Mancuso 2004
Vino Mancuso 2004
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Graduación (vol):
14,50%
Varietales:
100% garnachas muy viejas
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 30 a 49,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
8.77
/
94
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
6,0
Opiniones de Mancuso
OPINIONES
8

Decantado durante un par de horas y muestra bastantes precipitados.

Color picota con riberte granate y capa media. En nariz es bastante persistente los balsámicos y las especies y como no, la fruta negra madura, bastante complejo, seguro que en transcurso de la noche aparecerán más cosas.

En boca se confirma la fruta negra, buena tanicidad, lo esperaba mas goloso pero el alcohol tan persistente me satura bastante, postgusto bastante largo.

Quizás esperaba más de un vino de Valdejalón que cuesta 40€....

Bermellón terroso muy cubierto. Borde teja. Brillo medio. Abundante lágrima. Muestra cierta precipitación. Muy buen corcho.
Nariz muy compleja, aireas la copa tiempo y tiempo, y te es complicado concretar bien los aromas que van saliendo; al final, acetona, especias, fruta muy negra y tonos balsámicos.
En boca, al principio emergen verdores que aunque acaban por marcharse, perduran. Después fruta muy negra, licores, canela, bosque y bellota.
Final licoroso y a almendra amarga.
Con el tiempo vas notando la garnacha porque se torna más goloso y es verdad que acaba por llenarte la boca.
Conserva una buena acidez, el vino está muy duro, y, sin embargo pienso que no le queda excesiva vida. Lo he encontrado un poco pastoso y deslavazado. Nariz poco definida y boca con defectos.
Quizá haya tenido mala suerte con la botella, ya que para mi, Mancuso es una garnacha de referencia en España.

Una buena garnacha aragonesa, (de todas formas creo que lleva en poca cantidad alguna otra varietal, como Monastrell y tempranillo), con un color rojo picota vivo, brillante y muy intenso. En nariz aromas intensos a tostados golosos y a ligeros ahumados. En boca un vino muy equilibrado, largo y sabroso, con mucha fruta madura y taninos muy bien pulidos. Una excelente garnacha.

Picota negruzca con menisco cardenalicio de capa media-alta.

Nariz de media intensidad y elevada complejidad. Se abre con una suave brisa de bosque umbrío, que escondía unas tímidas frutas negras. Con más decisión entran los ahumados, los mentolados y los lácteos, que antes de despedirse dejan paso a unos aromas salinos, minerales, que acaban marcando la fase.

En boca es delgado, fresco y respetuoso. Pasa sin asperezas, mostrándose redondo, pulido, equilibrado. Además se observa una contenida dulzura y acidez. Todo ello hace que sea un vino fácil de beber.

Tenía muchas ganas de probarlo. No puedo decir que me haya defraudado, pues estaba realmente rico, pero lo cierto es que me esperaba otra cosa. Quizás mayor rotundidad, más poderío, vehemencia. Más mordiente en el ataque.

Podremos decir que nos enfrentamos a un vino de mucha altura, pero no a un exponente de la garnacha aragonesa. No la representa, ni probablemente lo pretenda.

Vino de vivo y vibrante color picota acercándose al negro con bordes amoratados y capa alta, lágrima poco marcada y lenta.
Aromas poco intensos de fruta negra madura, menta intensa, balsámicos, canela, toques ahumados y chocolate negro.
Como rasgo peculiar ha presentado un agradable aroma a salazón que me ha recordado a la tierra descubierta por la marea baja y a la cáscara de nécora a la plancha.
En boca se muestra sobre todo cálido, goloso y ligéramente glicérico. Esta perfectamente afinado, ligera acidez bien integrada con taninos elegantes. Sabroso.
Corcho correcto y en buenas condiciones.
Es un agradable ejemplo de garnacha bien elaborada y complice del bebedor pausado que le permita expresarse a lo largo de su evolución.
Al igual que su hermano menor Moncaíno aporta un enfoque de la garnacha diferenciado que los hace, a mi juicio, muy interesantes.

Color rubí con notas violáceas. Capa profunda. La madera está presente en nariz, clavo y especias, ligero tabaco, lácteos que se funden en chocolate, eucalipto y/o notas balsámicas. Entrada potente, con un tanino bastante presente y una buena acidez, sabroso. Estructura contundente. Final con recuerdos a cerezas oscuras, persistente.

Color picota con borde granate con capa alta, espejo limpio y sin lagrima.
Nariz intensa , con regaliz, frutas negras ,y un fondo ahumado y de cafe.
Muy buen paso por boca con cuerpo redondo y una maravillosa acidez que frena su alcohol y lo vertebra. Es en boca goloso, invita a beber, siendo pletorico en la boca.
Postgusto medio-largo.

El vino en copa se presenta con color picota de capa media alta con borde cardenalicio, muy vivo e intenso. La lágrima es media y lenta.
La nariz es golosa, chocolate negro, ciruelas, cremosidad, intensidad, buenos tostados, profundidad, regaliz, ligeros ahumados, auvado. Una muy buena nariz.
En boca los taninos están equilibrados, es un vino muy largo, sabroso, cremoso, llena la boca, el final es ligeramente especiado. El alcohol (14,5%) está integradisimo. Fruta madura y equilibrio por doquier.
Su precio supera los 30€, pero he disfrutado y me ha aportado las multiples sensaciones de lo que puede transmitir una garnacha vieja bien trabajada. Repetiré sin duda.

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