Restaurante La Fitorra

Datos de La Fitorra
Precio Medio:
34 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
7.1 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Camins del Grau
Dirección: Rubén Dario 18
Código postal: 46021
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 28,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo y Lunes

Teléfono


11 Opiniones de La Fitorra

Voy cuatro o cinco veces al año y siguen teniendo muy buena carne, vinos argentinos con precios muy asequibles (por 15€ vale la pena probar algo de fuera), empanadas argentinas excelentes, mollejas de entrante crujientes y buenas. En postres pedimos brownie (con helado de vainilla acompañando me habria gustado mas) y tiramisu, muy fino. Luis ( el dueño y lo mejor del local) sigue empeñado en que pida el dulce de leche, pero lo encuentro demasiado dulce. En mi opinion, solo le faltan manteles de tela blancos para dar un poco mas de empaque. Con buen tiempo en la terraza muy agradable.

Acudí en comida de trabajo a un sitio que yo no había elegido (aunque con ganas de conocerlo por las referencias en Verema)...y me gustó.
Local pequeñito (imposible grupos lo cual es positivo) con mesas jutitas. Nos sentaron en una mesa para dos y el tercer comensal se queda con la espalda en el pasillo¿?, podiamos habernos sentado en mesa de 4 que habían libres (y eran más de las 3 de la tarde)y estar más cómodos. Buenas copas de vino; resto cuberteria y vajilla correcta.
Olivas arbequinas de entrada y chupitos de caña de azucar de salida por cortesia. Curiosos los chupitos, que al ser muy dulces entran muy fácil.
Al centro: 1 empanadilla argentina por persona de las que se comen enrollada en servilleta como un bocadillito. Muy buenas pero el hambre nos hizo quemarnos. El tamaño es el habitual (incluso en rango alto) de las empanadillas argentinas que no son como los nuestras; tambien al centro plato de mollejas cumplidor en calidad y cantidad, aunque estaban uno poco secas, quizás demasiado fuego.

Platos principales: buena carne argentina: dos lomos altos y yo me fuí por el Vacio aunque hubiera preferido la Tira de asado. El Vacio estaba con poca infiltracion grasa y la carne quedaba un poco tirante. Los lomos altos estaban espectaculares. Me equivoqué.
He leido críticas a los tamaños y ayer y después de una leve sugerencia al amable Luis (a su pregunta: ¿como le gusta la carne? la respuesta fué GRANDE) fueron contundentes incluso en una sobró.
Postres: solo un crep de dulce de leche (paquenque)que pedí yo: bueno. Si lo hubiera acompañado del chupito al comerlo, mejor.
La calidad de la carne del lomo alto me pareció tan buena como la de Araguaney, Norte y mejor que la carne comida en Puerto Madero de Buenos Aires (no export).

Para beber: ha habido, según me comentó Luis, un recorte en el stock de vinos por la crisis que no permite tener tanto inmovilizado. Mantiene algun argentino como el que tomamos: Etchart 2009 (Malbec+Cabernet) que se sale del típico argentino de Malbec 100% más evolucionado, pero que es más facil de beber en comida de trabajo.
La amabilidad y simpatía con trato cordial pero respetuoso, no ha cambiado por lo que llevo leido.
Fuera hay una terracita que para mejor tiempo le dará un plus.
Sitio para volver.

Sitio pequeño y agradable. La carne esta bien hecha. El precio correcto. Toda la carta pivota sobre carne de vaca, aunque hay algun plato distinto.

Pues poco que añadir a lo comentado anteriormente. En nuestro caso fuimos 2 personas pedimos las comentadas empanadas (a mi me gustaron mas que a mi mujer) y luego el combinado de carne. No pedimos postre y salimos saciados (no una cosa de salir como las boas, pero bien).
En lo referente al vino pocas referencias y además le fallaban 3, si a eso le sumas que por un problema de la nevera el vino no estaba a temperatura...
En cualquier caso una opción interesante que te permite comer una carne razonablemente buena a un precio ajustado

Por la 3. vez hemos ido a La Fitorra, esta vez en la Terraza para aprovechar el viento fresquito y el ambiente de la calle.
Como siempre, el dueño nos atendió muy bien y simpático, sin comparación con los restaurantes grandes de los Polígonos.
Nos recomendó una Empanadillas criolla (aprox.. 3€), y después un lomo alto o bajo (aprox. 19€). Como vino recomendó "su" vino.
Bueno, "alertas" por el foro y también acordándonos de nuestras propias experiencias de las raciones no demasiado grandes, hablamos con el dueño "como broma" que queríamos mucho ir a la Fitorra, pero que teníamos miedo de salir con hambre basado en los comentarios del foro. Creo que el dueño agradeció estas palabras "sinceras", porque lo que llego después en la mesa: una delicia!
Las empanadas: deliciosas, sabrosas y suculentas.
Las carnes: grandes, entre 250 y 300 gr., entre "al punto" y "poco hecho", exactamente como las hemos pedido, y las patatas crujientes. También había 3 tipos de sal (con limón, setas y puro).
Como vino pedimos un de Ribero del Duero (aprox. 19€), también delicioso, pero el Dueño había recomendado varios vinos antes para eligir.
Con café y un Magno salimos con poco mas que 100€ para 3 personas, satisfechas y sin estar demasiado llenos.
Recomendamos la Fitorra 100%.

Visité la fitorra hace apenas 2 semanas y me sorprendió gratamente. A diferencia del comentario anterior que evidentemente sin estilo compara uno con otro sin tener nada que ver(se llama Araguaney y no Aranguney). Valoro la calidad sobre la cantidad, no deja de ser barato ya que el producto de por sí es caro, pero si valoro la calidad, trato y presentación del mismo que creo que es muy bueno. Como argentino sé valorar las carnes y puedo asegurar que difícilmente se encontrarán carnes como esta en argentina (carne de export). Seguramente en los polígonos servirán trozos mas grandes, pero paso, no me interesa.
La carta de vinos es buena, me interesan a pesar de que no soy bebedor de vinos, pero para carnes no hay nada mejor. La carta de postres es corta pero buenos y sobre todo caseros. El trato es típicamente argentino, muy agradable y con su dueño toda una estrella. Local acogedor pero pequeño, no apto para grupos grandes y/o ruidosos. Ideal para parejas o grupos de 4. El precio razonable (para darse el gusto cada tanto). Seguramente repetiré.

Este jueves fallero cenamos en la Fitorra. 4 personas; pedimos las típicas empanadas, buenas, pero creo que algo caras para el tamaño( 3,20 € la pieza, pequeña), ensalada Fitorra, normal, y degustamos varias carnes al centro para los cuatro: lomo alto, lomo bajo y solomillo. Decir que las carnes estaban buenas, sobre todo el solomillo, pero creo que el precio para el tamaño (el tamaño sí importa) era alto, pues los trozos de carne eran de 200 gramos aproximadamente y el precio de cada una eran de 19 euros, excepto el solomillo que era de 23 euros, eso sí, acompañados de patatas, muy buenas. No tomamos postre porque íbamos a por los buñuelos con cchocolate, y café solo tomaron dos. Nos invitó a unos chupitos de hierbas. El vino, por recomendación de Luis, que es un tipo muy majo y con un trato agradable, fue un Barranco del Infierno, de Castellón, que nos sorprendió gratamente, el precio era de 17 euros, y no sé si es caro o barato porque desconozco el precio de tienda.
En resumen, para carne prefiero el Aranguney de Burjassot, carnes más sabrosas y más cantidad,(los tres trozos de carne de la Fitorra hacen uno de Aranguney) y si no fuera tan caro, en Norte la carne también es mejor, pero claro, a esos precios no pienso volver.
En cuanto al servicio por parte de Luís, sobresaliente, pero los tamaños de la carne deberían ser mayores, pues cobrar 19 euros por 200 gramos de carne de lomo y patatas lo veo excesivo. Si hubiesemos tomado una carne para cada uno, postres, y cafe para los cuatro, hubiera pasado los 40 euros por persona.
De todas formas, le deseo mucha suerte.

La Fitorra es uno de esos sitios de los que sales bien: por lo acogedor del local, por la calidad de la materia prima, por el trato del vino... y cómo no, por la amabilidad del propietario-poeta que actúa más como anfitrión que como restaurador. Así te hace sentir, como si estuviera recibiendo amigos en su salón. Uno de esos tipos amables que no resultan pesados, servicial sin ser untuoso. Un crack.

La comida: muy correcta. Se trata de un restaurante argentino, por lo que la carta es sota, caballo y rey. Deliciosas las empanadas, muy buenos los chorizos criollos y el provolone. Pedimos varios tipos de carne para probar: lomo bajo, lomo alto y tira de asado. Las tres estaban muy buenas y asadas en su punto, aunque para mí gusto la mejor fue la más humilde: la tira de asado.

Para acabar nos ofrecieron un brownie (para mí fue el único pero de la noche, aquél postre no tenía nada que ver con el famoso pastel de chocolate) y un tiramisú bastante correcto.

Lo acompañamos todo con un Pago del Vicario 50-50, que como siempre no defraudó. Nos gustó el detalle del dueño (argentino) al pedirle que nos aconsejara pues dudábamos entre el Pago del Vicario y algún caldo argentino. En estos casos suele pasar que los propietarios hacen patria y te meten por los ojos los vinos de su tierra, pero no en La Fitorra: sus palabras fueron que los vinos argentinos estaban bien, pero que los españoles eran espectaculares. Así que nos recomendó ir a lo seguro, y nos quedamos con el vino de Ciudad Real. El servicio fue bueno, con copas adecuadas (Rona) y temperatura perfecta.

La casa nos obsequió con unos chupitos de licor de caña (creo recordar), una especie de orujo de hierbas.

Es el típico sitio al que siempre te apetece volver por lo bien que te hicieron sentir. La comida es correcta (o más que eso), los precios contenidos, el trato cercano y muy amable, el local tiene su encanto... cansado como estoy de ir a restaurantes de cocina internacional cuyo local más que un restaurante parece un parque temático se agradece un local sencillo pero cálido.

En resumen, que volveré, y que lo recomiendo a todos los que gusten de la buena carne argentina.

Y decidimos probar. Local pequeño, muy acogedor. Nos atendió su dueño, con una amabilidad increíble, nos hizo sentir como de la casa. Nos aconsejó las empanadas criollas, muy buenas y pedimos entrecot argentino servido en su punto, muy tierno. De postre tiramisú y de beber nos decantamos por un malbec muy bueno (Trapiche) que nos aconsejó el dueño. Volveremos a probar otras carnes.

El local es muy pequeño, pero acogedor. Nos sentimos muy bien tratado por el dueño. Un tipo argentino muy peculiar.
Cenamos empanadas argentinas y una pasta de queso "provolone" como entrantes. Después, cada uno de nosotros detalló cómo le gusta la carne y el camarero y cocinero hicieron el resto. Ellos eligieron que tipo de carne se adecuaba mejor al punto de cocción que cada uno prefieres.
Los vinos muy bien servidos. Elegimos Trapiche malbec.
Los postres (a excepcion del tiramisu) fueron excelentes. A destacar el crep de dulce de leche.
El trato recibido fue inmejorable. El precio fue mejorable.

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