Restaurante Dukala en Valencia

Restaurante Dukala

Datos de Dukala
Precio Medio:
25 €
Valoración Media:
7.1 10
SERVICIO DEL VINO:
5.7 10
COMIDA:
7.9 10
ENTORNO:
6.1 10
Calidad-precio:
8.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Ciutat Vella
Dirección: C/ Sanchís Bergón, 27
Código postal: 46003
Tipo de cocina: Marroquí
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de Dukala
OPINIONES
37

Dukala es un restaurante de cocina marroquí, adaptado en el uso de especies a criterios más occidentales. Recepción en la puerta y acompañamiento a la mesa, en nuestro caso al reservado que hay al lado de la puerta. Juan, es un activo de valor en este restaurante, atento y profesional nos explica platos y posibilidades para nustra cena. Detalle al llegar de un humus de garbanzos. La carta compuesta de entradas, platos y postres, sin ser extensa, tiene una amplia variedad a la hora de elegir la materia prima (pollo, cordero, ternera, pescado, etc.). Optamos por una ensalada de gambas, perfectamente aliñada y fresca (9€), y unas croquetas ras elhanut de pollo y otras de espinacas (6,60€) muy destacables. De plato principal tajine de ternera (13€), estupendo plato y muy recomendable.
Carta de vinos corta pero contundente, seleccionados buscando presencia en distintas DO's. Elegimos un Casa de las Especias 2004 (18€) servido a buena temperatura en copas Rona. De postre trufas de chocolate con jengibre, a 1,25€ cada una, buenas. Finalización con un té, invitación de la casa, muy aromático y sabroso.
Restaurante lleno, muy recomendable tanto por su cocina, servicio y precio.

Dukala es un lugar con encanto, sencillo y a la vez acogedor.

Los platos siempre en su punto, sabrosos, y el toque de especies suave.

A destacar en los entrantes, la ensalada zaalouk, las croquetas ras al hanout (buenísimas)
los briouats, etc.

Los platos principales el tajin de ternera con ciruelas, y todos los cous cous son excelentes. Los platos de cordero y el pescado con el punto adecuado de cocción.

Los postres: el flan de queso de cabra estupendo y las trufas muy buenas aunque un poquito duras. El te muy aromatico y agradable.

No quiero dejar de mencionar la amabilidad de Juan, que te hace sentir como en casa y te aconseja siempre bien. El resto de personal de sala encantador también.

y además de todo esto, Una gran relación calidad-precio lo que lo convierte en un lugar al que siempre estas dispuesto a volver

No había visitado aun el nuevo Dukala y la verdad es que ha ganado en espacio respecto a su anterior local. Tiene un pequeño reservado en la entrada y una sala algo más amplia donde se sitúan el resto de mesas.
Cocina marroquí bien elaborada y de presentación sencilla, lo que le da un toque de autenticidad. Destacaría las croquetas de verduras que tomamos para empezar, el cus-cus, que estaba exquisito y el cordero al azafrán, siendo este último un plato contundente y de perfecta factura, con un punto de cocción óptimo y unos matices en los sabores que aun me hacen recordarlo.
Copas correctas y carta de vinos sencilla pero con algunas referencias interesantes que acompañan bastante bien a los platos presentados.
El té final es imprescindible y la atención del servicio brilla por su cordialidad y cercanía.

Un restaurante al que hacía tiempo que no volvía y al que estoy deseando volver.

Lo unico el cambio a esta nueva ubicacion, solo un pero a lo juntas que estan las mesas en la zona central del local, se monta mucha algarabia.

Por el resto este sitio es amable en todos sus apartados.
En la cocina briouates, ensaladas, croquetas....... platos bien resueltos sin ninguna complicacion.
Muy buena la bastela de pollo con miel y frutos secos, asi como el cous cous de verduras. No me termino la brocheta de rape, estaba correcta pero no deja de ser rape a la plancha.

Unas pastas marroquies con sesamo y una especie de trufas con jengibre(demasiado duras) con te verde con hierbabuena dieron colofon a una buena cena.

Coqueta carta de vinos
Buena R.C.P

Restaurante que conocemos desde hace muchos años que bien merece la primera crítica que ponemos en Verema.

Nada más entrar sorprende la calidez de la decoración conseguida con detalles sutiles, sin excesos han conseguido un clima acogedor en una sala perfectamente dirigida por Juan. Amabilidad en el trato desde el teléfono hasta la salida, sin duda uno de los puntos fuertes de este restaurante es un personal de primera.

La carta bien escogida, equilibrada y que denota sin duda que hay años de experiencia que han ayudado a elegir los platos. Nuestra elección habitual; unas picaditas de entrantes (Briouates de queso, ensalada templada de pollo...), como plato fuerte un cous-cous hace las delicias de quienes nos gusta este singular guiso que en Dukala lo bordan (tanto el de verduras como el agridulce de pollo). Si hablamos de las carnes el cordero y el kefta son realmente muy buenas opciones.

En cuanto al vino una carta escueta pero de referencias bien escogidas que buscan sin duda una buena RCP en todas las variedades. El coperío más que correcto y el servicio bueno.

Para cerrar un postre y unas pastitas que acompañen el té moruno servido en su correspondiente tetera típica. Un viaje a Marruecos en pleno centro de Valencia. Por último y a destacar especialmente la RCP que es sin duda su punto más fuerte y una de las mejores de Valencia.

Un restaurante para ir y repetir en el que aconsejamos reservar con antelación para no quedarse sin sitio. Un lujo.

Lo primero la amabilidad al telefono, en el momento de hacer la reserva. Cuando vuelves a llamar para avisar que te retrasas 30 mns. ya saben quien eres, no te hacen esperar ni un segundo. Al llegar te recibe Juan, es cordial, con una amabilidad no fingida, es atento, te acompaña a una de las mesas (pocas). Cubiertos bonitos, casi de diseño, cristaleria contemporanea de calidad, loza repasada y no estropeada. Servilleta de algodon y mantel planchado. Juan te toma la comanda. Con cuatro preguntas, ya sabe de tus gustos. Aperitivo de pure de garbanzos.Picadas al centro como entrante: Briouat de queso y aceitunas (un poco soso pero el pate natural de aceitunas negras y verdes que lo acompaña lo compensa). Croquetas recien hechas (las de espinacas colosales) muy bien dosificadas las especias. Juan nos ha recomendado un vino (Drassanes de bodegas Valsangiacomo) que acompaña perfectamente la comida. De plato principal, un couscous de ternera y un cordero al azafran. El couscous muy natural, nada pesado y muy sabroso. El cordero tierno, con sabor suave, excelente presentación. Platos copiosos. De postre, chocolate al jenjibre (delicioso) y pastelitos de miel y sesamo (espectacular, repito!) y un té con mucho aroma y muy digestivo. Es, lamentablemente, dificil encontrar un sitio en Valencia donde te atiendan de forma tan natural. Este es, sin duda, uno de los atractivos del local. Tiene su clientela totalemente fidelizada. Si además la comida es buena y el precio razonable, el exito esta casi asegurado. Fuimos un sabado al medio día y el local estaba lleno inclusive un salón privado con mesa para 10 comensales. Volveremos a menudo y llevaremos a amigos y conocidos. Solo un par de criticas constructivas: podrían utilizar pan marroqui o tuencino tipo pita y el Harisa que acompaña el couscous, mejor diluirlo en un poco de fondo de verduras, se mezclaría mejor.

Gran opción para degustar cocina marroquí.

Los briouates de queso y aceitunas son sorprendentes. El cuscús de verdura está muy rico. En los platos con carne destaca el cordero m´hammer asado al azafrán y la bastela azama, un pastel de pollo y almendra.

De postre no hay que perderse el flan de queso de cabra. Sensacional!

La carta de vinos es corta, pero correcta. Tienen un trato del vino aceptable.

La RCP, muy buena.

Restaurante marroquí que ha conseguido, con el paso del tiempo, hacerse con una clientela más o menos fiel. De hecho conviene reservar con antelación si quieres conseguir mesa.
El local tiene su atractivo pero tiene el problema de que se recarga excesivamente de humo al cabo de poco tiempo.
Muy buenas la ensalada de pollo, las empanadillas de queso y el cordero al azafrán.
De postre pedimos un rollito relleno de frutos secos que estaba bastante quemado y muy caliente (aun tengo la llaga en la lengua) y que simplemente no deberían de haber sacado a la mesa.
La carta de vinos al igual que las copas, no están mal y los precios de los vinos son razonables. Servicio tipico de estos locales y que se limita a dejar la botella en la mesa.
Recomendable pedirse un té con unas pastas para finalizar
A mi modo de ver, la relacion calidad-precio no es buena. Teniendo en cuenta el coste de la materia prima, la elaboración, el entorno y el servicio, no me parece un restaurante barato. 3 entradas, un plato principal y un postre, todo para compartir, 50€. Bebidas a parte

El mejor descubrimiento en cuanto a restaurantes se refiere desde hace mucho tiempo (gracias a nuestra amiga Nuria) Nada más entrar ya se percibe una atmósfera muy especial. Enseguida sucumbes ante la inmejorable atención de Juan, amable pero sin empalagar. un pero, las sillas un poco incómodas, ya que el local invita a largas sobremesas. Esta vez somos 8 personas. 3 ensaladas, empanadillas de queso, 3 cus-cus para comapartir, 2 extraordinarios platos de cordero, 4aguas, 2cervezas, artadi joven y vino de la casa, salimos a 17e aprox. Muy buena relación calidad-precio. Se ha convertido en uno de nuestros FAVORITOS.

Local sencillo y acogedor. Servicio atento y cordial. Nos gusto mucho lo que comimos, cocina típica marroquí sin un exceso de especias. Buena relación calidad precio. Carta de vinos interesante y bastante amplia para ser un restaurante arabe. Tomamos un Clos Mont Blanc Sauvignon Blanc 2007, que estaba bueno y nos mantuvieron la temperatura adecuada. Volveremos.

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