Restaurante Palacio Mijares en Santillana del mar

Restaurante Palacio Mijares

Datos de Palacio Mijares
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
7.5 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
8.8 10
Calidad-precio:
7.9 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Cantabria
Localidad: Santillana del mar
Dirección: Bº la Iglesia s/n - Mijares-
Código postal: 39314
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 31,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Del 7 al 30-31 de enero

Teléfono


13 Opiniones de Palacio Mijares

Un lugar para la visita tranquila, sin duda. Un entorno bucólico , verde, cántabro y un palacio en el verde. Trato y contacto amable y sencillo. Preguntar por los vinos que no aparecen en carta y tampoco en la página de internet, merece la pena, algunas curiosidades a precios razonables. La comida está bien, perdón por la simpleza. Algunas cosas destacan , como el dulce y efusivo turrón de foie, caramelizado , dulce, sobre tostas de sobaos...segundos contundentes, sin gran producto , pero digno, acertadas cocciones y contrastes en el acompañamiento que resultan atractivos y apetecibles. Un lugar, que si se está por allí , merece una visita tranquila.

¿ A que restaurante de los que me gustan podré ir un sábado por la noche cerca de donde me encuentro en Cantabria, sin haber reservado con tiempo ? Difícil respuesta, pues ese día la mayoría de restaurantes están llenos. Dos comentarios sobre el restaurante Palacio Mijares, un poco antiguos (2013) de los cantabros de pro, Gabriel Argumosa y Javier Compostizo (Jacomur), me incitaron a hacer un reserva dos días antes que resulto posible.

El restaurante se encuentra situado en el valle de Mijares, a 3 Km de Santillana del Mar y está ubicado en un magnifico palacio del siglo XVI. rodeado de bonitos jardines, que fue declarado bien de interés cultural en 1995. El comedor se encuentra en la planta baja, en lo que antes eran las caballerizas del palacio. El restaurante está referenciado en la guia Repsol.

Llegamos como previsto a las 21 h. En los jardines del hotel se estaba celebrando el multitudinario aperitivo de una boda, para subir seguidamente al primer piso para celebrar el banquete nupcial. Esto nos asustó un poco, pero finalmente si no interfirió demasiado en el silencio, si lo hizo un poco en la rapidez del servicio, que fue un poco lento.

En la sala del restaurante, con una capacidad para unas 70 u 80 personas, solo cenamos 6 comensales. Decoración minimalista, mesas bien separadas las unas de las otras, bien vestidas, con buena vajilla y buenas copas, cómodos sillones. Al mando de los fogones está el chef Luis Miguel Sánchez Solanas, que hace una cocina tradicional puesta al día, con un toque de modernidad. El servicio de sala, profesional y amable fue llevado a cabo por una sola camarera que se encargó también del servicio del vino, descorche y primera cata. No recuerdo la carta de vinos, pero encontré uno con las características que buscaba.

El restaurante ofrece varios menús y la carta. Optamos por esta última.

Cenamos 3 comensales,

Primeramente, nos sirvieron un aperitivo, un gazpacho de color naranja ( Ver foto en el primer comentario)

Para compartir, al centro de la mesa, tomamos :

Croquetas del Chef 8 piezas crujientes por fuera y muy melosas por dentro, que ese día eran de Cecina. Muy buenas.

Ensalada tibia de langostinos con ajo y aliño de miel Los langostinos estaban demasiado hechos. Que lastima

Turrón de foie, caramelo ácido y tostas con arándonos Habiendo leído los dos comentarios de los compañeros cántabros, era una obligación pedirlo. Hay que decir, que esa noche no lo tenían en la carta, lo habían terminado al mediodía, pero como les hablé del interés que tenia por probar ese plato nada mas sentarme en la mesa, la camarera fue a hablar con el chef y, aunque tuvimos que esperar todavía un poco mas en el servicio de los platos, nos lo prepararon, lo que es de agradecer. Valió la pena esperar, pues estaba riquísimo.

Como platos principales, cada uno escogió uno diferente :

Entrecôte con patatas y pimientos Buen punto de cocción, como solicitado, poco hecho, buenas patatas fritas caseras. Mi hija lo encontró bueno.

Lubina salvaje con vinagreta de cherrys y frutos rojos Buen punto de cocción. MC la encontró buena

Callos de ternera estofados "Peredo" Muy ricos, bien condimentados, me gustaron aunque para mi las patatas fritas estaban de mas.

De postres, aunque ya estábamos a tope, decidimos compartir entre los 3 un Helado de queso artesano, frutos rojos y su coral (Ver foto en primer comentario) Rico. Nos gustó

Para beber tomamos una botella grande de Solares y una botella de vino blanco 3000 cepas Albariño 2014 DO Rias Baixas. Bodega Lagar de Pintos. Cepages 100 % Albariño con cepas de mas de 60  años de antigüedad. Fermentación en barricas de roble con batoneos semanales  y crianza de 12 meses en la misma barrica con sus lias y un año en botella. Me pareció un vino con buena acidez, elegante, con mucho volumen. Un buen albariño.

Finalizamos con unos buenos cafés invitación de la casa.

La cuenta ascendió a 44,58 €/persona. Muy buena RCP. Buena comida tradicional puesta al día con algunos platos creativos. Recomendable si se está en el sector.

  • Callos de ternera estofados "Peredo"

  • Lubina salvaje con vinagreta de cherrys y frutos rojos

  • Entrecôte con patatas y pimientos

  • Turrón de foie, caramelo ácido y tostas con arándonos

  • Ensalada tibia de langostinos con ajo y aliño de miel

  • Croquetas del Chef

Nueva visita a este local, en esta ocasión con un menú concertado. Domingo día 18 con el comedor a un 50 por ciento, seis comensales hemos comido:

- Aperitivo de gazpacho de sandia.
- Turrón de foie.
- Arroz seco de tipo marinero.
- Lubina asada con un acompañante de frutos secos.
- Solomillo al wok
- Con dos postres: composición de teja de chocolate negro y helado de mango sobre chocolate blanco roto.

En el desglose de la comida apuntar:

- El turrón de foie excepcional y esto dejando claro que soy de los que opinan que el foie ha hecho mucho daño a la cocina en estos últimos años. Pero este, estaba a gran nivel marcando muchas diferencia con lo que se suele encontrar a diario, con esa frase que ya me harta “lo elaboramos nosotros aquí” ya ya, déjalo.
- Detrás de este plato en nivel puedo poner el solomillo, donde había producto y realce del sabor conseguido.
- La lubina cumplió bien.
- El arroz lo único flojito de la comida.
- De los postres destacar la presentación de la teja y el logrado en combinación y sabor del helado.
De beber recurrimos en un principio a una apuesta segura como es el Enate 234 y para la carne el Comoloco 2010.

Café tomado en la terraza que dispone cubierta con toldos en la zona del oeste del local, en una tarde soleada, donde el calor no apretaba mucho.

Local ya definido, clientela silenciosa sin algarabías, servicio tanto de platos como de vinos a buen nivel.

Esta vez me ha gustado más la cocina en las anteriores ocasiones, salvo el arroz, pero quizás sea yo le exigente, pues por esta tierra ni suelo encontrara un arroz al nivel que yo entiendo como mínimo.

El precio del menú sin IVA y sin vinos fue de 35 euros, por tano reflejaré el precio sin vinos.

Local que tiene un buen entorno, buen servicio y que por lo que voy apreciando la cocina se va asentando.

Expléndida noche veraniega en la que 4 amigos decidimos ir a cenar desde Comillas.
No describo el rte. y su entorno, pues ya está realizado.
Nos acomodan en una mesa redonda, muy amplia y muy bién vestida.
Como había reservado, me comenta David que Luis Miguel nos ha preparado un menu degustación consistente de : un aperitivo, dos entrantes ,dos platos fuertes y dos postres.
Comencemos con el festival :
Nos ofrecen dos tipos de pan : Chapata y Jesusito. Ambos de calidad.
- Una vieira con mousse de queso y caldo violeta. Armonioso y equilibrado. El queso, no tapaba la vieira. Nos encantó.
- Turrón de Foie-gras natural. Sorprendente, extraordinario. Nunca he comido un higado de pato así, con turrón "blando" como base. Para untar un pan tostado de pasas. Para sacar más sabor a plato, el pan blanco.Y con unas piruletas de limón para el cambio de sabor.Nos encantó a los 4, especialmente y muy alabado por las sras..
- Tartar de bogavante con una ligera salsa de mostaza, pequeños tacos de agüacate y tomate. Con sabor a mar, refrescante y equilibrado. No soy amigo de tartar, pero es el segundo que tomo en esta casa y para mí los bordan
- Lubina-lubina. Muy fresca, en su punto de hechura y con sus lascas sonrosadas, marinera total y acompañada de una vinagreta de tomate. Nos encantó. El menú hasta este plato (25,00 E).
- Solomillo de vaca. Las señoras nos abandonaron, pues decían que era mucha cena. En su punto de elaboración, casi crudo y acompañado de foie-gras fresco. Carne con sabor a Carne. Menú largo (38,00 E)
De postres :
- Texturas de chocolate. Nos encanto y especialmente las migas.
- Helado de mandarina. Refrescante. Ambos postres a gran nivel.
Para acompañar la cena una botella de Enate Blanco 234 (13,00 E). Buén vino, al que cogí el punto en Zaragoza, y siempre que le veo en carta procuro pedir. Nos armonizó muy bién la cena. Con ese discretísimo toque de madera nos acompañó estupendamente.
Agua mineral dos botellas (2,30 unidad). Y cafés invitación de la casa.
El servicio del vino y agua muy bueno, rellenando las copas antes de que se quedaran vacías.

Buen y profesional servicio de sala por parte de David y gran cena degustación que nos preparó y sorprendió Luis Miguel Sanchez, por cierto de Soria. ¿Como preparará las setas? pues en su tierra de esas cosas saben.
Restaurante cercano a Torrelavega y enclavado en un magnífico entorno ajardinado. Para tenerle presente.

Local ya definido perfectamente, en esta ocasión se trataba de una cena maridaje con cavas de Freixenet con menú previamente acordado para 10 personas.

Mesa redonda amplia y con holgura.

Tartar de atún rojo, con chalota y aguacate con Freixenet vintage reserva 2010

Merluza confitada con tallarines de sepia y coca de boletus con Freixenet Elyssia Gran Cuvée

Milhojas crujiente de pato, piña y mango con Freixenet Elyssia Pinot Noir.

Bizcocho de aceituna, queso y violetas en texturas con Freixenet malvasía 2001.

Me encantó el Tartar, fue también el parecer de los compañeros de la mesa, hasta de los que miran con cierto recelo a este tipo de elaboraciones. Con sabores que no mataban el producto y si le realzaban.

La merluza, creó ciertas discrepancias en las opiniones, al ser un pescado tan sensible y que cada uno tiene su punto preferido. Para mi, ligeramente pasado de punto.

Muy bien también el pato y el postre paso sin pena ni gloria.
El servicio muy profesional, con buen ritmo de platos(al ser predeterminado el menú es más fácil), con cambio de copas constante y buen nivel de las mismas.

El menú con su maridaje fue por un total de 35 euros comensal.

El entorno como ya se ha escrito aquí muy agradable.

Comentario:

No puntuaré el servicio del vino al ser una situación especial y solo el plato de tartar de atún, me justificaría el volver, aunque comprendo que la materia prima, se dispone en pocas ocasiones.

De este restaurante he localizado dos fichas, una esta donde cuelgo este comentario y otra es esta:
https://www.verema.com/restaurantes/71763-palacio-mijares-santillana-mar

Cena de 8 amigos, previa reserva con menú cerrado de degustación por 35€ sin bodega. Al llegar quedaban los "rescoldos" de la celebración de una boda iniciada a medio día. La mezcla de invitados de boda y comensales del restaurante es algo a mejorar por parte de la Dirección. El servicio correctísimo, nos ofrecieron utilizar la bodega para tomar un vino previo a sentarnos a cenar. Magnifica estancia, sin igual en Cantabria donde puedes degustar por botellas cualquier vino de una larga carta a precios razonables, a mejorar la disponibilidad de algunas marcas, sin existencias o con una o dos botellas disponibles aunque la advertencia sobre este asunto de los camareros es muy positiva. El marco del Palacio y del comedor es magnifico. En dias de sol, la terraza se puede disfrutar tras la cena o incluso antes, con una puesta de sol magnifica. La cena degustación muy correcta en calidad y cantidad. Precio incluyendo la bodega, los previos y posteriores a la cena, unos 45€ por persona. Para repetir.

Ante la excitante duda de visitar un restaurante por primera vez, nos decidimos por acudir al restaurante Palacio Mijares. Las referencias no eran malas. Por un lado las opiniones de Verema y por otra la visita de su página web, nos animaron a acercarnos hasta Mijares, junto a Santillana del Mar.
Es una zona rural, típica cántabra. El palacio está junto a una zona residencial y es fácil de acceder, está bien señalizado. Quizá de noche pudiera ser un pelín más dificultoso pero hay suficientes letreros.
La primera impresión es esperanzadora. Un edificio precioso y que invita a la vistia sin prisa, con atención y sobre todo despreocupación.
Nos recibió el responsable del establecimiento que fue un detalle que recordase nuestro nombre de reserva. Brevemente nos explico la distribución del palacio y nos acompaño hasta la sala donde nos ubicaron en una mesa atendiendo a la petición que habiamos hecho por teléfono.
Es un amplio comedor. Se agradece que las mesas no estén apelotonadas y el mobiliario es confortable. La puesta en escena es correctísima. No se puede pedir más. Eso sí, mucha gente con chaqueta, sobre todo ellas, porque en la sala la temperatura era un pelín baja.
La carta sin ser extensa es correcta e invita a una velada agradable. No es nada espectacular, pero hay platos que resultan apetecibles. Nuestras espectativas se cumplían: pasar un bonito día en la más absoluta tranquilidad disfrutando de una bonita sobremesa.
El servicio de 10. Atentos, serviciales, agradables y pendientes de cualquier necesidad. Es un equipo joven y que está claro que la premisa es la atención del cliente. No resultan excesivos pero sí correctos.
La comida no resultó como esperábamos, aunque adelanto que daremos otra oportunidad a esta casa. Hay que tener en cuenta que no lleva más de un año y que el precio de la carta es excelente. Es dificil comer por menos de 100 € en un lugar como este.
Los entrantes fueron correctos, bien, y el "tropiezo" vino con los platos principales: una merluza y un rodaballo. Crudos., Lástima. No es que estuvieran en el punto de poco hecho. Estaban crudos. No se podían cortar ni masticar. Por suerte, cada vez más restaurantes afinan el punto del pescado huyendo de las antiguas fórmulas que secaban la textura del mismo, pero estaba crudo crudo.
Vuelta a la cocina y nos obligó a comer a destiempo, primero comí yo y luego mi mujer. La merluza hubiera estado muy bien salvo este imprevisto que nos enfrío la comida. El rodaballo deficiente. Además de la crudeza, estaba frío y no debía ser una pieza espectacular por las dimensiones de los filetes. Creo que no era un pescado a sacar en una carta.
El postre bien, una torrija que sinceramente estaba muy rica.
El marindaje un cava excelente calidad /precio y recomendado por la casa. Acertaron.

El precio, 82 € para dos personas. Creo que a este precio es dificil comer en un restaurante de su estilo y con tanto personal y cubertería. De ahí que le daremos otra oportunidad pero sí creo que este restaurante debe corregir esos pequeños detalles para salir verdaderamente satisfecho. Creo que la calidad /precio sería excelente si no se hubiera dado ese pequeño desliz y que los camareros estuvieron pendientes que con las correcciones correspondientes se solventara la crudeza del pescado. Una auténtica lástima. Seguro que fue un pequeño error sin intención.

A destacar la excelente atención y el local. Es un restaurante donde he encontrado lo que anhelo en muchos de superior categoría y que no me han ofrecido. La transición desde la entrada hasta la salida han sido excepcionales. Llegas y puedes poco a poco estar cómodo en el edificio sin sentarte de inmediato en el comeor. HAy un pasillo acristalado que da al jardín con un sofá y mesitas que es una gozada. ¨Lo mismo que un bar/bodeguilla para calentar motores. Luego la sala del comedor preciosa y amplia pero acogedora. La salida invita a tomarse el café o una copa en ese pasillo acristalado sentado en el sofá en una tertulia antes de abandonar el restaurante. Se agradece esa transición de la mesa al coche. Otros sitios es pesada, aquí se puede perder uno en esa agradable sobremesa y la casa no hace más que facilitar las peticiones a sus clientes. Reitero la atención y mimo de sus trabajadores.
Conclusión: el empeño y atención de la casa se deben reflejar un poquito más en esa elaboración que por el precio de la carta tampoco debemos ser inquisidores y exigir como a un estrellado de Michelin. Espero que vaya a más porque el lugar y sus trabajadores lo merecen.

Fuimos a cenar sin saber que habia jornadas del cerdo iberico y al final nos decantamos por el menu degustacion que tenian de estas jornadas, pues la carta nos parecio un poco corta, aunque razonable en los tiempos que corren y para un sitio de esta categoria y poder estar a la altura, El menu gedustacion que tienen normalmente no le tenian, pues estaban trabajando el menu que comento.
El menu se componia de un poquito de jamon iberico a compartir,muy bueno. Carpaccio iberico a compartir con un punto excelente. Huevo poche sobre migas y chorizo, individual, como podeis imaginar muy sabroso y por ultimo individual pluma iberica buen punto la carne.
Lo unico que nos decepciono un poco fue el postre que eran unas cenizas con sorbete de frambuesa, nos parecio algo triste, le faltaba un algo...
Todo ello bien maridado incluso un vino dulce con el postre, cafe y si se queria copa de ginebra, que no fue nuestro caso, pues quedaba el coche. El precio fue con todo 31 o 32 euros. La verdad es que repetiremos fues nos gusto. Incluso tomamos algo en su bodeguilla, que esta adaptada para poder ir a picar algunas raciones. Otra cosa a comentar es su extensa carta de vinos, con muy buen precio

Después de despedirnos de buenos amigos que nos han acompañado estos días por Cantabria y con los que hemos disfrutado algunas gloriosas jornadas,visitamos por primera vez este restaurante animados por anteriores comentarios y aprovechando su relativa cercanía.
El espacio ha sido perfectamente definido por Jacomur.Es un lugar con mucho encanto,de incuestionable belleza y amplitud en el que se come muy bién a precio súper ajustado e impensable ubicarlo en una gran ciudad,tanto por su arquitectura y construcción,como por el "terreno" a disposición del cliente.Sala grande,diáfana y sobria en decoración,mesas también grandes y elegantes con sobresaliente separación,vajilla y cubertería atractivas y cristalería Spigelau.
Comida para 3.
2 menú ejecutivo.(25€) que incluye pan y vino crianza de Rioja.Tras una crema de cebolla con mejillón como aperitivo de cotesía de la casa,elegimos como primeros, arroz meloso de verduras y bacalao,con gran sabor y presentación,perfecto de punto...muy bueno.
De segundos...Maganos a la plancha con varios purés como guarnición que al parecer gustaron a mi mujer a pesar de llegar a la mesa algo justos de temperatura.
Para mí,solomillo de cerdo iberico fileteado con boletus y pimientos de colores...correcto.
De postres...
Manzana asada sobre puré y frutos rojos (frambuesa,grosella y fresa)
Arena de chocolate con espuma de leche y helado de galleta.
Ambos postres de alto nivel,muy bién elaborados y presentados.
Para el niño...Merluza a la romana en tacos con patatas fritas.Generosa ración y pescado de muy buen sabor.
Carta de vinos de 150 referencias aprox,mayoritariamente nacional con algún pequeño guiño de champagne y riesling alemán...precios casi de tienda en todos ellos y buen servicio a cargo de Roger.
Para beber...Carravalseca reserva 05 (25€) agua,café e infusión.
Total 93€ IVA incluido.
Recomendable.

he disfrutado varios dias de estas Navidades vinos y comida deliciosos seguire repitiendo y aconsejandolo 100% tanto el entorno como el servicio desde que entras hasta el final.Recomendable totalmente

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