Restaurante Chez Cocó en Barcelona
  

Restaurante Chez Cocó

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Datos de Chez Cocó
Precio Medio:
50 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
7.9 10
Calidad-precio:
4.9 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


8 Opiniones de Chez Cocó

Situado en la Avda Diagonal de Barcelona, entre Casanova y Villarroel, Chez Coco es una rotisserie especializada en la cocina de las aves.

Desde la calle lo primero que ves tras una gran vidriera es la cocina. Cuando traspasas el umbral de la puerta, tienes la sensación de viajar en el tiempo, de retrasar el reloj 200 años y de encontrarte en una de esas rotisseries parisinas de principios del siglo XIX. A tu derecha dejas la cocina, que es quien te da la bienvenida y te despedirá después, y te diriges a la sala principal a través de un pasillo acompañado de tu anfitrión, mirando a derecha e izquierda, primeramente llama la atención ver las cazuelas de cobre que cuelgan en un muro frente a la cocina y que parece que acaban de ser abrillantadas, los azulejos de las paredes, los altísimos techos y las bonitas baldosas y justo antes de llegar al que va a ser tu destino, los ojos se desvían hacia los asadores " a la broche" por donde pasan todas las aves y otras carnes que van a llegar a nuestros platos.
La sala principal es una verdadera pasada de buen interiorismo, se respira el lujo, pero un lujo sano, desenfadado donde apetece admirar todos los detalles de la decoración. Al final se encuentra una bonita terraza-patio exterior, donde debe ser muy agradable alargar la velada en las noches veraniegas. La decoración de Chez Coco ha sido diseñada por el celebre decorador Lázaro Rosa Violan.
Nos situaron en una mesa, estilo vagón de tren, confortable, desnuda, sin manteles, pero amplia y bien situada. En la zona donde estábamos instalados todas las mesas eran así. Buena vajilla con el nombre inscrito sobre los platos. Cubiertos y copas acordes con el local.

Al frente de los fogones se encuentra el Chef Jordi Gotor, también chef de Casa Paloma , quien antes habia trabajado con Martin Berasategui, Santi Santamaria, Neichel.... y el chef pastelero es Marco Leone.

El servicio de sala es bueno, cordial, y muy profesional. El servicio del vino, es bueno , descorche, primera cata, y servicio cuando se apercibían que habías terminado tu copa. No recuerdo muy bien pero la carta de vinos me pareció algo corta.

La carta es amplia, con diferentes opciones : aperitivos para compartir, platos de temporada, huevos, platos del día, "coquelets", piezas enteras para compartir, caza en temporada, lechazo al horno de leña, algún pescado para los no carnívoros y una buen carta de postres artesanos.

Para empezar, optamos por compartir :

Buñuelos de bacalao y Torta de Trujillo Los buñuelos, de buen tamaño, uno por persona. Mas que de bacalao, yo los definiría como de "brandada de bacalao". Buenos

La Torta de Trujillo, recuerda a la torta del Casar, elaborado con leche cruda de oveja, es de textura muy cremosa, casi liquida. Excelente.

Seguimos con un ave entera para compartir, aconsejable para 3 o 4 personas Una Pintada , con una salsa a base de mantequilla de Paris y escalonias criada en semi-libertad con una alimentación 100 % natural (cereales, frutas - particularmente higos - y verduras). Te la presentan entera en la mesa y a continuación te la trinchan. Una de las mejores, si no la mejor que hayamos comido nunca, perfectamente cocinada y de un sabor para el recuerdo, un verdadero placer de dioses. La salsa, riquísima, la pudimos aprovechar al máximo con el excelente pan que acompañó la cena .

Finalizamos con unos buenos postres artesanales Baba al ron y Tarta sacher Unas versiones personales de Marco Leone.

Para beber tomamos una botella grande de agua y una botella de vino tinto Viña Pomal Crianza DOC Rioja 12 meses en barrica de roble americano. No recuerdo la añada. Bodegas Bilbainas, Cepajes 100% Tempranillo. Un clásico, suave, fresco, elegante, que marido muy bien con la cena.

Finalizamos con unos buenos cafés.

La cuenta ascendió a 53,20 €/persona. Buena RCP. Una excelente rôtisserie donde será muy agradable volver para degustar una buena ave de corral o de caza.

  • Baba al ron y Tarta Sacher

  • Salsa a base de mantequilla de Paris y escalonias

  • Pintada

  • Buñuelos de bacalao y Torta de Trujillo

Mientras almuerzo o ceno , nunca suelo "retransmitir" por Twitter los platos , pero el día de Chez Cocó , hice una excepción publicando un Twit con la foto del pollo (o pollita) . Y me sorprendió recibir algunas respuestas en público y en privado en el sentido de "la que vas a armar".

No era la primera vez que iba ( más abajo teneis las sensaciones de la primera vez) y por tanto sabía donde me metia. Cuando pongo críticas duras de algún lugar (muchas menos de las que se me atribuyen), es siempre el mismo escenario :

"Ir a un lugar que los 'so excited' y adictos a las inauguraciones en que no se paga, han descrito con grandes expectativas y cuando vas allí , te sientes muy decepcionado , pues la realidad que percibes , no tiene nada que ver con la realidad que habías leído" .

Chez Cocó no es ningún local gastronómico . Pero en cambio es un lugar amplio , bonito, bien decorado ( a no ser que tenga alergia " al diseñador " ) y con un funcionamiento bastante rodado como para no fallar en tonterías .

No es un lugar para los que buscamos algo más que imagen , pero si puede solucionar una salida de todos aquellos que priorizan el hecho de local 'guay' , con ambiente y encontrarse rodeados de más gente como ellos (y no lo interpreteis en negativo ! ) .

¿Qué por qué y volví ? .No tenía ningún mal recuerdo, necesitaba comer por la zona , priorizando la tranquilidad para poder hablar y como muchos de la zona los tengo bastante conocidos, pensé en volver después de 20 meses de la primera visita .

Elegimos para empezar unas terrinas de aquellas para compartir y untar pan y hacer un poco de tiempo . En concreto la de sobrasada y la de "Torta de Trujillo " . Buenas y de buen comer cuando hay hambre. Están bastante bien pensadas ...

Y de segundo unos canelones y uno de esos pollito "Tomateros" , que ofrecen y que fue mi elección . Acabamos bastante llenos y había que volver a los respectivos puestos de trabajo. Un par de cafés y la cuenta.

Como cosas positivas , el servicio era bastante atento y rápido (estaba el local a media capacidad ) y me gustó lo que ofrecieran el vino a "medias botellas " , servido en un recipiente como el que se puede observar en la foto (lo llaman frasca ! ). Para almorzar, resultó una buena alternativa a pedir dos tristes copas . Si no recuerdo mal era un Cara Nord y tenían más para elegir.

Las opciones para elegir en cuanto a comida , las podeis ver en su web y no hay mucha variación . Por lo tanto es un lugar donde ir a comer principalmente pollo con pedigrí . Ya sea como el mio o pedir uno grande para compartir entre 3 , 4 o 5 personas . Incluso mi tomatero (15 € ) , estoy seguro de que más de algunos clientes lo comparten .

A ver si dentro de 20 meses más, me animo i vuelvo ... ;).

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Comida de trabajo, todo muy bien, la atención esmerada no agobiante. Es la segunda vez que acudo, me gusta el ambiente apijado y puesto de la zona. Comimos una ensalada de jamón canario muy bien ,un pollo de Bresse con patatas al graten y luego de postre tome melocotón al vino con tarta de Santiago todo regado con un colet navazos extra brut, un buen cava con notable acidez y persistencia que cumplio La comida estuvo muy bien los postres divinos. Chez cocó ofrece un pollo de calidad y una terraza de ensueño lastima que ahora no fumo

El local es espectacular y la terraza preciosa, tranquila y superagradable.
La teca: el pollo tomatero muy rico, pero bueno, es pollo. El lechazo y el jarrete simplemente sublimes. La brandada de bacalao muy buena y el canelón de gallina un 10. Los chups chups muy ricos también, probamos el de espárragos y el de garbanzos.
Buena selección de caldos servidos perfectamente. Nos decidimos por un Venta la Ossa Syrah y aunque nos trajeron el Tempranillo lo disfrutamos un montón.
Los postres bien, con sus complementos para golosos irremediables, el praliné cremoso debería estar prohibido de lo bueno que está.
El servicio atento, amable y eficaz.
Un único pero... los precios. Pero ya se sabe que lo bueno se paga.

Veamos, la idea básica es que por comer un pollo asado pagas una cuenta de 90 €.

Desarrollamos la idea? Bueno....´vamos allá. El local, muy decorado, profusamente incluso. Ambiente algo rarillo, pero en fín, contra gustos.....el lavabo hay que verlo....el servicio es correcto, amable, servicial. Todo muy bien.
pERO QUÉ HAS COMIDO? Un pollo.
Al parecer, no es un pollo cualquiera, como el que te comes el fín de semana el día que vuelves de la playa sin ganas de cocinar, no, nada de eso. Este es un pollo que se cria nosedonde yq ue es especial. Algo irregular de cocción me pareció, pero en fín, lo compensaba el pedigrí.
Las tostadistas de paté y la pequeña tortita de queso no estaban mal, y el Bru a buena temperatura. Pero oiga...es un pollo¡¡

En Barcelona parece ser que todos nos movemos por las modas y cuando se abre un local nuevo todos vamos en manadas.
De la decoración del local no objeto nada ya que es muy bonita, del servicio tampoco ya que al frente de la sala hay la mano de un gran profesional como Alfredo, el servicio es muy atento
Cenamos dos entrantes frios, un paté con sus tostaditas bueno y la sobrasada, de segundo un pichón, muy buena calidad del producto pero falló la cocción, demasiado poco hecho, también cogimos un pollo coquelete cuya cocción era perfecta.
Los postres muy buenos, optamos por el milhojas de vainilla.
Para beber una botella de Penfolds tinto.
Mi questión es tras las hamburgueserías de lujo, ahora las pollerías de lujo, que és lo próximo que nos depara el futuro, el Kebab de lujo, un McDonalds con vinos desde 60€.

La semana pasada estuve en Barcelona por unas gestiones de trabajo ya aproveché para visitar el nuevo local que ha abierto en Barcelona alrededor del concepto de pollos a l'ast. Me pareció espectacular, especialmente la decoración y la puesta en escena del local y de la cocina a la vista de la entrada.

Luego la carta no es muy extensa, pero los platos que sirven están muy bien presentados y los sabores son deliciosos.

Tienen varios tipos de pollo a l'ast y otras aves. Nosotros tomamos un magret de pato excelente y probamos el pollo tomatero de Galicia, que estaba muy tierno y jugoso (hasta las pechugas!).

Los vinos estaban un poco subidos de precio, aunque el servicio de sala, incluido el propio vino, era del máximo nivel.

De postre tomamos un hojaldre con vainilla y café que estaba espectacular!

Sin duda, es otra forma de enfocar el tradicional POLLO A L'AST y creo que tendrá éxito. Aunque también pienso que es un local donde no puedes ir a cenar muy a menudo, salvo que seas un forofo del POLLO A L'AST!

Antes de empezar a escribir las impresiones del lugar, quiero decir que la idea parece bastante original y salimos satisfechos del lugar. Y con un nivel de servicio, que podría servir de modelo para muchos otros lugares. Es de los mismos propietarios que Casa Paloma.

Este preámbulo, es para dejar claro que en general publico lugares que a mi criterio son bastante recomendables, pero reservándose me el derecho de comentar los "pero" que me vienen a la cabeza ... y alguna broma como por ejemplo el título con la referencia al mítico Piolindo (*).

La idea de Chez Cocó, es ofrecer un lugar pijo de "pollo a l'ast", pero dándole un toque chic, que hace que casi no se note (que de hecho no se nota. .!) y que permita a los "ver y ser vistos", poder cenar allí sin castigar la VISA y encima presumir de ello ... :).

El local ofrece decoración "espectacular" a cargo del "súper-mega-guay" Lázaro Rosa Violán, aunque en esta ocasión sin "genialidades" como las cabezas de animales disecados de Boca Grande (ahora hace`poco requisados ​​por la Guardia Civil por "presunta" procedencia ilegal).

Como reflexión decir que en BCN, tenemos suficiente historia para que no haya que recurrir a estos estilos que en cierto momentos recuerdan el "cartón-piedra", con baldosas imitación de las que habían en casa mi abuela, puestas ahora de manera irregular por simular antigüedad e incluso con algún añadido para dar sensación de viejo o de aprovechamiento. Sólo porque imaginad el lugar, pongo copia de parte del artículo (evidentemente "comprado") que ofrece El Periodico:

".....El interiorismo de Chez Cocó lo firma Lázaro Rosa-Violán y se basa en una marcada Acento francés. Los altos techos han permitido la decoración con molduras y grandes florones de escayola, de Adónde cuelgan enormes lámparas de diferentes diseños, formas y colores. Los bancos del comedor están Inspirados en el Orient Express y los diferentes textiles con los que se han tapizado los muebles Tienen como tono común el azul, que contrasta con el roble oscuro de las paredes. Lo complementa el dorado de los grandes paneles florales de aire asiático....".

Deu nos en Guard...!!. En que quedamos?..
"Francés???" ... "Florones?" ... "Orient Espress?".. "Asiático?"...

Pero si nos restringimos al restaurante como tal, decir que ofrece una carta basada en aves hechas a l'ast o horno, aunque también ofrece otros platos como un jarrete de ternera, costillar de cerdo, pollo de Bresse, "lechazos y cochinillos " y algún que otro pichón ... Nosotros optamos por comenzar con una opción muy curiosa .... Ofrecen cazoletas para untar a un precio alrededor de los 5 € (Hummus, brandada, sobrasada tostada dels Casals ...) acompañadas del pan para untar. Y con buena pinta!. Nos pedimos la de humus y la de sobrasada. Estaban buenas...

Y acto seguido fuimos al plato "estrella", que son unos pollitos pensado de cara a consumo individual (ellos lo llaman "tomatero" y dicen que son gallegos ...) y que ofrecen en tres variantes (con hierbas, con curry o "normal" ..). La idea es que son "plato único" y ya llevan o patatas o arroz según la versión elegida, salsa y un pequeño bol con ensalada. El coste son 15 €, que dada la escenografía del local, parece bien ajustado ...

Mi duda (y ya sé que no es mi problema), seria la rentabilidad .... Ya observé que en mesas tipo una próxima donde el tema de conversación iba por "... lo bueno del Botox ..." (y os aseguro que no se inventado) .. .. acaban compartiendo el "Pollito" y de primero "algo para untar" ... Y claro ... la cuenta queda muy limitado .... Y por eso comentaba el tema de la rentabilidad .... Si vas allí de "guay total", el coste puede ser muy bajo ... (a nosotros, que no vamos de guays, ni hablamos de botox, el total sin el vino y con postre y café, var salir por 60 €). Que con vino subió a 90€.

Por cierto ... postres muy buenos ... Ya sabéis que en soy poco fan de postres, pero estaban buenos. El mil hojas que podéis ver en la foto y también un pastel de queso.

EN RESUMEN:

Local "espectacular" ... MUY discutible pero "espectacular" en todo caso ...
Servicio MUY eficiente
Comida correcta
RQP (en global) ... bastante buena
Publico ...... no coment ..... :)) .. ("Lo bueno del Botox se ...")

Y hago este resumen final para evitar que alguien no me entienda y volvamos a la polémica en mi blog .... :)

(*) Nota histórica: El Piolindo era un mítico local de "pollos a l'ast" en la calle Marià Cubí, cerca de la estación de los FF.CC de Gracia, desaparecido hará unos 5 o 6 años, de aquellos de pollo, croquetas y cava ...

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

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