Restaurante Bacira en Madrid

Restaurante Bacira

10
Datos de Bacira
Precio Medio:
46 €
Valoración Media:
7.5 10
Servicio del vino:
6.4 10
Comida:
8.4 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


10 Opiniones de Bacira

Otro local de los que me apetecía mucho conocer y aprovechando la escapada, allí nos plantamos Uxue y yo.

Local muy concurrido, decoración moderna, sin extravagancias, agradable.

Empezamos con un aperitivo de vichyssoise acompañado de pan de gambas especiado, buen inicio.

Gazpacho de cereza con tartar de langostino tigre y helado de jengibre, fresco, rico, 12€ la ración, todo para compartir.

Anguila ahumada sobre queso ricota, compota de manzana, centro de miso con tomate seco y quínoa, aquí pedimos media ración para probar, 6€, me encanta esta opción, también rico.

Ceviche de corvina con su leche de tigre y choclo, cilantro y cebolla roja, muy rico me gustan los ceviches, nada que objetar, también media ración 9€.

Media ración de tiradito de lubina a la bilbaína, con ajo y guindilla, bien, la línea, todo bien, 8€.

Carpaccio de presa ibérica, salsa hoisin, mayonesa japonesa mermelada de tomate, pepinillo chino en rodajas y varios brotes, hojas de mostaza , acelga roja y flores , este plato para mi destaco por encima del resto, rico también.

Rollito de pato a la naranja con shitake, shimeji y enoki, cilantro y albahaca, este especialmente para Uxue, aunque lo probé, bien, 10€.

Acabamos el apartado salado con albóndigas de rabo de toro, sobre un parmentier especiado y ahumadas en leña de roble, presentación en campana de cristal con el humo de roble, en la línea del resto de platos, bien, quizás después de los anteriores restaurantes, este no nos entusiasmo tanto, pero comimos bien, original y a un precio razonable, vamos que es recomendable.

Una torrija con una sopita de lemon grass, correcta, 6€ y para Uxue un drácula, fresas, frambuesas, helado de vainilla y una sopa de frambuesa, le encanto, 6€.

Para beber un tinto , viñas del cambrico , de los que me gustan , 16€ , un dulce , Micaela 4€ , agua , 2,5€ , un gin de 209 , 9€ y 3€ por el servicio y pan .

En resumen buena opción, quizás no supimos apreciarlo mas, después de chuka, streetxo y umiko, todos de una cocina fusión de estilos similares, que para nada iguales, pero bueno se puede volver sin problemas , nos sacaron también un par de petit fours .

Nueva visita, en esta ocasión, un grupo de cinco personas deseosas de disfrute integral: buena compañía, agradable sala y buena cocina.

Salvo algún error en la cuenta, que nadie detectó in situ, y algún plato que no estuvo a la altura de veces anteriores, todo en la buena linea de cocina habitual, por lo que respecta a la sala, en su linea de atención y amabilidad, y en lo que respecta a la compañía, fenomenal, vamos que dispuesto a repetir, si o si.

En el capitulo bebercio, dos botellas de un mas que agradable Pouilly-Fumé Chateau de Tracy Mademoiselle de T 2013, sauvignon blanc del valle del Loira, francés, y a los postres unas copichuelas de un moscatel malagueño MR de Telmo Rodriguez.

En el capitulo comercio, mas o menos por orden de aparición o desaparición.

- Brandada de bacalao con miso dulce y un panes de gambas, a modo de aperitivo. Correcto, agradable.

- Ensaladilla de aji amarillo, tobiko y carpaccio de gambas. Pelin cargado de tobiko, pero sabroso y repetible.

- Sardinas ahumadas, ajoblanco de coco, higos, uvas y PX. Muy rico, repetible.

- Nigiri de anchoa, aguacate y pico de gallo. Clásica propuesta de este local, que sigue estando igual de bueno que siempre. Repetible.

- Tiradito de dorada con vieiras de la Patagonia y salsa huancaina. Otra de las propuestas clásicas de la casa y que goza de amplia aceptación.

- Esturion ahumado con huevas de mujol, crema de lemon grass y cebolleta. Sin poder decir que no estuviera bueno, sin embargo, en experiencias anteriores lo encontré mas sabroso.

- Alcachofas confitadas con rocas de foie cubiertas de sesamo. Plato nuevo en la carta, interesante contraste de sabores

- Maki mar y montaña con bonito deshidratado y mahonesa de chipotle. Otro de los clásicos de la casa. De este no aporto foto, la calidad de esta, era ínfima. Repetible seguro.

- Falso rissotto de carabinero. No se elabora con arroz, se utiliza pasta de tipo puntalette. Muy buen fondo, sabroso y con un bicho de generoso tamaño. Repetible seguro.

- Cocochas de bacalao con curry thai y chantarellas. Aqui se cumple la regla, segundas partes nunca fueran buenas, en experiencias anteriores sali contento con la propuesta, hoy no, muy pasado de curry, tanto que no dejaba apreciar los sabores del resto de los componentes.

- Mollete japonés de molleja de ternera, chimichurri, menta, pepino y aji amarillo. Opinare de oídas, exceso de sal.

- Callos con aji panca y curry. Igual impresión de las veces precedentes. Diferente presentación y sabor respecto a las versiones tradicionales. Para mi gusto, entre los mejores que he tomado, el regusto final en boca me encanta. Repetible seguro.

- Tarta al whisky. Su versión: crema de whisky, helado de yema tostada, bizcocho y nata, todo ello ahumado con whisky Jack Daniels. Muy buena versión. Repetible para próximas visitas.

- Piña colada. Su versión: piña caramelizada, esponja de ron y helado de coco. Refrescante, no me ha desagradado pero tampoco me ha dejado plenamente satisfecho, por ello es necesario repetir en visitas posteriores.

Cafés con hielo, el moscatel mas arriba indicado, charleta amplia, amena y divertida, y casi tres horas mas tarde, ponemos fin a esta exploración grupal.

Sin error en la factura, la experiencia hubiera sido resuelta por 48€/pax, que a la vista del contenido de comercio y bebercio, me parece correcta, y a la vista del disfrute con la compañia, me parece una ganga.

  • Tarta de whisky (su version)

  • Callos con aji panca y curry

  • Falso rissotto de carabinero

  • Nigiri de anchoa, aguacate y pico de gallo

  • Sardina ahumada, ajoblanco de coco, higos, uvas, PX

  • Ensaladilla de aji amarillo, tobiko y carpaccio de gambas

Quinta visita y sigo reafirmando mis impresiones: Cocina joven, moderna, atrevida con contencion, innovadora, a la que acompaña una sala cada vez mas asentada, profesional pero cercana al cliente y que contribuye a convertir tu estancia en una experiencia tan agradable que no has salido por la puerta y ya estas queriendo volver.

En este caso la excusa, ha sido la celebración de su aniversario, para el cual, han preparado un menu especial compuesto por los platos mas aplaudidos/solicitados por la aficion, a un precio de 40€ pax, sin bebidas, y que estara vigente hasta fin de julio, en agosto cierran por vacaciones y prometen volver en septiembre con gastro novedades.

Como decia mas arriba, sala muy cercana, pero sabiendo tratar al cliente, yo diria que incluso, aunque ahi puede influir todas las visitas ya realizadas, cariñosa. Aqui nos encontramos muy a gusto. Hasta nos daria por cantar aquella coplilla que hizo tan famoso el extorero: " Estamos tan agustiiiiito..."

En el capitulo del bebercio, vermut Nordesia blanco, para entonar el cuerpo, agua que no falte y un blanco catalan, mezcla de garnacha blanca y malvasia, que no tenia el gusto de haber catado, solo lo conocia de oidas y leidas, que responde al nombre Jaspi Blanc, DO Terra Alta 2014, y nos ha gustado.

Entrando ya en el capitulo del comercio, y antes de que alguien me lo pueda decir, ya lo digo yo: Hemos hecho una barbaridad, entre pecho y espalda, incluyendo el aperitivo previo, hemos engullido 14 platos, pero oigan, han entrado, a pesar de que en un momento determinado he sentido miradas de preocupacion, como diciendo: estos explotan y nos ponen todo esto perdido; pues no, hemos llegado a la meta final, no con soltura, es verdad, pero hemos llegado.

Desglosado quedaria: 1 aperitivo previo, 7 platos del menu aniversario y 6 platos adicionales, segun detalle:

Como aperitivo previo, para que no se encuentre solo el vermut, unos mejillones escabechados en la casa, templaditos, muy ricos.

Pasando al menu aniversario:

- Gazpacho de cerezas con tartar de langostino y helado de genjibre. Plato soberbio.
- Esturion ahumado con crema de citronella y lima, cebolleta y mujol. Uno de los mejores platos del menu.
- Tiradito de dorada con vieiras de la Patagonia y salsa huancaina. No me canso de este plato.
- Tataki de atun con cous-cous, chutney de mango y piparras. Hoy no me ha satisfecho tanto como en otras ocasiones.
- Cocochas de bacalao con curry thai, chantarellas y cortezas con ao nori. Sin duda el mejor plato del menu. Brutal.
- Albondiga guisada de rabo de toro con pure especiado de patata. Hoy, quizas sea por haberlo tomado en todas las visitas, ya denota un cierto cansancio, las sensaciones anteriores ya empiezan a estar ausentes.
- Colores nipones: Coco, fresas y almendras. Postre refrescante y gustoso.

El resto de los platos de acompañamiento

- Nigiri de atun marinado en soja con salsa romescu. Tampoco me canso de este plato.
- Nigiri de anchoa de Santoña con aguacate y pico de gallo. Otro plato del que tampoco me canso
- Ravioli de morcilla con piñones y manzana, con salsa de pimientos del piquilo y kimuchi. Otro clasico que cada vez me gusta mas.
- Anguila ahumada con ricotta, tomate seco y quinoa. Muy rico
- Bonito con salsa tentsuyu, hierbas aromaticas y encurtido de cebolla. Rico, rico
- Crema de yuzu, mandarina y mango con shots de fresa y limon. Buen cierre.

A pesar de estar asi escrito, el orden de salida de platos ha sido marcado por la sala, con el detalle de haberlos distribuido en raciones individuales,

Cafés con hielo, y como premio, un moscatel y un licor de ciruela, suponen el remate a este festival.

Saludos al personal, deseos de felices vacaciones y, a su vuelta, volveremos para catar esas prometidas novedades.

Tras las buenas críticas anteriores, nos animamos a una primera visita a Bacira. Viernes por la noche, lleno hasta la bandera.
Entorno informal, agradable aunque con poca separación entre mesas.
El servicio amable, pero desbordado. Hubo bastante espera para tomarnos nota o entre algún plato y plato aunque no llegó a extremos de aguarnos la cena.
Carta amplia, con claras influencias orientales y con mayoría de platos para compartir. Todos a priori muy apetecibles.
Nos decantamos por un niguiri de anchoas (riquísimo), mollete de molleja (muy bueno), tataki de atún (flojo), ceviche de corvina (bueno aunque no soy fan de estos platos), steak tartar (agradable, pero la salsa romescu con la que se adereza se come cualquier otro sabor), maki de mar y montaña (sublime) y jarrete glaseado (rico).
La carta de vinos está bien. Buenas referencias a precios aceptables. Nos decantamos por un Andre Clouet que acompaña siempre bien a este tipo de cocina. El servicio del vino fue deficiente.
RCP adecuada a lo comido.
En resumen, cocina notable que merece desde luego una visita. El resto de aspectos son mejorables, pero no empañan la buena experiencia gastronómica.

Local situado entre las bonitas plazas de Chamberí y Olavide, discreto por fuera y agradable por dentro, de decoración moderna y desenfadada. Mesas austeras en presentación y algo juntas, pero se está a gusto en ellas. Hay que reservar con antelación y más en fin de semana. Sábado vacacional en Madrid pero el comedor está lleno, sin duda es un restaurante de moda.

Pero ojo, es un restaurante de moda de forma más que merecida y se encuentran estos días celebrando su primer aniversario con mucho éxito, basado en una cocina moderna y bien ejecutada, que se inspira en recetas de fusión con toques orientales y mediterráneos, una fórmula que funciona siempre y cuando se ejecute con la excelencia que se hace en esta casa. Durante dicha celebración estaban ofreciendo un menú especial de aniversario muy atractivo por 40€ pero decidimos comer a la carta con varias raciones para compartir. Comenzamos con un aperitivo de unos mejillones en escabeche muy ricos y presentados distintos a los habituales, con mayor presencia de diferentes verduras y un pan de especias “togarashi” algo picante. Continuamos con:

Niguiri de anchoa de Santoña con aguacate y pico de gallo (8€): impecable presentación y ejecución la de este niguiri, un pequeño y delicioso bocado para comenzar con múltiples sabores.

Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy (1/2 5€): uno de los platos estrella de la casa y se nota, fantástica combinación de sabores, con mucha frescura y notable definición.

Usuzukuri de chicharro con salsa ponzu (12€): el chicharro es uno de nuestros pescados preferidos y con este corte está soberbio, aderezado con esa delicada salsa ponzu. Gran plato.

Steak tartar con pan de carasau (1/2 9€): muy bueno, corte de calidad y fino, fresco, nada apelmazado y con un toque sutil de picante, como nos gusta. Un gran tartar.

”Risoteo” de setas con jamón (1/2 6€): un falso risotto elaborado con pasta puntalete, como ya probamos hace unos días en El Conjuro. Las setas son perrechicos y está francamente cremoso y agradable, para este tipo de preparaciones el puntalete nos gusta más que el arroz.

Albóndigas guisadas de rabo de toro con puré especiado de patata (12€): otro de los platos santo y seña del local, carne ligera y sabrosa, con un punto meloso y de gran delicadeza, muy buenas.

Crema de yuzu, mandarina y mango con shots de fresa y limón (5€): postre de contrastes, refrescante y sabroso con la fusión entre la mandarina y el yuzu, aderezado con uvas.

Nuestra versión del “Drácula“ (5€): un clásico de los helados en versión propia del local, igualmente bueno y goloso, muy bien los dos postres.

En general y como vemos, se trata de una cocina que sorprende por su variedad y múltiples influencias pero que está perfectamente ejecutada, con sabores frescos y definidos, todo muy en armonía, además los postres nos parecieron a la altura. Una sorpresa más que positiva en todos los sentidos.

Carta de vinos correcta, algo corta en número de referencias pero bien escogidas, quizá es el dimensionamiento lo que menos nos gusta, ya que un 60% son tintos y apenas hay tres referencias de Jerez y unas cinco de Champagne, vinos que en nuestra opinión son los que mejor funcionan con este tipo de cocina. Hay vinos de distintas DO’s nacionales y alguna presencia extranjera, a precios bastante buenos. Pero lo que no terminamos de entender es, ¿por qué en locales donde se apuesta por una cocina arriesgada y diferente no se hace lo mismo con el vino? Es algo que todavía no comprendemos y una verdadera pena. A ver si alguien va abriendo el camino...

Comenzamos con un par de copas de Fino Blanca Reyes (3€), un fino de una pequeña bodega jerezana que nos gusta mucho, para seguir con una botella de Guímaro Godello 2013 (17€), un vino que siempre responde con el nivel habitual de esta bodega, terminando con dos copas de Tocat del Ala 2013 (3,75€), un correcto vino de la DO Empordá basado en garnacha, cariñena y syrah. Copas adecuadas, aunque sencillas. Servicio de más destacable, la camarera que nos atendió muy agradable explicando todos los platos y recomendándonos muy bien para hacernos el menú, además tenía una cierta idea sobre vinos. A destacar en este aspecto.

Así pues, una experiencia más que destacable en Bacira, uno de los restaurantes más loados por la crítica y público de Madrid del último año y con razón, pues ofrecen una cocina moderna y desenfadada pero de impecable ejecución y buen producto, a precios bastante ajustados y con la posibilidad de pedir medias raciones, aunque para rizar el rizo nos gustaría que ampliasen la carta de vinos sobre todo en Jerez, Champagne y Riesling, vinos que resultan ideales con estas recetas. Volveremos seguro, merece mucho la pena.

  • Risoteo” de setas con jamón

  • Usuzukuri de chicharro

  • Niguiri de anchoa de Santoña

Después de intentar ir varias veces sin éxito, por fin hemos podido cenar en BACIRA. El local está en una esquina de una calle bastante escondida de Chamberí. Decorado en plan “vintage” y en tonos claros, es amplio, luminoso y muy acogedor, se está realmente a gusto. Como sabéis es uno de los restaurantes revelación del año pasado y sigue en la cresta de la ola, como certifican sus llenos diarios y lo difícil que es reservar mesa, sobre todo en fin de semana.

Carta breve de cocina de “fusión”, técnicas orientales y producto nacional, de esas que te apetece probar todos los platos, además en casi todos existe opción de medias raciones, detalle que se agradece.

La camarera que nos tomó la comanda era una auténtica “crack”, simpática y explicando los platos y los vinos a la perfección, así que no tuvimos más remedio que decirle que era la primera vez y que nos pusiera lo que le diera gana (decisión que fue un acierto).

Después de un aperitivo de la casa, consistente en un chupito de salmorejo con huevas de mújol acompañado de pan de gambas especiado, nos puso:

½ ración de anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy.

Tiradito de dorada con vieiras, tobiko y yuzu.

Bonito a la plancha con salsa de pescado y brotes.

Albóndigas guisadas de rabo de toro con puré especiado de patata.

Todos los platos deliciosos y muy elaborados, una explosión de sabor en cada bocado, destacando especialmente la anguila ahumada y las albóndigas de rabo de toro (que precisamente son dos de sus “clásicos”).

De postre una magnífica torrija caramelizada con helado y salsa de cítricos, que mantienen en carta por aclamación popular a pesar de haber pasado ya la Semana Santa.

Carta de vinos interesante, con referencias poco habituales que se salen del típico rioja-ribera-rueda, de la cual escogimos un blanco L’equilibrista, un vino que ya conocíamos y que maridó estupendamente con la comanda.

Terminamos con un café, acompañado de unos petit fours de chocolate blanco y cereales. Muy buena relación calidad precio, pagamos 76 euros por todo.

Nos encantó el sitio, nos recordó un poco a Triciclo. La fórmula parece sencilla: alta cocina en un marco desenfadado, con un servicio excelente y a buen precio. Lógicamente un éxito seguro. Para repetir muchas veces.

  • Torrija

  • Tiradito

  • anguila ahumada

Nueva visita,después de varios meses;entre otras razones ,lo dificíl que resulta reservar..por sus "llenos".
Carta con casí todos los clásicos:huevo con migas,steak tartar,ensalada cesar,chocolate por 3,...a los que añadimos nuevas propuestas.usuzukuri de chicharro(12),niguiri de toro flambeado con foi(8/2 und)muy bien,maki de mar y montaña(15)bien,carrilleras (14)correctas y ensalada de cecina (10) correcta..Han mejorado la carta de vinos,añadiendo más referencias nacionales y alguna internacional(varios riesling trocken,que acompañan muy bien esta cocina,cada vez más orientada hacía oriente..) .Volvimos a repetir con Navaherreros albillo(16).Precios del vino atractivos.
También han incorporado cervezas artesanas La Virgen ,muy buena la semi-tostada (3,5).

He comparado los tickets de las 2 cenas y he visto que no han subido nada los precios.
Totalmente recomendable.

Tenia ganas de ir despues de lo leido sobre este sitio. Reservé con el Tenedor unos dias antes y menos mal… porque estaba lleno. A tope e incluso doblaron alguna mesa.
Llegue algo antes que mi acompañante y ya la impresión fue buena porque al pedir un vino blanco me encontré con que mwe dieron a elegir un verdejo que no recuerdo, Leirana y Guimaro que fue el que tomé para la espera donde ademas me pusieron unas aceitunas muy ricas algo picantes y unas patatas fritas.

En 5 minutos pasamos a la mesa y tras ojear la carta decidimos pedir todo al centro para probar.
En cuanto al vino nuestra primera eleccion (La Maldicion) no lo tenian y pedimos Sentido, un ribera de bodegas Neo bastante bueno.Nos pusieron como aperitivo unos “chupitos” de una especie de crema de remolacha
En cuanto a la comida:
*Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa: lo mas flojo en mi opinión. Trozos muy grandes y nada picante
*Tiradito de vieiras con tobiko, brotes, cortezas y yuzu: Rico. Buena vieira
*Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy. Buenísimo
*Huevo a 65º con sus migas, patatas y chorizo: muy bueno
*Steak tartar con pan de carasau: riquísimo

Todo fueron medias raciones excepto el huevo con migas que no existe en ese formato. No pedimos postre.

La cuenta ascendió a 62 € lo que resulta un precio interesante para una cocina francamente agradable.

Una de las novedades más exitosas del 2014 en Madrid ha sido BACIRA proyecto en el que se han embarcado 3 jóvenes chefs, Gabriel Zapata, Vicente de la Red y Carlos Langreo, en pleno barrio de Chamberí en las cercanías de la Plaza de Olavide, en donde se puede disfrutar de una oferta gastronómica moderna que combina elementos de la comida japonesa con la comida mediterránea, a un precio realmente interesante.

La decoración del local (35-40 comensales) es moderna y ha sido ideada por la marca de reciclaje Billete de Vuelta, combinado elementos originarios del local (azulejos, columnas,…) con piezas recicladas como los palés, cajas de fruta o una gran mesa de bobina en donde se dejan las botellas solicitadas. El local es muy luminoso gracias a la cantidad de ventanales que tiene (hace esquina), en el que me sorprendieron las espectaculares persianas.

Por información que me ha llegado, el restaurante está prácticamente siempre lleno, en una tarde de domingo de agosto, sin nadie por Madrid, el servicio de comida estuvo prácticamente completo.

La carta de vinos es corta con interesantes propuestas a buen precio, con alguna propuesta mayor que desentona con la imagen del local, nos decantamos por el magnífico ZIRIES, garnacha (90%), tempranillo y cariñena de Bodegas Ziries de los montes de Toledo (vino que descubrimos en TIERRA-Hotel Valdepalacios), aquí a muy buen precio (19 euros). El servicio de vino atento y correcto. Copas normales.

Servicio de sala joven y muy atento, que pretenden agradar en todo momento con un trato muy informal pero profesional, la comanda fue diseñada y dirigida según nuestras ideas. Hay ciertos detalles por pulir si lo que se quiere es un local de aspiraciones (cambios de platos y cubiertos, en platos para compartir no se sirven cubiertos para repartir, etc…). La carta ofrece la posibilidad de elegir platos en formato de media razón (sinceramente con cantidades de ración completa o casi), lo que permitió conocer la cocina de BACIRA en gran medida.

Como aperitivos unas intrascendentes patatas arrugadas, que ni eran papas ni arrugadas. Indigno de lo que ofrece este restaurante y fuera de lugar.

Comenzamos con “anguila ahumada con ricota, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy” (media ración), excelente presentación, el primer bocado (en los laterales) muy soso pero el resto impresionante, puro sabor, el tomate seco fortalecía el conjunto.

Fuera de carta “niguiri de atun marinado en soja con salsa romescu” (2 unidades). Propuesta sobresaliente en el que el único pero es que no se nos ofreciese palillos, no los pedimos es cierto (posteriormente para otras propuestas si se nos ofrecieron). Muy buena propuesta en el que la picante salsa romescu mejora el niguiri.

Continuamos con el “tiradito con tobiko, brotes, cortezas y yuzu” (media ración) la vieira buena, la corteza era un acierto y la salsa a base de yuzu con un picante no excesito pero interesante. También muy bien.

Fuera de carta “usuzukuri de chicharro con salsa ponzu”, un plato redondo en donde producto, técnica y tratamiento se combinan a la perfección. Muy bueno y recomendable.

Para rematar, un falso risotto, el “risoteo de setas con jamón”, pasta elaborado en forma de arroz muy bueno y con una potencia de sabor deslumbrante. Otro acierto.

Para rematar, probamos dos postres (nos pasamos lo reconozco), un extraordinario “chocolate al cubo”, y “nuestra versión del Drácula”, que me llamo menos la atención.

Restaurante informal, con gusto, personal agradable, buen producto, mejor técnica y a muy buen precio: hay que ir sí o sí.

Lleva apenas 15 dias abierto y si continua con esta cocina/carta y los precios contenidos ,le auguro un gran futuro.Creo que el concepto es similar al que ha introducido El Triciclo:cocina de mercado bien hecha,precios moderados,muchos platos en 1/2 raciones,..
Local con altos techos,decoración sencilla al igual que la vajilla.Servicio joven ,atento,con conocimiento de los platos.Buen pan -porciones de piezas grandes:centeno,integral,con nueces,..-repetimos.Aperitivo original:melon con menta , albahaca y sal..refrescante ambos incluido en el servicio de mesa (4x1,5 eur).Agua 1L(2x2,5) y la corta carta de vinos es quizas lo´más flojo del rte-al igual que las copas- tome un Navaherreos blanco 2012(16eur) ,que estaba perfecto de Tª y acompaño toda la cena.
Todos los platos a compartir:Tartar de atún(14eur)excelente la textura y sabor del atún ,trozos grandes,acompañados de pomelo rojo y una salas "especial".1/2 de Tiradito de vieiras (7)muy bien.1/2Ceviche de lubina ,con un buen punto de sabor..1/2 Ensalada Cesar Siglo XXI (5)se presenta 2 grandes hojas de lechuga con los ingredientes encima,se envuelve y se come con las manos..el pollo tenía un rebozado perfecto .Huevo con migas (8)buen sabor.1/2Falso risoto con setas y jamon (5)el arroz se sustituye por una pasta que imita al grano..para mi lo más flojo de la cena ,pero al más pequeño le encanto.Steak tartar (16) aparece en una cazuelita de cristal,con un pan "extrafino";no lo dan a probar ,pero lo pedimos "sabroso" y así llego.Postre de choc0late por 3(5eur)(varias texturas:helado,bizcocho,etc..)nos gusto mucho.Cafe e infusión (1,5x2).
Bueno, y barato para la satisfación que recibes.Lo dicho en el encabezamiento ,si sigue así sera un fijo este otoño?
El cocinero creo que es Gabriel Zapata.¡Bravo!

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