Restaurante El Almudín

Datos de El Almudín
Precio Medio:
39 €
Valoración Media:
6.5 10
SERVICIO DEL VINO:
4.6 10
COMIDA:
7.2 10
ENTORNO:
6.8 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Paterna
Dirección: Juan de la Cierva, 27 Parque Tecnológico
Código postal: 46980
Tipo de cocina: Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de El Almudín
OPINIONES
8

Este sábado mi pareja y yo acudimos a comer a este restaurante por cercanía y por las recomendaciones anteriores.
La verdad es que nos impacto ser los únicos clientes, en todo el local.
El servicio fue bastante bueno.
La comida estuvo bien en relación calidad- precio ya que cogimos un menu, que por 25€ incluía 3 entrantes a elegir entre una buena variedad de entrantes. De los cuales elegimos: ensalada de queso de cabra, con manzana ( increíblemente abundante y bastante rica), torre de patatas, chistorra y huevo ( muy buena presentación, a la vez que rico) y variado de croquetas ( el plato que menos nos gusto...)
Como plato fuerte se puede elegir entre 5 arroces, nosotros pedimos del señoret, el arroz estaba en su punto y el arroz estaba bueno, pero se echaba de menos algo más de frescura en el pescado y marisco. La ración fue enorme, no nos la pudimos acabar.
En cuanto al servicio de vino, no puedo opinar ya que no tome al tocarme conducir.
En resumidas cuentas volvería, sobre todo un día con mucha hambre dado sus enormes raciones.

Otra comida más en este fantástico restaurante, del cual me extraña no lo haya visitado ningún compañero de verema más, sobre todo para descubrir la extraordinaria carta de arroces con una magnífica elaboración.
En esta ocasione éramos cinco comensales, iniciando con cervezas y refrescos, que dieron paso a los entrantes que consistieron en:
Tomate valenciano con ventresca (muy rico la rodaja de tomate y bondadosa cantidad de ventresca), clóchinas al vapor (del terreno, sabrosas y en su punto) y matrimonio (consiste en boquerón en vinagre y anchoa, con tomate rallado y aceite de oliva virgen extra).
Coincidimos todos a la hora de pedir un arroz a banda como plato principal, muy bien elaborado, sabroso, en su punto y raciones muy bondadosas.
Como postres, un surtido de fruta de temporada pelada y troceada, surtido de tartas caseras y un zumo de naranja.
En cuanto a la bodega, tomamos tres botellas de Balbas crianza 2006.
Al margen de infusiones y cafés, repitiendo de estos últimos, tomamos 2 GT, dos Bombay Saphyre, una copa de Macallan y otra más de Jack Daniels.
El servicio como siempre profesional, rápido y familiar, con cambio de copas en cada botella de vino.
Como siempre un placer visitar este local y plena satisfacción de los comensales.

No ha habido ningún comensal acompañante a este restaurante aunque haya sido en una única visita que no saliera satisfecho tanto por las materias primas, elaboración y por supuesto atención del personal. Si bien es cierto que siempre utilizamos la zona reservada donde se sirve a la carta y no de menú.

En esta ocasión éramos tres comensales y al margen de las cervezas y refrescos iniciales, así como los cafés de final, como entrantes el calamar a la plancha de buen tamaño, buena presentación y en su punto, jamón ibérico al corte (la próxima vez me enterare del origen, muy rico y abundante), y como plato más consistente una más fantástica paella valenciana, con raciones muy bondadosas, donde al margen de ingredientes de las verduras típicas, le añaden también alcachofa y caracoles, estando en su punto perfecto de cocción y muy sabrosa.

La bodega sin variación, amoldada a la coyuntura actual y precios bastante comedidos. Pedimos un Balbas añada 2006 (26€). Como siempre copas correctas, así como vajilla, cubertería y cristalería.

El local como se dice en el argot taurino lleno hasta la bandera...prácticamente todas las mesas del reservado y de fuera llenas, siendo a pesar de ello el servicio rápido, atento y profesional, sin retraso alguno.

Sigo con mi visita a este local por cercanía y por que realmente merece la pena probar entre otros sus excelentes arroces entre otros, ya que en caso contrario aunque me lo regalaran y estuviese al lado de casa no iría.

La comida de hoy con cinco comensales la iniciamos con un pulpo a la gallega (15€) para mi gusto no ha sido el día de este plato ya que estaba demasiado duro; unas cochinas al valor de Tarragona (10€) de tamaño pequeñas pero sabrosas y buena textura, y un calamar plancha (15€), algo más pequeño que los habituales pero de buen sabor.

Como platos más consistentes, una paella de magro, setas y alcachofas para cuatro, con muy buen sabor a pesar de haber cambiado al cocinero arrocero, en su punto de cocción y raciones extremadamente bondadosas. El quinto en discordia se pidió un lenguado relleno de gambas y bechamel, limpio de espinas, que resulta muy fino, buena consistencia, bien elaborado y especialmente sabroso.

Solamente un postre que ha consistido en fresones con nata (6€)

De la bodega hicimos uso por ser del gusto (bastante simple) de la mayoría un Viña Real crianza del 2006 (18€), aunque en esta ocasión las copas no las considero óptimas para el vino....disponen de mejores. Como siempre buena presentación de la mesa, elegante, con vajilla, cubertería y cristalería correctas.

El servicio gracias a Epi que es quien nos ha atendido en las últimas visitas (desde mi última nota debo haber visitado este local al menos en seis ocasiones más), correcto, rápido, amable, familiar y profesional.

Al entrar los típicos refrescos, cervezas para terminar con los cafés. Ofrecimiento por parte de la casa de chupitos.

Sigo con el mismo criterio de valoración, lo cual me hace bajar la valoración del servicio del vino por el tema de copas antes indicado.

La verdad es que nos pilla cerca del despacho y aprovechamos acudir a éste restaurante el cual considero dentro del Parque Tecnologico como el último en llegar pero el que da más fuerte. Acierto pleno de ubicación por su facilidad de aparcamiento y buen hacer gastronómico.
Tampoco me referiré al local pero en ésta ocasión y al tener bastante prisa, comimos en la zona destinada a menú y no en el reservado como solemos hacer habitualmente, a pesar de pedir sobre carta. Por cierto, el menú según rezaba la minuta es de 14€ y a la vista resultaba muy sugerente.
Pedimos como centro de mesa el típico calamar a la plancha, el cual recomiendo abiertamente para los posibles visitantes, muy tierno, buena textura y notable elaboración y acompañamiento.
Seguimos con un tomate valenciano según indicaban..aqui ya tengo mis dudas sobre si era el auténtico valencia ó adquirido en Valencia, puesto que he degustado en infinidad de ocasiones el auténtico valenciano y distaba considerablemente en sabor y textura aunque no estaba malo, acompañado de ventresca. Plato fresco y que apetece por éstas fechas.
Como platos fuertes un milhojas de solomillo con salsa de queso resultando una carne tierna, sabrosa, fina y correctamente elaborada. El acompañamiento el habitual con patatas, ensalada, manzana dulce y calabazín.
Los otros dos platos consistieron uno en entrecote de ternera lechal a la parrilla, uno con salsa roquefort y el otro con foie, ambos con el mismo acompañamiento que el solomillo. En ésta ocasión no resultó la carne al gusto como habiamos pedido ya que indicamos poco hecha y se pasaron. La carne bien de sabor pero excesivamente fibrosa. Seguramente no debio ser el día del carnicero y al parecer tampoco del cocinero. Tal vez menos hecha como la habiamos pedido hubiese resultado más tierna aunque igualmente fibrosa.
Previamente refrescos, acompañando la carne con un Martinez Lacuesta y posteriormente los cafés.
El servicio rápido, amable y profesional. La bodega como siempre y copas adecuadas para el vino.
Por supuesto sigo el mismo criterio de valoración indicado en mi nota anterior, según las materias primas y elaboración.

No me volvere a referir al local puesto que en cierto modo está descrito, con una decoración muy correcta, elegante, con gusto y cómoda...especialmente el reservado de la parte interior.
Como centros de mesa plato de jamón ibérico y queso curado (24€, calamar plancha (14€), ambos platos bondadosos, buena materia primera y muy sabrosos.
Como plato fuerte pedimos para 2 personas (28€) arroz de bacalao, garbanzos y coliflor. Según indican en estado meloso pero la realidad es bien diferente puesto que sale en la paella (al menos en ésta ocasión), un arroz seco (en algún punto pegado), en su punto, muy gustoso y sabroso, con raciones sobradamente bondadosas que no puedes terminar....como que no importa demasiado que no esté meloso.
El tercer comensal se pidio un entrecote de ternera lechal a la parrilla con verduras y salsa perigordini (18€), estando la carne en su punto, muy tierna, sabrosa y con buena textura. Igualmente ración excesivamente bondadosa.
Para acompañar un Protos Crianza 2005 (28€), que fue decantado y copas correctas para su consumo. En mi modesta opinión considero que hay muchos restaurantes que se siguen pasando con el precio del vino.....sobre todo para aquellos que conocen por donde se mueven los precios.
Como postres un amplio surtido de tartas en el centro. Creo recordar que había de chocolate, tiramisú, de higos y santiago.
Cafés para terminar y refrescos a la entrada.
El servicio atento y profesional como en todas las visitas anteriores.
Por supuesto volveremos.
En las notas que asigne a mis valoraciones, sobre todo en comida y RCP, variarán en función que sea el día del cocinero ó no lógicamente. En cuanto al entorno, salvo reforma ó dejadez normalmente será la misma, y por supuesto en bodega según se compruebe su evolución.
Lo que me extraña sobremanera es que con tanto veremero y conociendo alguno que se mueve por la zona, no haya visitado éste local....ó bien no ha hecho la valoración.

Con esta es la cuarta visita que realizo a este buen restaurante y debo matizar algunos puntos indicados en mi anterior valoración, que si bien no son excesivamente determinantes, sí considero oportunos indicar para aquellos que pudieran leer el comentario puedan hacerse una idea más clarificadora sobre el mismo.
Debo matizar que exceptuando la primera visita, el resto siempre hemos estado ubicados en la zona interior de reservado, con una separación entre mesas muy importante lo cual es de agradecer puesto que permite cierta intimidad en las conversaciones.
El servicio de sala mejora sustancialmente; al menos en la zona de reservado. Igualmente las mesas tienen buena presentación y las copas para el vino son idóneas.
Disponen de una muy extensa carta de arroces con raciones bondadosas que merecen la pena probar.
En esta ocasión la reserva fue para 9 personas.
Entrantes: 2 bandejas de calamar plancha, 2 bandejas de jamón iberico y queso curado, 18 unidades de anchoas de bota caseras. Todos los platos muy correctos y buena presentación.
Paella de verduras para 9 comensales que se pidio inicialmente, muy bien elaborada, con excelente sabor y en su punto de cocción.
1 Entrecote de ternera lechal con salsa perigordini y 1 solomillo de ternera con salsa de boletus. Ambos servidos en bandejas con adecuado acompañamiento de verduras y patatas, carnes al punto, sabrosas y tiernas.
De bodega 2 botellas Pago de Carraovejas crianza 2005.
Como postres 2 fuentes variadas de fruta del tiempo troceada y surtidos de tartas (queso, tiramisu, santiago, y chocolate).
Inicialmente y haciendo tiempo de espera 10 refrescos entre cervezas, tónica y coca cola, y finalizando con los cafés, cortado, manzanilla, etc..
Ofrecimiento detalle del local de chupitos.
Mantengo mi valoración anterior respecto a la bodega.

Es la primera que vez visito este nuevo restaurante situado en el Parque Tecnológico de Paterna, inaugurado no hace mucho y cuya primera impresión nada más entrar me recordo sobre todo por sus lámparas a un restaurante chino. Nada más lejos de la realidad una vez te ubicas en sus amplias y modernas instalaciones y mucho menos por su tipo de cocina; sin menospreciar la de los restaurantes chinos aunque no sea de mi gusto.
El espacio está aprovechado al máximo con el mayor número de mesas posible, por lo cual la separación entre las mismas no es muy amplio aunque te permite estar de forma comoda.
Dispone de menú diario de primero y segundo plato, postre, agua y café por importe de 12 euros. Por algún compañero tengo conocimiento que el menú está bien elaborado y con platos bondadosos. Igualmente tengo buenas referencias en cuanto a la diversidad de arroces que elaboran, aunque en ambos casos no puedo confirmarlo personalmente al día de hoy, si bien son personas que me merecen cierta credibilidad en materia gastronómica.
Como entrantes bandeja de jamón iberico de bellota y queso curado (20€); tomate de los que denominan valenciano con ventresca (12€), y por recomendación calamar plancha (14€)que resulto bastante grande, muy tierno y sabroso.
Pedimos un arroz del señoret para dos, estando en su punto correcto de cocción, suelto, muy bueno de sabor y raciones especialmente bondadosas puesto que no pudimos terminarlo(28€).
El tercer comensal se pidio milojas de solomillo iberico con salsa de queso (14€), carne muy tierna y de consistente sabor.
Por aquello de conducir, el vino se limito a una botella de 3/8 de Viña Ardanza (20€) y si no recuerdo mal reserva 2000, 2 cervezas y una botella de agua.
Se pidio un zumo de naranja natural, el cual tuvimos que reclamarlo en varias ocasiones y nos llego despues de tomar el café, el cual fue rechazado evidentemente y por supuesto tampoco lo cobraron, pidiendo disculpas por ello y achacandolo a exceso de trabajo en cocina.
La bodega no es especialmente amplia, aunque dispone de diversas D.O.y algunos caldos valencianos, y en cuanto a las copas del vino, tuvimos que llamar la atención al servicio para reclamar las apropiadas puesto que inicialmente hasta que me di cuenta empezaron a servirlo en copa normal de agua.
El servicio amable aunque algo despistado y algo falto de profesionalidad.
Repetiremos para comprobar algunos platos que nos llamaron la atención y especialmente sus arroces.

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