Aire...
Ver mensaje de THuRStoNFíjate que descubrimos que los Tondonias blancos del 64 y el 76 mejoraban mucho con el aire por pura casualidad. Estábamos en Marichu, uno de nuestros puntos de jeebus favoritos, con Gerry Dawes, Sasha Katsman, Florian Miquel Hermann, John Gilman y otros grandes amantes del vino. Teníamos por delante un montón de vinos y alguien pensó que los Tondonias irían temprano en la fila. Pero con Drappier 69, el increíble Steiner Hund 97 de Nikolaihof, el Montée de Tonerre 96 de Raveneau y un montón de cosas más, las botellas de los riojas duraron más de hora y media abiertas.
No las decantamos, porque eso en un restaurante es muy engorroso y ";labor intensive,"; pero se había vertido una copa generosa de cada vino para dejar espacio al aire. Yo los probé todos acabados de abrir. Tremendos, sí. Pero muy cerrados. Cuando les llegó el turno para ser probados por toda la mesa, la sorpresa fue mayúscula. Habían adquirido una complejidad fenomenal. se habían abierto muy bellamente y más que una sola cosa, el 64 parecía un brillante cruce entre un gran graves blanco y un increíble montrachet.
Lamento diferir de María José, Mercedes y el resto de la familia LdH, pero los blancos de Tondonia se benefician muchísimo del aire. Igual los rosados con unos añitos.
Claro, todo esto era de esperarse. En una cata gran de burdeos de la orilla derecha del 64 (bueno, y otras cositas) que tan generosamente nos montara mi gran amigo Victor L., abrimos con el Laville-Haut Brion 64. Resulta que ocmo la copa era diferente de la de los tintos, pudimos quedárnosla por buen rato en la mesa, mientras transcurría la cata-bebelata fina. Tras varias horas de abierto, lo que salía de la copa de ese blanco era algo sublime, con la fruta, la floralidad y la mineralidad desplegándose, inmensas y preciosas. Ahí fue donde aprendí la lección.
Otros grandes burdeos blancos que he bebido en los últimos tiempos (bueno, y antes...) se benefician mucho de ser decantados, o por lo menos de airearse en botella o copa. Los Haut Brion Blanc de los sesentas, DDC 71 y 66, Carbonnieux 70, Laville-Haut-Brion 53... De todos ellos tengo dos o tres notas de cata tomadas de la misma botella, en una misma noche. Las variaciones, a media, una, dos o tres horas, son enormes.
Creo sinceramente que algunos vinos viejos se benefician con el aire y otros no. Generalizar en el plan de Peynaud me parece erróneo. En cuanto a burdeos blancos y a esos riojas, he tragado mucho vino. Mis estrallones me los he dado, adquiriendo experiencia. Creo que, si he aprendido algo, es que hay que probar, a ver lo que pasa.
M.