Restaurante Triciclo en Madrid
  

Restaurante Triciclo

21
Datos de Triciclo
Precio Medio:
41 €
Valoración Media:
6.9 10
Servicio del vino:
6.2 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
6.2 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


21 Opiniones de Triciclo

Segundo día en Madrid. Desayunamos en La Granja Blanca un local con solera a tenor de las fotos que tiene en sus paredes justo enfrente de La Taberna La Dolores. Desayuno mediterráneo: tostadas de aove y tomate, café con leche en vaso de cristal como mandan los cánones y zumo por 3.50e. a lo que añadimos unos churros como debe ser. El local lleno y es que la Basílica de Jesús de Medinaceli está al lado y por lo visto tiene muchos devotos entre los madrileños, incluso había varios paisanos vendiendo estampitas en la calle.

Desde allí en 5 minutos nos plantamos en el Thyssen: Impresionismo americano y varias exposiciones más para no perderse. Me sigue llamando la atención la afluencia masiva que tiene, la buena organización y atención de que dispone. Envidia sana. Y allí pasamos la mañana. Pero yo debía de escribir sobre un restaurante recomendado por el forero Lorden al que desde aquí le doy las gracias por hacer de cicerone en esta visita. TRICICLO se llama. Ubicado en el barrio de las letras, subiendo por Moratín a la derecha. Reserva por internet con casi una semana de antelación y allí que nos presentamos sabiendo un poco a dónde íbamos y con algunos platos en la mente.

El local en si hay que reconocer que es raro de narices. Tres espacios diferenciados: una entrada con barra a la derecha y a la izquierda, conforme te vas adentrando mesas altas y una larga de carpintero para 12 comensales en otro habitáculo que aunque se anuncia como reservado sinceramente no se qué pinta allí. Y por fin llegas a una sala coqueta y tranquila con decoración donde predomina la madera y artículos reciclados y en la que según reza la web han querido recrear un ambiente familiar y a fe que lo consiguen.
Acomodados en nuestra mesa nos ofrecen una carta que en su mayoría se puede compartir en medias o incluso tercios de raciones. Algo impensable en Valencia en estos momentos y menos en locales con la categoría de está cocina. Además unas sugerentes propuestas del día nos hicieron decantarnos por ellas en su mayoría.

.Burrata, sardinas marinadas y ahumadas en casa y pesto de hierbas: Comienzo que promete. Excelente la burrata y pleno en la combinación de sabores.

.Mollejas de ternera tostadas: Un tercio de ración. El plato que menos nos sedujo

.Fabes con perdiz y foie de sus higaditos: Tremendo plato, tremendo guiso. Palabras mayores. Servido por uno de los cocineros. Perdurará en mi memoria.

.Tiradito de corvina salvaje: Media ración para desengrasar pensaba yo. Notable.

.Alcachofas con vieira, foie y trufa negra: Otra sugerencia del día delicada, sutil, aromática. Sobresaliente.

.Guiso de pollo de corral y carabinero: Aquí ya me pudo la gula. Otro plato de nota. Un mar y montaña sorprendente.

.Brioche tostado en sartén con helado de almendra: Buen colofón. Una especie de torrija y un helado delicado.

Servicio, vinos y periféricos que decía aquel: Servicio joven y amable. Nuestro camarero muy atento toda la comida solicito ante nuestras preguntas, ayudado varias veces por personal de cocina al servir los platos. Bastante rápido, sin esperas. Para beber tomamos 2 cañas , 1 copa de Basa y 2 de un Tocat de Lala (Empordá) que me gustó mucho. Pan de calidad cobrado a 2e pax y 2 cafés que terminaron con una comida sobresaliente.

Restaurante para visitar, para recomendar. Cocina con mezcla de sabores que va cambiando la carta con las estaciones y donde prima el producto fresco del mercado. Imprescindible. Desde aquí las gracias al forero Lorden por su atinada recomendación. Qué bien comimos.

Teníamos pendiente una visita a este local que tan buena impresión nos causó en una primera incursión en la barra y como íbamos a estar de catas por la zona decidimos reservar con una cierta antelación, ya que se trata de un restaurante que está teniendo mucho éxito. 6 personas en la mesa y comedor lleno. Local un tanto estrecho y ruidoso, sencillo en su concepción y decoración, pero agradable en líneas generales. Mesas discretas, pero lo suficientemente cómodas.

La cocina de esta casa -que al fin y al cabo es la clave de su éxito- se basa en una fórmula lógica y nada compleja pero que no todo el mundo sabe interpretar: producto, sencillez y frescura. Producto de mercado y temporada que puede variar casi todos los días y preparaciones sencillas y apetecibles que tratan de ensalzar al máximo dicho producto, además con la posibilidad de poder pedir todos los platos en formato de ración completa, media ración o un tercio de ración, que correspondería a un tapa. Tras comentar la carta con el camarero pedimos los siguientes platos:

Dos medias de burrata (9€ cada una): presentada con tomate en dados, menta y albahaca, la verdad que es uno de los pocos quesos (si se puede llamar queso, que no lo sé) que me gusta por su frescura y untuosidad. Rica y refrescante.

Dos medias de setas del día(11€ cada una): mezcla de varias setas (boletus, cardo, anguilas de monte), con su huevo escalfado y poco de cebollino por encima. Buenísimas por calidad y punto.

Dos raciones de verdinas (19€ cada una): con gambas y almejas, un caldo denso pero ligero y sobre todo muy sabroso, las verdinas en un punto como más me gusta, más bien duritas. Excepcionales.

Dos raciones de canelones de rabo de toro (18€ cada una): para mí, el mejor plato del día. Realmente fantásticos, melosos, con mucho sabor, magníficamente gratinados, con una besamel ligera…me hubiera comido una decena.

Dos medias de mollejas de cordero (10€ cada una): presentadas en salsa y sin más disfraces, muy sabrosas. Otro de esos bocados que nos encantan.

Dos raciones de albóndigas de caza (19€ cada una): elaboradas con carne de jabalí, ciervo y liebre, sabrosas y contundentes como esperas de un buen plato de caza, pequeñas de tamaño pero grandes por contundencia. Muy buenas.

Dos brioches tostados y dos de arroz con leche (6€ cada una): nos gustó algo más el brioche, de corte meloso y muy bien balanceado de dulces, el arroz estaba un poco más líquido de lo que nos gusta pero igualmente bien hecho. Correctos ambos.

Como vemos, se trata de una cocina sencilla y sin alardes pero muy bien ejecutada y con calidad, todo brilló a un nivel notable, además no se notó teóricamente la ausencia de los cocineros titulares que estaban de gira en Nueva York con David Muñoz representando la nueva cocina madrileña.

Con respecto a los vinos, lo cierto es que la carta es un tanto pequeña y poco interesante, apenas 20 referencias y tampoco se puede decir que sean rebuscadas y originales, por lo menos los precios no son malos y al final acabas encontrando algo para pedir, pero por aquí deben mejorar un poco si quieren estar a la altura de la cocina. Como veníamos de una cata de Champagnes y nos íbamos a pasar por otra después de la comida pues pedimos algo de Jerez, en primer lugar la Manzanilla Papirusa de Lustau (21€) y después el soberbio Fino Especial La Panesa de Emilio Hidalgo (38€), quizá tendríamos que haber pedido un Oloroso Don Nuño con las albóndigas (que pudieron con La Panesa), pero bueno, tampoco estuvo mal. De Jerez solo tienen esas tres referencias. Copas correctas y servicio joven e informal, trabajan bien aunque son un poco lentos en el tempo, no es este un lugar indicado para quienes tengan prisa.

Pues lo cierto es que la impresión general de esta visita a Triciclo fue bastante satisfactoria, con una cocina muy identificable y apetecible, que sin duda ha contribuido a su gran éxito pues tiene llenos a diario. A mejorar la carta de vinos, muy pobre en referencias y la velocidad en el servicio, a veces más lenta de lo deseable. En cualquier caso un local muy recomendable en pleno Barrio de las Letras.

  • Canelones de rabo

  • Verdinas

  • Setas del día

Comida en TRICICLO, el exitoso restaurante que fue la revelación del año pasado, y que se ha convertido en una referencia para muchas de las nuevas aperturas que se han sucedido en este 2014.

Le teníamos muchas ganas a este sitio, después de intentar reservar infructuosamente en un par de ocasiones. También es verdad que no íbamos con las expectativas muy altas, después de haber leído alguna reseña en la que se decía que los tiempos de espera eran muy largos y que el servicio era un poco desastre.

Pues efectivamente, el servicio tiene que espabilar y los tiempos tienen que mejorar, pero amigos… lo arreglan con la comida, que está para quitarse el sombrero.

Dos personas, nos toma nota Javier Goya, uno de los dueños-cocineros de esta neo-taberna, que nos recita una serie de recomendaciones fuera de carta, tan larga como la propia carta. Siguiendo sus recomendaciones, pedimos, todo en medias raciones y todo a compartir:

Ceviche de corvina con aguacate, con cebolla morada y un toque de jugo de lima. Delicioso, el pescado fresquísimo y la leche de tigre extraordinaria, de los mejores ceviches que hemos comido jamás. Por cierto, sin rastro de cilantro.

Esqueixada de bacalao con oreja. Un acierto la combinación de sabores y texturas de la oreja a la plancha y el bacalao. Obligatorio pedirlo

Amanita cesarea con yema de huevo; ya estamos en temporada de setas y se nota, éstas tenían una carne firme y aromática, la yema de huevo le aporta un punto de melosidad que le viene de miedo.

Guiso de pollo de corral con carabineros. Muslo de pollo guisado en una sabrosa salsa que nos pareció que llevaba mole poblano, acompañada de un carabinero de buen tamaño hecho a la plancha. Un plato con los sabores del mar y la tierra, exquisito.

Acabamos compartiendo una rica mousse de chocolate con flor de sal. Tienen una carta de vinos no demasiado larga pero muy bien escogida, de la que elegimos un tinto La Casilla, de la DO Manchuela, hecho con variedad bobal, servido a su temperatura en copas de calidad. Como muchos restaurantes modernos no tienen manteles, aunque las servilletas son de tela y el menaje es de calidad. No comercian con el agua, la sirven a discreción en unas bonitas jarras de porcelana.

Una cosa que nos chocó fue la extraña distribución de las mesas, tienen varias mesas altas con banquetas que nadie quiere porque son incómodas de narices, y una mesa comunal, que ofrecen a todo bicho viviente y que tampoco quiere nadie porque en Madrid no nos mola compartir mesa y mantel con extraños. Y digo yo… por qué no quitan estas mesas, ponen mesas normales y se acabó el problema (qué manera más tonta de complicarse la vida).

Pagamos 72 euros. Buena relación calidad-precio, pues pedimos un vino de 21 euros. En resumen, un sitio que merece mucho la pena. Cocina muy elaborada a precios comedidos. Nos fuimos deseando probar los platos de la carta de otoño que nos dijo Javier que iban a introducir en breve.

  • Exqueisada de bacalao con oreja

  • Amanita cesarea con yema de huevo

  • Ceviche de corvina

Aprovechando el cambio de carta, nos hemos acercado a este local austero en la decoración, y que día tras día está llenando en cada uno de sus servicios. Muy dinámico en su oferta con numerosas propuestas fuera de carta, lo que provoca que sabemos que se van a utilizar productos de temporada, y que la frecuencia de visita puede ser mayor porque siempre tendremos algo nuevo por probar.

Carta clasificada en tres opciones: Del mercado al triciclo (producto), un paseo en Triciclo (platos de influencia nacional de mayor elaboración), y un viaje en Triciclo (bocados de carácter internacional).

Comenzamos por Gambas, shisho y mango ; gambas cubiertas ligeramente de pasta brick que se envuelven en una hoja de shisho en la que se ha depositado mango picado. La hoja proporciona cierto sabor mentolado, mientras que el mango un toque de acidez para conformar un plato internacional.

Seguimos por la Burrata Triciclo; acompañada de pesto, trozos de tomate y hojas de espinacas. Una demostración de producto y proveedores. Tremendamente fresca, mantecosa, dulce que se contrarresta con el resto de ingredientes. Muy recomendable.

Tengo cierto devoción por los Calcots a la brasa; rememoro tiempos pasados, y además me gusta cuando la cebolla comienza a coger cierto sabor dulce. Estos eran simplemente correctos, demasiado pequeños (estrechos) de tamaño.

Cena de grupo, y nos vamos a un plato que parece que se está convirtiendo en un “must” de todas las cartas de Madrid, nos referimos al steak tartar, en este caso en la carta se presenta con el enunciado “steak tartar con huevas y huevos”. Claramente se nota tanto a la vista como en boca que está cortado a cuchillo, trozos tirando a grandes, lo cual se agradece para realmente aumentar el sabor de la carne. Huevo de codorniz y huevas probablemente de lumpo, toque meloso pero sin que se perciba el sabor del huevo, y cierto crujiente un toque salino. De nivel, especialmente por la calidad y el corte de la carne.

A continuación, el plato probablemente más creativo de los probados hoy, el atún rojo ibérico laminando con pan y tomate. El túnido se presenta en un corte fino de sashimi, enrollado con tocino ibérico, lo cual le aporta un nivel importante de jugosidad. Se acompaña de tomate y muy picado. Un atún que quiere ser jamón y se acompaña de pan tumaca, ó viceversa. Juegos palatales e imaginación.

Javier Goya uno de los cocineros y propietarios de Triciclo, pasó tiempo con Nacho Manzano en Casa Marcial, una de sus influencias es el cocinar un pollo de corral, denominado en Asturias pitu caleya, aquí se ofrece un guiso de pollo de corral con carabineros y su picada. Les recomiendo que desmenucen el pollo, corten el carabinero en pequeños trozos, exploten las cabezas de los crustáceos para expulsar todo los jugos y sabores, y a partir de este punto mezclen. Montaña y mar, grano y plancton, carne y yodo. Una combinación de esas que enamoran, un guiso campestre que se adereza con una delicia del mar para alcanzar un nivel sobresaliente.

En los postres apostamos por el Chocolate, aceite, pan y naranja. Un postre sencillo con una mezcla de ingredientes que es caballo ganador. Amargor el del chocolate, y acidez en la naranja y el aceite. Aceite, chocolate y pan una combinación de la infancia que es una apuesta segura.

Para finalizar el arroz con leche, capa muy fina, con un caramelo milimétrico, conjunto no demasiado dulce, casi ligero. Otro plato aprendido en el pueblo de la Salgar con Nacho. Probablemente de los mejores de la capital; no se lo pierdan. Muy recomendable.

A destacar en el condumio la burrata, el steak tartar, ese guiso de pollo de corral y carabineros, y los dos postres. Se trata de una cocina cercana, directa, muy comprensible, donde se nota la experiencia de los cocineros en grandes casas, y el uso de un producto de calidad. Como es tendencia a día de hoy, posibilidad en mucho de los platos de solicitar medias raciones, y además en Triciclo, también tercios, lo cual aligera el ticket medio, ofrece la ocasión de probar más bocados, y mentalmente se presenta como un sitio donde se puede ir a “no comer mucho” (luego mi realidad suele ser otra).

Triciclo : Sigue pedaleando

Para ver post completo http://www.complicidadgastronomica.es/?p=3164

Visita a este restaurante sin referencias previas y veo, ahora, en las notas anteriores que está de moda. Mejor haber acudido feliz en mi ignorancia, pues de otro modo no habría ido. Eso de ir a un lugar de moda y yo, como que no pegamos.

Lugar limpio a la vista. Lineas sencillas, madera, paredes blancas, ventanas con marcos pintados de azul que me llevan a pensar en el mar y, la verdad, las flores campestres de la mesa me ganan. La única pega quizá sea la acústica, algo incómoda, pero tal vez debiéramos hacer todos un cierto propósito de enmienda. ¿Podriamos, todos, no levantar tanto la voz en la mesa por favor? Un diálogo civilizado y enriquecedor nunca ocurre a ese volumen.

Vamos ahora con el comer y el beber. La carta se estructura en tres bloques y algunos platos fuera de carta. Y algo muy, pero que muy, de agradecer es que de los 22 platos que conforman la carta (he tenido que echar un ojo en internet, a ver si os creeis que me he puesto a contarlo ahí ;-) ) , 15 de ellos los emplatan en medias raciones y 12 en un tercio de ración. Para mi, que suelo ir con las manos en los bolsillos, un libro y la mochila (con una navaja dentro por si se tercia un pan a cortar) el que haya esta posibilidad de un modo natural es muy de agradecer para poder comer bien y probar varios platos de un lugar.

La carta me parece muy razonable y asumible para el tipo de local. Esto nos lleva a la carta de vinos. Es una carta de vinos corta, pero va de la mano de lo que se come y por ello también me parece que es razonable. Además los precios no me han parecido un disparate en absoluto. Entre 18 y 20 y pocos euros puedes encontrar, seguro, algo que beber. Aunque sí, en general, algún rosado, generoso y espumoso más no le iría nada mal aun dentro de su parquedad. Tienen además vinos por copas, lo que nuévamente, en mi caso, es un alivio, a un precio entre 2,5 y 3 EUR.

Otro detalle muy positivo. Además de vino acostumbro a beber (bastante) agüa durante la comida. ¡Por fin un lugar en el que tienen jarras de agüa fría! De verdad, esto para mi también es muy de agradecer.

El servicio muy bien. Agradable y siempre prestos tanto a servir el agua y el par de copas de vino pedidas, así como a responder las preguntas que les planteaba (en ocasiones las preguntas rebosan mi timidez y trillo a preguntas a la persona que tiene la mala suerte de servirme la mesa).

Otros dos elementos a mencionar, uno positivo y otro negativo. El positivo primero. En la espera mientras llega la comanda ofrecen un aperitivo (en mi caso unas patatas con mojo rojo muy bueno) y que no cobran. El punto negativo es que sí cobran el servicio del pan a 1,5 EUR la cesta. Cesta, eso sí, bien surtida en cantidad y creo que como mínimo un par de panes diferentes, pero es un pan que no he solicitado y que, de hecho, ni he tocado.

Vamos con lo comido. La crema de setas muy fina, con sus elementos bien definidos y bien ligados. Realmente acogedora. La presa muy buena, algo alta de sazón quizá para mi gusto, pero no baja el conjunto. El salteado de mollejas realmente excelente. Los puntos de cada uno de los elementos que lo componen estaban perfectos. Sigo con el taco de bacalao al pil-pil de cítricos. Aquí el pil-pil me ha llevado a un camino de ida y vuelta. Al probarlo solo me ha resultado demasiado cítrico, sin embargo al probarlo con los demás elementos del plato sí formaba parte del conjunto de manera armónica. El punto del bacalao, de nuevo, impecable. Y por último el ravioli de rabo guisado, que estaba bien, pero sólo eso y me resulta por debajo de lo probado hasta ese momento. De postre un brioche con helado muy solvente.

He disfrutado realmente de la comida, a destacar los puntos de coccion y desde luego me parece que tiene una RCP excelente.

Coincido con Filo en su comentario. Burrata aliñada, pez limón con una especie de teriyaki, mollejas con chipiron y steak tartare, que para mi fue lo mejor, seguido de la torrija de postre. Pedimos una tabla de quesos para terminar el vino:idiazabal, manchego, torta y algo parecido a queso azul, nadie nos explico nada. Estaban helados e insípidos. Cenamos decentemente pero tampoco fue nada del otro mundo. Mucho show cooking con una mesa grande de 18 personas,pero me levanté a calzar la nuestra y a pedir agua y cubiertos en dos ocasiones. El servicio de sala flojito.Tomamos un tinto australiano. Deben ser modas porque la verdad, nos quedamos empate a cero tras la cena.. Se que han empezado hace poco,por eso volveré de nuevo otro día, pero falta rodaje. Les deseo mucha suerte.

Debo tener mala suerte porque la verdad es que casi siempre que pruebo un sitio de moda y de los que todo el mundo alaba salgo desencantado.

Domingo. Paseo por Huertas y recordando las buenas críticas de este local, me acerco a ver si hay sitio y puedo comer algo.

Entro a las 14:45. Alguna mesa llena y el resto reservadas. Hay sitio en la barra así que sin problema (aunque casi no hay taburetes y estuve de pie).

Pido una caña y la carta. No me ponen nada de aperitivo lo cual me extraña porque el resto de gente están picando aceitunas o unas patatas con salsa. Ok, no pasa nada.

Me decanto por 1/3 de gambas con shisho y mango y otro 1/3 de tiradito de corvina.

Pasados 15min y ya con la 2ªcaña le pido a la camarera unas aceitunas para matar el aburrimiento. Muy amablemente me las sirve así como un cesto de un pan bastante decente y los cubiertos y tal.

-La tapa de gamba, a pesar del nombre del plato, era una tapa muy normalita de sabor y para mi gusto, demasiado cocinada. Bluf
-La tapa de tiradito..., con lo que me gustan a mi los tiraditos, ceviches, ácidos, etc era puro ácido. Una lástima.

A continuación, pido 1/2 de boletus con butifarra negra que está fuera de carta pero que he visto servir a mis vecinos de barra.

Pido un vino de Toro que está calentorro.

A los 20min de espera salgo a fumar y entro cuando veo que sacan mi plato y además me avisa la camarera mediante contacto visual ya que estaba cerca
-El plato está semi-frio, como si hubiera estado esperando en cocina 10min a que se lo llevaran. La textura de los boletus era chiclosa y gomosa y el sabor no era el que debería tener un buen boletus. La butifarra negra era lo mejor del plato.

Como no me quería ir con esa sensación de no haber comido nada destacable, pedí una tapa de ravioli que había visto pasar y que tenía buena pinta. Esta vez solo tuve que esperar 10min.
-Esto ya era otra cosa y estaba bien de sabor, pero parecía recalentado.

En fin, en mi caso ha sido un gran fiasco. El local no estaba a tope ni nada de eso. Igual les falló un cocinero o dos o no sé, pero no entiendo que todo el mundo hable tan bien de este sitio.

Es un sitio que tampoco es barato. Fallos como un tinto calentorro en un local que se vende como que cuidan el producto y tal no creo que sea algo puntual. Se me han quitado las ganas de volver, porque por ese precio hay sitios mejores y con más garantias.

Triciclo es una de las últimas aperturas en Madrid que más “ruido mediático” está haciendo entre aficionados y crítica especializada, así que aprovechando un viernes festivo nos pasamos para picar algo y comprobar si es para tanto como se comenta. El local está curioso, respetando el aspecto exterior de un clásico bar de la zona del Barrio de las Letras y con un interior sencillo y luminoso, sin grandes lujos pero cómodo. Como no llevábamos reserva (hoy por hoy imprescindible) nos acoplamos en barra.

La oferta en cocina es pequeña en tamaño pero muy atractiva en contendido y cuenta con dos ventajas, la primera es que es la misma en el comedor que en barra, algo que a los “barristas” como nosotros nos encanta y la otra es que todas las raciones pueden pedirse enteras, en medias o en tercios, siendo esto último una tapa individual, con lo que uno puede confeccionarse una degustación a su medida de varios platos. Nuestra intención era tapear en varios locales de la zona así que tampoco nos pasamos mucho. Comenzamos con las Vieiras en salsa Ponzu (1/2 ración 8€). Extraordinarias. Producto fresquísimo, corte delicado, magnifico marinado y una salsa perfectamente balanceada entre dulces y salados. Continuamos con los Ravioli de rabo de toro (1/2 ración 8€), que también nos convencieron por su melosidad interior y el buen punto de la pasta, con una salsa sabrosa y contundente. Después llego el steak-tartar (1/2 ración 8,75€), presentado sobre dos tostas y con un huevo frito de codorniz cada uno. Bien, perfectamente cortado y suelto, con personalidad aunque pensamos que sobraba un poco de pimienta negra, este plato ya depende muy mucho del gusto de cada uno. Para finalizar y fuera de carta tomamos unos Níscalos guisados (1/2 ración 8€), que de nuevo sorprendieron por la calidad del producto y la buena preparación. No tomamos más porque continuamos la ronda en otros bares, pero con un par de medias raciones más y un postre se termina comiendo sin problemas. En general todo muy satisfactorio, producto bien escogido y preparaciones sencillas y con sabor, con mucha flexibilidad para elegir un menú al gusto de cada uno.

Donde hay mucho margen de mejora es en el tema del vino, en especial por la profundidad de la oferta, tanto por copas en barra como por botellas en carta. Cierto es que hay vinos originales y que se salen de lo normal, pero todavía con apenas 7-8 vinos por copa y unos 30 en carta hay poco donde elegir. Nada que nos imaginamos no se vaya ampliando con el tiempo. Precios de medios a medios-altos, dependiendo del vino en cuestión. Como estábamos en barra pedimos copas de uno de los pocos verdejos que nos gustan, el Erre de Herrero 2012 (2,3€ la copa). Rico como siempre, lo malo es que se bebe tan fácil que casi hubiéramos pedido mejor una botella entera. Copas correctas y buen servicio, incluso en barra se mostraron muy atentos y cercanos, siempre preguntando por cada plato.

La primera impresión resulta siempre fundamental y lo cierto es que la que nos ha causado Triciclo es inmejorable, cocina de mercado fresca y apetecible, política de flexibilidad en la elección de menús y combinaciones y un personal joven e ilusionado con muchas ganas de agradar, siendo el para nosotros imprescindible tema del vino donde más tienen que mejorar, pero estamos seguros de que poco a poco irán profundizando la oferta. Volveremos con totoal seguridad, pues pensamos que ahora mismo es de las mejores opciones en la zona y con una gran RCP.

Reserve el jueves 12/9 para cenar el 21/9 animado por las criticas positivas en Verema.Al día siguiente hubo reseña en Metropolí y el viernes 20 en El País..conclusión cuando salia a las 11:45 había gente esperando mesa,mucho público en la barra de la entrada(donde por cierto se pueden tomar muchos platos de la carta )y me imagino que reservar para un finde sera algo más complicado.¿Hay motivo?.Creo que sí.
Local en forma "U",la entrada es uno de los extremos y la parte central la ocupa una mesa comunal ,junto a la cocina;mesas altas junto a la zona de barra y el comedor propiamente dicho lo ocupa el otro extremo..decoración minimalista,mesas de madera,sin manteles(no me gusta nada esto último),separación de mesas adecuadas,insonorización insuficiente,cristalería correcta,cambio de platos "aleatorio",de cubiertos igual....agua del Canal,pan normal.Toma la comanda Javer ,uno de los 3 cocineros-socios.
Platos:1/2 foie(7,75 Eur),1/2ensalada de burrata(8),1/2 setas de temporada con jugo de carne y yema de huevo(10),1/2 de manitas deshuesadas a la plancha(7),1/2 callos de bacalao al pil-pil con verduritas(9),1/3 canelon(5,5)...Todos los platos bien ó muy bien (callos).La mayoría de los platos fuera de carta.
Carta de vinos corta,con algunas referencias interesantes ;precios x2.Tome un Predicador blanco 2010 (24,42) ,algo subido de Tª,y que poco a poco se fue creciendo con la Tª adecuada.
No lleganos a los postres...Pan (1eur/persona).
Los precios indicados en la carta no incluyen IVA.
Resumiria con que el contenido (cocina),supera al continente(,mesas sin mantel,ruidos..pero buena separación entre mesas).Recomendable a todas luces.

Fecha visita: 15 Ago 2013 (2 pers) y 24 Ago 2013 (2 pers)

Doble visita en Agosto a EL TRICICLO, nuevo concepto de restaurante informal en el barrio de las letras

Visitas motivadas principalmente por el impresionante currículo de los socios que han decido a lanzarse a la piscina en estos tiempos de tanta incertidumbre. Y esto mismo ya es un plus para apoyar los nuevos negocios, pero es que además estamos hablando de gente que ha estado en Las Rejas, Zuberoa, Diverxo, La Sucursal, La Broche… ¡sin duda saben lo que se hacen! Hablamos de Javier Goya y Javier Mayor

Y lo han pensado muy bien, su oferta se basa en una carta corta y bien controlada con un producto de nivel medio/alto junto con una impresionante variedad de platos fuera de carta y del día, esta forma de desarrollar la cocina, hablamos de estar pegados al mercado, a nosotros nos gusta mucho, sobre todo cuando no se utiliza de excusa para meterte la clavada del “según mercado”, “lo mejor del mercado” etc… Aunque tuvimos que preguntarle a Javier Goya lo precios (un fallito, ya que podrían decirlos de oficio), en nuestra opinión no los dicen porque no es necesario, es decir, los ofrecimientos fuera de carta tienen unos precios muy modestos y parecidos a los de carta

Después, su puesta en escena es con platos de corte sencillo pero extraordinariamente bien ejecutados, sin complicaciones pero con buenos puntos, con salsas y reducciones únicas (acojonante el puré de albedo de la primera visita junto con el calamar fresco). Y Una forma de entender el negocio idónea para los tiempos en los que vivimos, con ½ raciones de prácticamente todos sus platos (¡incluso se puede pedir 1/3 de algunos de ellos!). Está claro que “Lakasa Rules” triunfan comentábamos Olivia y yo a mitad de la comida, y es un gustazo de cara al cliente que así sea. La crisis está dando la enésima vuelta de tuerca al BBB hacia el MBBB (Muy bueno, Bonito y Barato). ¿Resultado?: un mes abiertos y estuvieron llenos en las dos visitas que tuvimos

El local está bien, con una barra inicial para tomar tapas y pequeñas raciones junto a vinos por copas a precios muy buenos, y luego el comedor alargado, con sus lamparitas de Led que puedes reorientar a tu gusto para dar más o menos luz a tu mesa, se podría echar en falta alguna ventanas en el alargado comedor aunque el ambiente no es frio ni nada de eso, además tienen una mesa bastante grande para comer al lado de la cocina ideal para grupos de amigos, lo que no nos gustó nada fue la falta total de manteles, en este caso ya ni pequeñitos ni de papel ni nada, ahorro de costes disfrazado de modernidad y dinamismo. La sala llena es ruidosa y la separación de las mesas es adecuada y justa aunque la propia mesa es pequeñita

Detalle acorde a los tiempos, sobre todo donde está muy buena: la jarra de “Agua de Madrid” (una marca muy chic que viene de un sitio llamado grifo) empieza a imperar, ahorro de euros en cuenta y puntazo a favor del restaurante

Charla entre platos con Javi Goya sobre gastronomía y al final con Javi Mayor, muy majos y se nota que controlan un huevo, nos dieron saludos para un conocido común Juan Carlos Trujillo de Linares (Canela en Rama), le debemos a Javi Goya una botellita de AOVE del “nuestro” de Jaén, tenían Oro Bailén que aunque está bien, esta muy sobrevalorado en nuestra opinión

WEB: Calidad e informativa, con la carta y los precios, presentes en redes sociales, muy al estilo de uno de los referentes en este mismo estilo: LaKasa

Qué pedimos? (15 Ago 2013 - 2 pers)

En esta primera visita, fuera de carta: Rodaballo salvaje con tirabeques, Calamar fresco, Mollejas, Mejillones, Mojama casera a con aceite de almendra y salmorejo
No nos resistimos a pedir algo fuera de carta aunque en esta primera visita teníamos como objetivo probar varias cosas de la carta que vimos por internet

-- Aperitivo y servicio de pan 1€ x 2 = 2
Precio de servicio y pan muy bajo aunque SIN aperitivo de interés, sólo unas patatas fritas, en nuestra opinión pondríamos “algo” mejor y con un precio de aperitivo de 1,5€ seguiría siendo barato

-- ½ Calamar fresco: 9
Muy buenos, buen producto, cortado en pequeñas tiras, con un puré de cebolleta y de albedo que eran obras maestras, perfecto

-- ½ Tataki de bonito: 7,75
Fresquísimo, me enamoró a mí que me gusta tanto “lo crudo”, lo comimos igual de bien hacía muy poco en Canalla Camarena, con un sabor increíble por la salsa picante que acompañaba, con judías y plátano frito

-- ½ Verduras de verano: 8,75
La vida en Madrid no te deja muchas veces comer las raciones de verdura necesarias en casa, así que, ¿Qué mejor que comerla por ahí? Además esta ración vino muy variada y con sabor a parrilla: zanahoria, judías, champiñones, calabacín, puerro, esparrago, berenjena… con un pesto rojo de rechupete

-- 1/3 Los canelones de nuestro Ferrán: 5,50
Pues de lo mejor de la comida aunque en el 1/3 sólo entra uno evidentemente, de pollo con salsa de sesos y mollejas, vino blanco y ¿brandy? Creo que sí. Perfectos, suaves, equilibrio entre bechamel, relleno y queso, nos los apuntamos para la próxima!

-- ½ Mejillones al vapor: 7,50
De los pequeñitos, sabrosos, parecido a las clochinas Valencianas, nos apetecieron y nunca fallan

-- ½ Mojama con salmorejo: 7,70
Genial, servida en una hoja de cebolleta sobre una cama de salmorejo, todo para dentro, la mojama perfecta de sabor y textura, bien curada

-- ½ Patatitas rellenas de rabo: 7,70
Una media patata pequeña cocida y encima un rabo de toro al vino tinto desmigado, de lo mejor de la comida, antes de retirar el plato te preguntan: “¿No vais a mojar pan en la salsa?” Y piensas: “¿hein, como se me ha pasado eso?... Pues claro!!” jeje

-- ½ Pluma de ibérico al punto: 8,75
Por último la pluma, que estaba de vicio, muy tierna y perfecta de grasa, un trocito más no hubiera venido nada mal

-- Bebidas: Copas de Vino: Blanco Catalán N`ESTRUC 2,30€ y tinto Ribera “del que tengas por ahí” 2,50€ Cañas de cerveza y Coca Cola. Precio caro para el vino malo que es, pedí catalán y me pusieron este que es el que tenían para copas, no recuerdo el Ribera

-- Postres: Tabla de quesos: 7,75 y Chocolate Triciclo 6,50
Idiazábal, manchego, torta del casar y azul, nos gustó mucho, puntos de maduración muy adecuada de los quesos, gustó el manchego e Idiazábal sobre los demás, la tabla vino con fresas, higos, almendras fritas y pan tostado.

El chocolate Triciclo totalmente prescindible

Precio Total: 90,95€

Qué pedimos? (24 Ago 2013 - 2 pers)

En esta segunda visita, fuera de carta tenían: Navajas, Carabineros, mojama con salmorejo, piparras frescas
En esta ocasión pedimos lo que más nos gustó la última vez junto a alguna cosa que nos quedó de la carta y todo lo demás de fuera de carta

-- Aperitivo y servicio de pan 1€ x 2 = 2

-- ½ Terrina de Foie: 7,75
Buen trozo, genial de sabor textura y temperatura, aunque con unos minutos en mesa mejora, acompañado de un estupendo pan tostado de higos y avellanas

-- ½ Los Canelones de nuestro Ferrán: 10
Nos quedamos con ganas de más la vez anterior!

-- Navajas plancha: 10
Muy frescas y cocinadas en su justo punto, nos llamó mucho la atención ese sabor a especia que llevaban, pensábamos que les habían echado algún tipo de pimienta, pero nos comentó Javi Goya que era té negro ahumado!

-- ½ Mojama con salmorejo: 7,70

-- ½ Patatitas rellenas de rabo: 7,70

-- ½ Ceviche de pescado blanco: 11
Muy refrescante para el verano, muy rico, con trozos considerables de pescado
-- Carabineros plancha: 3,75 x 4 = 15
Seguramente del día como las navajas ya que estaban tersos y sabrosos, de los medianitos, ya pelados. Estos “peces rojos” nos encantan!

-- Piparras frescas con patata, jamón ibérico y huevo: 8
Impresionantes las piparras, dulzonas y en su punto, plato contundente que nos dejó ya cenados! jeje

-- Bebidas: Copas de Vino Blanco y tinto para mí que no recuerdo! Sorry! Cañas de cerveza y Coca Cola.

-- Postres: Torrija: 6
Torrija muy bien tratada, mucho mejor que el chocolate Triciclo, en un nivel medio alto como toda la comida,

Precio Total: 99,40€

Conclusión: Lo mejor del sitio es que todo está muy bueno, la media es alta y se mantiene durante toda la comida, luego, al tener medias raciones y todas por debajo de 9€, psicológicamente se te despierta el ansia de decir “toma y toma, vamos a pedirnos toda la carta!” jaja, lo que al final hace que te vayas a 40-45 barba, pero lo mismo si os controláis  es un sitio para salir a 35 € por persona. Por eso ya está siempre lleno según nos cuentan algunos amigos, es decir, como comentábamos antes, el MBBB triunfa y parte la pana, en este corte actualmente en Madrid solo vemos a Lakasa, PuntoMX (aunque hace ya casi año y pico que no vamos por la masificación y no sé si han subido precios) y no se me ocurren más, seguro que ustedes aportan otros, hablamos de sitios muy buenos, bien puestos/medio modernos, y realmente baratos para todo lo que te dan a cambio de tu dinero. Señores hosteleros, el camino está claro, menos llorar, menos margen y más ponerse las pilas. Evidentemente para tener un sitio así hay que tener gente en cocina que sepa de qué va “el rollo”, mientras otros flipan con las nuevas aperturas de este otoño pagando 60 barba, nosotros decimos que EL TRICICLO será el MVP de la temporada!

Nota 9,3

Podéis ver fotos de todo esto aquí (Flickr en construcción):
http://www.flickr.com/photos/[email protected]/sets/72157635109436348/
y aquí: http://www.flickr.com/photos/[email protected]/sets/72157635226668403/

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