Restaurante Creu de la Conca en Pinedo

Restaurante Creu de la Conca

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Datos de Creu de la Conca
Precio Medio:
31 €
Valoración Media:
6.1 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
6.5 10
Entorno:
5.6 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,75 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: no

Teléfono


19 Opiniones de Creu de la Conca

Con idea de ir a comer "arros amb fesols i naps" en La Genuina y al estar lleno, nos decidimos por ir a este local que depende del primero en sus orígenes. Así pues, se convirtió en segundo plato en las opciones elegidas.

El local ya descrito en otros comentarios, no tiene nada que ver con la barraca del primero. Aquí es un local al uso de otros muchos locales: impersonal, poco decorado (pese a los cuadros que se venden), con muchas mesas aprovechando espacios al máximo pues el local casi se llena.

Especializado en comida valenciana "de toda la vida". En la carta predominan los arroces (más de 25 diferentes) con muchos entrantes calientes clásicos de tapas de locales de la playa, y algunos frios; unas carnes y unos pescados completan la carta de comidas. Los postres, muchos industriales, y entre los caseros flanes (parecen los más recomendables) y tartas variadas.

La carta de vinos es muy amplia con presencia de muchas DO y predominio de locales con bastante variedad en calidades y precios (x 2 aprox) para elegir; en Riojas y Riberas hay más clasicismo.

El servicio en sala es correcto sin más. Las copas de vino, diferentes en la misma mesa, ya te anuncian que estamos más cerca de local turístico (playa) que del restaurante clásico. El servicio de vino consisitió en darlo a catar, botella a buena temperatura y servicio inicial de copas.

Comida para ocho que empezamos con dos jarras de cerveza, a sugerencia de la camarera, mientras llegaba el vino: 2 botellas de Martinez Lacuesta Reserva 2009 bastante evolucionado. También 3 de agua Pinos.

Unos entrantes compartidos (2 raciones de cada):

. croquetas de bacalao ( 1 p.p.): de gran tamaño y que en realidad resultaron croquetas de patata ya que el bacalao andaba poco presente y las patatas a trozos.

. allipebre: buena ración, buen caldo, los trozos de anguila de tamaño correcto pero algunos estaban más duros que otros (¿diferentes cocciones?), patata bien cocida

. esgarraet: ración más justa, bien el pimiento rojo. Correcto.

. puntillas: buena ración, nada aceitosas, textura algo blanda, bien el rebozado.

Principal: arroz amb fesols i naps (para 8):

. 2 cazuelas de barro al centro para ir sirviendose. El arroz, que tardó más de lo debido, llegó casi crudo y sin gota de sal; hubo que esperar unos minutos con lo que se comió todo el caldo por lo que pedimos que se añadiera más caldo y me temo que fué más bien diluir que añadir porque el arroz quedó falto de sabor. Bien de morcilla, bien de carne (más ternera que pato, nos pareció), poco cerdo y sobre todo pocas verduras. Arroz habia más del doble de lo necesario, con lo que con la mitad de arroz hubieramos ganado el doble de sabor.

De postres:

. tarta de la abuela: 3 chocolates y galleta: la textura andaba derritiendose por falta de conservación en frío.

. 2 x tarta de queso con dulce de leche: salió congelada a la mesa, de forma que se necesitaba cuchillo para partirla; el dulce de leche se limita a una "regadita" por encima.

. tarta de chocolate (apariencia de Sacher): lo mejor

. 2 x tiramisú: en realidad se trataba de varias capas de elementos en los que la nata se multiplicó por 5 veces lo deseable.

. sorbete de limón: básico y correcto.

Unos cafés correctos sin más aditivos por parte de la casa. Un paseo por la playa de Pinedo y la desembocadura del Plan Sur del río Turia en una tarde con 26º en la fiesta local de la ciudad mientras comentábamos que mejor hubiera sido una previsión mejor y haber reservado dias antes en La Genuina.

 

Nueva comida familiar, heterogena por edades y gustos.
La sala estaba llena hoy al mediodia. buen servicio, sin esperas largar y con servicio de tiempos de los platos en la mesa mas que correctos.
entrantes normales pero bien elaboradas y presentadas ( queso con mermelada, alcachofas, puntillas, etc ).
Mezcla de trez arroces ( Negro, a banda y paella ) buenos tambien.
mezcla de fruta y helados en el centro de la mesa, que estaba bueno tambien.
La carta de vinos la desconozco, pero nos han servido un tinto mas que aceptable y un cava de Vicente Gandia ( Requena ) que tambien ha gustado.
De regalo una mistela un poco floja, pero al ser de regalo hay que ser agradecidos y al que no le guste que no se la tome.
En fin, pàra no aburrir, dire que todo me ha gustado en una comida clasica que el exito esta en productos buenos y bien elaborados.
Evidentemente no utilizan para cocinar oxigeno y nitrogeno, ni se decostruyen platos para volver a recostruir, ni las raciones son exiguas y presentadas en platos llanos de 50 centimetros con formas de dragon, flores exoticas, etc.
Buena opcion para comer bien en Pinedo a un precio aceptable.
Me sorprende para bien la amabilidad y profesionalidad de los camareros en el restaurante.

Comida de amigos el sábado por la tarde en este restaurante que me habían recomendado.De picar pedimos tellinas que estaban buenas.Puntilla dura y seca como si la hubieran recalentado y para terminar coca de blanquet demasiada hecha para mi gusto y un poco aceitosa.Teniamos encargados dos arroces un de foie y pato y otro meloso de bogavante.El de pato y foie la verdad que no me dijo nada y el de bogavante si que estaba correcto de sabor y presentación.Los postres caseros aceptables así como el servicio de vino.Salimos un poco decepcionados de este sitio del cual teníamos buenas referencias.

A tres minutos andando de la playa de Pinedo, pero escondido entre las calles aledañas se encuentra este amplio restaurante heredero del histórico La Genuina.

Ocupa los bajos de un edificio de construcción reciente. Dos zonas, barra y salón amplio. Luminoso pero decoración fría (como el servicio) y con poca personalidad. Las sillas merecen renovación.

Respecto a la comida. Entrantes típicos valencianos, nosotros pedimos un sepionet bastante decente y unas muy buenas clótxinas.

El arroz, una paella valenciana. Traía caracoles y sorprendentemente también pato. Correcta sin mas. Bien de punto y bien de sabor, pero a mi gusto, la veo algo alejada de las grandes paellas que he comido en otros templos paelleros.

Postres. Buenos flanes caseros de diferentes elaboraciones, queso, café, chocolate... y un muy buen arnadí algo cutremente decorado.

En definitiva, un restaurante correcto a un precio correcto, pero de los que no enamoran. Tendría que repetir para confirmar o rectificar.

Local típico de comida valenciana, con buenos arroces.
Lo mejor la relación calidad precio , lejos de los atracos a los turistas de la playa mal llamada de la Malvarrosa.
Lo peor el bullicio en un local abarrotado por exceso de mesas.
Carta más que aceptable de vinos.

A orillas del mediterráneo,el restaurante "Creu de la Conca", representa uno de los puntos de referencia de la gastronomía valenciana. Un lugar que armoniza la cocina tradicional de nuestra tierra con un ambiente moderno y, en un enclave típico valenciano.

Dani Soler, gerente del restaurante, representa la eclosión en la cocina valenciana, de una generación de restauradores en cuyos fogones se guisa una cocina genuinamente valenciana.

Recordemos que sus padres son los fundadores de "La Genuina" ,restaurante emblemático de la cocina valenciana. No obstante, encontraremos referencias a la cocina moderna en algún nuevo plato como el "arroz de galeras y cangrejos", pero sobre todo en los entrantes y postres.

Lo más destacado y destacable de su carta, además de los muy recomendables postres valencianos -como el "arnadí"-, son sus excepcionales arroces y paellas a leña; arroz a banda, al horno, negro, arròs amb fesols y naps, paella de pato, de marisco, etc.

La carta de vinos es muy extensa. Además tenemos la posibilidad de seleccionar entre diferentes denominaciones. Una espléndida cava de vinos con temperaturas adecuadas para blancos o tintos, recoge todas estas referencias, lo cual permite que el vino salga a la mesa a la temperatura ideal.

¡Todo un lujo para los sentidos y a un buen precio!

Se encuentra situado en el interior del pueblo de pinedo, es un gran restaurante que tiene salones separados para fumadores y no fumadores y pequeño salónes reservados.
Comida de Navidad de un grupo de amigos de 25 personas, el salón totalmente lleno, el servicio fue correcto en todo momento aunque algo lento por la masificación.
Pedimos unas entradas, croquetas de bacalao de gran tamaño correctas, calamares a la romana que estaban buenos, queso con mermelada de higos un poco falto de sabor y alguna ensalada.
Después pedimos dos tipos de arroces caldosos, uno de cangrejo que estaba muy bueno y para mi el que más me gustó un arroz caldoso de pato con un excelente sabor.
Todos los comensales tomamos postres, arnadí, natillas caseras, piña natural,...
Tienen una buena carta de vinos con muchas referencias tanto valencianas como de otras zonas. Las copas son de una calidad baja. Pedimos trilogia y terminamos con cava Dominio de la Vega, invitación de la casa.
Resumiendo, las entradas en General no me terminaron de convencer, pero los arroces estaban excelentes, teniendo en cuenta que era domingo y el local estaba totalmente lleno, no estuvo mal para una comida tan multitudinaria.

Estuvimos ayer comiendo ya que nos recomendaron el arroz con pato. Desde que llegamos a mediodía (domingo) el restaurante era como un patio de colegio, mucha gente, mesas juntas y los camareros haciendo malabarismos para pasar por el pasillo. Llegamos con dos carros de bebe (avisamos previamente) y los tuvimos que dejar en la entrada porque no cabían ya que las mesas de al lado estaban pegadas. la camarera fue muy desagradable desde el principio y quería que nos decidiéramos rápidamente, nos puso muy nerviosos y le pedimos que se marchara para poder valorar tranquilamente la carta y decidir, dijo que se esperaba y con cara de mala gana estuvo hasta el final igual de encantadora que al principio. Ante nuestras dudas no hizo ninguna sugerencia sino mostraba muecas de fastidio. Entiendo que se le exigirá mucho, pero a nosotros se nos exige pagar el precio de la carta y no se descuenta nada por un mal servicio. La comida buena, pero no de gran calidad. Bien el parking aunque con un desnivel donde nos dejamos los bajos del coche. Nada recomendable si quieres hablar tranquilamente o si vas con niños de cualquier edad. Creo que la calidad no es solo comer un buen arroz, como te atienden desde el principio es a veces más importante que la comida en sí. No volveremos. Mención aparte los baños, bastante sucios para ser las 14:30 y un cambiador solo para recién nacidos.

Acudimos a este restaurante que no conocía por los comentarios de esta página. De entrada, el local está en un entorno poco atractivo, al lado de un amplio parking. Ocupa la planta baja de un moderno edificio. Por dentro, la decoración es funcional pero la disposición de las mesas hace que haya una elevada densidad de comensales por metro cuadrado. Es domingo al medio día y el local está completamente lleno (Crisis? What crisis?). Pedimos unas entradas: tellinas, calamares a la romana, pescaditos fritos, calamar entero a la plancha, ensalada de la casa y unas patatas al horno. Todos los entrantes muy flojos. De segundo plato, un arroz del senyoret meloso que está muy insípido, una gran decepción.

Lo que más me gustó fue que la carta de vinos es relativamente amplia para lo que suele ser habitual en este tipo de sitios al lado de la playa. Optamos por un Enrique Mendoza chardonnay 2008 (13,80€).

No sé si era porque hoy el local estaba masificado o es la cocina habitual pero me he llevado una seria decepción con la cocina de este local.

Suelo frecuentar los restaurantes de esta familia, los cuales siguen una misma línea, materia prima honesta y elaboraciones caseras. Todo ello por un precio excelente
Es cierto que no cuidan los detalles en el servicio todo lo que debieran, sobre todo en lo que se refiere al vino, aunque están haciendo un gran esfuerzo por ofrecer una buena selección de referencias, pero se puede disfrutar de una buena comida con una predisposición adecuada. La cava para vinos está muy bien acondicionada, con dos temperaturas diferentes de climatización, para blancos y tntos. Tomamos Tres Picos de Bodegas Borsao, Campo de Borja.
El éxito de este local es su propuesta de platos tradicionales de Valencia, en su carta se encuentran una gran variedad de arroces, no solo la típica paella, además de un buen surtido de entradas, entre las que se están incorporando algunas novedades.
El local es muy amplio, aunque las mesas están algo juntas, pero bien vestidas. Las copas son mejorables (Arc France). Hay algún comedor privado.
Una buena opción para salir con la familia o los amigos a comer platos de amplia aceptación.
Muy buena RCP

http://www.ojoalplato.com/archives/2429

  • Arroz de pato

  • Albóndigas de bacalao

  • Arnadí

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