Restaurante Taberna La Mora

Restaurante Taberna La Mora

18
Datos de Taberna La Mora
Precio Medio:
19 €
Valoración Media:
5.6 10
Servicio del vino:
4.8 10
Comida:
6.0 10
Entorno:
5.1 10
Calidad-precio:
6.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: L'Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas:
Precio desde 10,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


18 Opiniones de Taberna La Mora

Trato agradable, rapidez, menú mediodía con posibilidad de plato del día, por lo que un plato elaborado y una copa de vino puedes salir por 7 €. Sse agradece tener vino por copas y debe ser debido a la rotación que aunque vi la botella con tres dedos de vino, sospeche, pero estaba en buenas condiciones, las copas muy aceptables que te hacen disfrutar así como la temperatura, deberían dar las bodegas premios a estos restaurantes, la comida muy buena, materia prima fresca, se veía en los platos de los vecinos, por mi parte tenía prisa y disfrute con unas croquetas caseras de estas espectaculares y un plato sencillo de pasta fresca con tomate fresco y pesto, , por supuesto tiene gran variedad en carta,

Es complicado de sorprender con la comida a una persona que viene de Madrid. Pero la taberna Mora nos ha dado la oportunidad de disfrutar comiendo en Valencia en plenas fallas, que es doble de complicado.
La calidad de carne, las tapas elaboradas con esmero, los postres caseros se aprecian en el paladar. La carta de vinos es muy variada y bien de precio. La amabilidad de la gente que trabaja ahí también cuenta, el trato ha sido impecable. El diseño del restaurante es moderno, sin detalles recargantes.
Mi hija de 8 años, que normalmente no come gran cosa en los restaurantes, por una vez ha comido bien sin protestar. Es un dato a tener en cuenta y para una madre significa mucho.
Recomendaría el sitio a la gente que aprecia la calidad sin lujos a un precio competitivo. Es lo que buscamos realmente a la hora de comer fuera. Calidad, buen trato, precio razonable y a poder ser un sitio con estilo. La Taberna Mora tiene todos esos componentes para ponerles un 10.

Tiene una decoración agradable, el servicio mediocre, aún estando casi vacío.

La calidad de sus productos resulta vulgar, pero si me atengo a lo que pagamos, el resultado es razonable, teniendo en cuenta el nivel de nuestra comunidad.

No tiene mucho recorrido, pero claro, por 15 euros no debes ser muy exigente.

Nueva visita con pareja de amigos, total 4, para cenar entre semana. Pocas mesas ocupadas (martes y televisando Champions) que tuvieron la amabilidad de separar un poco para poder sentarnos (¡!); el hecho de estar espalda con espalda te permite estar más aislado. Rapidez y amabilidad del servicio toda, sobre todo por parte de los dueños inconfundibles por su acento argentino.
Todo al centro para compartir y una ración de cada pues son generosas para dos y permiten probar varias cosas de una interesante cocina: chipirones plancha con la carne consistente sin ser dura; puntillas bien fritas no aceitosas, témpura de espárragos bien rebozados y manteniendo la textura del espárrago (ojo que salen quemando), rabo de toro que pedimos con menos comino y gustó más a las féminas, entrecote argentino jugoso pero quizás algo más del punto necesario, pero era para compartir y eso limita.
Postres: una tarta de chocolate con dulce de leche buena y menos dulce de lo que aparenta; un panqueque (crep) de dulce de leche bueno y un helado de mojito quizás menos sabroso que la última vez pero igual de sorprendente.

Para beber dos dobles de barril, 1 de agua mineral grande, botella de blanco Fenomenal, bien, dado a catar, bien de temperatura; y para la carne un par de copas de tintos: Marques de Arienzo y El Renegado muy cumplidas y correctas.
Pan y 1 café, más los chupitos de la casa.

Muy buen sitio de cocina no creativa, con buenas raciones para compartir, y a un precio muy competitivo.

Características del local ya descritas tan solo decir que en el interior, ahora que empieza el frío, con lo juntas que están las mesas, se nota una sonoridad descontrolada. Servicio atento y algo desbordado porque está lleno a rebosar incluso la zona de terraza con estufas y la de sin estufas.

Cena para 6 con 2 platos de cada: puntillas bien fritas no aceitosas algo faltas de sal (solucionable). Revuelto de morcilla con patatas a tacos y huevo sabroso aunque los ingredientes van cada uno por su lado. Tempura de langostinos, bien rebozado, bien cantidad (6, creo x ración) sabrosos. Rabo de toro en abundante ración, bien cocinado, salsa sabrosa pero sobrado de comino (al menos 3 raciones de comino se llevó).
Postre: tarta de chocolate y dulce de leche sin nada especial. Panqueques (creps) de dulce de leche normales. Helado de mojito bien. Helado de mandarina con trocitos de chocolate correcto.
Para beber 3 de agua y Mestizaje blanco un poco alto de temperatura pero con camisa de hielo. Dos de pan. Sin cafés. Obsequio de la casa: chupitos a elegir (mistela, orujos..).

Carta para gin tonics interesante, que no fué el momento.
Sensación: necesita más espacio y ganaría clientes porque lo hace correcto y no es caro.

Ahora en verano, tal vez la mejor opción sea la terraza, aunque después de día de mucho calor, incluso por la noche Valencia era un hervidero y decidimos cenar en unos de los dos comedores que tienen. Decoración agradable, sillas algo incómodas y mesas algo estrechas pero oye, en la puerta reza lo de taberna y no vamos a pedirle peras al olmo.
Nos dejamos guiar por amigos que ya habían estado antes así que prácticamente no vimos la carta. Tomamos unas patatas con cabrales que no me acabaron de gustar. Patatas fritas con una salsa hecha a base de nata y cabrales. Croquetas de espinacas bastante buenas, sin excesos de rebozados, aceites o bechamel. Ensalada melosa bastante buena, esto de lo que más me gustó de la noche, y un entrecot trinchado al centro con varias salsas. La carne estaba muy bien de punto de calidad y corte, pero las salsas (chimichurri, roquefort y ¿campera?), mejor obviarlas.
Carta de vinos bastante buena, con algunas referencias interesantes como el Fenomenal que pedimos, copas mejorables y servicio correcto, siempre enmarcándolo en el concepto de taberna.
El servicio es amable, distendido, algo errático pero tampoco se le puede pedir más.
En definitiva, una opción interesante a precios comedidos y cocina correcta.

Es una taberna que ocupa dos locales contiguos y una terraza, donde cenamos, muy agradable.
Para tres personas tomamos una ensalada Melosa con lechugas, quesos, frutos secos garrapiñados y vinagreta de miel, chipirones a la plancha, camembert con salsa de arándanos, tempura de langostinos, pato confitado con compota de manzana y un entrecot argentino con salsa chimichurri. Todos los platos de buena calidad, especialmente el entrecot, muy tierno y sabroso.
De postre tomamos tarta de chocolate con dulce de leche y tiramisú, sensacionales los dos.
De bebida cerveza.
El trato del personal correcto y muy atento.
En cuanto al precio era una invitación y lo desconozco.
Repetiremos para ir probando otros platos.

Pensabamos comer en Malkebien, pero se ha puesto de moda y fue imposible. Nos hablaron bien de La Taberna y fuimos.

Me pareció, muy normal, pero una croquetas sobre carta diferentes, una ensalada original, unos chipirontes o finalmente un rabo de toro, se queradon en un aprobado muy justo, el rabo, se salva por la salsa, pero lo chipirones que estaban buenos, frios...

Un FINCA ANTIGUA joven, 2008, sin servicio y a temperatura ambiente. Pedi que lo mantuviesen fresco, pero no.

El postre, helado de mandarina con trozos de chocolate, Lamentablemente también nornal. Lo mejor el cafe. El precio 30 por cabeza.

No le encontré la gracia, quizá no fue un buen día,

Es un local pequeño, pero en verano se puede comer en la terraza que es mucho más cómodo. El servicio del vino no existe y el tinto está a temperatura ambiente. La comida no está del todo mal si lo que quieres es picotear un poco. Las ensaladas bastante buenas, la ventresca con pimientos confitados muy rica aunque ración escasa, las croquetas es lo único que no me gustó nada. El entrecote trinchado correcto y de postre una trata de chocolate que hace las delicias de golosos como yo.

A mi me encanta ir a La taberna la mora, sobre todo por la comida, la calidad es muy buena, aunque no tenga una presentacion espectacular, el servicio sea normalito e incluso que tienes a los otros clientes comiendo pegados a ti. Pero me encanta, como fenomenal y nunca me arrepiento de haber ido, siempre salgo satisfecha.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar