Restaurante El Terrat en Tarragona
  

Restaurante El Terrat

24
Datos de El Terrat
Precio Medio:
40 €
Valoración Media:
7.7 10
Servicio del vino:
7.2 10
Comida:
8.4 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.7 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 16,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche y lunes y todos los domingos de agosto

Teléfono

Restaurante El Terrat Petits fours. El Terrat Buñuelos de chocolate. El Terrat en Tarragona Dados de cochinillo confitado, muy bueno. Restaurante en Tarragona ¡Tachán tachán! Restaurante El Terrat Las patatas también El Terrat Los langostinos son una buena opción El Terrat en Tarragona La llauna de vieires... Restaurante en Tarragona El saltat de calamarsons,... Restaurante El Terrat La torrada de foie... El Terrat “Mel i Mató” con Bizcocho de Frutos Secos, Crujiente de Piñones y Avellanas Garrapiñadas El Terrat en Tarragona Cochinillo Cocido a Baja Temperatura con Boletus Confitados, Calabaza Especiada y su Jugo Restaurante en Tarragona Suprema de Rodaballo con Alcachofas Restaurante El Terrat Salteado de Calamarcitos con Níscalos, Higos, Almejas y Kataifi de Langostinos al curri. Restaurant El Terrat de Tarragona El Terrat Puré de Boniato con Pies de Cerdo, Vieiras y ensalada de Trompetas amarillas. Restaurant El Terrat de Tarragona El Terrat en Tarragona Falsa paella de Garbanzos con Trompeta de la muerte, Callos de Bacalao y Ortigas de mar. Restaurant El Terrat de Tarragona Restaurante en Tarragona Paletilla de cordero deshuesada cocida a baja temperatura con alcachofas, tomate  y mozzarella Restaurante El Terrat Tosta de lenguado con all i oli suave, chutney de tomate, panceta y boletus confitados El Terrat Ensalada de carpaccio de langostinos tratados como un cebiche con alga wacame El Terrat en Tarragona

24 Opiniones de El Terrat

Hace aproximadamente año o año y medio en el mundillo gastronómico tarraconenese hubo un gran revuelo cuando saltó la noticia de que este ya consollidado local se vendía "a los chinos".

Todos dimos por hecho, y lamentamos, que un nuevo restaurante de comida china iba ocupar su lugar.

Afortunadamente no ha sido así. Es cierto que los antiguos propietarios ya no están, y que el acutal es oriental, no sé si chino o de dónde, pero el equipo de cocina, camareros y oferta gastronómica apenas ha variado. Tenía ganas de ir y comprobar por mí mismo lo anterior.

Etuvimos cenando 4 amigos.

La decoración no ha cambiado en nada y la calidad de menaje es buena, sillas cómodas y espacio entre mesas amplio.

Nos pusieron unas olivas muy insulsas de cortesía mientras íbamos eligiendo. 

Para empezar un chupito de salmorejo y un dado de salmón marinado, mejor éste último que el primero.

Los langostinos teriyaki, un clásico, siguen a buen nivel.

Desafortunadamente las croquetas de setas tenían el interior bastante frío, mal síntoma.

Sin embargo las patatas bravas recubieras de allioli gratinado estaban bastante ricas, lo mismo que el flamenquín, versión un tanto sui generis del original.

Como plato fuerte compartimos unos dados de cochinillo, presentados cubiertos y con salida de humo abundante al destapar el cubreplato; esta práctica está ahora bastante extendida y le da un toque de espectáculo al tema. No me disgusta sobre todo si la comida está buena, y en este caso lo estaba.

Antes del postre nos dieron un sorbete creo recordar que de Chartreuse en un tubo de ensayo que había tapar, girar 180º y luego beber, sorbo agradable.

De postre compartimos unos sabrosos buñuelos de chocolate y una tarta de queso.

Con el café unos petits fours acertados, ya quedan pocos sitios donde los pongan.

La carta de vinos es corta a mi entender para el tipo de restaurante. Por contra tienen algunos caldos no muy usuales en la ciudad como el Ànima Negra muy de mi gusto, bebimos 2 botellas. El servicio del vino es correcto pero hubimos de enfriar las botellas, lo que hicimos sin problema. ¡En qué pocos sitios llega el vino en condiciones de temperatura a la mesa!.

Pan de varios tipos muy bueno, uno de los fuertes sin duda.

El equio humano correcto en trato, el maitre es un chico joven pero ya con experiencia en el mundillo.

Como curiosidad el propietario, según me dijeron, ejerce de camarero de a pie.

En conclusión: cenamos bien con algunos fallos a pulir; en principio la línea gastronómica de El Terrat no parece haber variado mucho a pesar del cambio de dirección.

Con 2 botellas de vino pagamos 34,7€ por persona.

 

 

 

  • Petits fours.

  • Buñuelos de chocolate.

  • Dados de cochinillo confitado, muy bueno.

  • ¡Tachán tachán!

  • Las patatas también

  • Los langostinos son una buena opción

En el contexto de una semana de tapas celebrada en Tarragona, 4 restaurantes optaron por ofrecer un menú compuesto de 8 tapas a un precio cerrado de 30€, incluido en el mismo 1 botella de cerveza Estrella Damm 660ml para cada comensal. Esta marca patrocinaba la feria.
Opté por éste, aceptando la cerveza y consumiendo 2 botellas, íbamos 4, llevando las otras 2 y pidiendo vino, lo que obviamente encareció el precio.
Cené estupendamente, las tapas, en realidad mini raciones, me parecieron plenas de imaginación y acierto, si acaso un poco demasiado contundentes para cenar, claro que en la sensación de saciedad algo tuvo que ver el vinillo, escogimos El Templari, un Terra Alta de la Bodega Bárbara Forés de morenillo, cepa casi extinguida y que esta casa ha rescatado para hacer un vino excelente; siempre me recuerda un tanto al pinot noir. El hecho es que estaba tan bueno que cayeron 2 botellas,...
Paso a describir los platillos:
1)"El nostre musclo tigre". Versión en forma de corqueta del mejillón tigre de toda la vida pinchado con un dispensador de salsa brava.
2)Paperina de tempura de camagrocs amb escuma de gengibre: esta seta en castellano creo se llama trompeta amarilla.
3) Llauna de vieires, magranes, wakame i un suau escabetx de poma àcida.
4)Torrada de foie semicuit amb mango, verdures escalivades i oli de moresc.
5)Tartar de gambes lleugerament planxat, amb cuscús, moniato i chutney de calçots.
6)Saltat de calamarsons amb rossinyols, alls tendres i figues.
7)Coulant de patata amb ou de guatlla i carxofes i pernil salat.
8)Iogurt de llimona amb textures de Chartreuse i tocs cítrics.
Lo he escrito todo en catalán porque creo se entiende bien.
Menaje de calidad, pan de varios tipos muy rico, como te descuides te pasas con el mismo.
Servicio profesional con explicación de los platos.
Carta de vinos centrada en las DD.OO. de la provincia, precios correctos, no consta añada y en mi opinión queda un poco corta en todos los aspectos, precios correctos. Buen servicio en cuanto a copas y temperatura, nos lo enfriaron sin problema.
Con vino y agua salimos a 41€.
En resumen, me encantó la comida, su elaboración, presentación y mezcla de sabores, me pareció una cocina con criterio usando con destreza los ingredientes que el otoño ofrece.

  • La llauna de vieires...

  • El saltat de calamarsons,...

  • La torrada de foie...

Recién llegados a Tarragona a la hora de comer y dispuestos a pasar un fin de semana para conocer la ciudad nos decidimos por probar en El Terrat.

En cuanto al local, pienso que está suficientemente bien descrito. Ambiente cálido y formal en definitiva. Sentados próximos a la entrada en una mesa amplia correctamente vestida. Sillas cómodas.

Aparición rápida de un bol con gustosas aceitunas machacadas bien aliñadas y para variar solicitamos directamente el vino. Asesorados, lógicamente, escogimos Silencis 2012 D.O. Penedès que nos acompañó toda la comida resultando algo falto en algunos tramos de la misma.

Como aperitivos nos presentaron una degustación de Escudella i Carn d’Olla, una cucharita con Tartar de Atún y unos Rollitos de Solomillo envueltos en Pasta Brick con una salsa reducida de PX. Pequeña muestra que da la razón a los que pensamos que este preámbulo es premonitorio de lo que va a venir y de las ganas de la empresa por agradar.

Menú degustación consistente en:

Ensalada de Alga Wakame con Dado de Salmón Marinado, Langostino Crujiente y Tempura de Verduras. Todos los elementos muy bien trabajados y con alto sabor. Lo que no llegué a comprender fue el nexo de unión entre la fritura y la parte fresca del plato que por sí sola tenía gran carácter. Separación de bienes.

Tallarines de Arroz Salteados con Trompeta de la Muerte, Crema de Foie y Helado de La Peral. Resultó el plato de la comida en mi caso. Intensidad y gran combinación del helado de queso con el resto de componentes. Sinergia.

Suprema de Rodaballo con Alcachofas, Almejas y Calamar Salteado con Cebolla Dulce, Piña y Cítricos. Nuevamente cantidad de elementos sobre el plato para combinarlos a tu antojo. Correcto el pescado con una rica pero traicionera salsa que acababa por resultar algo pesada conforme cogía volumen en el estómago. Sobrepasado.

Cochinillo Cocido a Baja Temperatura con Boletus Confitados, Calabaza Especiada y su Jugo. Llegué renqueando a este plato tras la factura que me pasó el anterior y no lo pude disfrutar como se merecía. Encontré de nuevo buena ejecución y presentación. Disculpa.

“Mel i Mató” con Bizcocho de Frutos Secos, Crujiente de Piñones y Avellanas Garrapiñadas… Y con él llegó mi recuperación. Tremenda versión de este plato emblemático catalán que satisfizo todas mis expectativas depositadas en él. Felicidad.

Buñuelos de Chocolate con Copa de Mandarina, Rosas y Sorbete de Te Verde. Los buñuelos eclipsaron la copa que tenía como pareja de baile. Vicio puro.

Además del vino, también bebimos una botella de agua y para cerrar un buen café.

El servicio correcto, serio y neutro.

Resumiendo, me dio la impresión de tratarse de una empresa experimentada y que ofrece una cocina con buen producto bien manejado, componiendo un menú de notable resultado global, con platos magníficos como los tallarines, el salmón con la ensalada o la versión de mel i mató y que buscan la satisfacción del comensal de forma honesta y sincera, cosa que aprecio enormemente cuando voy a un restaurante.

  • “Mel i Mató” con Bizcocho de Frutos Secos, Crujiente de Piñones y Avellanas Garrapiñadas

  • Cochinillo Cocido a Baja Temperatura con Boletus Confitados, Calabaza Especiada y su Jugo

  • Suprema de Rodaballo con Alcachofas

Me he dado cuenta, de que últimamente siempre que voy a Tarragona acabo comiendo en el mismo sitio, y no son las dos o tres veces que he colgado comentarios de este restaurante, han sido muchas más las visitas realizadas.

Pero en esta ocasión el disfrute por el menú, Jornadas Gastronómicas de las Setas y la ocasión, bien merecían un comentario.

El Terrat, es uno de esos pocos restaurantes que puedes recomendar sin miedo a quedar mal. Desde la cálida acogida por parte de Laura, hasta la sobremesa disfrutando de unos originales GT’s o destilados, pasando por su excepcional cocina, el servicio de mesa, o el personal siempre atento y con ganas de agradar, la satisfacción está garantizada.

En esta ocasión se trataba de una reunión familiar de seis personas, de las que tres eligieron carta y el resto nos decantamos por el Menú de Setas, que es el que comentaré. De manera que vamos al tema:

  • El primer entrante, Croquetas de Ceps (Boletus) con Corazón de Foie. Un plato que despunta por su textura y sabor. El Foie se integra perfectamente en la croqueta mediante una especia de jeringa, logrando una perfecta armonía entre los dos ingredientes. Genial.

  • Y seguimos con, Arroz instantáneo de “lleneges” en su jugo. Otra genialidad. El arroz servido en un cucurucho de papel, se introduce en el jugo de llenegues con un espectacular resultado.

  • Y para terminar con los aperitivos un “mar y montaña” de lo más autentico, Puré de Boniato con Pies de Cerdo, Vieiras y ensalada de Trompetas amarillas . Conocida es mi debilidad por cualquier plato que incorpore pies de cerdo, pero si además está magistralmente tratado, y acompañado de Vieras y setas, ya es que ni te cuento.

    Y siguen llegando platos…



  • Sashimi de Atún Rojo con tomate confitado, pistachos y tartar de setas. Con una base de atún rojo de Balfegó, un plato inenarrable, hay que probarlo.

  • Una de las sorpresas del día, Falsa paella de Garbanzos con Trompeta de la muerte, Callos de Bacalao y Ortigas de mar. A la altura de los Garbanzos Marineros de un famoso y muy querido restaurante valenciano, entre la Trompeta de la muerte, y las ortigas de mar, contraste y sabor a raudales.


  • Canelón crujiente de rebozuelos con reducción de Izaguirre, granadas y espuma de gorgonzola. Lástima que al verlo me emocioné y olvidé fotografiarlo.


  • Salteado de Calamarcitos con Níscalos, Higos, Almejas y Kataifi de Langostinos al curri. Otra pasada de plato, clicad el enlace para ver la fotografía, alimenta solo con verla.

  • Y para ir finalizando, Meloso de Ternera con Boletus confitados, morcilla, crema de calabaza especiada y mozzarella. No soy muy aficionado a los melosos, pero cuando un plato vale la pena, hay que dar el do pecho y dejarlo como recién salido del lavavajillas.

    El postre:



  • Las texturas de chocolate blanco con bombones de Setas. Pues eso, setas hasta en el postre.

    Para beber:


  • Varias botellas de Cava, y... Gt's aromatizados con café. Original, encantará especialmente a los cafeteros.

  • Y otras como... Un Mojito de Jengibre,

  • O un Mojito de Fresas.

  • Incluso alguien pidió un Café Frappé. De estos tres últimos no me hago responsable, jeje....


  • Y para rematar la fiesta, nos dieron a probar una original ginebra holandesa, la Zuidam, que cambió radicalmente la percepción que yo tenía de los destilados holandeses. Una ginebra envejecida en barricas de Bourbon, que gustará especialmente a los amantes del whisky.

    Sin duda alguna uno de mis restaurantes preferidos y no solo en Tarragona, y al que espero no tardar demasiado en volverlo a visitarlo.






    • Salteado de Calamarcitos con Níscalos, Higos, Almejas y Kataifi de Langostinos al curri. Restaurant El Terrat de Tarragona

    • Puré de Boniato con Pies de Cerdo, Vieiras y ensalada de Trompetas amarillas. Restaurant El Terrat de Tarragona

    • Falsa paella de Garbanzos con Trompeta de la muerte, Callos de Bacalao y Ortigas de mar. Restaurant El Terrat de Tarragona

    En el que decía que El Terrat, era un restaurante para tener presente en mis próximas visitas a Tarragona.

    A lo descrito en anteriores comentarios, tan solo añadir una especial mención al personal por esa facilidad que tienen para hacerte sentir como en casa, algo que muy pocos restaurantes logran.


    Así que sin más preámbulos, vamos al tema que nos interesa.


    Tras hojear la carta, y dudar entre el menú de 18 euros y la opción de tapeo, nos decidimos por esta última, eligiendo la formula de 6 tapas de la carta por 22 euros. Una manera de tomar un menú degustación de seis platos, confeccionado a nuestro gusto y a un precio más que razonable.


    Para tres personas:


  • Vichissoise con langostino, refrescante y original Vichissoise.


    Seguimos con:



  • Costillitas crujientes de conejo con trompetas de la muerte. Costillitas de conejo rebozadas y acompañadas de una salsa de trompetas de la muerte.

  • Croquetas de calamar en su tinta. Excelentes, tanto por textura y sabor, como por presentación.

  • Croquetas sobrasada con miel y serum de parmesano. Difícil de elegir entre estas y las de Calamar en su tinta.

  • Bomba picante de ternera con el corazón de ceps. Una bomba de sabor, a la que el propio cliente inyecta su “corazón de Ceps”.


  • Delicias queso cabra y beicon. Un plato que hace honor a su nombre, efectivamente se trata de una delicia.

  • Sándwich de mozzarella con magret de pato, foie y espárragos. Un bocata sofisticado, uff…. para haberlo pillao en la mili.


    De postre:



  • Versión de pastel de queso con cremoso de mascarpone, fresas y pimienta de Sechuan. Pastel de queso, versión El Terrat.

  • Buñuelos de chocolate, con su Copa de mandarina, rosas y sorbete de té verde. Si ya los buñuelos solos son un pecado, acompañados de “la Copa” te mandan directamente el infierno, pero vale la pena un pecadillo de vez en cuando.


    Acompañamos la comida con:


  • Un Terraprima blanco, una cerveza, cafés y mis acompañantes pidieron dos Gin Tonics de licor de Ginebra. Probé un poco, y lo encontré demasiado dulzón para mi gusto.


    Resumiendo:
    Difícil será que cuando vuelva a Tarragona no vuelva al Terrat, me quedan varios platos de tapas que pintan muy bien por probar.



  • Me habían hablado muy bien de este restaurante, y en ocasiones esto hace que te fijes unas expectativas demasiado altas que después pueden verse defraudadas, este no ha sido el caso del Restaurante El Terrat de Tarragona, que las ha cumplido e incluso las ha superado.

    Llamamos para reservar y tuvimos la suerte de pillar la última mesa del segundo turno, restaurante a rebosar, está claro que cuando las cosas se hacen bien la crisis pasa de largo.

    Comandado por una joven y agradable pareja, él en la cocina y ella en sala, mesas amplias, adecuadamente vestidas, cristalería, cubertería y vajilla dignas de un estrellado. Servicio joven y profesional, aunque cercano y sumamente agradable.

    Nos ofrecen para elegir entre tres tipos de pan, y tras ojear la carta nos decidimos por el menú degustación de 38€, con algunos cambios, y compuesto por:

    Aperitivos, o snacks como los llaman ahora.


  • Rollito de filete de ternera con pasta filo y reducción de PX.

  • Chetos pelotazos con espuma de soja.

  • Escudella con su brocheta de carn d’olla Espectacular, tanto el caldo como la carne, sentí envidia de algunos comensales que tenían un plato de los grandes incluido en el menú de diario.

  • Seguimos con…….

  • Ensalada de carpaccio de langostinos tratados como un cebiche con alga wacameDifícil de saber si me quedaría con el carpaccio de langostinos, o con los langostinos rebozados en alga wacame que lo acompañaban.


  • “Jamón de toro” al perfume de jengibre con pistachos y helado d wasabi. Que se puede decir de un carpaccio de toro, sobre todo a los que nos gusta el atún como es mi caso.


  • Tosta de lenguado con all i oli suave, chutney de tomate, panceta y boletus confitados. Tan espectacular en textura y sabor, como sorprendente en la presentación, una especie de pizza (salvando las distancias) con su cajita “take away” incluida.


  • Presentación de la Paletilla de cordero deshuesada cocida a baja temperatura con alcachofas, tomate y mozzarella. La espalda de cordero al horno es uno de mis platos preferido, y cocinada a baja temperatura como en este caso puede llegar a crear adicción.

  • Y de postre….

  • El “Calipo” de gintónic. El único plato que no me acabó de convencer, un granizado de GT servido en el cucurucho del típico Calipo.


  • Buñuelos de chocolate con copa de mandarina, rosas y sorbete de té verde. Unos buñuelos que explosionan en la boca sumergiéndote en un mundo de chocolate, acompañados de un refrescante chupito.

  • Que regamos con:
  • Cava Llopart de 37,5 cl., cocacola, aguas y cafés con sus “petit fours”.

  • Muy buen servicio de vino, de agradecer que tengan botellas de cava de 37,5 cl.

    Excepcional restaurante, tanto por la calidad de la materia prima como por su brillante ejecución, abundancia de sus raciones, presentación, y adecuado ritmo entre platos, dignos de un estrellado.

    En resumen un restaurante para tenerlo presente en mis próximas visitas a Tarragona.

    • Paletilla de cordero deshuesada cocida a baja temperatura con alcachofas, tomate y mozzarella

    • Tosta de lenguado con all i oli suave, chutney de tomate, panceta y boletus confitados

    • Ensalada de carpaccio de langostinos tratados como un cebiche con alga wacame

    Visitamos este retaurante hace mucho tiempo, no nos llamo la atención...¿mal día?
    La verdad es que volvimos a cenar... y nos gustó tanto que repetimos al cabo de 2 días!

    Primer dia(9-9-2011) viernes noche!
    Llegamos sin reserva previa y tuvimos la suerte de encontrar sitio.
    Tenían menús bastante atractivos uno de 35 y otro de 50, si no recuerdo mal, pero nos decantamos por pedir carta.

    Aperitivos:
    -Sushi(un maki) de mango, salmon y pimiento.
    -Xupito de pan con tomate con fuet
    -Ternera en tempura con PX

    Entrantes:
    -de pica pica un variado de croquetas: ceps, xipirones en su salsa y bogavante.
    -Carpacio de ternera con bombones de foie, rellenos de ceps.

    Segundos:
    -Arroz negro(muy bueno, y ración más que generosa!)
    -Atún..buenísimo! con mango, cebollita al cassis, verduritas y una espuma de parmesano... muy bueno

    Antes del postre un sorbete de mandarina.

    De postre:
    -Buñuelos de chocolate....acompañados de copa de mandarina té verde, rosas, y gelatina.

    De bebida un Cojón de Gato y 2 coca-colas.

    Detalles: el carpaccio lo separaron en 2 platos(sin cobrar ningún tipo de suplemento) y el acompañamiento de los buñuelos, también por duplicado.

    Total: 84.80

    Segunda visita: (11-9-2011) Domingo mediodía
    Después de éxito de la anterior visita decidimos ir a probar un par de platos que nos quedamos con las ganas.

    Aperitivos:
    - Sushi en tempura.
    - Vichissoise con langostino.
    - Ternera en tempura con PX.

    Entrantes:
    - Steak tartare de magret de pato con foie. Presentado en dos platos para los 2 comensales.

    Segundos:
    - Gall de Sant Pere con flor de calabacín en tempura y verduritas. Buenísimo.
    - Big Mac. Una hamburguesa ESPECTACULAR! Con foie, cebollita en tempura...

    Postre:
    - Bombón crujiente de chocolate blanco, crema de oreo y sorbete de cacao. Increíbe...hacía tiempo que un postre no me emocionaba de esta manera.

    1/2L Cava Privat, 1 coca-cola, 1 agua.

    Total: 74,35

    Esta vez salimos de la parte alta que tanto nos gusta y probamos una nueva experiencia en otra zona.
    La entrada al restaurante, la recepción, el trato auguraban una buena velada, estilo de restaurante serio y de nivel.

    Después de acomodarnos en una sala bonita, amplia, con una buena distribución de mesas, empezamos con unos aperitivos que nos sorprendieron por su cantidad: un chupito de ajo blanco con uvas, una croqueta de bacalao con envoltura de sésamo (estaba muy buena) y un pimiento del piquillo relleno de morcilla.

    Los primeros:
    - Ravioli de gambas tratado como un ceviche, con aguacate, crema de miel y queso...nos decepcionó, el aguacate duro y oxidado, el sabor en general bastante plano, acabas el plato y es como si no hubieras comido nada, no te deja ningún recuerdo.
    - Un pulpo sobre una torradita, creo que con ajos tiernos y un all i oli gratinado, no recuerdo bien el nombre, pero este plato fue sublime, el all i oli no monopoliza el plato, le da un punto muy especial, el pulpo muy bien hecho, y tiene también un puntito dulce extraordinario, es de diez, disfrutamos muchísimo.

    Los segundos:
    - Canelón invertido de presa ibérica con setas y salsa de vermut y colmenillas...la presa cocida hace de pasta y la pasta va por dentro, va a gustos, pero no me pareció la mejor forma de usar la presa, el plato en general no nos gustó, la salsa de vermut no pegaba, claro que esto es un gusto personal, a otra persona puede gustarle.
    - Solomillo de ternera agridulce con fresas, anchoas y cremoso de patatas...la misma sensación que el otro primero, el taco de carne, demasiado grande, no se masticaba muy bien, un poco "chicloso", cansino, lo acabamos pero nos costó.

    El servicio del vino lo podría calificar de contradictorio, me explico, a priori todo lo que puedes apreciar que envuelve al vino en este restaurante, parece esperanzador, una carta amplia, especialmente en D.O. catalanas, cara como todas, pero unas copas justitas y una de ellas envejecida, supongo por el efecto del lavavajillas, no era una copa digna de estar en la mesa.
    Pedimos un Pittacum (unos 17€), servido a buena temperatura, de entrada ponen un antigoteo y cuando han servido las dos primeras copas lo quitan, no se porque, otras mesas si lo tenían, fallo del camarero? no se, es como si le quieren dar una importancia al trato del vino, pero no acaban de tener un criterio claro.

    El servicio en general bien, trato amable, explicación de platos, retirada de migas de pan (por cierto varias clases de pan, que estaban muy bien) varios camareros atendiéndote, desde la la persona que te acomoda, mas seria y con porte mas profesional hasta el camarero simpaticón.

    No tomamos postres, no salimos muy contentos, el fantástico pulpo no compensa la decepción de los otros tres platos.

    Me gusta este restaurante. La comida está bien trabajada, la decoración y los detalles cuidados, la loza y la cristalería correcta...sólo les falta recordar que somos clientes y que tratarnos bien sólo hará que volvamos, nada más.

    No me importa "trabajarme" al camarero hasta conseguir que se sienta cómodo y sea capaz de hacérmelo sentir a mi, pero no siempre me apetece y menos a estos precios.

    El restaurante está bien pero falta esto, servicio, si ustedes van poco a comer y están acostumbrados a cualquier cosa, se sentirán bien, si se han movido algo, pues bueno, eso..que van a añorar cosas...

    Me gusta que el servicio del vino sea correcto, abrir bien la botella, el corcho, la degustación...
    Me gusta que cuando me traen el pan y es la primera vez que viene este camarero, diga algo más allà de enumerar los tipos, igual que cuando trae los platos prefiero que no participe en "a ver quién dice la frase más rápida"...

    vamos, que me gusta que me vendan lo que voy a pagar, y sí, es verdad, ya estoy allí...pero incluso podría volver y explicar lo fantástico que ha sido...por qué el jefe, es el cocinero, y su equipo, hacen un trabajo de cine, pero fuera ni la jefa ni la camarera tienen "ganas" de ponerlo fácil...y uno no siempre viene dispuesto a hacer el trabajo que no le toca y que no es otro que el de la comodidad.

    así y todo, vayan...se come bien.

    Javier hizo la reserva con un par de días de antelación, porque sabe que es dificil encontrar una reserva no para un día tan especial como el Día de la Madre, es que es así, casi todos los días. Me refiero a que llamar para encontrar el mismo día, es un tanto complicado.

    Pensaba que tenían dos ambientes, no fumadores en la parte de la entrada y en la de dentro, fumadores, pero resulta que no, que todo el local es para la segunda opción.

    Aperitivos: Unas tiras de solomillo con pasta filo con una reducción de PX que estaban recién hechos y la salsa estaba deliciosa; un chupito de tomate crudo aderezado con aceite y sal, con una rodaja fina de secallona. A mi hija le sirven un plato de lo mismo (le encanta); un plato de aceitunas "machacás".

    Diferentes clases de pan: Blanco, cereales ... (no recuerdo ahora si había más clases) (1,50 euros/persona). Una botella de Agua Solan de Cabras (2 euros)

    El vino escogido un Palacio de Bornos Verdejo 2009 (10 euros), un vino blanco sin crianza que nos gusta mucho.

    Primer plato: Macarrones para la peque (8,50 euros); para compartir una Ensalada de Bogavante con tartar de aguacate tratada como un cebiche, que ya nos llega en dos platos.

    Segundos platos: Suprema de lubina sobre una tostada de boletus, panceta y allioli (18,25 euros). El pescado está fresco y el conjunto es sabroso sin pesar el allioli; Entrecotte de ternera blanca con queso de cabra, compota de fresas y espárragos (18,25 euros). A mi el queso de cabra me fascina y la combinación con la compota y el espárrago junto con la carne que estaba increíble, me encantó.

    Prepostre: Sorbete de manzana caramelizada.

    Postre para compartir: Pastel de queso con cremoso de Mascarpone, fresas y helado de pimienta de Sechuán (6,50 euros) y dos cortados (1,40 euros/Ud.) con Petit-fours: tres trufas, almendrados, cookies con pepitas de chocolate.

    Las raciones son generosas y los platos con buena presentación. Copas de vino correctas. Servicio atento y amable.

    Lástima que se pueda fumar en todo el local, porque llega a molestar si tienes una mesa al lado que no para. Pero en general disfrutamos mucho y consideramos que es una cocina con muchos detalles hacia el cliente.

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