Restaurante Les Nits (CERRADO) en Valencia

Restaurante Les Nits (CERRADO)

Datos de Les Nits (CERRADO)
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
7.3 10
SERVICIO DEL VINO:
7.4 10
COMIDA:
7.7 10
ENTORNO:
7.1 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Ciutat Vella
Dirección: C/ Lepanto, 23
Código postal: 46008
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 19,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes y Domingos

Teléfono


Opiniones de Les Nits (CERRADO)
OPINIONES
87

Buenas tardes,

El pasado 08.02.2015 estuvimos celebrando el bautizo de la hija de unos amigos, fuimos unos 60 comensales.

He decir que esta gente es muy poco profesional, en primer lugar, mis amigos fueron a probar el menu días antes del bautizo, me dijeron que todo estaba genial, pero cual fue la sorpresa de ellos, cuando, empezaron a sacar platos y ni por asomo eran las cantidades que habian acordadas, y por supuesto algún plato que no estaba dentro de lo que habian contratado. Les dijeron que habia suficiente espacio para todos, si lo comparamos con una lata de sardinas, era grande... Camareros bastante inexpertos, perdidos, despistados, los platos los sacaron desordenados, de 5 mesas solo le serivieron cafe a media mesa... vamos un desastre, la tarta del bautizo la sacaron ya cortada, les dijeron que pondrian un muñequito para la niña y tampoco, no lo recomiendo para grandes eventos. Fatal.

Yo os voy a comentar el caso del bautizo de mi hija, el dia que fuimos a provar el menu fue genial y fenomenal todo, se les dijo que pusieran mas cantidad de patatas, el solomillo era una rodaja grande que pudimos cortar para los cuatro que fuimos a provar y pensamos que si era asi para cada persona seria fenomenal, luego arroz de verduras que estaba muy bueno y con una pinta genomenal y de postre una copa de sorbete de piña con una fresa y canela, todo fenomenal los entrantes dos para cada uno y todo hablado. Y las mesas serian en forma de U.
El dia del bautizo llegamos y para empezar sinedo que nos habian insistido en que cabriamos 70 personas, llegamos y las mesas no estaban como habian dicho y aun asi que fuimos 60 casi no cabemos intente entrar con el carro de mi hija y no podia pasa, una invitada k traia a su hijo, con carro tambien no tenia sitio para dejarlo, salio la responsable y me dice que tenia que avisar del numero de carritos que ivan a venir, que no se lo habia dicho... Ya para empezar mal
Bueno, empiezan a sacar los entrantes y suponiendo que eran dos por persona yo solo me comi una brocheta y un montadito, sacaron queso y nos aseguraron que si tenian que sacar mas sacarian y no pusieron mas que el que sacaron, el pan era menos de una punta de barra de pan, la ensalada de acordamos era cada dos personas y gracias a que mi padre fue a quejarse sacaron mas, el solomillo era mas pequeño de lo acordado y las patatas despues de insistir eran contadas con una mano, el arroz de verduras despues de ir a provar que era meloso y amarillito y tal, lo sacaron negro y nada de meloso, yo puedo entender que la alcachofa lo deja negro oero no fue asi como lo provamos, llegamos al sorbete y nos quitaron las copas de champañ para ponerlo y no fue ni por asomo como nos lo pusieron el dia de la prueba, ni fresa ni canela ni copa igual.
Yo que estaba ya con la moral en los pies, pensaba que vendria lo mejor que era la tarta de mi hija, pero cual fue mi sorpresa que sali a fumar y cuando vuelvo la tarta estaba ya cortada por ellos y servida, ni sacaron la tarta, ni cortamos la tarta ni me dieron el muñeco para mi hija.
Fuimos a hablar con la responsable y que no era asi nada de lo que deciamos y no nos quitaron nada del precio que acordamos.
Mi consejo, no organiceis nada de eventos aqui y si lo haceis no firmeis ningun contrato ni pagueiz nada porque a nosotros por novatos nos s costado un bautizo y la ilusion por mi hija.

Nosotros acompañamos a Marcote en la cena. Fue nuestra primera visita y he de suscribir toda su valoración.
Al parecer el restaurante ya no se llama "Les Nits" de Jose Julio Ten, sino "Les Nits" de Teresa Camacho.
Es de agradecer que sus intenciones fueran buenas, ya que nos dió la sensación de que abrieron únicamente por nosotros, y nos reservaron la mesa redonda , la cual es más cómoda para poder tener una buena conversación durante la cena.
Como ha dicho Marcote, posteriormente entro una pareja que no tenía reserva y se fueron antes que nosotros muy enfadados.
Por añadir alguna cosa más, pedimos unas cervezas mientras esperábamos y nos las sirvieron en copas de vino, lo cual me llamó la atención. Además, faltaban cubiertos en la mesa y alguno de los que había necesitaba un poco más de limpieza.
Todo lo que ocurrió durante la cena ya lo ha detallado muy bien Marcote.
Además de que sólo pudimos elegir del menú (parecía más un menú de mediodía de restaurante de barrio: a elegir de entre tres entrantes, dos primeros y dos segundos) uno de los platos que indicaba era salmón al papillote, y el camarero nos dijo que no podía ser, que lo habían sustituído por bacalao al papillote.
Que preguntes por las cervezas y los vinos y en lugar de hablarte de las bebidas, te saquen las botellas a la mesa para que elijas, me pareció muy poco ortodoxo. Y lo del pan fue bastante decepcionante, realmente sonaban como piedras al caer en los platos.
Respecto al postre, no había probado nunca un "coulant" frío, no digo que no existan, pero no era lo que esperábamos. De los seis que fuimos, pedimos cinco "coulant" y un crepe de fresa, y de nuevo el camarero nos dice que sólo pueden ser cuatro "coulant", última decepción de la noche.
Cuando pedimos el libro de reclamaciones, no nos lo ofrecen y en su lugar sale la responsable del "desaguisado" la cual no supo estar a la altura de las explicaciones. Nos aseguró que la bodega estaba llena. En tal caso no entiendo por qué, en lugar de ofrecernos la carta de vinos, nos sacaban las botellas a la mesa y, encima, no nos informaban de los precios.
Una pena, imagino que tendrán que mejorar si quieren mantener el listón del que todo el mundo hablaba al referirse a este restaurante.

Fue mi tercera visita a este local. En las dos anteriores todo había salido muy bien y por eso tenía ganas de volver. Aprovechando que estas fechas tenía visita de familiares acudimos 6 personas a cenar.

No se si es que ha cambiado de dueños, o les pillamos desprevenidos (en ese caso podrían haber cerrado el restaurante en estas fechas), pero desde luego no estuvo a la altura.

Nada más llegar nos sientan y nos traen el "menu", y comento esto porque ese día no tenían carta (que era lo que esperábamos) y tampoco nos lo hicieron saber cuando llamamos para reservar. Hubiera sido el menor de los errores...

Pero ocurrió lo que ocurre, cuando en lugar de mirar por el cliente, se tiene la mira puesta en el corto plazo. No estaban para nada preparados para dar servicio ese día.

Para comenzar pedimos unas copas de vino y unas cervezas. Le preguntamos al camarero por los vinos blancos, concretamente por el Barbadillo y lo único que nos supo decir, "...si, de Cadiz, muy bueno.", ya pero y el resto, ...mis invitados que son de fuera y les apasiona el mundo del vino se quedaron sin palabras. El tema de los vinos "mejoró" luego.

Pedimos los entrantes y NO nos los traen al mismo tiempo a todos, por lo que la espera ya comienza a mosquearte. Cuando al fin recibo las "croquetas variadas", estaban a cual más congelada. Alucinante en un sitio como este!!! Quizá no en algún otro bareto, ¿pero aquí?

Traen el primero y tuvimos que pedir el pan porque el camarero aun no nos lo había traido. Eso no era pan, eran piedras. Me quedé con el sonido que hizo el pan al caer al plato, como cuando se te cae un cazo al suelo. Aun la cocinera se atrevió después a decirnos que se lo habían traido a las 18:00 acabadito de hacer, jejeje

En cada cambio de plato no nos cambian los cubiertos, que podría haber pasado del entrante al pescado, o no, dependiendo de las espectativas de cada cual, pero para la carne????? En fin, otro punto más a favor.

Para la carne no nos piden el punto. Había ternera y solomillo. Cuando llega el camarero nos dice, "aquí tenéis la carne...", preguntamos si era el solomillo, mira el plato, dice que si, la reparte a los que habían pedido solomillo, se va y nos quedamos mirando el plato, era ternera. Nos cambiamos los platos y lo siguiente el punto, estaba crudo por dentro, pero esto va por gustos.

Con la carne queríamos vino tinto, le pedimos la carta y nos dice que mejor nos trae los vinos que le quedan. Nos trae tres botellas a la mesa, una con el tapón roto, NO nos dice los precios, nos da a probar un vino de un decantador "que decía que les había sobrado del mediodia, 90€ la botella". En fin, todo muy raro. Mientras todo esto, prácticamente nos habíamos terminado la carne, por lo que al final sólo uno tomo una copa de tinto.

"De postre tenemos coulash", entiendo que quiere decirnos Coulant y pido Coulant. Esperaba uno de esos que lo partes y se derrite. Me llega un helado de chocolate y nata, ya no sabía que hacer. En realidad el camarero no tenía la culpa pero parecía salido de un bar de guiris porque estaba totalmente descolocado.

En ese momento se levantan de la mesa de al lado una pareja y en la puerta nos miraron y dijeron "Que desastre!".

Nos quejamos del servicio en general por todos estos detalles y del tema de los vinos en concreto. Nos quitaron de la cuenta el pan.

No creo que vuelva.

¿por qué ponen oferta del 30% si luego no se puede aplicar?
Quitad la oferta si no funciona.

Con motivo del Valencia Cuina Oberta acudí a comer con mi mujer a un menú cerrado que incluía un gazpacho Moulin Rouge con base de sandía y fresa, quiche de cebolla sobre purrusalda, solomillo de cerdo ibérico en su jugo, arroz meloso de bogavante y socarrat de yema tostada con coulis de maracuya, a un precio de 20 € por persona que incluye una nota de "Bebida no incluida".

El local muy tranquilo y la atención muy buena... quizás lo único que defrauda un poco es la decoración un tanto fría (la sensación es de restaurante medio de hotel en este aspecto).

Disfrutamos cada plato, bien elaborado y con cantidades equilibradas. Cada uno de los 3 primeros platos lo acompañaban con un panecillo recién hecho particularizado para cada plato, siendo el del gazpacho un pan dulce a la canela, el del quiche un pan de harina con frutos secos (o algo así) y el del solomillo una focaccia.

Para acompañar tomamos una cerveza sin alcohol, una caña, una copa de vino, una botella de agua de litro y acabamos con un descafeinado cortado y con un cortado normal...

El mal gusto final lo deja la facturita del "bebida no incluida" del menú, ya que el pan (que pese a estar particularizado para cada plato y hasta el día de hoy no ser considerado bebida, no entraba en el menú), las 2 cervezas, la copa de vino, la botella de agua de litro y los dos cafés ascendieron a 20,20 €. Los dos cafés 5,80 €, la copa de vino 3,80 €... y el vino (el único tinto que ofrecen por copas)era Protocolo, de bodegas Eguren... 3,80 € por una copa de vino cuya botella cuesta 3 € al comprador particular???

He de decir que lo que hemos pagado en conjunto para lo que hemos disfrutado la comida no me parece un exceso ni mucho menos, evidentemente el menú lleva un buen descuento por la promoción de Valencia Cuina Oberta... pero que lo intenten compensar hinchando los extras, que no te esperas a ese nivel, me parece un abuso y deja un regusto final malo.

Compartí mesa con Josep Gallego, así que el menú es idéntico. Estaba revisando fotos y me acabo de dar cuenta de que no había subido comentario. Dado que mi anterior comentario es muy antiguo, actualizo aunque sea tarde.
El restaurante sigue siendo bastante cómodo, bien iluminado, decoración moderna y sosegada, lo que te invita a sentarte y disfrutar de una buena velada.
Menú cerrado de antemano por el organizador de la cata y cena, con algunos altibajos, pero con una cocina bien elaborada, sobre todo en el tema de la cocción y tratamiento de los distintos productos. Se trata de una cocina de mercado, le falta un punto de modernidad para mi gusto, porque ya que te metes a hacer este tipo de elaboraciones, debes arriesgar un poco más. Por otro lado, la franqueza de cada plato es el punto fuerte del restaurante.

Empezamos con un aperitivo para pasar al salmorejo de mango con crujiente de spek ahumado. El mango es de esos productos que si no se trabaja bien satura, es muy dulce o demasiado "tropical", o pecas de verdores y no convence. En este plato se consigue un buen equilibrio, pues recuerda a ese toque dulce y ácido que tiene el tomate, en un salmorejo tradicional. El punto del speck ahumado también muy rico, cambiando el clásico jamón por este producto italiano. Otra cosa importante en este tipo de cocina: la presentación, y aquí le doy nota alta. Muy buena presentación para un plato, a priori, sencillo.
Cremoso de foie con frutos rojos , este plato fue algo más flojo, bajamos un poco el listón y confiamos en que el foie dará todo lo mejor de sí mismo siempre... Pero no es así. En este caso se queda algo falto de punch, carencia que no acaban de remontar los frutos rojos. Correcto, no obstante.
Crujiente de huevo trufado , si me llegan a cantar el plato antes de traerlo, no creo que hubiera apostado por él. El consabido huevo trufado, dentro de una pasta brick, me suena a cocina algo de demodé. Pero ay amigo cuando lo llevas a la boca. Sencillamente te la tapa y tienes que doblegarte ante él, y es que si un huevo está bien hecho no hay nadie que se resista, como es este el caso, lo que te abre las puertas para jugar con él tanto como quieras.
Rape con almendras, tomate y canela . El rape es de esos pescados que como no sepas cocinarlo puedes arruinar el plato. En este caso está perfecto, con ese toque crujiente de las almendras que contrarresta la carne elástica del pescado y la canela que le da un toque exótico mezclado con las almendras. Muy bueno.
Carré de cordero con lima y gengibre
. Buena pieza de carne cocinada en su punto y el toque, de nuevo exótico, del jengibre y la lima. Recuerda a la cocina árabe, tanto este como el pescado, pero sin abusar de especias, por lo que mantiene una carácter mediterráneo con un toque personal.
Finiquitamos con una buena degustación de postres que ponen ese punto dulce final. Además me gusta el tener tres pequeños bocados para poder probar más cosas.

El servicio estuvo en todo momento atento y muy amable, además se le ve profesional y el tempo es perfecto. Repetiremos visita.

Acudimos a les Nits con motivo de la cata del mes del grupo de Catas Valencia. Como siempre, el vino lo aportamos nosotros y por tanto no valoraré el servicio, aunque sí hacer constar las atenciones llevadas a cabo al respecto. Evidentemente no pude valorar la carta.
Local cómodo y funcional, con aire minimalista, buena vajilla y cubertería, excelente pan y buen café también. Servicio profesional, muy atento y cercano durante toda la velada, colaborando también como he señalado en el servicio del vino.
El menú fue el siguiente:
Aperitivo
Salmorejo de mango con crujiente de Spek ahumado
Cremoso de foie con frutos rojos
Crujiente de huevo trufado
Rape con almendras, tomate y canela
Carré de cordero con lima y gengibre
Degustación de postres y café
Buen nivel en general de todos los platos, aunque si he de destacar alguno sería el Crujiente de huevo trufado, una delicia...
En resumen, una buena velada, una buena cena, un excelente trato. De los vinos, ya hablaremos donde toda.
El precio no incluye vino.

Seis meses mas tarde, nueva visita. Nada ha cambiado en el entorno, manteniéndose todo igual que la ultima vez. Como ya ha sido convenientemente detallado en anteriores comentario creo que esta fuera de lugar el insistir en lo mismo.
Menú del dia consistente en tres entrantes, plato principal y postre.
Entrantes
Cremoso de foie con frutos rojos Elegancia , potencia y delicadeza. Servido en un vaso , al fondo el cremoso con textura muy suave , que va ganando potencia conforme avanza en su paso por la boca hasta alcanzar su sabor mas alto al fondo del paladar. Allí explota y te llena la boca de sabor a foie. De la combinación con los frutos rojos no hablo porque no los he conjuntado. Prefiero tomar el foie solo.

Secreto asado en forma de rollito relleno de crema de setas Secreto asado , cortado fino, enrollado cubriendo una crema de setas. Diferencia de temperatura , secreto a temperatura ambiente, crema mas caliente y de texturas con muy buena conjunción entre ambos. Carne muy sabrosa se , la crema , al mezclarla , hace de introductora para el sabor final. Otra vez , volvemos a encontrarnos con el sabor de menos a mas.

Crujiente de huevo a baja temperatura con trufa. Se presenta con una forma similar al rollito de primavera (mas grande que éste) con el huevo dentro del mismo acompañado de una salsa trufada. Exterior crujiente, gelatinoso el huevo en el interior con salsa semiliquida trufada. Nuevo juego de texturas , nuevo juego de sabores. El crujiente da firmeza , el huevo el sabor y la trufa el aroma. Plato muy conseguido , tanto en la ideación como en la ejecución.

Plato principal :

Arroz meloso marinero Muy bueno , tanto en el punto de la cocción como en el fondo con sabor muy alto.

Postre :

Bizcocho de chocolate con chocolate caliente y salsa de café Bizcocho esponjoso , con chocolate muy puro liquido por encima e inmerso en un salsa de café. Al cortar con la cuchara el bizcocho , éste se impregna de la salsa de café y todavía lo hace mas esponjoso. En la boca se barajan el sabor amargo del cacao puro con la salas mucho mas dulce.

Carta de vinos amplia , bien estructurada y con un precio mas ajustado que los que habían antes. Servicio del vino muy bueno, con botellas a temperatura adecuada y envinado de copas.

Muy buen servicio de sala. Rápido, ágil, eficiente y profesional.

Panes de tres tipos : de canela, focaccia y de pasas y orejones. Excelente café.

Emho creo que una de las cosas mas difíciles es conseguir adaptarse al medio que te rodea. Con la crisis económica que nos está sacudiendo , este restaurante ha sabido evolucionar y adaptarse a la situación actual. Tener un menú como el descrito a 19 euros con el menaje , el entorno y el servicio que existe en este local es una muestra patente de esto. Y más , teniendo en cuenta que el segundo plato se puede escoger entre tres opciones diferentes y el postre entre dos. No debe de ser fácil para negocios que hasta hace bien poco llenaban casi de forma sistemática atravesar el panorama desértico que ahora existe. Aquí se han mantenido la técnica , la imaginación y la materia prima en la cocina que siempre tuvo , bajando los precios a nivel del mercado actual. Bajar los precios cumpliendo esas premisas debe de ser muy complicado. Y aquí se logra. Se logra de forma sobrada.
Esta claro que el restaurante se ha adaptado a los tiempos que corren sin perder ni un ápice de calidad. Estrechando margenes, cambiando la carta y con doble o triple esfuerzo, trabajo y sacrificio, emho , lo han logrado. Esta claro que quien aguante , al final triunfara y Les Nits tiene todo para aguantar
El precio es sin bebidas

Visitamos este restaurante viernes noche, gracias a una promoción de una web(50% en carta). Disponen de un menú degustación por 26€ sin bebida (IVA incluido). Nosotros cenamos a la carta por lo comentado de la promoción.Comimos:
- Milhojas de foie, manzana, membrillo y queso de cabra (8€). Plato frío que consiste en un milhojas con estos ingredientes en corte muy fino. Bueno, pero el queso oculta el sabor del resto. Ración escasa.
- Croqueta de rodaballo al aroma de canela (7,5€). Excelente. Una croqueta de buen tamaño, con exterior crujiente e interior cremoso y sabroso. Se acompañaba de un calamar con un rebozado exquisito.
- Cigalas asadas con boletus y trufa (18€). 4 cigalas abiertas por la mitad en punto exacto de cocción y de buena calidad. Un buen plato que se disfrutó.
- Carrillera de buey al vino (14€). Versión clásica de la carrillera que se extiende por muchos restaurantes. Buen tamaño y de buen sabor. Acompañada de "chips de yuca".
- Côte de boeuf trinchado al aroma de tomillo, acompañado de un pastel de patata y calabaza (20€). Buena carne pero demasiado hecha. Guarnición destacable.

A destacar el servicio de pan (1,5€ pp) que incluyó un panecillo de canela, focaccia de orégano y pan de queso. Excelentes.
Bebida en mi opinión algo cara. Cerveza Kronenbourg (3,5€), el agua es Evian y te la cobran como tal (3,80€) y copa de vino tinto (3,90€) servida en copa Schott. El vino por copas es una asignatura pendiente en muchos restaurantes y en este lo es (temperatura inadecuada y poca/nula variedad).
Es un buen restaurante. Servicio más que correcto. Con la promoción del 50% en carta la visita queda con una RCP excelente (los precios de arriba son sin ningún descuento). Sin la promoción quizás sea un poco caro, sobretodo los entrantes (raciones pequeñas).

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