Restaurante Igueldo

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Datos de Igueldo
Precio Medio:
48 €
Valoración Media:
7.0 10
Servicio del vino:
6.0 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
6.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 36,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


12 Opiniones de Igueldo

Ayer fui a este restaurante con dos amigos de toda la vida.
Me fui con la impresión que nos hacían un favor al darnos de cenar.
Muy pocos camareros y malas caras. Nada de simpatía ni de los camareros ni de la persona que nos pidió la cena. Un robot hubiera hecho la misma función. Todo muy impersonal.

Espera de mas de 25 minutos en servir los platos y entre entrante y segundo 10 minutos.

De entrante comimos: morcilla --> normal
croquetas --> las que te tocaban al azar, sin ningún orden y sin saber de que eran
huevo,foie y anguila --> correcto

De segundo un chuletón de 1,1 kg para tres --> en mi opinión escaso para tres y la maitre no nos pregunto en ningún momento si queríamos más o no ni al momento de pedir ni cuando lo comimos.

De postre dos tartas de manzana y un soufle de queso -->normal

Bebimos un Rioja crianza Altun servido en buenas copas (Riedel),el vino fue una segunda opción pues habíamos pedido un Locomotora crianza de la Rioja Alavesa pero nos dijeron que se había terminado.

Total de la cuenta 156,35 euros

Conclusión: lo mejor la compañía de mis amigos.

Como ya está suficientemente detallado en opiniones anteriores obviaré lo referente a la decoración, al servicio y demás para pasar directamente a detallar la comida.
Dos comensales y optamos uno por dos platos del día y otro a la carta.
Los platos del día elegidos fueron timbal de verduras escalibadas, buena variedad de verduras y muy bien hechas y risotto con panceta y trufa. En cuanto a los platos de carta, media ración de morcilla de Burgos y morcilla de Basáin de muy buena calidad y chuletón de vaca de Oyarzun de 750 gramos hecho con brasa de carbón de encina acompañado de ensalada y pimientos del piquillo, tal como he titulado el comentario, excelente chuletón.
Tomamos un vino DO Montsant, Altaroses que maridó perfectamente con la comida.
Dos cafés

La elección del restaurante fue a cargo de los amigos con los que habíamos quedado. Como siempre antes de elegir o acudir a un restaurante, consulté Verema. Y aunque la valoración media es alta, observé una destacada disparidad de opiniones. Además, las mejores valoraciones provenían de veremeros nuevos, lo que siempre añade, por decirlo de algún modo, una mayor dosis de incertidumbre.

Con estos antecedentes, mi estado de ánimo en cuanto a expectativa gastronómica era de curiosidad un poco insana.

Dicho esto, mi experiencia fue más que satisfactoria. Disfruté mucho, a pesar de que comimos más de lo habitual tratándose de una cena, nos sentó muy bien y nos sentimos bien tratados.
Después de una chistorra de cortesía, compartimos:

-La coca de sardina. Sabrosa, fina. 8
-Morcilla de Burgos y de Beasain. A pesar de que yo no acostumbro a pedir morcilla, debo reconocer que estaba muy buena. 8
-Sartén de berberechos con guindilla. Frescos, sabrosos, carnosos, grandes, picantes. 8
-Alcahofas a la brasa con foie. El entrante estrella. Gran producto, bien cocinado, nada pesado. 9

A continuación, dos nos decantamos por el chuletón de vaca (impresionante: 9,5) acompañado de pimentos y de lechuga.

Y los otros dos por los Txitxarros (que no probé lo suficiente como para valorarlos y sobre los que hubo división de opiniones)

Dos postres que prácticamente no probé pero que a mis acompañantes les entusiasmaron: foundant de chocolate y la tarta de manzana.

Para beber, agua y dos botellas de El Zorzal.

Yo acabé con un café y un GT (acabo de descubrir que invitación de la casa: los amigos que propusieron creo que son clientes habituales)

Servicio correcto en el buen sentido.

En definitiva, un restaurante más que recomendable por muchas razones y muy recomendable por su chuletón.

La cena de anoche en el Igueldo de Barcelona fue de esas que te animan a repetir algún día.
Los primeros excelentes, sobre todo el Tartar de solomillo con yogur de cerveza; los segundos también muy buenos, sobre todo los chipitones (que por lo visto son un clásico del restaurante); aun así me quedo con la Panchineta del postre..expectacular!
El vino fue correcto y el servicio educado y atento.
En cuanto al local, nos colocaron junto a la cocina, desde donde puedes ver cómo trabajan los platos. Teníamos intimidad y un ambiente muy agradable.

Ayer mismo al mediodia 20% de aforo.
Alcachohas con foie (cinco alcachofas mal peladas con 20 gr de foie plancha) buenos de gusto escaso en el plato grande era muy evidente.

Chipirones en su tinta ( cuatro tamaño pequeño con un micro bol de arroz) tambien bien de gusto y como son negros y el plato blanco se veian mas, pero poco mas.

Chuleton de Oyarzun?? acompañado de bol de ensalada y piquillos a 43E/kg en total 51E dijeron que habia 1,2kg fue suficiente para dos.
Vino dos botellas (nos facilitaron bolsa para llevarnos la segunda empezada) y nos ofrecierón por copas. Bien Vino rioja de la casa un crianza correcto.
Sin postre. Dos cafes y dos Macallahan.

En total unos excesivos 146E.
No vamos bien, no lo entienden, no saben que estamos en crisis. Este comida no debería haber pasado de 100E.

Lastima, la comida en si no estaa mal

En un lugar de Barcelona de cuyo nombre no quiero olvidarme, pasé una noche que recordarán durante largo tiempo mis sentidos. Ana, nos aconsejó un Syrah 100% que acompañó en armonía perfecta al chuletón de oyarzu, calidad extraordinaria, en el punto exacto de cocción que apreciamos los carnívoros, acompañado de unos pimientos de Navarra. De primero os recomiendo la colmenillas con foié, experiencia sorprendente para el paladar, era una de las creaciones de Gonzalo anexas a la carta esa noche, a cual más interesante, las alcachofas (de Navarra supongo, por su textura sedosa en paladar) coronadas con foié o la coca de sardinas. Lo que más aprecio de una cocina es que se puedan saborear los ingredientes por separado y se mezclen en el paladar ofreciéndote una unión perfecta, esto sucede en el Igueldo, señal de alta calidad y buen hacer. A los que no llegáis a los postres, guardaros un hueco para el coulant, vuestros sentidos lo agradecerán. Rodeados del esnobismo absurdo que rodea a la gastronomía en nuestros días, se agradece un lugar impoluto en el cual te hacen sentir cómodo y cuidado, gracias Ana y equipo por vuestra constante atención y por cuidar tanto un entorno en el que los platos, ya de por si magníficos, ganan gracias a vuestro buen servicio.

Ayer cenamos en el Igueldo. Nos recibió la sommelier, Ana, y nos acompaño a la mesa. Nos recomendó un par de vinos que nunca habíamos probado: un vino mallorquín y uno alicantino. Excelentes.

De primeros tomamos unas anchoas, unos mejillones al vapor y un steak tartar. Espectacular el chuletón y el rabo de toro. El mejor chuletón que he probado en Barcelona (soy de Donosti).

El ambiente, el servicio y la comida altamente recomendables.

Entra en la lista de mis restaurantes "frecuentes".

Visitamos este restaurante para cenar. Éramos cinco personas. Sobre el lugar/entorno, poco que añadir a los comentarios ya registrados. Un sitio agradable y "limpio", cuya predominancia del blanco da la sensación de un espacio diáfano.
Nuestros primeros fueron: sopa de pescado (que no probé, pero con un aspecto y un aroma sumamente apetecibles), coca con sardinas (fuimos 2 los que tomamos este plato que sirven acompañado con sal maldon y aceite de oliva para que cada uno lo condimente a su gusto... óptima calidad de las sardinas, que podían haber sido limpiadas un poco mejor), ensalada de ventresca y tomate (muy correcta) y berberechos, cuya salsa pecaba de exceso de sal.
Los segundos fueron: chipirones en su tinta (los probé... buenísimos), pimientos rellenos de txangurro (también probados... óptimos), merluza a la plancha con almejas (la probé... excelente en todo), paletilla de cordero (no la probé, pero me aseguraron que estaba riquísima, y doy buena cuenta de ello por cómo dejaron el plato) y esturión (fue mi elección... exquisito... perfecta cocción, excelentemente acompañado con su piel a modo de "chip"... me gustó realmente).
Como vino, se optó por un Martín Berdugo (2 botellas). Dos postres (quienes los tomaron, los alabaron) y cafés.
Hasta aquí todo fantástico...
Servicio: No sé cómo catalogarlo...
Personalmente, me parece un verdadero riesgo para cualquier restaurante la falta de profesionalidad de su servicio... sobre todo si tenemos en cuenta que su cocina es esmerada y ofrece una excelente calidad. Tuvimos que cambiar una copa de vino porque tenía el borde desportillado y "cortaba"... luego vimos que otras dos estaban en "situación" parecida, lo que demuestra una absoluta falta de atención en la preparación de las mesas...
El vino (¡y el agua!) lejos de la mesa... sin que nadie prestara atención a las "copas vacías"... (señores, si no cuentan con suficiente servicio preparado para "saciar" la sed de sus clientes, hagan el favor de dejar la bebida en la mesa y no obliguen a los comensales a pasarse media cena con el cuello girado "en busca" de un camarero quue le dé de beber).
Y el remate lo puso la camarera que trajo los cafés. Se colocó en un extremo de la mesa... y empezó a "cantar" --"¿Cortado descafeinado... café solo... etc...?"--, dándonos la "orden" de ir pasando los cafés, y con tal desidia y falta de atención que vertió todo un cortado encima de la mesa (por suerte no manchó la americana y el puño de la camisa de uno de nosotros... pero fue por "un pelo").
Según su página web, Ana López (que recibe en la entrada, y nos llevó a la mesa... y a la que no volvimos a ver) dirige el restaurante... un rotundo SUSPENSO para ella (no se nota por ningún lado su paso por Neichel o Arzak) como responsable de lo que ocurre en la sala.
Según su página web, Gonzalo Galbete es el encargado de la cocina... un NOTABLE/SOBRESALIENTE para él, como responsable de los fogones.

Siguiendo las críticas positivas aparecidas últimamente, me he decidido a probar este restaurante vasco tan bien valorado por los colegas. La verdad es que la materia prima es de calidad superior, el restaurante es de decoración fashion, el servicio muy correcto y la relación calidad precio muy buena. La muestra es que en Martes, 8 de Septiembre 2009, llenaron el aforo completo con clientela que se puede considerar habitual por su conocimiento de la oferta.
Empezamos compartiendo entre dos una sartén de berberechos con guindilla. Espectacular. Muy bien resuelta por la calidad de los berberechos, el punto exacto de cocción y por una salsita que ligaba perfectamente.
Seguimos compartiendo unas pochas en su punto, con el fundamento de berza, chorizo y morcilla aparte. Perfectas.
Terminamos con un chuletón de 1,1 Kg en su punto y que debería calificar con un notable alto.
No tomamos postres. Todo ello regado con dos cañas bien tiradas, con su espuma, un rioja Altón crianza (17,50 €) en su temperatura pero que no despertó pasiones, dos cafés y dos patxaranes. Todo 117 €, que no es barato pero la calidad de la materia prima lo merece.

Me pareció un restaurante de un estilo exquisito en cuanto a la decoración.
La comida digna de las mejores cocinas del norte de España.
Las verduras en su punto al igual que los pescados,en este caso el bacalao.
La carta de vinos bastante extensa y sin pasarse con los precios.
Volveré para probar la carne, creo que no me defraudará.
Un sitio para recomendar.

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