Restaurante Igueldo: Buen producto y sobriedad


La elección del restaurante fue a cargo de los amigos con los que habíamos quedado. Como siempre antes de elegir o acudir a un restaurante, consulté Verema. Y aunque la valoración media es alta, observé una destacada disparidad de opiniones. Además, las mejores valoraciones provenían de veremeros nuevos, lo que siempre añade, por decirlo de algún modo, una mayor dosis de incertidumbre.

Con estos antecedentes, mi estado de ánimo en cuanto a expectativa gastronómica era de curiosidad un poco insana.

Dicho esto, mi experiencia fue más que satisfactoria. Disfruté mucho, a pesar de que comimos más de lo habitual tratándose de una cena, nos sentó muy bien y nos sentimos bien tratados.
Después de una chistorra de cortesía, compartimos:

-La coca de sardina. Sabrosa, fina. 8
-Morcilla de Burgos y de Beasain. A pesar de que yo no acostumbro a pedir morcilla, debo reconocer que estaba muy buena. 8
-Sartén de berberechos con guindilla. Frescos, sabrosos, carnosos, grandes, picantes. 8
-Alcahofas a la brasa con foie. El entrante estrella. Gran producto, bien cocinado, nada pesado. 9

A continuación, dos nos decantamos por el chuletón de vaca (impresionante: 9,5) acompañado de pimentos y de lechuga.

Y los otros dos por los Txitxarros (que no probé lo suficiente como para valorarlos y sobre los que hubo división de opiniones)

Dos postres que prácticamente no probé pero que a mis acompañantes les entusiasmaron: foundant de chocolate y la tarta de manzana.

Para beber, agua y dos botellas de El Zorzal.

Yo acabé con un café y un GT (acabo de descubrir que invitación de la casa: los amigos que propusieron creo que son clientes habituales)

Servicio correcto en el buen sentido.

En definitiva, un restaurante más que recomendable por muchas razones y muy recomendable por su chuletón.

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