Restaurante El Cairat

Restaurante El Cairat

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Datos de El Cairat
Precio Medio:
32 €
Valoración Media:
7.7 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
8.1 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 21,40 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Descripción

El Cairat es un restaurante acogedor. Intentan que el trato sea lo más directo posible, “hacen el traje a medida” y quieren retransmitirnos felicidad mientras estemos en el restaurante. Eso quiere decir que El Cairat crea platos que sorprenden, que os diviertan y sobretodo que gustan. Buscan productos  de proximidad, artesanos, ecológicos, incluso en  los cafés que son naturales, y en los digestivos. En El Cairat también hacen el pan, los pasteles, y los helados. Actualizan platos antiguos pero sin perder sus raíces culinarias.

 

El Cairat empezó el año 1984 como granja – cafetería donde se hacían exposiciones, tertulias…… siempre  en torno a una mesa.

 

En 1992 el Juli y la Mercè, empezaron un gran reto: convertir la cafetería en restaurante. Eso supuso un gran cambio en la cocina de El Cairat, ya que los platos eran más elaborados. Poco a poco fueron evolucionando hacia una cocina mediterránea y catalana pero con un toque de autor siempre priorizando el uso de los productos de la comarca como el aceite D.O.P. Siurana (ingrediente indispensable en una cocina) y el vino, ofreciendo una extensa carta de vinos tanto D.O.Q.Priorat como D.O. Montsant.  Formaban  un excelente tándem, el Juli en la cocina  y la Mercè en la sala.

 

A partir  de 1999, por problemas de salud del Juli, empezaron a contratar personal de refuerzo en la cocina convirtiéndose en un equipo unido por la filosofía de El Cairat.

Pero en Septiembre de 2011 la Mercè tuvo que enfrentarse a otro gran reto y esta vez sola. Empezó una nueva etapa de El Cairat con el espíritu del Juli  y el alma de la Mercè.

 

Con mucha ilusión, la Mercè quiere que continúe siendo El Cairat del Juli.

13 Opiniones de El Cairat

Desde hace muchos años, tengo la suerte de conocer El Cairat, si de algo estas seguro cuando visitas ese restaurante tan acogedor, es que antes, durante y al finalizar sus excelentes propuestas, te sentirás contento, feliz y sobre todo, escasos momentos después de salir por la puerta, desearás volver cuanto antes te sea posible.
Merçe, es una persona entrañable y encantadora, su trato tan cercano y amable te acerca y ayuda a degustar aquello que ha ideado y preparado con el único propósito de hacer que los comensales nos sintamos satisfechos en todos los sentidos.
Me costaría muchísimo recomendar algún plato de los que he degustado ya que el gusto tanto en la preparación como en la presentación y calidad merecen mi máxima nota. No menos recomendable es dejarte aconsejar a la hora de escoger los excelentes vinos de su carta.
Por desidia o pereza, o quiza un poco de ambas, nunca he hecho público el enorme cariño que tenemos tanto mi esposa Maria Rosa como yo por ese lugar tan acogedor de Falset, donde además de comer como en poquísimos sitios de España, tienes la suerte de conversar con una gran persona, su dueña Merçe que además de gran anfitriona es un pozo de anécdotas del lugar.
A un desconocido le puedo aconsejar que acuda al Cairat, pero a un amigo estoy obligado a hacerlo o mejor aun a invitarle. La garantía de éxito, es total.

Después de pasar la mañana visitando Vinyes Domènech donde Joan Ignasi nos guió magistralmente por sus viñas y nos adentró un poco más en este apasionante mundo del vino y el terruño que lo ve nacer, fuimos a comer a este restaurante guiados por los comentarios de Verema.
Y no defraudó. Reservamos a través de Verema ya que el local es pequeño y no queríamos sorpresas de ultima hora. Éramos cuatro adultos y dos niñas. Una persona para atendernos (la propietaria) que es todo amabilidad y servicio. Siempre atenta pero sin excesos, nos hizo disfrutar de la comida.
Pasamos a la misma. De inicio nos ofreció para hacer boca unos cuencos de sopa tibia de verduras con queso fresco. Producto fresco de cercanía, nos comentó. De primero, todos coincidimos en una lasaña de queso con escalibada y anchoas. Bien elaborada y rica. En los segundos. De segundo, en mi caso pedí un entrecot de ternera a la brasa, acompañado de un tomate y una patata a la brasa, sencilla guarnición pero la carne estaba en su punto. Buena.
El resto, tomaron cordero y pollo de corral (estábamos carnívoros) y todos consideraron buenos sus respectivos platos. De postre, probé la hoja de pan con chocolate, curiosa mezcla de sabores entre una lámina fina de pan tostado con pipas, aceite, sal maldon y helado de chocolate. Todo un cúmulo de contrastes.
En cuanto al vino, la carta sin ser muy amplia abarca una pequeña selección de DO Priorat y DO Montsant. En nuestro caso escogimos un Etim garnacha 2007 y también tomamos una copa de Rita blanco 2010, ya que le comentamos que en la visita nos fué imposible probarlo porque no les quedaba ninguna botella y fué tan amable de ofrecernoslo. Un blanco tremendamente rico, suave, elegante fruta y flores. Remarcar que el vino se sirvió en copas adecuadas para el mismo.
En su conjunto lo considero altamente recomendable. En el precio incluyo agua, pan y cafés.

Si me pidieran una lista de razones para volver a Falset, no me cabe ninguna duda de que una de ellas sería El Cairat.
Me gustan los restaurantes que, lejos de ofrecer una carta fija, van cambiando los platos para ofrecer productos de temporada. Y si, además, este producto está bien elaborado como es el caso, me guardo la tarjeta en la cartera para no perderle la pista. Además, como comentan más abajo, la carta de vinos (todos de las D.O. Montsant y Priorat, por supuesto) es magnífica en la selección y en el precio, con un servicio más que correcto. Valga a modo de ejemplo que el Arbossar 2006 de Terroir al Limit que nos tomamos lo tienen a 60€.
La noche que fuimos a cenar tuvimos la mala fortuna de que coincidimos con una cena de un grupo de una docena de personas. Fue un sábado, en un fin de semana de verano que pasamos allí y nos acercamos a preguntar sin tener reserva previa. El grupo todavía no había llegado, lo cual agradezco porque de haberlo hecho ya no habría entrado. Pero Mercè nos acomodó en el piso de arriba y nos trató muy bien durante toda la cena que, pese al más que normal jolgorio que montaron los del grupo en el piso de abajo, fue agradable y con servicio eficaz.
Lamentablemente, veo que el Juli (l'esperit) nos ha dejado para siempre, pero la Mercè (l'ànima) está más que decidida a continuar con el restaurante. Lo único que puedo decir es que lo siento mucho y que siempre que vuelva a Falset (lo cual haré a menudo) regresaré a El Cairat.

En el precio por persona no incluyo el vino.

Cuando estás de vacaciones, sueles ser menos objetivo y mas generoso en las valoraciones, pero lo cierto es que "El Cairat" es un local que te envuelve desde que entras y te encuentras a Mercé con su amabilidad y su saber hacer desde que entras.
La comida fue francamente buena: tomamos de primero los dos crujiente de coca (espectacular) y de segundo yo opté por el bacalao (Bueno, sin ser excepcional) y mi mujer por los calamares encebollados (mejor que mi pescado). De postre la tarta de naranja con chocolate (francament buena) y las texturas de tiramisú (un gran postre que, sin sorprender en las texturas te presenta una forma distinta de tomar el conocido postre italiano). De vino un +7 que nos resultó espectacular.Sin duda una buena comida, un muy buen sitio y un trato excepcional.

Menu de Jornadas Gastronomicas:
Panes, con dos aceites de oliva (excelentes)
Amanida tebia de pasta amb mousse de tomata (buen sabor)
Zamburiñas plancha (bien)
Filet de vedella amb vi (demasiado echo)
Emulsió de pa amb vi i sucre (diferente)
Galetas amb mermelada de mostillo (bien)
Vino: Etim Joan d'Anguera (correcto)
El trato de Merce lo mejor de la cena

LLevamos cerca de 9 años yendo por la zona y este es sin duda nuestro restaurante favorito. Es de esos restaurantes que cuesta encontrar, tranquilo, acogedor, una excelente cocina catalano-mediterránea con toques creativos pero sin grandes ínfulas, y un trato inmejorable por parte de Mercè y Juli, que se nota que están en esto porque les apasiona. Esta vez elegimos el menú de 20 euros (+ iva+ bebidas) y nos encanto: Ensalada con langostinos y carpaccio de pomelo, huevo de corral con patatas, emperador macerado con soja y flan de arroz y guisantes(excelente su punto de cocción), y helado de fresas caramelizadas.
Tiene mas de 100 referencias de vinos de Priorat y Montsant. Carta de cafes, de licores, etc.
Lo mejor de la zona sin duda. Siempre volvemos.

Local situado en una de las calles peatonales que van desde la calle principal hacia el Ayuntamiento y la Iglesia. Ambiente fresco y agradable. Es pequeño y consta de dos plantas.

La cita era con David de Adictos a la Lujuria, Santiago y Marta de Mas d'en Gil. Los dos primeros habían hecho una visita a la bodega y yo acudía a ver a David para recoger un obsequio para un sorteo que voy a realizar la noche del 11 de junio.

Escogimos un menú degustación con tres platos y un postre, incluye una copa de vino, pero Marta ha traído dos botellas de la bodega. Una es una reliquia de 1991, Priorato, Masia Barril, un vino con mucha historia y solera que a pesar de los 19 años de este jovencito, está muy vivo y resulta todo un festival sobre todo de sabores y aromas; y una botella de Coma Alta 2008 blanco, un vino interesante con Garnacha blanca (a mi la garnacha me gusta mucho).

Primer plato: Ensalada de langostinos y carpaccio de pomelo con una reducción de vinagre y salsa rosa (con un aroma suave a ajo). A pesar de que no me gusta el pomelo, lo pruebo apenas y para mi sorpresa, exalta el aroma del vino blanco, así que aunque no me lo como en su totalidad, algo más me animo. Los langostinos son grandes, sabrosos y crujientes como a mi me gustan, la ensalada es Mezclum.

Segundo plato: Coca de verduras y queso gratinado. Lo cierto es que me encantó, con una base de pasta brise y una salsa de pimientos, finas lonchas de cebolla, calabacín y queso gratinado por encima. Me pareció sencilla pero nutritiva y muy muy buena. Es el plato que más me encandiló, y nos comentó Esther (la dueña del local) que es uno de los estrella del local desde hace 20 años.

Tercer plato: Muslo de pularda con puré de pera y un toque de mermelada de moras. La pularda no es que me guste mucho pero estaba bien, el puré de pera estaba impresionante, suave, con un ligero toque a vainilla, era más bien como una crema fina, estaba delicioso y la mermelada de moras mezclado con todo lo anterior, en boca estaba muy rico.

Postre: Suflé de chocolate con Baileys. No era un suflé sino más bien tipo madalena de un par de días con un relleno de este licor que no me gusta, pero bueno, no me lo llegué a acabar.

La compañía muy agradable y la conversación a cerca de la primera familia que pasó por la bodega y los vinos de antaño y los vinos actuales estupenda. Creo que este tipo de comidas con bodegueros son con las que más aprendo. Habrá que repetir con la compañía y en este precioso local que conocía a través de internet.

Solo caben unas pocas mesas en dos niveles, eso ya da garantia de restaurante tranquilo.
Como eramos un grupo de 12 personas pactamos un menu sin vinos para ponerselo facil al servicio y la cocina, de primero una ensalada donde la gracia la daba la reduccion de vinagre "Mas d'en Gil", le siguio un rissotto de ceps, quizas lo mas flojo de la comida y por ultimo un entrecot de ternera con maceracion en aceite que estaba bien y en su punto, dos postres ( eso si pequeños). Hay que destacar el pan, muy bueno, no siempre en un restaurante puedes decir esto.
Buena carta de vinos, destacando Montsant y Priorat, pedimos para empezar un rosado de Capafons Osso, Roigenc 2008 y despues Lo Mon Magnum 2006( buen descubrimiento), en los postres el Nus de Mas d'en Gil. Resumiendo, buen precio, buena materia prima y buenos vinos, sin olvidar el pan y el cafe.
Estuvo muy atenta con nosotros la dueña del local, Merce, como es pequeño el servicio es rapido y se agradece.

Hemos estado pasando el dia por falset y hemos comido en El Cairat tal como me recomendaron.El trato a sido espectacular pero que decir de la comida, todo a sido sorpresas( desde las patatas que te traen al principio hasta el pa amb chocolate del final en modo sorpresa!!)
risoto de ceps,croketas de cigala y..(increibles), galta de porc iberic en fricando, tiramisu..etc y el tema del vino esta mas que bien( bebimos la cerveza Rosita, estabamos saturados de vino).
Espero que la proxima vez mi hijo que hoy no a podido disfrutar de El cairat, lo pueda hacer, ya que tendra todos sus dientes para masticar y saborear!!jejeje.
Un saludo para El cairat.

Aún quedan lugares donde uno puede emocionarse, y uno de ellos sin duda es El Cairat. Era nuestra primera visita y desde hoy forma parte de nuestros sueños, un lugar donde ir para reconciliarte con la vida y cerciorarte de que quedan personas buenas, que además te dan de comer como a los ángeles, que te tratan como si fueras de su familia, conversadores amenos y que encima no te roban por ello, ese lugar es El Cairat, producto de primerisima calidad, servido con cercanía, qué entrantes! qué bacalao!!!, qué carnes! y sin duda que selección de vinos de la zona y que conocimiento de los mismos, gracias Juli i Mercè, no nos conocíamos pero habéis conseguido que me reconcilie con el mundo.

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