Restaurante Vertical en Valencia
  

Restaurante Vertical

45
Datos de Vertical
Precio Medio:
93 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
7.5 10
Comida:
6.2 10
Entorno:
9.0 10
Calidad-precio:
4.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Quatre Carreres
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas:
Precio desde 43,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Sabados mediodia y domingos

Teléfono


45 Opiniones de Vertical

Cena con amigos. Es la tercera vez que acudimos en dos años. Pero ayer decepcionante. Hay platos que no son a la altura de lo que quiren ser. Meno 90,-, pero la caja decrujientes se parecian mas bien a las papas de arroz del chino de la esquina con diferentes colores. Plato principal atun apenas se encontraba con lupa. El tiempo entre platos esta bienque no sea enseguida, pero 20 minutos... llegaron a poner pan dos veces entre plato y plato. En general cantidades irrisorias ni para saborear. En fin yo no vuelvo.

Servicio y comida a la par de buenos, en armonía con las vistas del local.
Una experiencia maravillosa, lástima que no se pueda repetir muy a menudo por su elevado precio.
Excelente servicio de vino.
Tomamos menú degustación, y todos los platos estaban exquisitos. Además nos atrevimos a pedir un arroz al horno y unas torrijas y sorprendentemente nos lo prepararon, a pesar de ser por la noche y no estar dentro de los menús. (No tienen carta).
Nos sentimos muy agradecidos por haber satisfecho nuestros antojos y nos trataron como a reyes.
Un experiencia de las mejores.

Local cerrado para un grupo de 75 personas con cena tipo cóctel de pié y con servicio por camareros con buen resultado aunque algo despistados en las bebidas que parecía que había que acudir a las mesas que hacia de soporte a la bebida.

La comida de buena calidad de cocina y con buena presentación, marca de la casa madre, consiguiendo hacer un cóctel de muy buen nivel. La cantidad suficiente, sin que sobraran muchas piezas, manteniendo siempre un alto nivel.

Las bandejas a repartir llevaban: coca de aceituna negra y caballa marinada muy bueno, típico plato que con un pescado no caro, consigue un buen canapé.
Lasaña de txangurro: contundente, denso y en buen tamaño que hace dificil repetir, no porque esté malo, todo lo comtrario, sino porque llena y llena; tomado con cuchara y apoyado, pues no es un bocadito.
Esfera de Blody Marie; una esferificación de tomate suave, refrescante y canapé de alta cocina.
Croqueta de bacalao con all i oli en mousse; sabrosa y suave de ajoaceite; también una pieza de buen tamaño para tener que comer en más de un bocado.
Tartar de atún: canapé de un bocado con buen tartar y bien de especias.
Emparedado de rossbeef; quizás el más flojo de todos en presencia y en sabor.
Arroz meloso de pescado con viera; servido en plato de tamaño medio-grande para compartir; muy bien de sabor y punto de cocción, pero compartir a cucharadas en el mismo plato entre varios desconocidos me parece absurdo, con la cantidad de posibles que hay; desde luego llenó (si lo comiste).
Rollito de buey con foie; sabroso, ración no muy grande pero buen final.
De postre tiramisú, bastante bueno; no encontré otras opciones, así que me parece un poco pobre como único canapé dulce. Quizás quitar un salado y poner otro dulce hubiera sido más equilibrado.

Para beber Mocen en blanco, Conde Valdemar crianza 2009 en tinto y para la llegada y el postre, un cava de Finca Renegado; cumplidores todos.

Un lugar que gusta y del que se hacen fotos (lo que es un dato objetivo de aprobación), con una cocina de lo mejor que he visto en cócteles en cuanto a calidad, con variedad ajustada y cantidades sin excesos aunque el tema de arroz, que también se lo ví en el restaurante Suma, es francamente complicado en cocteleria de compartir, cucharas en mano, con los vecinos.

Lo he dicho en innumerables ocasiones y salvo en contadas excepciones que precisamente son las que confirman la regla, no me he equivocado, únicamente hay que echar un vistazo a los anteriores comentarios.

No es, pienso yo, que los propietarios o cocineros de estos restaurantes de hotel no sepan hacer su trabajo, que seguro que saben, EMHO es que al estar acostumbrados a trabajar con unos márgenes muy superiores en su negocio, tan solo hay que ver lo que cobran de un botellín de agua en cualquier hotel, creen que en restauración la cosa funciona igual.

Bien, el amigo Diego, ese que abre un vinito, (no confundir con el otro Diego, el "Maresme" que ese los abre todos, jeje), me lo ha puesto fácil, ya que básicamente estoy de acuerdo en todo lo que nos cuenta en su comentario.

Mejor dicho, estoy de acuerdo en casi todo, porque por ejemplo en eso que dice de que "Continuamos con el patrocinador Louis Roederer, un gran champagne del que pronto quitaron las copas", no es del todo cierto. Un servidor, y [email protected] más en mi mesa, acompañamos todos los platos de la cena con las copas de Louis Roederer, a los que expreso mi agradecimiento por el disfrute que ello representó para unos amantes de los espumosos como es nuestro caso.


Y empieza el espectáculo:
Cena de clausura del encuentro Verema en el Restaurante Vertical de Valencia. Cena maridada con los vinos y espumosos galardonados por los foreros como los mejores del año, de manera que por nuestras mesas corrieron botellas de, Juvé & Camps Millesimé, Louis Roederer, Abadia Retuerta 2012, Gran Reserva 904 del año 2001, y Pedro Ximenez el maestro Sierra.

  • En primer lugar, Tartar de tomate con atún curado y romescu. No me llamó la atención.

  • Seguimos con, Yema de huevo con emulsión de bacalao y crujiente de ibérico. Plato con buena presencia y que me gustó más que el anterior.

  • Y acabamos los entrantes con, Habitas con jugo licuado de hierbas, pulpito y vieira. Con las habitas "al dente", supongo que si había algún italiano presente le habrán encantado..... ¿o es solo la pasta lo que se come al dente?

  • Entramos ya en aguas profundas con, Arroz cremoso de vegetales de mar y costra de algas. Genial. La que te puede liar un valenciano con una tacita de arroz y cuatro cosillas más.

  • Y hablando de aguas profundas, precisamente éste, se pesca en aguas poco profundas, Lubina de playa y jugo de sus espinas y jengibre . Junto con el arroz y el postre, los mejores platos de la noche.

  • Y volviendo a tierra, Costilla de Angus con verduras encurtidas. Aparte de que la carne estaba "nerviosa" lo cual ya es malo, un plato que no me aportó nada.

    El postre:



  • Espuma de galleta con tierras de chocolate y champiñones de merengue y helado. Muy bueno en todos los aspectos, presentación, textura, originalidad, un postre refrescante y sobre todo bueno, muy bueno.

    Para beber:


  • Lo dicho anteriormente más aguas, cafés, y GT.

    Agradable sobremesa con los amigos y con un pájaro de la mesa del lado con el que tenía yo ganas de "abrir un vinito" o compartir un GT, jajaja



    Cómo suelo hacer en estas ocasiones no valoro el comentario, soy consciente de que en éste tipo de reuniones hay elementos ajenos al restaurante que podrían desvirtuar el resultado.



    Afortunadamente reservé el hotel Aqua4, que es el que alberga el restaurante, por lo que solo tuve que coger el ascensor para llegar a la habitación.






    • Espuma de galleta con tierras de chocolate y champiñones de merengue y helado

    • Lubina de playa y jugo de sus espinas y jengibre

    • Arroz cremoso de vegetales de mar y costra de algas

    Cena de clausura del encuentro Verema y tras las catas fabulosas y entrega de trofeos, último punto de encuentro. Local lleno y bien conocido por todos, con gran servicio profesional (la casa madre no permitiría otra cosa), elegancia en las mesas y en el local, buena cubertería, copas, cambio de platos...aunque una vajilla demasiado uniforme.

    Un gran detalle incorporar los vinos galardonados al menú: empezamos por copa de bienvenida con Juvé & Camps Millesimé 2010 (el 09 se debió acabar ya). Continuamos con el patrocinador Louis Roederer, un gran champagne del que pronto quitaron las copas. A continuación el blanco: Abadia Retuerta 2012. Con la carne, el Gran Reserva 904 del año 2001. Un final con el postre: Pedro Ximenez el maestro Sierra.
    Sincomentarios de los vinos: son los ganadores por votación de los visitantes de Verema, así que todo el mundo no puede equivocarse cuando dicen que son los mejores del año.

    La cena: Entrantes al centro a compartir. Tartar de tomate con atún curado y romescu, bueno, sin conseguir enamorar.
    Yema de huevo con emulsión de bacalao y crujiente de ibérico: plato en que cada elemento va por su lado a pesar de buenos ingredientes.
    Habitas con jugo licuado de hierbas, pulpito y vieira: las habitas demasiado poco hechas, sabor correcto y poco más.

    Arroz cremoso de vegetales de mar y costra de algas. Bien resuelto y bien presentado; un buen acierto.

    Lubina de playa y jugo de sus espinas y jenjibre: nada mal pero tampoco un plato llamativo. La lubina bien de punto incluso para comerse la piel.

    Costilla de Angus con verduras encurtidas: la carne buena y la compañía regular.

    Todo ello acompañado de buen pan y de buen aceite: Terrvs.

    Postre: Espuma de galleta con tierras de chocolate y champiñones de merengue y helado: buena presencia, bien en boca y sin agobiar de dulce; además buena compañía con el PX.

    Cafés, buenos y elegante servicio. Añadimos un GT por supuesto de Seagram´s y un rato de conversación con gran predicamento en Verema: el Gran Jefe.

    Un digno local para cena de clausura del evento. Lástima que los edificios de la Ciudad de las Ciencias estaban apagados. Cosas de la crisis y falta de pago. El precio de la cena como los de una boda: más caro que en cualquier otra noche, pensando que los vinos no serían a precio de restaurante por aquello de los premios.

    he visitado este restaurante 2 veces, quitando la comida lo que mas me gusta es la vista que tiene, la ciudad de las artes y las ciencias en tu cara muy bien!

    La comida esta buena y la carta de vino es estupenda.

    recomendabe!!!!

    Fuimos un grupo de unas 80 personas a cenar al Vertical.
    Era una cena de empresa, por lo que el menu, tres platos, estaba cerrado de ante mano.
    El primer plato consistió en unos canelones de carne con salsita de setas. Iba acompañado de unas pequeñas bolitas que eran la bechamel. Muy bien, la verdad
    Segundo plato, huevo cocido a baja temperatura con salsa de pimenton. La salsa muy rica, el huevo, un poco insipido. El sabor del plato era sin duda el pimenton
    Tercer plato, solomillo de buey. Frio y seco, no me gusto mucho la verdad
    De postre, brownie de chocolate. Sin cometarios, de los peorcitos brownies que he comido en tiempo.
    Entorno inmejorable, pero cuando ya miras por la ventana un par de veces, como que ya no te trasmite ningun encanto.
    Aunque fuese un 50% más barato, no volveria, salimos con hambre, y eso que repetimos con el pan!

    Nuestra visita a Valencia se vió limitada en nuestra intención de cenar en La Sucursal, pues cerraba en esas fechas (como otros). Ellos mismos (claro) nos recomendaron reservar en Vertical. Menu degustación, compuesto de 3 entrantes (más aperitivo de la casa) + pescado + carne + prepostre + postre. Aconsejados por la sumillier (el margen que le dejé), maridamos con Grand Cru Rosé(André Clouet), Manuel Manzaneque Chardonnay (Finca Élez), Clos d´Esgarracordes crianza, y para acabar media copa de Tokaji (5 putonnyos, no recuerdo nombre) y media copa de vino de gel Canadiense (tampoco recuerdo nombre). De las 4 personas que cenamos, 1 no tolera bien el sabor del pescado, y la alternativa fue cordero. Otra es alergica a los frutos secos, y la alternativa en el postre fue...¡¡¡¡¡fruta!!!!!. En resumen que la cena, aunque rica, fue escasa, las alternativas al menu degustación, casi inexistentes (¿es que lo tienen congelado previamente?!!!!). Por desgracia las estrellas Michelin brillan diferente dependiendo de la ciudad... Se salva la sumillier que para nosotros fue muy profesional, encantadora, que se multiplicó en su trabajo por agradar (incluso fue más apoyo que la jefa de sala).

    Me animo a escribir después de ver algunos comentarios que no entiendo, aunque respeto.
    Estuve el pasado 7 de marzo, cené el menú degustación (no hay otra cosa) aunque se ofrecen para cambiar cualquier plato que no sea de tu gusto.
    En lineas generales me pareció todo bien. Siempre hay algún pequeño detalle que se puede mejorar, pero que se debe entender expresado desde un punto de vista completamente subjetivo.
    Nada que añadir sobre el entorno, la atención personal y el servicio del vino.
    Los precios de la carta de vinos bastante ajustados.
    Lo que comi figura detallado aquí http://www.ojoalplato.com/archives/3769

    El sitio perfecto para disfrutar de unas buenas vistas y poco más. La comida escasísima, lo cual resultó aún más destacable que las bonitas vistas.
    Fuimos un grupo de amigos el día 17 de diciembre, con menú prefijado a 93 euros IVA incluido.
    Entrante: foie micuit
    Primero: rodaballo
    Segundo: solomillo de buey
    Postre: brownie de chocolate.

    Visto así parece que fuera mucha cantidad (y así me pareció cuando elegimos el menú), pero sólo diré que soy de poco comer y al llegar a casa tuve que abrir la nevera. Si el mismo menú hubiera costado la mitad de precio, dado lo escaso de la comida, igualmente me hubiera parecido caro.
    A mi juicio, la estrella michelin resulta totalmente inmerecida.
    Obviamente, no volveré, y ésa fue la opinión general del resto de los comensales que me acompañaban.

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