eso íbamos.

Espárragos de Navarra, tibios, como se deben de comer y una maravilla, nada que ver con los de lata, aunque también estén ricos, bueno los que lo están.

Cebolleta confitada al chardonnay, muy rica y sabrosa.

Laminas de patatas confitadas en aceite de codillo de jamón con tallos de borrajas y sus cremitas, en la línea de sabor y de buen producto.

Ravioli oriental relleno de puerro roto y gambas con salsa de cava

Como no tenían menestra, nos pusieron unas vainas espectaculares.

Pencas de acelga rellenas de jamón ibérico y voulet de hongos con salsa holandesa en pomada, el plato más contundente.

Corona de alcachofa con foie fresco y crujiente de puerro, no solo de verduras vive el hombre y la verdad es que el foie con la alcachofa esta muy bueno.

Pochas de Tudela a la forma tradicional con piparras, este es el plato que elegimos para Uxue, sin piparas, nos encantan, así que contando con buen producto y buena mano, todo va rodado.

De postre yo opte por la torrija, helado para Uxue y no me acuerdo de lo que escogió ana, correcto.

Para beber después de darle muchas vueltas y de no decidirme, me aconsejaron un chardonnay fermentado en barrica 2013, príncipe de viana, la verdad no me convenció mucho, ni la carta tampoco.

Resumiendo local moderno y grande bien dirigido de comida de producto y de ejecución tradicional , un sitio para comer bien y buenas verduras .

Ubicado a tan sólo cinco minutos de la plaza de los fueros. Dispone de una sala principal y un pequeño comedor en el piso de arriba. Mesas muy bien vestidas y con una separación entre las mismas algo optimizada, aunque suficiente.

Puedes elegir a la carta, amplia y variada o optar por un menú degustación de verduras, que fue nuestra opción y os recomiendo si visitáis el treintaitrés.

¡Ojo!, éste no es un restaurante vegetariano, también sirven carnes y pescados, pero su especialidad, lo que verdaderamente distingue a este restaurante de otros, son sus creaciones culinarias con las verduras.

La carta de vinos es amplia y variada con el lógico predominio de los vinos aragoneses y navarros. El recargo dispar, pero tirando a alto, la mayoría de las referencias como mínimo duplican el precio en tienda. La cristalería correcta y la conservación del vino adecuada en una gran vinoteca acristalada ubicada al fondo de la sala principal, que además resulta decorativa. El vino se presenta, se prueba y se sirve el primer llenado, posteriormente funciona en régimen de autoservicio.

Nuestra elección: el menú degustación de verduras:

Espárragos de Navarra a nuestro gusto. Dos espárragos de calibre mediano recién cocidos, se sirven todavía algo tibios. Aderezados con aceite de oliva y sal de escamas. Evidentemente nada fibrosos, calidad sobresaliente. Excelente para los que sólo estamos acostumbrados a comerlos en conserva.

Cebolleta confitada al Chardonnay. Sabor delicado y nítido. Tan sencillo y tan bueno a la vez.

Láminas de patatas confitadas en aceite de codillo de jamón con tallos de borrajas y sus cremitas. A modo de milhojas o lasaña, láminas de patatas maceradas con la esencia de jamón y los tallos de borrajas. Las patatas sabrosísimas, tanto como para comerlas a solas. Combinación triunfadora en cuanto a sabor y textura.

Ravioli oriental relleno de puerro roto y gambas con salsa de cava. Sin estar malo, tal vez el plato que menos me convenció, la pasta un tanto gruesa para mi gusto y aderezada con un exceso de salsa.

Menestra de las cuatro verduras reinas de temporada. Con esta menestra uno puede constatar todo lo que dan de si las verduras recolectadas en su temporada y correctamente cocinadas. Excelente.

Pencas de acelga rellenas de jamón ibérico y velouté de hongos con salsa holandesa en pomada. La protagonista es la penca y el jamón constituye un perfecto acompañamiento. Crujiente y sabroso, te quedas con ganas de comer más. Armonía y equilibrio.

Corona de alcachofas con foie fresco y puerro crujiente. Juego de texturas, crujientes las alcachofas y los hilos del puerro y graso y meloso el foie. Combinación manida, que no deja de ser tremendamente resultona y muy de mi agrado.

Pochas de Tudela a la forma tradicional con espinacas y piparras jóvenes encurtidas. Una gozada de plato, delicadas suaves, sabrosas, con esas piparras encurtidas que le aportan frescor a la verdura, que no alubia. Para repetir.

Postre a elegir: en mi caso una clásica Torrija con helado de vainilla bourbon. Torrija esponjosa, nada aceitosa, con un helado de elaboración casera. Otros pidieron y quedaron muy contentos con los Higos confitados rellenos de mousse de queso.

Para beber, aguas, refrescos y dos tintos de la zona: Baltasar Gracian y Tres Picos de Borsao. Con la sobremesa llegaron los cafés.

Tudela bien merece una visita y ya que estás allí, el 33 es una más que recomendable opción en la que tendrás la posibilidad de degustar las verduras de la huerta del Ebro perfectamente cocinadas. Descubrirás lo buenas que pueden llegar a ser las verduras.

Post completo ilustrado con fotos en: http://www.vinowine.es/restaurantes/su-majestad-la-verdura-en-restaurante-33.html

Tras un ajetreado día dedicado a la visita de bodegas, había que darle al cuerpo descanso y alimento, así que estando en la zona de la Ribera Navarra qué mejor lugar para ello que Tudela. La ubicación un tanto periférica del hotel, y la posibilidad de que tuviéramos que soplar a la vuelta, hizo que nos decidiéramos por un taxi, que nos dejó delante del mismo restaurante. La idea inicial era tomar algo antes de cenar por el siempre animadísimo casco viejo tudelano, una verdadera joya en lo monumental, pero eran casi las 10 y a esa hora teníamos mesa reservada.

El 33 es un elegante restaurante donde rinden culto a la verdura y en general a la cocina clásica navarra. Se abastecen de los mejores productos de la vega del Ebro (espárragos, alcachofas, pimientos del piquillo, borrajas, cardo, etc, etc.), siendo la calidad uno de los pilares de su cocina. Cuentan con un atractivo menú degustación basado en los productos de la huerta, que era lo que más me apetecía pedir, pero mis compañeros de mesa, después de la jamada del mediodía, no tenían demasiada hambre, así que optamos por tirar de carta. Tras estudiarla con detalle, y ver que había un montón de cosas muy apetecibles (hay que volver otra vez), nos decidimos por un par de entrantes para compartir entre las dos parejas allí reunidas:
- Espárragos a la plancha (18€): una docena de espárragos de medio grosor aderezados por un fino chorrito de aceite de oliva y unos cristales de flor de sal. Sencillez máxima, pero una delicia.
- Pisto de verdura con huevo fluido (18€): otro plato que merece la pena, con cada verdura sabiendo a lo que tiene que saber y la rica ligazón que supone la yema del huevo.

Como segundo cada uno pidió lo que quiso, que en mi caso fue un Patorrillo de cordero lechal (16€), con sus paticas, callos y otras vísceras que harían las delicias de mismísimo Aníbal Lector. El guiso estaba bueno, pero no acabó de convencerme, quizás porque con este plato las referencias que tengo son de mucho nivel (mi madre lo bordaba, así como otros muchos platos navarros, que aprendió a cocinar de joven trabajando en un afamado restaurante de Pamplona). Aún así, en el plato no quedó nada. Mis tres compañeros de mesa optaron por Alcachofas con foie, Rape relleno y Rabo de vaca guisado, que a tenor de sus comentarios parece que les gustaron.

Dudé si pedir postre o no (a estas alturas del día las necesidades nutricionales estaban ya cubiertas de sobra), pero al final la carne es débil y cuando me quise dar cuenta tenía delante de mi un plato de Higos rellenos de queso (7€) recomendados por la amable camarera que nos atendía. Estaban realmente buenos, pero tirando por lo bajo calculo que me supusieron no menos de 1000 calorías de propina. Los demás no se quedaron atrás (unos livianos Canutillos rellenos de crema y una ligera Torrija caramelizada fue su elección) y eso que decían al principio de la cena que venían con poca hambre. Mi mujer se pasó directamente al café, con lo que poco después terminamos también la cena los más tragaldabas.

En el apartado vinícola cuenta con una carta amplia, si bien poco profunda, y una gran cava de conservación que ocupa uno de los laterales del comedor. Optamos por un cava de inicio (Raventós Gran Reserva de la Finca 2007, 26€), seguido de un tinto (La Mejorada Las Cercas 2006, 22€), servido en buenas copas y a la temperatura correcta.

Por último, el comedor es atendido por personal muy amable y profesional, que hizo que nos sintiéramos cómodos en todo momento.

Si hay un lugar donde se exalte este producto,ese es Tudela.Parada obligatoria;en esta ocasión nos decidimos por este restaurante-siempre dudamos entre Casa Ignacio y el 33-.Comoquiera que ya habíamos probado el fabuloso menú de verduras en alguna ocasión,que llegábamos bien "servidos" de Pamplona,y al quedarnos muchos kilómetros para llegar al hogar,optamos por el menú Business.
De entrantes:-salmorejo(rico)
-Milhojas de patata confitada en aceite de codillo de jamón y pencas (muy buena.A mi mujer,alérgica al cerdo,le sacaron una excelente corona de alcachfas,Ummmm!!
-Crema de guisantes con verduras(muy rica).
De principales:-Carrillera de ternera(excelente)
-Albóndigas de bacalao a la pimienta verde(ricas)
De postre:-sorbete de manzana(excelente)
-torrija con helado de vainilla.Soberbia torrija....con diferencia de lo mejor que he probado en tiempo,
De bebercia...cervezas,refrescos(había que conducir)y dos copas de un blanco navarro que no recuerdo.
Nos sirvieron antes el milhojas que el salmorejo,cosa que puse en conocimiento de la camarera que nos atendía....fue sincera en la respuesta:El día/noche anterior lo habían pasa en Pamplona.Entonces comprendí la confusión;es normal que puedan ocurrir dichos errores-y peores-si has pasado la noche velando a San Fermín.
Buen servicio,pese al error,y buena RCP.(el menú,sin bebida,32).

No soy muy aficionado ni defensor del mundo de la informática ni los PC,pero si de la gastronomía.
Mi primera impresión es para el Restaurante 33 de Tudela del que había leído comentarios de todo tipo,pero que era muy bueno en el mundo de las verduras.
Fuí en Abril,en plena temporada,y mi experiencia fue correcta,mas bien regular.Había platos que estaban mejor y otros peor,pero no vi un restaurante con criterio definido.
Me vendieron el menú de verduras;esparragos buenos,cebolletas normales,borraja pasada,pencas con patata confitada con jamón sin mas,alcachofas con foie y lo mejor las pochas del último plato,pero ya estábamos saturados.Todo esto regado con un vino navarro,que no me acuerdo del nombre,pero estaba muy bueno.
No tomamos postre,y salimos a 75€ por persona,creo que un poco exagerado.
El dueño-cocinero-metre lo tiene muy claro,pero yo no tanto.

Poco que añadir al comentario de Dani, con el que compartí mesa y mantel. Creo que el concepto es fenomenal.... y te hace mirar a las verduras con una perspectiva distinta. Quede claro que no es un menú para vegetarianos, porque, por ejemplo, en el plato de las patatas laminadas, éstas están confitadas en aceite de codillo de jamón, o en las alcachofas había algo de foie..... Buen servicio del vino y exceletne servicio de sala, cercano y muy profesional. Para complementar las aportaciones de Mr. Cervera adjunto, eso sí, unas fotos...

  • Judías verdes, asadillo de tomate y cebolla confitada

  • Magníficos 'puerritos'

De viaje hacia el 10º Encuentro de foreros de Verema, paramos en Tudela a comer por recomendación del forero y amigo G-M.
Local bien decorado, con una buena distribución de mesas y una cuidada puesta en escena.
Como íbamos ya avisados de que aquí podíamos encontrar unas verduras como en otras partes de la península, nos fuimos de cabeza al menú de verduras que costaba 40€. Como se basa en verduras de temporadas nos cambiaron, previo aviso, un par de platos, en pro de la frescura aceptamos los cambios y empezamos a disfrutar con un salmorejo de tomate feo, delicioso, en su punto de acidez y textura, una buena forma de empezar, sobre todo para los enamorados de este plato, como yo. Cebolleta confitada en chardonnya, sin más misterios pero con un sabor y una franqueza de todos los sabores y aromas que poco más se le puede pedir a un plato. Continuamos con uno de los platos que más me gustó, patata con borraja, montado con una especie de milhojas, con una crema de patata y otra de borrajas. La patata la maceran con el caldo de un jamón ibérico y tiene una sabor exquisito. Otro plato más de puro producto: unos puerros braseados, sin más ni menos. Un plato que aun recuerdo por el inmejorable saber de los puerros. Continuamos con unas judías verdes, asadillo de tomate y cebolla confitada, plato que volvió a demostrar lo que se puede hacer con un buen tratamiento de productos de calidad. Exquisito. Continuamos con unas pencas de acelgas rellenas de jamón y voulet de hongos con salsa holandesa. A modo de canelón se presenta este plato en el que el equilibrio entre las verduras y el jamón es perfecto. Continuamos con alcachofas y foie fresco, unas alcachofas ligeramente rebozadas, como una especie de tempura y con un trocito de foie fresco, de nuevo las alcachofas, que es uno de mis vegetales favoritos, en su punto. Para acabar, unas pochas de Tudela con guindillas, nada picantes y que se mezclan perfectamente con las pochas, que aparecen en varios colores. De postré probé unos higos rellenos de queso fresco exquisitos, de esos postres que te quedan grabados para siempre.
Pedimos un Gran Feudo sobre lías que casó perfectamente con todos los platos. Copas correctas y un servicio esmerado, siempre atento, como hacía tiempo que no veía, cercano y profesional.
Este restaurante me dejó marcado porque el tratamiento de las verduras es excelente, te cambia la visión de la gastronomía, en cierto sentido. Para alguien como yo que podría ser ovo-jamo-lactovegetariano, descubrir este restaurante ha sido una verdadera sorpresa.

Habíamos leído buenos comentarios sobre la cocina de este sitio y en particular sobre su tratamiento de las verduras... y aprovechamos a acercarnos ya que el puente de Mayo lo pasamos por la zona. Fué buen momento, ya que se celebraban las jornadas de exaltación de la verdura.

Pero vamos a lo que vamos. Nos pedimos un menú degustación de verduras que constaba de 6 ó 7 platos, con algunos altibajos. Normales los espárragos (no son los de mayor calibre, sino uno medio), que sirven con vinagreta por encima, normales las cebolletas y las pochas, bien la penca de acelga rellena, bien las borrajas con patata y exquisita la menestra, que sirven con fondo de guisantes y un poco de jamón para contrastar. Como postre, tomé una torrija muy buena. De vino tomamos un Guelbenzu Azul que quizá no acompañaba, quizá un poco ácido para mi gusto. Salió un poco caliente, por lo que hubo que ponerlo en cubitera un rato. Repetimos de vino, que no de añada, y nos cambiaron las copas sin pedirlo. El menú sale por 40 euros. Criticar la cantidad, escasa, sales bien pero no sales lo "satisfecho" que creo se debería salir.

Lo que menos nos gustó fué que el comedor es ruidoso y que al propietario lo vimos muy prepotente. En resumen: bien pero por debajo de lo que me esperaba y caro para lo que fué

Pues en nuestro caso, nos dejamos aconsejar por el conserje del Hotel y acertamos. Fuimos de noche y siguiendo las recomendaciones, optamos por el menu degustacion a base de verduras de la zona, y que se describe en otros comentarios. Fue acertado y pasamos una magnifica velada. Buenas raciones y bien elaboradas. El postre estupendo, y el patxaran (no casero, pero si "artesanal") a destacar.

Tenia referencias por ser uno de los del grupo de restaurantes del Reino de Navarra y la intención con mi mujer era comer el menú degustación para cenar, pero antes fuimos a hacer un menú del día como piedra de toque ... manos mal !!
Ya en un principio parece que si pides el menú del día te miran por encima del hombro , se ve un mal rollo en los camareros que asusta , no es normal que hagan un corrillo de cuatro justo al lado de mi mesa para poner a parir al dueño que tomaba la nota de las mesas porque hacia mezclas de menús ! ¿ No hará el en su casa lo que quiera ?.
Entre plato y plato de nuestra mesa ( menú ) una eternidad , a la carta todo mas rapidito .En el menú ,entre el primer plato y el segundo plato ponía : "ensalada en el centro de la mesa " . Brilló por su ausencia , no la pedí no fuera que se hiciera de noche... en definitiva , si no quieres servir un menú diario no lo pongas en la puerta , y si lo haces por ley defiende tu prestigio !
Por 20 € de menú no puedes servir un "pudding de ATÚN ROJO " hecho trizas con , una salsa al ajo que aquello era industrial y de marca blanca tirando a transparente. En menús de 10 € los he comido mil veces mejor con atún de lata .
Los postres , el sorbete de manzana totalmente cristalizado ! no puedes comerte un sorbete ( viene la palabra de sorber ) masticando hielo !! por dios , no tenéis una thermomix en la cocina !!!
Fatal , viven de rentas.
Anécdota de una mesa vecina : No es normal que la señora no encontrara la carta porque están las 4 hojas que tiene la carta entre medio de una resma de hojas con las notas de agradecimiento de un montón de famosas. Pretencioso al máximo .
Puede que la influencia extremadamente positiva de cenar la noche anterior en el Sopitas de Arnedo me produjera un shoc al ver esto...

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