Restaurante Caldeni en Barcelona
  

Restaurante Caldeni

47
Datos de Caldeni
Precio Medio:
61 €
Valoración Media:
7.5 10
Servicio del vino:
7.3 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
6.9 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: No
Precio desde 39,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos, lunes al mediodia y festivos

Teléfono


47 Opiniones de Caldeni

Cena de cumpleaños con mi esposa. Lo eligió ella precisamente porque se apellida como el cocinero.

Local pequeño, con menos de una decena de mesas sin mantel y bastante juntas. Decoración austera y minimalista, salvo por algunos cuadros con colores chillones. Nos tocó una mesa para cuatro y estuvimos anchos, aunque al lado nos tocó un grupo bastante ruidoso. Buen menaje. Servicio atento y servicial, aunque algunos platos tardaron en salir a medida que se llenaba la sala. Hubiésemos agradecido algún cambio más de cubiertos. Por la noche dispone de una carta corta y un menú degustación de 10 pases (55,-€) que ofrece la opción de incorporar carne wagyu en vez de Angus (65,-€). Carta de vinos bastante extensa y variada, con referencias interesantes y precios por debajo de x2.

No me gustó que se repitiese en mismo snack que tomé hace 3 años. Está muy buena la pizza de pasta brick, pero creo que han tenido tiempo para pensar otro snack... Me encantaron el canelón de rabo de vaca con trufa, el capuccino de calabacín con sorpresa (excelente berberecho), el foie-gras micuit con alcachofas y quicos, el steak tartar con su punto picante y el solomillo con salsa Café de París, aunque encontré la carne algo insípida. Del arroz con sepietas eché en falta más potencia en el fumet. Del onglet no me convenció la textura. Los postres y el resto de platos, bien pero sin enamorar.

Bebimos una botella de Pierre Peters Cuvée de Réserve (46,20€), una botella de agua de 1/2 l. (2,20€). El cortado (2,10€) y la copa de Caligo vi de boira 2006 (6,-€) vinieron acompañados por unas minimagdalenas que me encantaron y que tuvieron a bien reponernos sin cargo.

Completaron la cuenta 2,75€ euros por cabeza en concepto de "pan y entretenimientos"... ¿Tanto cuesta incluirlos en el precio del menú? No es que no los valgan, incluso nos repusieron varias veces el excelente pan, es que no me gusta que me cobren lo que no he pedido.

Mi mujer se quedó algo decepcionada por no poder haber saludado a su "tocayo".

  • Pizza de pasta brick... Sólo han cambiado la presentación en tres años...

Poco que añadir a las opiniones que me preceden, es la primera vez que opino de Caldeni a pesar de que he estado en varias ocasiones y casi casi desde su inauguración. Por tanto me limitaré a reflejar lo que pedimos, éramos tres comensales y nos sirvieron como aperitivo una finísima lámina de pizza crujiente, unos grisines acompañados de una suavísima muselina de all i oli y gazpacho con berberecho.
Los primeros sardinas marinadas, bacallà esqueixat y jamón de mar (tataki de ventresca de atún toro) los tres platos excelentes y bien presentados. Seguimos con arroz de boletus y pulpo, onglet de ternera y lomo de buey charolés, buenísimo el arroz y las carnes extraordinarias tanto de sabor como de cocción. Tres "mini" postres, helado de fresa i mojito, tiramisú y crema catalana.
Tomamos vino de la D.O. Empordà, Finca Olivardots que maridó perfectamente con los platos elegidos, una caña de cerveza, una botella de agua de 1/2 litro y 3 cafés.
Para no perdérselo.

Hacia bastante tiempo que teníamos ganas de conocer la cocina de Dani Lechuga y al fin nos decidimos a visitar su restaurante, situado en la dreta de l'eixample, cerca del templo de la Sagrada Familia. El local es pequeño, con unas 10 mesas y un aforo de unas cuarenta personas, es acogedor, y la decoración es agradable, las mesas están bien vestidas y bastante bien separadas las unas de las otras. Las copas son de calidad, si no recuerdo mal son de la marca Schott. El servicio de sala es bueno,agradable y sin tiempos muertos, el servicio del vino es correcto.

Fuimos a cenar. Había reservado mesa con bastante antelación. Nos situaron en una mesa al lado de la entrada, una mesa para cuatro personas, lo que es de agradecer cuando los comensales sois dos. El restaurante estaba lleno.

Optamos por comer a la carta. Para empezar nos trajeron dos snacks, un crujiente de pizza, y unos palillos crujientes con salsa de aliolique estaban buenos, como aperitivo nos sirvieron una excelente crema de calabaza con berberechos.

De primero tomamos, MC unas sardinas marinadas con 5 especies y tomate que estaban deliciosas y yo, unas gambitas de costa semi crudas y calientes fresquisimas y buenísimas.
Seguimos, ambos, cada uno con un solomillo de Angus Beef de Nebraska acompañado de patatas ratte y una salsa estilo bearnesa excelente, cocinado en su perfecto punto de cocción, una de las mejores carnes que hemos comido desde hace mucho tiempo, sabor incomparable, es impresionante, disfrutamos. Las porciones para nosotros son mas que aceptables (180-200gr aprox.), digo esto porque no se adonde en la web había leído ciertos comentarios diciendo que estas eran insuficientes.

Es la primera vez que veo en un restaurante una carta de postres que te propone ya sea postres normales o minis. Optamos por 2 mini-postres. Esta opción me parece una excelente idea tras una cena copiosa. Todos los postres son elaborados en cocina. MC tomo unsorbete de piña y fresa, que estaba delicioso y yo tomé una crema catalana revisitada servida en una taza, liquida, aérea, excelente... Finalizamos con dos buenos cafés.
El pan que acompaño la comida fue de calidad. Regamos la cena con un Rioja Alavesa de Luis Cañas crianza 2010 (95% tempranillo, 5% Garnacha) que cumplió perfectamente su misión y una botella de agua de 1/2 l.
Pagamos 58,27 €/persona. Muy Buena RCP. Muy recomendable. Volveremos en cuanto volvamos a Barcelona

No sólo tema carne, que le ha hecho famoso. Probad las vieiras o el garrinet y os convencereis de que estamos ante un crack. Su tataki de atun no tiene nada que enviar al de los mejores japos de la ciudad.

Y claro tema carne ya es sobrenatural.

Ya hace un tiempo que está, y es mejor cada día, os lo recomiendo, no os fijeis en que local es estrecho y pequeño sin mucha gracia, o esa sensación de servicio-fonda, abstraeos y esperad el plato.....

Pequeño restaurante, unas 10 mesas, bien acondicionado y servido, donde la estrella es la carne.

Ofrece un menú degustación, de martes a viernes a mediodía ofrece un menú a 24 euros y ofrece la carta. Optamos por la carta.

Iniciamos con unos aperitivos: un sabroso capuchino de calabaza y bacalao, unas crispetas de arroz, un crujiente de pizzeta y unos palitos de sésamo acompañados de una mahonesa de soja.

De entrante compartimos unas buenas croquetas de botifarra del perol
y una muy buena coca con foie y manzana

De platos principales:
Un excelente morro de bacalao
Un muy buen steak tartar cortado a cuchillo, acompañado de tostadas (quizá se echan de menos las patatas fritas)
Y un no menos excelente onglet de buey

Bebimos una botella de Ferrer Bobet 2010 (Priorat) servido en buenas copas y dos copas de manzanilla al inicio de la comida

De postre, una torrija, bien
Unas ricas fresas con yogurt
Un buen tiramisú

Unas madalenas (perdón lo trendy es llamarlas muffins) de frutos secos y un biscuit de chocolate acompañaron los cafés (buen café)

Aquí, con fotos:
http://felixthefox.blogspot.com.es/2013/01/caldeni.html

Primera visita a este local, aprovechando la Barcelona Oportunitty Week. Como ya lleva varias docenas de comentarios, me salto la decoración, menaje,... Servicio muy atento y servicial. Tempo de servicio de los platos perfecto, a pesar de estar lleno el restaurante. Copas Schott Zwiesel, creo que de la serie Diva.

Almuerzo para dos con un menú consistente en:

- Una pizza margarita muy, pero que muy fina - Sencilla pero muy sabrosa. Una crujiente, etérea masa, la más fina que recuerdo, que, sin duda, contribuye a realzar el sabor de los ingredientes.
- Ensalada de mozzarella trufada, tomate ahumado y olivas de Kalamata - Destacar que la mozzarella olía y sabía a trufa, el tomate olía y sabía a ahumado y la mezcla de verduras (rúcula, hoja de roble y escarola) componía un conjunto delicioso a la par que ligero, con un aderezo que no tapaba el sabor de los diferentes ingredientes. Una aceituna de Kalamata deshuesada partida por la mitad completaba el plato.
- Canelón de rabo de buey con bechamel de frutos secos - Muy sabroso, contundente.
- Steak tartar al estilo Caldeni - Acompañado de dos tostadas, que han resultado insuficientes. Han tenido la deferencia de cargármelo bastante de mostaza, que es como me gusta. No sé si ha sido exactamente al estilo Caldeni o más bien a mi estilo. En cualquier caso, excelente.
- Mi acompañante se ha pedido las vieiras asadas con alcachofas y avellanas, que era el otro plato a elegir junto con el steak tartar. Según ha comentado, le ha encantado.
- Picaña (tapa de cuadril) Angus al café de París - El plato que menos nos ha gustado. Tres trozos generosos y tiernos, en su punto, pero insípidos. La mini patata cocida ligeramente napada ha resultado muy escasa.
- Fresas con yogur - Prepostre consistente en una mermelada de fresa (con trozos de fresa) bajo una mousse de fresa bajo un yogur cubierto con trocitos de fresa deshidratada. Refrescante y delicioso.
- Brownie de chocolate blanco con manzana ácida - Paradigma de sinergia. Por separado, bien: bueno el brownie y buena la quenelle de helado de manzana ácida. Pero en conjunto, muchísimo mejor. Una combinación para recordar.

Hemos bebido, no incluido en el menú, un par de aguas de ½ l., un par de copas de L'Alleu Vinyes Velles 2009, una copa de Moscatel de la Marina (3,-€), una copa de PX Tradición VOS (6,-€) y (mi acompañante) un par de excelentes cafés, que han acompañado con un petit four consistente en una mini-magdalena con sabor a almendra y limón.

Un cuantos "peros":
- las copas de los vinos dulces, excesivamente pequeñas.
- el precio de la copa de Moscatel de Marina. Comparado con el precio de la copa de PX, resulta escandalosamente cara.
- la picaña, insípida.
- el vino tinto que sirven por copas, L'Alleu, mejorable incluso con vinos más baratos.
- se agradecería que pusiesen un par de tostaditas más con el steak tartar, si no se les va el presupuesto...

Esto sí es una buena manera de darse a conocer, de aprovechar la BCNOW. Sin duda, volveré.

Por cierto, tienen un menú al mediodía, de lunes a viernes, a 25,-€ + IVA. Más información en www.caldeni.com.

Muy buenas sensaciones las que nos llevamos de la visita al Caldeni de Dani Lechuga. Honestidad, buen hacer y excelente materia prima. Lo fundamental para que la experiencia acabe siendo satisfactoria. Cierto es que la carta puede resultar corta pero todo lo que probamos rayó a un gran nivel. Sin estridencias, sin grandes inventos pero con un gran saber hacer. Para la ocasión y dado que veníamos con ganas de probar las carnes propusimos una fusión de los dos menús degustación, que de hecho, son menus calcados en todos sus platos menos el pase de la carne. La petición fue amablemente atendida y en la carne nos sirvieron una parte del Angus beef de Nebraska y otraparte de Wagyu.

Iniciamos la cena con unos destacables aperitivos de deliciosa tortilla de pulpo, unas mini láminas de pizza, unos bastoncillos acompañados de una suave allioli y su versión de las patatas bravas, que me nos recordó a las de Sergi Arola. Los tres entrantes estaban todos muy buenos: el tatin de foie-micuit ligeramente caramelizado con el soplete, un ravioli de rabo de buey, sepionas y rebozuelos fantástico y un arroz con gamba de Palamós y zamburiñas. Proseguimos con un steak tartar con punto picante (te preguntan antes según tu gusto) de vaca Angus. Y luego el plato estrella: la carne, poco hecha, no hace falta más y lo comprendes cuando te llevas el primer bocado. El solomillo de Angus, compacto, terso, muy meloso, y el Wagyu, con las vetas de grasa distintivas, simplemente se deshace. Verdaderamente impresionante. Terminamos con un par de postres que no recuerdo. Para acompañar nos decantamos por un Lalama 07 (D.O. Ribeira Sacra), un mencía goloso, equilibrado, muy bueno. La carta de vinos la vi correcta, sin ser muy amplia, pero cubriendo bien todos los registros.

Por lo demás, buen servicio en general, pendientes del vino y un local pequeño pero que me resultó acogedor. Al final, pudimos saludar a Dani y felicitarlo. A seguir por este camino. Lo recomiendo

Otra zona de Barcelona plagada de discretos restaurantes muy apetecibles es la de l’Eixample dreta. A la sombra de la opulencia de la atracción turística número 1 de la ciudad, La Sagrada Familia, se encuentran algunos de los estandartes del movimiento bistronómico barcelonés. Hace no mucho hablábamos en nuestro primer post de Embat, otro destacado ejemplo, y hoy lo dedicamos a un restaurante próximo en ubicación y en planteamientos.

Se trata de Caldeni, un proyecto del mediático chef Dani Lechuga que, aun sin tener estrella Michelin, ha recibido mucha atención y algún que otro galardón importante (Cuiner de l’Any 2011). Su local ofrece también un producto excelente y un enfoque tímidamente vanguardista en los fogones a precios asequibles. El menú de mediodía parece ser una ganga, porque 21 euros para un restaurante de este nivel no es algo muy común. Por la noche, una cena a la carta se pone a 50 o 60 euros.

La especialidad de su cocina son las carnes de vacuno, ya que este chef se declara un enamorado de los productos cárnicos, lo cual ha constatado con la reciente publicación del libro “La Cocina de la Carne” (RBA Editores). También se ha declarado concienciado con el impacto de la cocina en el medio ambiente, siendo por ello un emergente representante de cocina sostenible con guiños biológicos.

En cuanto al espacio, Caldeni es un local reducido y acogedor, a pesar de un interior un tanto estridente por esa omnipresencia del color naranja. Tampoco convence mucho el verde fluor de los aseos, ni esas plantas de plástico que se exhiben aquí y allá, ni desde luego esa barra tan cutre de bebidas acogotada en una esquina. Aun así resulta muy tranquilo y agradable por lo bien insonorizado.

El servicio fue simpático y eficiente. Nos ha sorprendido gratamente porque habíamos leído cosas horribles al respecto en otros blogs. Suponemos que se han puesto las pilas y que cada día más las opiniones en la web son un acicate para que estos establecimientos tomen nota y vayan limando deficiencias. Nos recomendaron un más que digno Bru del Verdú (Costers del Segre 2008).

Su carta es bastante reducida, aunque apetecible. Nos recibieron con una pequeña bandeja de aperitivos, de los cuales nos encantó la Filo-Pizza. Queríamos probar varios entrantes (con precios ajustados, entre los 10 y 12 euros), y comenzamos por un Gazpacho con manzana verde y langostinos. Aunque el plato está bien planteado, con bola de helado de manzana y langostinos braseados sobre los cuales se ha de verter el gazpacho, el resultado gustativo es algo incoherente. Refrescante propuesta que han de seguir trabajando. Más tarde probamos sus Patatas Bravas, de alegre y volumétrica presentación. Estaban muy buenas y en ellas sorprende el uso de carne de ñora para la salsa brava. Por último acabamos los entrantes con las Sardinas marinadas en aceite cinco especias, que fue sin lugar a dudas el más flojo de los primeros. A pesar de la calidad de las sardinas, de textura tierna y ácida jugosidad, la preparación no consigue enamorar, quizá por su poca ambición creativa. No deberían confundir sencillez con vulgaridad.

Esto, sin embargo, no ocurre con las carnes que disfrutamos después. Ese respeto minimalista con el cual son cocinadas, sincera devoción por la materia prima, hacen del Solomillo de ternera Angus de Nebraska o del Taco de Vaca del Norte (+ 48 meses) auténticos monumentos para el deleite carnívoro, donde la simplicidad es aquí un síntoma de maestría. Pura mantequilla en la que recrearse a cada bocado. Estuvieron acompañadas por un par de salsas que prácticamente ni probamos y de una bandejita con 3 tipos de sal (de escamas blanca, negra y ahumada), gesto detallista a agradecer.

Para concluir, un postre sin demasiado encanto y una bandejita de galletas bastante ricas.

Dos horas después salíamos bien llenos y contentos por este nuevo hallazgo. Aun así, se le pueden reprochar algunas cosas a este Caldeni. Y la más importante sería que, aun apostando por un cierto clasicismo, tienen que arriesgar y perfeccionar más esos entrantes y esos postres. Les falta mucho para sobresalir en ese aspecto. Pero las carnes, no. Las carnes que las dejen como están. Perfectas.

http://gourmetsterribles.com/

tenía ganas de acudir a este restaurante que me había recomendado varias personas de comfianza, a veces són esos pequeños sítios donde encuentras gran calidad.Local pequeño con pocas mesas, servicio profesional y carta de vinos interesante.
Nos decantamos por varios platos como el ravioli de rabo, el atún soasado, el foie y para acavar el festival carne, lomo de vaca joven.
Para beber un rioja, Tóbia.
la verdad es que salí muy contento, grácias amigo Ricard por la recomendación.

Fuimos 5 amigos con afan de descubrir las buenas valoraciones que ponian en verema.
En primer lugar, gran atencion a una persona celiaca que venia con nosotros, separando los platos (realizados en otras sartenes) para evitar la contaminacion.
Escribo esto pasado 2 semanas y no recuerdo los primeros platos.(mala señal....) No es que estuviesen mal, en absoluto, pero supongo que con las expectativas que fuimos, no nos impresionaron.
De segundo carne (exquisita) con sabor y en su punto (eso si lo recuerdo)
La atencion muy profesional y el camarero de los autenticos, de "carrera".
Buen servicio de vino con un Abadia Retuerta muy bueno.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar