Re: Entrevista a Jesús Barquín, ¡ya podéis dejar vuestras preguntas!
Ver mensaje de AbreunvinitoNo hombre, :D, qué cosas se te ocurren... Puestos a hacer comparaciones, diría que, en un momento dado gente como Paco del Castillo, Álvaro Girón o yo, entre otros, con nuestros artículos y libros cumplimos un papel más cercano al del modesto vigía Rodrigo de Triana, subido en la cofa y apuntando con el dedo para ayudar a otros a ver lo que para nosotros era evidente. Pero seguramente incluso eso sería exagerar.
Aunque la realidad es que, puesto en perspectiva, lo nuestro es casi anecdótico, tampoco quiero caer en la falsa modestia de decir que Equipo Navazos esté siendo del todo insignificante en el contexto de los vinos tradicionales andaluces, porque creo sinceramente que algo hemos ayudado y estamos ayudando, pero como un empujoncito más y siempre sobre la base de una trayectoria histórica que tiene un peso colosal, para lo bueno y para lo malo. Por lo demás, antes que nuestra más conocida aportación identificando botas específicas de grandes vinos para embotellarlos con todo su carácter y personalidad, pienso que lo más relevante de lo que hacemos está en las innovaciones y retos nuevos que hemos intentado plantear. Al menos, eso quiero creer... Bueno, y en la apuesta por embotellar los vinos casi tal como están en las botas, prescindiendo de intervenciones ulteriores y "maquillajes".
En cuanto al riesgo que para nosotros los aficionados tiene el que la popularidad desemboque en una subida de precios que nos termine expulsando del mercado, es sin duda algo indeseable y que algunos hemos venido sufriendo en oleadas sucesivas con diferentes regiones vinícolas: primero los grandes vinos de burdeos (en los ochenta -con gran esfuerzo- compré alguna botella de Château Lafite a 3500 pesetas en ECI, por entonces creo recordar que sólo un poco más caro que Valbuena 5º Año), después los borgoñas también se dispararon a partir de la añada 2005, casi inmediatamente los viejos madeiras, etc. Vinos que en un tiempo podíamos comprar, aunque fuera esporádicamente y ahorrando un poco por aquí y por allí, y que ahora casi sólo están al alcance de los millonarios. Qué le vamos a hacer. Además, tiene la parte buena de que nos obliga a abrir la mente y seguir mirando ahí fuera; siempre habrá nuevas regiones y productores de calidad por explorar.
Además, en este asunto late un problema de supervivencia. Es tristísima la pérdida enorme de diversidad de encastes y soleras con personalidad propia que se han perdido desde los años 1970 con la desaparición y las fusiones de bodegas. Si hubiera habido un mercado suficientemente dinámico, mucha de esa diversidad se habría mantenido, en lugar de fundirse en unas pocas líneas reconocibles, en consonancia con la tremenda reducción del número de productores. Quiero decir con esto que, en la hipótesis inverosímil de que fuéramos tan malas personas de ponernos de acuerdo para guardar el secreto entre nosotros (¡qué contradicción con el mero hecho de la existencia del Foro de Verema!), en tal caso estaríamos acelerando la desaparición de estos vinos; su eventual popularidad y correlativa subida de precios, si es que se da efectivamente algún día, será una manera de salvarlos. O, en el peor de los casos, de retrasar su extinción.
Perdón por el latazo, algunas respuestas me están saliendo muy largas...