Restaurante Plaerdemavida en Valencia

Restaurante Plaerdemavida

Datos de Plaerdemavida
Precio Medio:
26 €
Valoración Media:
6.8 10
SERVICIO DEL VINO:
7.1 10
COMIDA:
7.2 10
ENTORNO:
5.9 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: L'Eixample
Dirección: Conde Altea 48
Código postal: 46005
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 14,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de Plaerdemavida
OPINIONES
51

Costó, pero se consumó...

Ya hacia tiempo que le habíamos comentado a Mari Llusar que queríamos ir a visitarla. Necesitábamos 3 cosas: Poder cuadrar agenda, que Mari estuviera allí y probar sus famosas croquetas. Hubo algún intento previo sin éxito, pero por fin se alinearon los astros y el día 9 pudimos acercarnos a saludarla y ponernos en sus manos.

Hacía muy bien día y nos fuimos andando desde casa. Aunque ya conocíamos su ubicación pasamos por las inmediaciones y nos tomamos una vinito y un plato de jamón de Guijuelo en un local cercano. Porque si, apetecía y punto.

Sobre las 14´30 h. entramos al local y nos dirigieron a la mesa que hay justo entrar a la derecha. La decoración del restaurante no destaca ni para bien ni para mal, pero si tengo que ser sincero el entorno no me cautivó, un tanto demodé para mi gusto, término el cual utilizo con todo el respeto y espero no moleste. Nada más que decir, cada uno decora su casa como puede o quiere. En cualquier caso está bien acondicionado, es funcional y la distancia entre mesas suficiente. También tengo que decir que a mi y creo que a la mayoría lo que le importa es lo que hay sobre la mesa y que te hagan sentir a gusto, y eso si cumplió con creces las expectativas. Vajilla y cubertería muy apropiada y cristalería Riedel de calidad.

Unas pizarras con vinos por copas llaman nuestra atención. La selección es interesante y sería del interés de cualquier enamorado del vino. Nos indican que Mari está hasta arriba de faena y que saldrá cuando pueda a saludarnos. No vemos a Axel por allí. El restaurante está a tope de capacidad, no paran y eso es buena señal. Nos viene a saludar Maxi Bao que también viene a comer.

¿Empezamos?

Manzanilla Pasada para ponernos en marcha. Echamos un vistazo a la carta de comidas y de vinos, ambas muy interesantes. Le comentamos a quien nos viene a tomar la comanda que queremos alguna de las croquetas y el tartar de atún, plato siempre apetecible. El resto que ponga Mari lo que quiera. ¿Vino? Nos apetece un Jura que conocemos y nunca falla, un blanco polivalente que va a maridar con cualquiera de los platos que nos pongan.

Comida

- Crema fría de calabacín y tomillo con puntillitas y crujiente de arroz

- Croquetas de berenjena y piñones con cebolla roja caramelizada

- Croquetas de boletus y jamón ibérico con crema de queso manchego

- Russulas con pulpo braseado y chimichurri de ajo negro

- Blini de mozzarella, sardina ahumada y aceite de albahaca

- Tartar de atún

- Magret de pato laqueado al patxarán con estofado de quinoa y helado de dátiles y ron

Todos los platos de muy buen nivel, buenas texturas y cocciones, buena ejecución y sobretodo sabrosos. Trabajan con buena materia primera y hay máximo respeto y mimo hacía el producto.

- Postres

- Degustación de chocolates

- Rocas de queso de cabra con mermelada de tomate al romero y esponja de pistacho

Adoro el chocolate, para mi el finalizador por excelencia con el permiso de una tabla de quesos. Puedo dar fe asimismo que sobre las rocas de queso de cabra me confesaron que era uno de los mejores postres que habían tomado.

- Vinos

- Manzanilla Pasada Pastrana de Vinícola Hidaldo

- Domaine de Montbourgeau L'Etoile Savagnin 2012

- Salvador Poveda Fondillón GR 1987

- Georg Breuer Rheingau Auslese 2009

Buena cristaleria como he mencionado líneas más arriba y servicio atento. Nos pusieron una cubitera y siguiendo nuestras instrucciones nos dejaron el vino en la mesa y le dijimos que ya nos ocupábamos nosotros.

Cafés y larga tertulia con Mari, la cual por fin pudo liberarse y estar un rato con nosotros. Nos dijo que en base al vino que habíamos pedido había decidido los platos. Ese Jura permite jugar y así fue.

Decirle desde aquí que lo pasamos muy bien, comimos y bebimos de categoría y el trato dispensado por todos fue excepcional. Puedo decir que es uno de los lugares más honestos de Valencia y que su RCP visto lo visto es excelente. Totalmente recomendable. Volveremos!!!

Como comenta Arrutzi después de muchas visitas toca ya hacer comentario. ElPlaer es un restaurante para disfrutar de una buena comida, con el punto justo de creatividad, con buena materia prima y con un toque de fusión. Su menú de mediodía por 10€ es imbatible. Un entrante, un segundo y un postre que en mi caso fueron ensalada verde con falafel, muy rica, una magnífica tempura de merluza, la tempura espectacular y perfecto el punto de la merluza y de postre un brownie con helado de limón que estaba delicioso. Bastantes vinos por copas, una carta que sin ser muy larga está elegida con gusto. Buenas copas. Decoración funcional. Servicio con experiencia y dominio de la sala.

Un sitio diferente, con buena oferta creativa, pasamos un buen rato saboreando sus platos

Tenía yo ganas de escribir esta nota, porque es la tercera vez que voy al Plaerdemavida y sinceramente, es de justicia comentarlo. Me voy a remitir a los platos de esta última visita, no recuerdo los anteriores, aunque si queda el recuerdo de salir satisfecho y a gusto, en todos los sentidos.

Bien, empezamos con un aperitivo que consistía en una Vichyssoise con aceite de ajos tiernos y pan de arroz crujiente. Más que correcta, con ese punto cremoso, nada empalagoso o graso, franco, con el sabor fino del puerro y de la nata, que quedan ensalzados por el aceite, ganado en dimensión y poder la Vichy, junto al punto crujiente, me gusto.

Luego nos sacaron unos entrantes para compartir, que consistían en una ensalada verde con sardina ahumada y vinagreta de tomate cherry y albahaca.
Decir que estaba fresca y apetitosa, generosa con los ingredientes, sobre todo con la sardina, maravillosa de tersura y de sabor, no era una mera anécdota, estaba y se saboreaba, hermanaba de maravilla con la albahaca y la frescura del resto de variedades de lechuga.

Seguimos con un Carpaccio de bresaola y pecorino. Fino y delicado, a la par de contundente, en cuanto a la definición, sabor y cantidad. Sé que igual no suena muy bien la palabra cantidad, y no quiero parecer un tragón, pero prefiero la sensación de plenitud a la de quedarme con las ganas. Y este plato, con esa falsa delicadeza, lo consigue.

Bien luego vinieron los segundos a elegir, compartí con mi compañero Sergio, los dos primeros y fue todo un acierto.

Empezamos con el Bonito asado con pesto de orégano y ajo negro de Las Pedroñeras.
Aquí quiero resaltar la buena materia prima, fundamental y la maravillosa mano del cocinero, que consigue no estropearla, con un punto inadecuado de cocción. Fantástico el punto crujiente exterior en contraste al tierno y jugoso punto interior. Muy rico y perfectamente aderezado por el pesto y el ajo, que sabe potenciar sin restar el protagonismo al pescado. De diez, no se puede pedir más.

Seguimos con la Hamburguesa casera con salsa de estragón, puedo dar fe de lo de casera, para mí era como comer las que yo elaboro en casa, eso sí, está mucho mejor, porque la textura tierna, casi blanda, pero consistencia al fin y al cabo, es perfecta. Una hamburguesa que se desdibuja incluso de las actuales de autor, con otro toque, otro sabor, neto a la carne, impregnado de un sutil toque, difícil de definir. Para mi otra vez, bravo por el chef. Te la comes sin querer.

El menú incluía, también Arroz meloso de pulpo y calabaza, no lo pobre, pero por los comentarios de Quique, el arroz en su punto, tipo rissoto, meloso por la calabaza y "crujiente" por el pulpo, un arroz lleno de gusto y de sabor, que satisface.

El remate vino con los postres, que generalmente no se puede ser bueno en todo, y francamente, fueron más que correctos, magnifico el punto del chocolate, en todas sus texturas. La tatin muy en su estilo, de textura tierna y jugosa, limpiaba el paladar, algo saturado del chocolate, buen equilibrio de fuerzas.

Postres surtidos para compartir:
Tarta de chocolate con helado de... (no recuerdo ¿chocolate blanco?)
Mosaico de chocolate con pistachos.
Tatin de manzana con leche merengada.

El vino lo pusimos nosotros, compramos unas cuantas cosas en Vila, estoy subiendo las notas de cata si queréis las podéis consultar. Nos trataron como no puede ser de otra forma, espléndidamente. Hay que decir, reconocer y ensalzar, que el servicio es de diez, porque hay una sabia y correcta dirección, que marca y deja. Porque hay un buen servicio profesional y lo más importante y arriesgado hoy en día, hay más que suficiente personal, no hay carencias, ni falta, los camareros llegan a todos los lados, con tranquilidad y amabilidad, y eso se nota y se ha de reconocer.

Es público y notorio el nivel y la selección de los vinos, que saben hacerlo tanto María como Axel, pedazo pareja. Yo para el menú aconsejo la opción del vino por copas, hay variedad y muy buen gusto, además de curiosidad y buen rollo. Se lo merecen.

Cena de viernes noche, el local prácticamente lleno, incluso las mesas de la tarraza.Siempre es buena señal esto, para comprobar su éxito entramos a cenar con un menú concertado.

El local esta dividido en dos salas, nosotros nos quedamos en la primera, ya que la del interior es un poco oscura....La decoración es muy básica y sencilla.
Sin embargo las mesas están perfectamente vestidas, y con una buena cristalería Riedel.Se nota que cuidan el vino, la carta es completa, variada y a buen precio.Nosotros bebimos, dos cervezas y un Paisajes Cecias 08.

El servicio es correcto y dedicado, los platos llegaron todos en su momento adecuado.Y paso a detallar lo que cenamos.

-Como aperitivo,
Una Vichyssoise con pan de gamas.

-De entrantes,

Bravas con espuma de ajoaceite suave y aceite de pimentón de La Vera ( aunque suene un poco ridículo, el mejor plato de la noche), conseguidisima esa espuma.

Samosas de morcilla y cebolla caramelizada con crema de queso manchego curado, también muy sabrosas con esa morcilla intensa.

- Principales,

Costillas carnudas asadas con miel y frambuesa, correcta, sin más.

Brochetas de secreto ibérico con salsa de setas silvestres, tampoco fue un plato que destaco, se quedo también en correcto.

-Postres,

Brownie con helado de hierbabuena, esto no falla, hay que hacerlo muy mal para que no guste.

En definitiva pasamos un rato bueno y cenamos bien.

Ubicado en pleno Ensanche, en Conde Altea casi semiesquina con Salamanca, se trata de un local modernote, con una “vivida” terraza.

Optamos por comer dentro. La sala principal (tiene otra interior) destaca principalmente por dos cosas: por unas lámparas espectaculares y por las pizarras que ofertan vinos por copas.

Tomamos el menú del día, domingo, que consistía en:

 Aperitivo
Sopa de tomate y albahaca y pan de gambas.

 Entrantes
Ensalada verde con falafel y salsa de yogur.
Tempura de caballa con humus.

 Principales
Arroz meloso de secreto y rebollones.
Arroz meloso de bacalao y rúcula.

 Postres
Brownie con helado de hierbabuena.
Torrija con arándanos y helado de yogur.

En todos los casos había que optar por uno de los platos, pero nosotros pedimos uno cada uno de cada sección y así probamos todos. Compartir es vivir.

Una comida correcta, con platos -o mejor componentes- que sobresalieron, como el falafel de la ensalada; otros que superaron la media, como la caballa en tempura; otros que pasaron desapercibidos, como el arroz de bacalao; y otros que no estuvieron a la altura, como la torrija.

No me gustó que la opción de los principales fuera o arroz meloso o arroz meloso. Dejan poco margen para los que no somos arroceros. Hombre, un pescadito o una carne como alternativa no hubiera estado de más.

Tienen una buena oferta de vinos por copas, con 6 referencias de Jerez (ooolé) y otras 6 de vinos dulces. 1 rosado, 2 blancos y 3 tintos completan el abanico. Realmente reseñable que tengan 6 vinos por copas del Marco. Poquitos sitios de Valencia podrían decir lo mismo, pero es que aquí además es por copas.

Tomamos cuatro copitas, una de Palo Cortado Apóstoles González Byass (tuvieron el detalle de no cobrarla pues era la última de la botella y arrastró excesivos posos), dos de Kühling-Guilllot Qvinterra Rieslingtrocken 2012 y una de Corolilla bobal viñas viejas crianza 2010.
Servicio agradable y profesional, uno de ellos sabe mucho de vinos, se “palpa”.

Volveremos algún día por el reclamo de los vinos de crianza oxidativa.

Con una ciudad intentando volver a la rutina habitual, aún con aire de resaca de las fiestas josefinas, aprovechamos que estábamos por la zona y que acompañaba el día con un alegre solecito primaveral para visitar Plaerdemavida y probar su menú diario.

El local está muy bien descrito en anteriores comentarios, decoración mezcla de estilos clásicos y modernos en tonos blanco y negro salpicado con algún púrpura. Un conjunto personal y en mi opinión muy agradable. Quizá algo más de espacio entre algunas mesas sería de agradecer. Buena selección musical de fondo a volumen adecuado.

Recibidos con amabilidad, nos ofrecen elegir mesa y tras sentarnos nos obsequian con un pequeño bol de aceitunas aliñadas muy ricas. Nos explican las opciones del menú del día consistente en un entrante, principal, pan, postre o café por 11.90 €. Así quedó la cosa:

Entrantes:

Ensalada Verde con Tosta de Queso de Cabra y Vinagreta de Frambuesa. Presentada en bol, un tierno surtido de lechugas con dos o tres rebanadas de tomate y coronadas por un par de tostas con el queso y todo bien aderezado con una vinagreta muy sabrosa. Liviano equilibrio.

Rillettes de Pato con Crema de Mostaza Antigua. No sabía de qué se trataba. Resultó ser la carne desmenuzada en tiras o hebras y mezcladas a modo de paté o de relleno de canelón con la crema, cuya potencia no dominaba, formando por lo que probé un buen conjunto. Enlace bien avenido.

Principales:

Arroz Meloso de Chipirones y Ajos Tiernos. Buen punto de cocción del arroz aunque el fondo, correcto, me daba un toque quemado que me descentraba bastante. El conjunto un punto bajo de sal quizá. Disgregado.

Lomo Relleno de Tomillo con Salsa de Setas. Rollito partido de lomo que llegó algo corto de salsa al final pero con sabor completo y estilo más tradicional.

Como postres compartimos:

Bizcocho de Chocolate Blanco con Sorbete de Naranja Sanguina. Tierna y calentita porción de bizcocho para combinar en boca con el helado cítrico. Imponente.

Tartaleta de Queso con Mermelada de Fresa. Con la clásica base de galleta y abundante mermelada que enmascaraba un tanto el sabor del queso. Rica.

El pan servido en un cestillo que combinaba unas minitostas con un par de rebanadas de gruesa y dura corteza con tierna miga blanca.

Para beber una cerveza rubia de barril perfectamente tirada y dos copas de Ocho Patas 2011 D.O. Rías Baixas. Copas Riedel.

Café correcto.

El servicio muy atento, ágil y dispuesto.

En resumen, empresa que ofrece y desprende honradez en cocina y servicio, algo que debería resultar cotidiano pero que a veces cuesta encontrar. Ubicada en la vorágine restauradora de la zona buscando una distinción sobre el resto y que creo que en cierto modo logran. Ofrecen un menú diario ponderado que en mi caso hace que pique en su anzuelo y vuelva a probar con más profundidad su carta… si Tirant lo Blanc y su espada no se interponen, claro está.

  • Postres

    Postres

  • Lomo Relleno de Tomillo con Salsa de Setas

    Lomo Relleno de Tomillo con Salsa de Setas

  • Rillettes de Pato con Crema de Mostaza Antigua

    Rillettes de Pato con Crema de Mostaza Antigua

Restaurante situado en un LOCAL, quizás, en la calle con más restaurantes de Valencia, con decoración sencilla, limpia e informal, en el que se combina el blanco con tonos oscuros. Precisamente las paredes o parte de ellas en tonos oscuros sirven de improvisada pizarra en la que figuran vinos y sus precios correspondientes (me recuerda a los pub e inns de la campiña inglesa).

Las MESAS de tamaño más que correcto, con una sencilla mantelería, pero con una cubertería y cristalería de un nivel adecuado, para, lo que este restaurante pretende transmitir al comensal. Una separación suficiente te permite privacidad en tu conversación.

El TIEMPO de presentación y retirada de los platos, notable.

Muy buena CARTA DE VINOS, atrevida y vanguardista; precios aquilatados, algunos especialmente aquilatados, con diversas D.O nacionales y extranjeras. Servicio de vino correcto.

EL PERSONAL: Respetuoso y con ganas de agradar.

Buena PRESENTACION de los platos. Todos los componentes, están a la vista, ordenados en su composición, permitiendo apreciar sus texturas y sabores.

LA COCINA suficientemente imaginativa y digestiva. Sencilla elaboración. Honrada.

Lo degustado fue lo siguiente:

ENTRANTES:
1.- JamónIbérico: D.O. Guijuelo. Bien cortado, sabroso y sápido. Pieza de buena calidad.

2.- Pan de arroz: etéreo, con un gran sabor, crujiente, aunque, delicado. Si no lo masticas se deshace en la boca. Mucho sabor a marisco, potenciado, "alegrado" por unas gotas de balsámico. Muy bueno. Crea adicción.

3.- Croquetas de boletus, cecina ahumada y crema de queso: Difícil y, a la vez, armónica combinación. Difícil por conjuntar dos productos de gran potencia y sabor, sin que uno eclipse al otro o se neutralicen entres sí. Armónicos por complementar el aroma y el sabor de las setas con el humo, profundidad y la fuerza de la cecina. La crema de queso amalgama y realza lo anterior.
Gran ejecución con un punto de temperatura adecuado. EXCELENTE. La estrella de la comida.

4.- Sardina ahumada con mozzarella de bufala, sobre blinis con tomate seco y aceite de albahaca; Un blini esponjoso, nada gomoso, absorbe el aceite y suaviza la fuerza del tomate seco. Buena mozzarella que combina con el complemento clásico, el tomate.
La sardina, ligeramente, ahumada, resulta gustosa, carnosa, muy sabrosa. Apetitoso entrante.

5.- Carrillera ibérica con tabulé: carrillera guisada de forma distinta a la habitual. Se sirve fría, como si se tratara de una ensalada templada, sobre un tabulé de cuscus, con piparras ligeramente avinagradas, gustosísimo.Ejecutado magistralmente, el cuscus se muestra suelto, muy suelto. El punto ligeramente picante de la piparra engrandece el plato. Te invita a comer.

PRIMER PLATO:

ATUN SOBRE LECHO DE RISSOTTO: Buena pieza de atún cocinado como si fuera un tataki, gruesa y con jugoso interior. El rissotto elaborado con calabaza, no me acabó de convencer, pero no rompe el equilibrio del pescado.

SEGUNDO PLATO: STEAK TARTARE: Bien cortado, deduzco que a cuchillo, la carne era sabrosa y de calidad, aunque, se sirvió a una temperatura excesivamente fría, que, enmascaraba el gusto y perfume del plato. Acompañado de unas, nás que notables, patatas paja. Habrá que dar otra oportunidad.

POSTRTE: QUESOS ARTESANOS: Buena calidad, destacaría un queso de cabra tierno del Loira, que era todo gusto y sabor.

En resumen, restaurante con proyección. Tiene margen de mejora. Permite disfrutar de unos muy buenos vinos con una cocina sin complicaciones. Habrá que seguirlo de cerca.
Buena RPC.
El precio es sin vinos pero con aguas.

Hacía tiempo que tenía apuntado este local de la bulliciosa calle Conde Altea, aunque hay comentarios irregulares la recomendación de dos restauradores me acabaron por reservar para comer sábado a mediodía atraído por el precio de su menú 14.90e.

El local es sencillo y muy tranquilo (nada que ver con un sábado por la noche seguro) y tiene una decoración que no te deja indiferente. El menú fue el siguiente

APERITIVO

Chupito de crema de calabaza con pan crujiente de arroz

ENTRANTE

Ensalada verde con sardina ahumada y vinagreta de boletus

PRINCIPALES

Arroz meloso de sepia y rebollones

Brocheta de secreto ibérico con salsa de frambuesa

POSTRES

Brownie con helado de naranja

Migas con chocolate blanco

Buen menú, destacables el secreto y el brownie. El arroz salió mas seco de lo habitual en un meloso pero tenía sabor. Cafe correcto.

VINOS

No llegué a ver la carta pero debe tener referencias interesantes después de ver los vinos por copas que tenía enunciados en una pizarra.
Me decidí por una copa de Idoia de Can Estruc (2.75) y un Viña Aliaga Graciano (3.10) muy rico. El servicio bueno, perfectas explicaciones, se nota que el camarero sumilier tiene pasión por los caldos.

En conjunto me convenció bastante, puede que sea una de las pocas opciones válidas en está calle atestada de locales. Tiene bastantes menús a precios ajustados incluyendo uno de tapas. La web está permanentemente actualizada.

Al final pudimos hablar con Mari de la tan temida crisis. Los fines de semana no se pueden quejar pero el resto de la semana hay que hacer encaje de bolillos para servir estos menús tan ajustados de precio y competir con los demás.

Hola buenas a [email protected]
He estado tres veces en este restaurante, en pleno centro de Valencia. La primera vez me encanto, ya que fue una sorpresa, pues por fuera no aparentaba la comida, el trato y el servicio que luego te dan.
Pero he vuelto 2 veces más y la calidad no era la misma. Tienen una carta de vinos variada y diferente, y la primera vez que estuve nos prepararon unos gin tonics muy buenos. nos atendió una chica que fue encantadora, sin embargo las 2 últimas veces no estaba esta chica y el trato, sin ser malo, no fue el mismo.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar