La acidificación de los vinos en Burdeos 2022; qué pensáis?
Os adjunto un articulo largo e interesante de Lisa Perrotti-Brown (ex-The Wine Advocate y ahora en su nuevo proyecto The Wine Independent) sobre la cosecha 2022 de Burdeos.
Muy exhaustivo. Está en inglés pero probablemente no será difícil de traducir con los artilugios tecnológicos de internet para los que sois más avezados. Merece la pena.
Mi sorpresa viene hacia la mitad, quizá un poco más de la mitad del artículo, cuando habla de la acidificación de los vinos en 2022.
Efectivamente han sorprendido las alabanzas a la frescura (y por tanto acidez) de la cosecha en Burdeos cuando todos sabemos que ha sido un año tremendamente duro y seco. Parece que el secreto a voces es que muchas (o algunas) bodegas han añadido tartárico generosamente. Perrotti cree que habrán sido en torno al 10% de las bodegas, fundamentalmente en la orilla derecha.
La pregunta es: os parece mal en sí el añadido de tartárico para elevar la acidez artificialmente?
Si funciona y consigue mejorar el vino, es legítimo?
También recuerda el artículo que Pontet Canet fue multado por la chaptalización de su cosecha 2016. Curiosamente la 2016 de Pontet Canet está considerada de las mejores cosechas del siglo.
Vale todo? Como decía Shakespeare, está todo bien lo que bien acaba? O deberíamos exigir un mínimo (o un máximo) de naturalidad en los procesos de elaboración?
Porque podemos acabar bebiendo Coca Cola. Muy rica, pero no es vino...