Restaurante A Fuego Negro en San Sebastián
  

Restaurante A Fuego Negro

26
Datos de A Fuego Negro
Precio Medio:
28 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
5.9 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas:
Precio desde 7,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


26 Opiniones de A Fuego Negro

Henos aquí de nuevo, un año después de nuestra ultima visita, en la bonita ciudad de Donostia, para disfrutar  durante cinco días de su belleza, de su buen ambiente y de su buena gastronomía.

Para nuestra primera cena y tras haber reservado con antelación una mesa a las 21h del domingo 01 de abril, escogimos el gastrobar "A Fuego Negro", situado en pleno centro del casco viejo donostiarra, para tomar su menú degustación de pintxos (única opción posible para poder reservar).

Al frente de los fogones está el chef Edorta Lamu, copropietario del local con su hermana Amaia, que elabora una cocina creativa y original de raíces vascas con un guiño, en ciertos platos, a la cocina de fusión. Tiene un plato Michelin y una R Repsol. 

El local está decorado en un estilo contracultura, canalla, con un diseño divertido y totalmente diferente de los bares "clásicos" que lo rodean y en donde además suena una buena música de jazz de fondo. Tras atravesar la zona barra, se encuentra el restaurante con unas 10 mesas vestidas con manteles negros,  sets de mesa en forma de disco  LP, taburetes con respaldo confortables y buenos cubiertos y copas. ( ver foto en el primer comentario)  El servicio de sala, llevado a cabo por una sola camarera, fue bueno, cercano, simpático y muy profesional. Los tiempos de espera entre plato y plato del menú estuvieron perfectamente sincronizados. El servicio del vino se ciñó únicamente al descorche y su carta me pareció algo corta (una treintena de referencias). El restaurante se llenó.

El menú degustación consta de 13 pintxos, que cambian regularmente y que han marcado la trayectoria del restaurante desde su inauguración en el año 2006.

Paso pues a detallar el menú :

A modo de aperitivo nos sirvieron :

Platiko de encurtidos de la kasa (2014), Aceitunas con vermú (2008), Black Rabas (2011), Ortiguilla donostiarra con letxe de tigre (2015) Todos muy buenos, a destacar los Black rabas,  pequeñas rabas circulares en tempura rellenas de crema de txipirones en su tinta. y las ortiguillas que estaban deliciosas, sin olvidar esas aceitunas con gelatina de vermouth, de sabor intenso.

Seguimos con

Baño de consomé, garbanzos & Xerez (2014)   Divertida presentación. Bueno y sabroso plato a base de puré de garbanzos y garbanzos enteros ecológicos en un consomé de gallina y jarrete con espuma y vino de xerez.

Txitxarro, oveja & menta en tosta de cereza (2007)   Buen marinado de jurel presentado en daditos sobre un merengue seco de cereza con requesón de oveja y menta. Una curiosa mezcla de texturas y sabores para un delicioso mar y montaña.

Ensalada de espinaca verde, roja, cebolla y queso feta (2006) Muy buena y refrescante.

Tigretón de mejillón (2008) vaso de cuchara, a base de corteza de cerdo triturada, mejillones, pimientos, cebolleta, tomate, ajo y bechamel. Riquísimo.

Porrupatathai (2014) Porrusalda al estilo thai presentada en una cajita de carton. cuyo contenido, puede verse en una foto en el primer comentario, La patata esta pasada por una maquina japonesa con la que se obtienen una especie de espaguetis de patata muy finos que son marinados en vinagre y salteados con puerros y dados de zanahoria acompañados de lascas de bacalao y una salsa a base de caldo de gallina y carne de ternera. Muy bueno.

Las fotos de los siguientes platos, dado que en Verema solo pueden cargarse seis, aparecen en el primer comentario.

Txerri-Talo (2017)  El Talo, plato típico de Euskadi y Navarra  se parece a una arepa venezolana y esta hecho a base de morro de ternera y de manitas y orejas de cerdo, crema de alubias de Tolosa, cebollas, ajos , tabasco y crema de gatza (queso de cabra). El resultado es delicioso.

Rabrownie (2017) Rabo de vaca, con su jugo, nueces, falso merengue de nabo y cereza encurtida. Muy bien elaborado.  Muy rico

Los panes  que acompañaron la parte salada fueron excelentes.

Como postres tomamos :

Marianito Fresh ( 2015) Granizado de vermut con piezas de naranja y rodajas de oliva dulce. Sorprendente y muy bueno.

Kalabazal (2017) Declinación de calabaza y potimarron en diferentes texturas. BUeno

Para beber tomamos una botella de vino blanco con crianza Quinta do Buble Godello 2016 DO Monterrei . Bodegas Quinta do Buble- Oimbra (Ourense). Viñas viejas. Cepajes 100% Godello. Crianza de 5 meses sobre lias finas en depósitos de acero inoxidable. Vino fresco y muy equilibrado con buena acidez, frutal, largo en boca y con un cierto postgusto amargo. Acompañó bien el menú.

Finalizamos con dos buenos cafés.

La cuenta ascendió a 50 €/persona. Muy buena RCP. Cocina innovadora, con personalidad que no te deja indiferente. Gastronomía original y desenfadada en un marco divertido. Una pequeña gran cocina. Volveremos para probar otros pintxos de Edorta Lamu. Recomendable 

  • Porrupatathai (2014) - Presentación

  • Tigretón de mejillón (2008)

  • Ensalada de espinaca verde, roja, cebolla y queso feta (2006)

  • Txitxarro, oveja & menta en tosta de cereza (2007)

  • Baño de consomé, garbanzos & Xerez (2014)

  • Platiko de encurtidos de la kasa (2014), Aceitunas con vermú (2008), Black Rabas (2011), Ortiguilla donostiarra con letxe de tigre (2015)

La mejor sin duda por cuatro motivos:

1) Pintxos elaborados al momento y muy bien hechos y presentados
2) Precios más contenidos que en otros locales de la zona
2) Servicio que sonríe y comparte su buen rollo
3) Ambiente más relajado (lunes mediodía)

Pues eso, que disfrutamos de lo lindo en este bar de estética y luminosidad moderna con ambiente canalla y divertido. Incluso estuvimos cómodamente sentados escuchando música soul o funk que casi pasaba inadvertida mientras esperábamos la salida de nuestros pintxos de cocina.

Oferta muy innovadora y divertida tanto en elaboración como en presentación. Pero también es posible tomar ocasionalmente tortilla de patatas que no deja indiferente, así como otros pintxos frios más clásicos.

Tomamos para tres:

- 3 x Gildas: Las mejores que probamos durante esos días. Soberbias de punto de sal, aceite y vinagre. Una buena antxoa, una señora aceituna y un par de guindillas de la tierra. Perfectas.

- 1 x Risottajo con hierbas y matices: Un platillo de risotto muy bien preparado. Arroz cremoso con un fondo de hierbas aromáticas muy logrado. Bien, bien.

- 3 x Makobes with txips: Tres mini-hamburguesas de buey "kobe" con pan de tomate. Pesentadas simpáticamente en sus cajitas. Carne jugosa y buen sabor. Un pintxo para el recuerdo.

- 2 x Pajaritos fritos: Un pintxo estrella sin duda presentada en una cestita de mimbre. Codorniz entera troceada para comer fácilmente, crujiente por fuera y tierna y jugosa por dentro. Muy bien acompañada de una crema de zanahoria y cebolla roja encurtida. No se me olvidará nunca.

- 2 x Pintxos de tortilla: Tuvimos suerte y cuando ibamos a pagar, salió de cocina una tortilla de patata que tenía muy buena pinta. Tostadita por fuera pero con la patata ligeramente enterita y el huevo sin cuajar del todo. Buena de verdad.

Nos tentó el simpatiquísimo camarero a probar alguno de sus postres, pero ya habíamos decidido ir a probar la popular tarta de queso cremosa del bar La Viña que se encuentra en la misma calle.

Para beber, alguna oferta de vinos interesantes (Terrible, Algueira, Navaherreros, La Maldición, Quinta Luna ...). Probé el tinto riojano Rayos Uva 2014 del productor Olivier Riviere que me resultó muy agradable de beber: aromas a flores y paso fresco. Bien servido y en copas más que aceptables. Mi mujer tomó cervezas muy bien tiradas.

Precio total: 45.60€ (inc IVA, tres copas de vino, una cerveza y un refresco).

Nota: El precio por persona indicado es lo que estimo que costaría probar cuatro pintxos de cocina, sin bebidas

Gratas experiencias en "lo viejo" a la hora de ir a tomar los famosos pintxos de Donosti, satisfacción de visitar algunos sitios que hacia tiempo no visitábamos y que como hemos vuelto a comprobar se podrían calificar ya de míticos a la hora de innovar y ofrecer no solo "un cacho de pan con cosas"

Hablamos de A FUEGO NEGRO... una delicia para cualquier gourmet que aprecie la GASTRONOMIA con mayúsculas, para nosotros es el mejor local de pintxos de la ciudad y una vez más pudimos comprobar hasta donde están llevando su concepto "gastromusical"...

Disfrutamos mucho con las "Black rabas", con el arroz de aceitunas y algas, con el pintxo de Descarte "al cesto" con alioli negro, del "bokata" de lomo-queso-piperrada, de la Navaja con sangre, del Lumagorri (pollo) con setas y avellanas, de la ensalada de txuleta y palomitas y por supuesto del bocado tan delicioso que es la McKobe

En todos los pintxos encontramos algún aspecto que aportaba matices, olores, texturas... que hacía que prácticamente todos fueran dignos de ser considerados como "alta cocina en miniatura", una denominación de la que todos quieren apropiarse pero pocos consiguen, y además haciendo cosas nuevas, innovando de verdad, jugando como pez en el agua con el arma de doble filo que a veces puede resultar una oferta demasiado innovadora y "rara"

¡A nosotros nos encantó!

Pero no solo la comida, el servicio, simpatía y profesionalidad de toda la gente de A FUEGO NEGRO fue sobresaliente, gente majísima que dejaba trascender que su objetivo es que tú disfrutes de la visita a su local;
Comentaba con Olivia que, en algunas experiencias de la gente, se comentaba que aquí suelen ser un poco antipáticos y secos, y ciertamente esa antipatía NO la hemos visto por ninguna parte, al revés!

Pero sobre todo, desde el punto de vista gastronómico: Ojalá hubiera más sitios como A FUEGO NEGRO... ¡para nosotros es como el recreo para un niño!

Podéis ver fotos de todo esto aquí:
https://www.flickr.com/photos/[email protected]/sets/72157646252833045/

Todo un clasico , tienes menu de pintxos , nosotros nos pedimos la mak cobe , una mini hamburguesa de Kobe , con pan de tomate y acompañado de chips de plátano , buena textura de la carne y el sabor lo aportaba el pan de tomate , para beber un peique tinto 2012 , la hamburguesa 3,9€ y el vino 2,3€ , también te tienes que guiar por una pizarra , no hay pintxos en la barra.

Ante la insistencia de mi acompañante nos adentramos en este moderno bar de pinchos (con la reforma efectuada desde la última vez que estuve por allí), no lo calificaría de restaurante, aunque tienen unos menus degustación de pintxos. Lo primero que me sorprendió fue ver a dos personas sacando fotos (una de ellas con un pequeño trípode) a los pinchos, y ciertamente alguno de los pinchos son de foto,(una pequeña bañerita, como de playmovil, con una espuma por encima) lastima que fallen en lo que para mi es más importante en la comida el sabor, la creatividad sin control no sirve de nada, tapa de esas que te ponen en mi ciudad,sin cobrarte 4,50€ tiene peor presentación pero mucho más sabor (siempre me pregunto que pasaría si por las tapas de león además de cobrarte la consumición te endosaran a mayores 3€...).
Precios caretes en la línea con toda la parte vieja de san sebastian (en lo que a pinchos se refiere) dos vermut y dos pinchos 15 €, mucho extranjero con cámara en ristre, vinos caros, pero bastante variedad con alguna sorpresa difícil de encontrar...no me acaba de convencer, menos florituras y más cocina. Sólo recomendable para turistas que quieran enseñar fotos.

Local a medias entre Gastrobar y bar de pinchos. Su filosofía es la del pincho ,o mejor dicho la tapa o pequeño bocado pero con un toque desenfadado, atrevido y creativo. El servicio acorde a la cocina, informal , desenfadado, pero atento en todo momento.

Disponen de una sala interior más tranquila (sentado y con mesa), que la bulliciosa barra, aunque sólo para los que seleccionan un menú degustación. En nuestro caso, pequeño hueco en una de las barras laterales con dos taburetes altos.

Como es habitual en estos sitios, variedad de copas de distintos vinos y buena cerveza bien servida, la selección de vinos más cuidada con referencias fuera de lo habitual en este tipo de sitios. Probamos varios aunque recuerdo un "Les Crestes 2009" muy acertado.

Para comer:
-"Vaso de tigretón de mejillón". Juego de texturas en una copa con cuchara, con mejillón en el fondo, salsa en la parte del medio, y una cobertura superior más crujiente.
-"Ensalada de pato,frutos rojos y picatostes". Original presentación, en bola de plástico transparente que se abre por la mitad, para agitarla con la salsa que lleva. En sabor, faltó un poco de aliño y terminó siendo un poco sosa.
-"Merluza-ajo-perefil". A destacar, el excelente producto, taco de merluza fresca, que se deshacía con acercar el tenedor. Tocó repetir, insisto con la excelencia de la merluza.
-"Kebab que viene"- Original propuesta de mini kebap casero, muy similar en presentación y en sabor a los clásicos.

En definitiva, tapeo rápido, con propuestas originales y en su mayor parte manteniendo la identidad del producto.

"A FUEGO NEGRO" es sin duda uno de los bares de pintxos mas vanguardistas de Euskadi y de toda España. A medio camino entre un pequeño restaurante de Menú Degustación (9 platos, 35€ sin bebida ni pan) y bar de pintxos (de todo tipo y precios), destaca por ofrecer una de las cocinas más directas, atrevidas, sorprendentes y creativas que hemos visto en formato tapa.
Totalmente fuera del concepto de bar de pintxos tradicional del casco viejo donostiarra, el local apuesta por mezclas desenfadadas, sabores que se disparan en varias direcciones a la vez, unas presentaciones cuidadas, y un punto de humor genial. Nada que ver con la línea de pintxos tradicionales cargados de pan, mahonesas, etc. A Fuego Negro es, simplemente, diferente a los demás.

En resumen, un sitio al que si vas sabiendo lo que te vas a encontrar, a probar una cocina en la que prima la originalidad, la sorpresa visual y gustativa de combinaciones de sabores imposibles, de texturas contrapuestas, con la informalidad el formato tapa o pintxo, disfrutarás como un niño. Seguramente junto con Zeruko y Tickets formen actualmente mi "podio" de gastrobares de España. Sitios informales, que cuidan la materia prima que van a servir al cliente, que buscan la sorpresa continua, la creatividad y que se curran la elaboración de las tapas como pocos. Si lo que quieres es inflarte a mahonesas o grasa, no son tus sitios indicados, pero para eso ya los conocerás si lees mi blog y sabes si se tratará de una experiencia que tu paladar quiera probar a apreciar. Nosotros sin duda salimos encantados. Os dejo fotos y nuestras impresiones en el blog para los que busquen más info. Saludos!!

http://la-cocina-creativa.blogspot.com.es/2012/07/a-fuego-negro-maxima-creatividad-en.html

Hemos estado en este restaurante, y debo diciros qu me he quedado sorprendido por la calidad de los productos que ofrecen, tomamos varias tapas, de las cuales que quedo con estas, flashpacho... la presentacion.... muy interesante la presentacion de la tempura de verduras fue muy original, el ajo blanco...!!! algo diferente.! la mackobe con txips... me encanto..!el pate de lumagorri ... estuvo delicioso..!! en fin os invito a disfrutar de este lugar, diferente por sus productos, de la atencion podria decir que al ser un restaurante, cafeteria, el servicio podria ser mas amable, ya que la simpatia del personal tambien es un punto a valorar y forma parte de la experiencia de disfrutar de una buena comida...

Los últimos días de vacaciones, hemos aprovechado para pasar un fin de semana largo en Biarriz. Hicimos una escapada a Getaria para visitar el museo Balenciaga y de vuelta a Biarriz, paramos en San Sebastián a cenar. No lo teníamos previsto y como estábamos cansados ​​para ir "de pinchos" de pie, optamos por un lugar que parece estar de moda y del que había leído referencias en más de un blog o artículo. Se trata de A Fuego Negro.

De la lectura de los post anteriores a este, deduzco por el precio que indican que su visita fué en la barra de entrada, puesto que en la sala interior en la que ofrecen dos menús de largo recorrido en platos, el precio con vino dificilmente baja de 50e por persona.

Los dos menús que ofrecen, de los que solo describen el número de platos y que ellos deciden la composición, supongo les llevan mucho trabajo y estan elaborados con productos de calidad ... pero que a medida que avanza el menú te vas diciendo ... "Toda esta complicación es necesaria?"... Pienso que con el tema cocina hemos llegado a extremos que tienden hacia el "papanatismo" ... Y no los cocineros sino de los clientes que además que a cenar, parece que vayan deseosos de la sorpresa y en ocasiones de escuchar las prédicas del chef correspondiente.

Cada vez estoy más convencido de que en el futuro, habrá que distinguir entre restaurantes y "parques temáticos de restauración" que me gustaría equivocarme, pero acabarán ofreciendo malabarismos como complemento ... .:).

Explicaré nuestra cena con algún ejemplo ... Llega el chico que sirve y con aire triunfal nos trae un plato con 3 bolitas y anuncia ... Txangurro (de coña pensamos ..), Aguacate (al menos da color) y la tercera realizada a partir de regaliz ... También nos da "instrucciones de cómo comerlo" ... ¿A que viene la moda del regaliz?. No es el primer lugar que me "sorprenden" con esto .... ¿Ahora toca redescubrir la regaliz ???.... ¿Que no habían masticado raíces de jovencitos todos estos chefs?.

Más adelante y continuando con los ejemplos, llega un vaso en que el chico nos anuncia "Tigre ...!!". Recupero a mi acompañante del susto inicial (no come carne de felinos ni mejillones de río) explicándole que se trata de una forma clásica de preparar los mejillones de mar ... ¿Que pensáis contenía el vaso? ... Pues en plan 'guay' habían puesto 2 o 3 mejillones en el fondo del vaso ... por encima una sopa/salsa y más arriba un crujiente que venía a ser la capa superior del gratinado. Evidentemente también con instrucciones de cómo debía comer. Y ciertamente si lo comías siguiendo las instrucciones sentías como si comieras la típica tapa que lleva ese nombre ...

Seguimos tomando lo que nos traían a la mesa, escuchando atentamente las instrucciones, intentando poner cara de interés y continuando en nuestra conversación a la que el camarero abandonaba la tarea de instructor. Hacia el final nos llevaron algo (ya no recuerdo que ..) que deducimos era el postre y como ya no traían nada más, el lugar ya estaba medio vacío y pasaba el rato, con el mejor de las sonrisas le digo al camarero "¿Nos Puedes traer la cuenta?". Y ya vi por la mirada que la pifié... Nos miró por encima del hombro (no recuerdo si el tatuado o el otro) y nos dijo "falta uno de los postres ..!!".

Presentí que había hecho una ofensa del tamaño de pedir una tapa de jamón ibérico en un restaurante de Teherán ...:).. Y si ... era de prever ... cuando nos dejó el segundo postre en la mesa ... dudó si nos explicaba en que consistía y pensó (se leer los pensamientos ).... "¿Pa que? ... ¿Pa que voy a explicar sino saben apreciarlo? ". Y dejó los postres sin decir palabra alejándose todo airado ...... :).

Y así terminó la cena ... Pagamos los 100 euritos y salí convencido de que en el futuro elegiré restaurantes y evitaré en general "parques temáticos de restauración".

Comentar que la sala estaba llena de personal "turista lejano", que los de la mesa de al lado intentavan explicar al camarero que habian descubierto el lugar a través de un artículo en un prestigioso periodico de New York, pero el chico del servicio tenia nivel nefasto de inglés y a penas se entendian... Eso si gesticulaban de emoción... "We're so exited...".... XD...!... :).

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Desde hace unos años cada visita a Donostia incluye jornada de pintxos en A fuego Negro, y la verdad es que siempre salimos contentos y satisfechos. Pintxos cretivos, elaborados en el momento y realmente buenos. Local agradable y de bonito interiorismo.
Nos ubicamos en dos taburetes a un lado de la barra y comenzamos la comida con los dos únicos pintxos que ofrecen en barra, la gilda y el pintxo de jamón, tomate seco y queso de cabra, sencillos pero muy buenos.
Una vez puesta en marcha la maquinaria pedimos lo siguiente:
Bakailu enkarbonao con pepitas de pimiento, bacalao en su punto y bolitas de sémola con sabor a pimiento, muy bueno.
Oreja eskabetxada con mole helado, curioso fiambre de oreja acompañado de un simpática bolita de helado de mole.
Kebab. Muy bueno.
Rissotajo con hierbas y matices.El rissoto siempre lo bordan, esta no fue una excepción.
y un huevo...con hongo y jamón. Buenísimo
Makcobe with txips. Hamburguesita de kobe acompañada de platanitos fritos.Siempre buena.
Espinaca, pulpo eta azeituna beltza. Buena ensalada.
Relalize it!. Para finalizar un par de postrecitos de regaliz. Buen cierre.

Acompañamos la comida con cerveza estrella de galicia de barril.

En total 9 pintxos, 2 postrecitos, cerveza (3 zuritos y 2 cañas) y 2 cafes salió por 46,60 €. Comer de pintxos, sin duda, no es barato, pero la creatividad, el producto y el mimo puesto en cada plato bien lo vale. El próximo agosto repetiremos nuestra cita anual en A fuego Negro, no defrauda.

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