Restaurante Yayo Daporta en Cambados
  

Restaurante Yayo Daporta

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Datos de Yayo Daporta
Precio Medio:
66 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.6 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
8.1 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor, Gallega
Vino por copas:
Precio desde 52,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingo noche, lunes y 15 dias en noviembre

Teléfono


18 Opiniones de Yayo Daporta

Bien. Vale. Pero. Pero. Vale. Bien. No sé. Algo me pierdo. O quizá no.

Platos y menús. Elijo el que parece más vinculado al producto, al terruño. ¿Maruño si hablamos de mar?

Disfruto. Claro. Ese es mi leit motiv absoluto y vital. Por otro lado... me resulta flojo. Correcto, en líneas generales. Bien. Vale. Pero. No sé. Reiteración en el modo de presentación. No comprendo bien la presencia de un plato vegetal sin un hilo conductor que a mi me resulte coherente. Cosas. En general. Cosas en general. No sé. Bien. Vale. Pero.

... vamos con la parte más positiva. Bien elegidos los vinos. Un par de platos destacables, a saber: Los callos de ternera con pìlpil de los idem de bacalo y el muy sobresaliente "Fondo Marino". Para mi este es un plato excelente. Sabor absoluto a ría gallega. Quienes me habéis leido en alguna ocasión, o habéis tenido que aguantarme en persona, para mi el mar huele distinto en unos lugares u otros. Este plato sabe al mar de allí, a la ría (habría que revisar, en mi opinión, el asunto de la proporción aurea en su presentación. Pero ese es otro tema). Excelente el punto de la navaja en otro plato.

Amable e impecable el servicio. Hasta el punto de preguntarme si me molestaba la música, ya que suelo estar leyendo en el tiempo que va entre platos.

En fin. No sé.

Gran Menú 80 EUR. Maridaje: 35 EUR y agua con causa solidaria 4 EUR.

Leo ahora, mirando la factura, que el café con hielo fue invitación.

Visita al cocinero que menor edad, consiguió una estrella.

Local ubicado en una calle muy tranquila y céntrica, en la parte antigua de Cambados. Ocupa la primera planta de una vieja casona, toda ella de piedra. Interior moderno, elegante, tonos oscuros en las paredes, mesas muy bien vestidas, con buena separación entre ellas, vajilla y cuberteria de altura, con bodega acristalada situada en uno de los laterales de la sala.

Personal de sala, atento y muy profesional.

De la carta de vinos, si no aceptas maridaje, te permiten que entres en la bodega, veas su oferta de vinos (todos tienen indicado el precio) y optes por aquel que mas se ajuste a tu gusto/bolsillo.

Tres posibilidades de maridaje: Cambados (3 vinos de la zona) a 16€; Galicia (5 vinos de las diferentes DO's gallegas) a 22€ y Te gusta viajar? (7 vinos internacionales) a 35€.

Como no tocaba trasegar en demasía, optamos por unas copas de Maio5 del 2013, que acompañaron correcta la ingesta solida.

En lo que atañe al condumio, funcionan con menús: el Degustación 2015 (8 platos a mesa completa) a 55€; el Gran Menu décimo aniversario (12 platos a mesa completa) a 75€ y el Menú a la carta ( a elección de cada comensal, 1 primero, 1 segundo y 1 postre) a 45€

Optamos por esta última oferta.

- Tapenade de aceitunas y anchoas con grisines. Preaperitivo, sabor intenso con textura muy suave. Buen comienzo.

- Marisquito de la ría. Composición que intenta recrear el fondo de la ría, con sus marisquitos, su plancton, ...., visualmente muy bonito, y con sabor a mar intenso en boca.

- Sardina ligeramente asada con fondo de empanada. Simplemente brutal.

- Mejillón en tempura, crujiente de algas y aire de mejillón. Sigue subiendo la calidad del menú. Tempura fina, delicada, permite saborear el mejillón, intenso sabor de la espuma. Un platazo.

- Rabo de vaca estofado con crema trufada de patata. Carne super tierna, con mirarla fijamente se deshace. Buena presencia de la trufa en la crema.

- Bonito de Burela marinado, calamar salteado, algas, caldo de bonito. Bonito muy levemente tocado, permite desplegar su sabor, potenciado por un caldo con sabor a bicho. Un platazo.

- Melón cítrico, citronella, espuma de fruta de la pasión, helado de aguardiente de orujo, caviar de menta. Postre refrescante, con contrastes de sabores que se complementan entre si. Muy bueno.

- Mousse de queso tetilla, membrillo, reducción de licor de cafe. Postre goloso, con buena combinación de componentes, pero algo pesado, una mayor ligereza en la mousse hubiera elevado el postre a mas altura.

- Petit fours. Combinado de chocolates, fruta y bizcocho para acompañar los cafés con hielo, y la agradable charla con Yayo, que a estas alturas, salió de cocina para pulsar las opiniones.

Aunque había leído bastante sobre la calidad de este cocinero, no podía imaginar hasta que punto podía llegar esa calidad, nos ha convencido plenamente. Trabaja un producto de calidad, a los que aporta sus toques personales, sin distorsionar los sabores originales.

Lugar muy recomendable y al que habrá que volver, lastima que esté tan lejos.

Creo que estuvimos en un buen restaurante, seguramente referencial y principal en la zona. Servicio sonriente, correcto, aunque no creo que para profundizar mucho. Buena separación de mesas, amplio, cómodo. Me gusto la opción de pedir el vino en la bodeguita acristalada. Se sirvió bien depués. Lo primero decir que la dorada que probé aquí fue la mejor que jamás había probado y no suelo hacer estos comentarios, porque suelen ser falsos, en este caso no. Una dorada con textura y sabor a pez y a los crustáceos que súpongo , se comió, plena , acompañada que no fulminada con tres tipos de algas, ¡para no olvida¡r¡. El resto del menú del 10º aniversario , está bien, , pero no me llegó demasiado. percibí adema´s en varios platos , amontonamiento y anulación de la estrella, llámese cigala o bonito u ostra. Un gran aperitivo: la sardina sobre empanada, perfectamente limpia, tersa, riquísima y nítida. Postres paasbles

Segunda visita de un estrellado en nuestro periplo gallego. En el restaurante Yayo Daporta estuvimos por primera vez en el año 2009 y su cocina nos impactó muy positivamente. Nos dijimos que cuando tuviéramos la oportunidad volveríamos, y esta ha sido la primera vez que hemos podido hacerlo desde entonces y además en compañía de nuestra hija que se unió a nosotros durante 3 días en Galicia.

El restaurante esta situado en el primer piso de una bonita casa señorial del barrio antiguo de Cambados. Su decoración es moderna con un diseño funcional que mezcla la piedra y la madera confiriéndole un ambiente muy acogedor. En el centro de la sala se encuentra una magnifica bodega, dentro de lo que podría ser una caja fuerte de vidrio transparente en la que los clientes pueden entrar para escoger el vino que deseen.
Al frente de los fogones está el chef Yayo Daporta, galardonado con una estrella michelín y dos soles repsol, la sala está dirigida por la sumiller Ester Daporta, hermana del chef.
Las mesas son amplias, muy bien separadas las unas de las otras, perfectamente vestidas con grandes manteles de hilo embellecidas con flores naturales, buena vajilla, cubertería y como es de suponer con buenas copas. El servicio de sala es cercano, agradable y muy profesional. El servicio del vino también.

Llegamos, tras haber reservado con antelación, a las 21h y nos situaron en una mesa redonda en una esquina del comedor, desde donde divisábamos casi toda la sala. El restaurante desde nuestra hora de entrada hasta nuestra salida estuvo lleno.

Proponen tres menús y la carta. Nosotros optamos por la formula del menú a la carta que consiste en elegir libremente de ésta, dos primeros platos, un segundo y un postre.

Todas las fotos de la comida (15) pueden verse en el 1er comentario.

Empezamos con una Degustación de aceite de oliva al mismo tiempo que nos servían un excelentísimo pan tal vez el mejor que hemos comido durante nuestra estancia en Galicia

Siguieron un aperitivos ofrecidos por la casa

Biscuits de queso con "tapenade", si no recuerdo mal.
Mousse de coliflor, berberechos y reducción de café

Muy buenos, un excelente presagio de lo que iba a seguir.

Como primeros tomamos :

Vieira de Cambados a la gallega versión 2015

Ostras sobre royal caramelizada de coliflor y maracuyá (2)

Canelón de arroz cremoso con pulpo

Carpaccio de vieira de Cambados con aliño crujiente de su coral

Mejillones en tempura, crujiente de arroz y algas, aire de mejillón

De segundos optamos por :

Trío de vaca vieja : Lomo asado, hamburguesa y steak-tartar, con verduras asadas

Merluza de bajura al vapor, gelatina de moluscos, almejas al natural y alga wakame

Atún rojo marinado con crema de tomate cherry y tallarines de calamar

Como postre escogimos :

Imperial de chocolate con helado de café y canutillo de cacao con espuma de citronella

Infusión de frutos rojos con helado de queso fresco

Cremoso de chocolate con galleta de cacao y helado de chocolate

Todos los platos, tanto salados como dulces estuvieron a una gran altura gastronomica con una presentación impecable. La cocina de Yayo Daporta esta impregnada de fuertes raíces gallegas y es muy refinada y llena de sabores, es una cocina de placer.
Todos los mariscos proceden de la depuradora de su familia y los pescados los compra personalmente en las lonjas de Cambados y O Grove .

Para beber, nos propusieron un maridaje, pero al preferir una sola botella, la sumiller me acompaño hasta la puerta de la bodega acristalada y allí me dejó a mis anchas para escoger el vino que me apeteciese (todas las botellas llevan el precio). Escogí un vino de la bodega donde me alojaba, un Lagar de Costa barrica 2013 DO Rias Baixas Bodegas Lagar de Costa, de Dolores Fontán, cepages 100% albariño, criado en barrica de roble francés de 500l. Vino de color amarillo brillante, fresco con muy buena acidez, redondo, con un sabor muy atenuado a madera, mineral y con mucha personalidad. Me encantó
También tomamos una botella de agua de 1l.

Finalizamos con tres buenos cafés con unos excelentes petits fours.

La cuenta ascendió a 57,33 €/persona. RCP muy buena. Al marcharnos tuve la ocasión de charlar unos breves minutos sobre la velada con Yayo Daporta y aproveche para felicitarle por el festival de sabores que nos habia ofrecido esa noche. Muy recomendable. Para nosotros el mejor estrellado de los 3 que visitamos. Volveremos en nuestra próxima visita a las Rias Baixas

Una preciosidad de restuarante, en una vieja casona de piedra junto a una bonita ermita en el corazón de Cambados. Decoración atractiva, moderna y preciosa cava de vinos con vistas al restaurante. Cocina creativa con enorme respeto a la materia prima si bien destacaría algo que quizás no satisfaga a todos los amantes de la cocina del mar y es la capacidad de Yayo de atenuar los fuertes sabores de muchos elementos marinos. la cocina de yayo es finura, finura extrema, delicadeza y mucho respeto al mar. Comenzamos con los entrantes, con una Mouse de colifor, berberechos, albahaca y reducción de café. No necesité más... vencido y desarmado por ese juego de sabores y texturas ya supe que iba a lo que iba, a disfrutar. Segundo entrante una tacita de Calfo gallego. Ni más, ni menos... saber impactante por su expresión del terruño. Tras ello llegó un capaccio de vieiras de cambados con pan frito y aliño de su coral, sabor con mayúsculas. Muy divertidos sus Mejillones en tempura, crujiente de arroz y aire de mejillón, una gozada de plato. Fuera del menú nos llegó entonces una croqueta de erizo, el crujiente aparte y la bechamel una emulsión de aceite de oliva con un toquecito por encima de la "carne" del erizo, tremendo platillo que tuvo la deferencia de presentarnos aunque era meramente fruto de una experimentación para un nuevo plato. El plato "fuerte" la merluza de bajura rebozada con panko, verduritas salteadas y mayonesa de chile jalapeño. La extrema finura, hasta el punto que sin la mayonesa quizás hubiese resultado hasta demasiado etéreo... Dos postres a cual mejor, más impactante el primero, la mousse de queso de tetilla, espuma de membrillo y reducción de licor café y más sencillo, como si en el final se buscará echar el freno una refrescante infusión de frutos rojos con helado de queso fresco. En los postres la sumiller nos recomendó un Porto, un Quinta Seara d'Ordens LBV que fue el contrapunto perfecto, Buenos cafés. La hermana de Yayo en sala lleva el servicio con maestría y cercanía. Excelente carta y muy buen servicio del vino. Buenas copas y vajilla. Excelente experiencia.

Pues también ha sido mi segunda vez en este local y he de reconocer que si por algo se han caracterizado los restaurantes gallegos ya visitados anteriormente es por su magnifica regularidad.

La hermana de Yayo es la que lleva la sala y los vinos, he visto algunas criticas del tema vino en este local, que si hay que ver los vinos, que si la carta, etc, yo como ya sabéis soy un ignorante en este tema, pero me encanta poder entrar en el habitáculo de los vinos y escoger, puedes ver el precio colgado de cada botella y echarlas un vistazo, así que por mi, perfecto.

En la carta no tenían el menú largo que yo había visto en la web por el aniversario, pero me alargaron uno de los dos que tenían, a muy buen precio.

Os relato el nuestro.

Cóctel de albariño en dos temperaturas.

Empanada abierta de maiz con xoubas y terrina de foi-gras con raviolis de membrillo relleno de yogur.

Ceviche de ostras de cuerda de gambados, marinada de cebolla roja, cilantro, jugo de lima y jengibre.

Carpaccio de vieiras de gambados con aliño crujiente de su coral.

Consomé de pescado al azafrán con raviolis de pasta fresca de algas rellenos de centollo.

Mejillones en tempura , crujiente de arroz y algas y espume de mejillón.

Callos de ternera guisados como cochinita pibil , chile chipotle y callos de bacalao al pil-pil .

Xurel asado a la brasa con su jugo, judías verdes salteadas.

Merluza de bajura al vapor, gelatina de moluscos, almejas al natural y alga wakame.

Canelones rellenos de pollo de corral en pepitoria, Mouse de foi-gras y setas confitadas.

Cabrito asado con sufle de patata al tomillo y jugo asado.

Imperial de chocolate con helado de cafe y canutillo de cacao con espuma de citronella.

Y crema de leche frita, arroz con leche caramelizado y helado de turrón.

Todos los platos, ya veis los enunciados a muy buen nivel, los mariscos dado que la familia tiene una depuradora a nivel, buenas y medidas combinaciones en definitiva un estrella michelin de libro y dado que este menú es de 63,63€+ iva , muy buen RCP.

Para beber un finca Genoveva en esta ocasión 2010 a 25,45+iva, una copa de eidos ermos 2011 a 2,73€+iva y mas de una gorvia 2007 a 5,45€+iva el total , un px fernando de castilla a 2,73€+iva y todo un descubrimiento aguardiente de hierbas zarate y no confundir con esos licores de hierbas , pedazo destilado rico , rico a 2,73€+iva , aunque tome mas de una , un bizcocho de chocolate para Uxue a 66,36€+iva y arroz con tomate y unas croquetas que no nos cobraron .

Resumiendo una de las mejores opciones de la zona y hay muchas , me ha dicho un pajarito que pronto lo veremos en la tele sustituyendo al chef del mar .

Segunda visita a este restaurante situado en la zona vieja de Cambados y ubicado en una casa señorial de granito perfectamente restaurada, con decoración tradicional.

En esta ocasión acudíamos al restaurante con un bono descuento (últimamente sólo compro bonos para sitios muy seleccionados y no me puedo quejar en absoluto del resultado).

A nuestra llegada nos indican que el bono incluye una copa de vino pero le indicamos a la jefa de sala y sumiller, que es la hermana de Yayo, que optaremos por tomarnos una botella. Aquí se produce uno de los momentos más divertidos de la visita: disponen de una pequeña habitación acristalada y perfectamente climatizada en la que descansan los vinos de que disponen. Para escoger el vino uno debe adentrarse en la habitación y "bucear" hasta dar con lo que a uno le apetece.
En esta ocasión optamos por un Viña de Martín Escolma 2008, que a la postre resultó una buena elección. Los vinos de Luis Anxo son una auténtica garantía y éste no iba a ser menos.

Volvemos a nuestra mesa y sin demora comienzan a llegar los platos:

- Degustación de un aceite variedad arbequina y D.O. Siurana. Un aceite con un sabor intenso, color verdoso y que con el pan de pueblo que nos pusieron resultaba perfecto para el calentamiento del estómago.

- Cóctel de albariño en 2 temperaturas. Presentado en una copa de cóctel, aparece con la parte de abajo estilo granizado y encima lo terminan con una espuma caliente también del vino. Buen contraste frío-caliente y muy buen acabado. Albariño puro.

- Empanada abierta de maíz con xoubas. Una base de pan de maíz hecho en el restaurante, una cama de pimiento y cebolla y una xouba encima. Tradición gallega en moderno.

- Terrina de foie-gras Con queso de Arzúa y calabaza caramelizada. Este snack consistía en una tosta crujiente de base, el foie, una lámina de queso de Arzúa y encima la calabaza caramelizada. Dada mi pasión por el foie os podéis imaginar el resultado. Sabor y más sabor.

- Consomé de pescado al azafrán con ravioli de pasta fresca relleno de centollo. El plato aparece con el ravioli relleno de centollo y la maitre lo termina añadiendo el consomé. El ravioli no tenía demasiado sabor a marisco aunque el conjunto resultaba agradable.

- Mejillones en tempura, crujiente de arroz y algas y espuma de mejillón. Los mejillones rebozados en una fina tempura, colocados sobre una base crujiente verde (las algas) y con la espuma encima con un potente sabor a mejillón también.

- Huevo de corral a 63 grados, setas confitadas y trufa. Uno de los mejores platos de la comida. A pesar de ser un plato muy recurrido, me suele encantar. Se presentó en el centro del plato, rodeado de una especie de puré de patata y más hacia el exterior una especie de crema de setas. Un plato contundente y con unos sabores muy marcados.

- Jurel asado a la brasa con judías verdes y esencia de jurel. El jurel marcado en la brasa acompañado de las judías en tiras y un caldo del jurel de base. Un pescado poco noble pero que con una buena elaboración gana mucho.

- El cocido en versión 2014. Un cocido pero en moderno: carne de poco celta y ternera gallega, crema de grelos, patata en una especie de puré y marcada a la plancha a mayores, garbanzos, ... Una presentación muy curiosa para un plato completamente tradicional.

- Mousse de queso de tetilla y espuma de membrillo. Este pre-postre aparece presentado en una copa de cóctel tiene en su parte más baja la Mousse de queso y en la parte de arriba la espuma del membrillo. Un plato de los de tener que meter la cuchara hasta abajo para saborear todo junto. Duró menos de un minuto delante de mí ...

-Sopa de chocolate blanco, helado de frutos rojos y galleta de sésamo. Un postre en el que la galleta aparece a modo de "peineta" sobre el helado y todo ello bañado en la sopa de chocolate blanco. Muchas calorías pero muy agradable.

Servicio profesional formado únicamente por la jefa de sala pero que atendió perfectamente todas las mesas.

De esta forma se ponía punto y final a un menú muy completo para el precio pagado y que me incita a volver pronto pero ya escogiendo un menú más largo todavía. La estrella michelín no le queda grande en absoluto, está bien justificada.

P.D. El precio indicado incluye tanto el menú como el vino.

  • Mejillones en tempura

  • El cocido en versión 2014

  • Huevo de corral a 63 grados con setas

He conocido este restaurante hace unos 6 años, justo pocos días después de que le hubieran dado la estrella Michelin por primera vez, y desde entonces procuro ir al menos una vez al año. Para mi es el mejor restaurante de Cambados, trato maravilloso, muy buena calidad y mejor producto y unos precios más que moderados y adecuados para un restaurante que cuenta con una estrella Michelin. Cualquiera de los menús que ofrecen maravillosos y muy original y curiosa su "Carta de Vinos"Os lo recomiendo.

Comparto en general la opinión del ultimo post de "Atni". En el tema de los camareros, y en el de la zona de vinos y sumiller. En mi opinión en comparación con otros restaurante de la zona con "estrella", este pierde. Sigo recalcando que me gustó, pero pierde.

Restaurante ubicado en el centro de la villa. Unas pocas mesas con buena separación, bien vestidas, copas schott, iluminación correcta. Ofrecen una opción en la que se eligen 2 primeros (de unos 10 disponibles), un segundo y un postre de la carta, por 42€. Además tienen un menú degustación unos 6 platos+2 postres por 50€. 2 comensales, elegimos la primera opción. Hay que decir que del servicio de sala se ocupa una única camarera, atenta, amable y eficaz, en nuestro caso (3 mesas ocupadas) fue suficiente pero como apuntan en otros comentarios quizas es algo escaso con la sala llena.

-Para empezar como aperitivo un coctel de Abariño en dos texturas, muy rico y refrescante. Pan artesano con un buen aceite de oliva para acompañar.
-Seguimos con los 4 primeros platos:
Dúo de foie-gras, uno con queso de Arzúa y otro con compota de calabaza caramelizada, ambos muy conseguidos.
Consomé de pescado con raviolis de centollo y huevas, el caldo muy nítido y con un profundo sabor a marisco y pescado, los raviolis finísimos.
Coca de verduritas con sardina ahumada al carbón, muy sabrosos los filetes de sardina.
Huevo de corral con setas variadas sobre una crema de hongos. Rico.

- Los platos principales fueron:
Cabrito a baja temperatura sobre lecho de patata, soberbio por su sabor y textura melosa.
Rabo de buey con puré de patata y trufa. Contundente y muy sabroso.
- Los postres fueron un bizcocho líquido de chocolate con helado y una imperial de chocolate con helado de café y canutillo relleno de citronella, ambos muy muy buenos. Cafes y pinchitos de fruta fresca y trufas de chocolate a modo de petit fours.

La comida, en general, rayó a un altísimo nivel. El tema del vino merece un comentario aparte:
El restaurante NO dispone de carta de vinos ni de sumiller; a un lado del comedor se instala una vitrina-bodega de unos 3 metros cuadrados, debidamente climatizada, en la que hay una correcta selección de vinos tintos y blancos (ambos a la misma temperatura, a unos 13º C.) con predominio de riojas, riberas del duero y Denominaciones gallegas (Rías Baixas, Ribeira Sacra...). Todos los vinos etiquetados con su respectiva descripción, añada, varietales, D.O., crianza y nota de cata. El cliente entra en la mini bodega y elige el vino deseado; la verdad es que uno se puede pasar unos cuantos minutos curioseando entre las botellas. Este sistema tiene sus pros y sus contras: Para alguien medianamente entendido en vinos es un placer curiosear y elegir el vino pero un neófito puede encontrarse un tanto perdido al no tener a alguien al lado que pueda aconsejarle, segun gustos o platos elegidos. La figura del sumiller o en su defecto un jefe de sala o camarero entendido en vinos también se echa en falta a la hora de confeccionar una opción de maridaje de vinos según cada menú. Al final, para alguien poco entendido en vino, la elección del mismo seguramente se guiará por el precio de los mismos o por referencias ya conocidas. En nuestro caso, la elección fue un Algueira crianza 2007, un tinto gallego de la ribeira sacra con 18 meses de barrica, con buena nariz de fruta negra madura, elegante en boca, algo envejecido, con madera bien ensamblada, un poco justo de acidez y un buen final, un vino muy señor (28€), servido a temperatura correcta, en copas Scott, con descorche, y primer servicio.

El precio total para dos personas, incluyendo el vino y una botella de agua fue de 125€.
En resumen, un restaurante con una merecida estrella michelín aunque el tema del vino quizas podría mejorarse con una carta y alguien que pueda aconsejar de palabra. En todo caso, la RCP de este local es de las mejores para un restarante de esta categoría, sin duda una muy buena opción en la zona de las Rías Baixas.

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