Restaurante Rías Gallegas (RESTAURANTE CERRADO) en Valencia

Restaurante Rías Gallegas (RESTAURANTE CERRADO)

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Datos de Rías Gallegas (RESTAURANTE CERRADO)
Precio Medio:
54 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
8.3 10
Entorno:
8.0 10
Calidad-precio:
8.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: L'Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Gallega
Vino por copas:
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y lunes noche

Teléfono


132 Opiniones de Rías Gallegas (RESTAURANTE CERRADO)

Decepción, la verdad.
Me gusta probar restaurantes siempre que tengo una excusa, y aunque tenía varios por delante en mi lista de preferencias, la opinión de Verema me puede y me decidí por probar Rías Gallegas (que mi abuelo siempre me llevaba en fallas cuando no sabía yo ni andar).
Pues bien, ni acerté yo ni acertaron ellos... Creo que al salirnos del menú se nos fue la mano, me pareció muy caro para comer algo que puedo encontrar en otros sitios (sin desmerecer una alta calidad) y con un servicio que: ni hubo forma de que me acercaran el vino o el agua para que me sirviera yo, ni que me pusieran una sola vez sin que tuviera que pedirlo. (Además de no preocuparse con sinceridad de la mesa)
Ya digo, creo que ni acertamos nosotros, ni ellos, pero como soy cliente, y ellos están trabajando y son los que no pueden fallar (al menos a esos precios) no creo que vuelva ir por allí ni que lo recomiende en ningún momento; pues puedo decir muchos sitios de los que salir mas contento.
Empiezo a tener la sensación de que muchos restaurantes de un alto nivel se tiran al menú "fácil" que siempre te dan una determinada calidad, pero que como te salgas estas "muerto". Y yo creo que dentro de este nivel eso no se puede permitir.

No desmerece de mis anteriores visitas porque no ha variado nada salvo que algunas bombillas ya les está quemando las tulipas de las lámparas.
Excelente relación de precio-calidad del menú Rias Gallegas por ubicación, local, servicio, comida y carta de vinos. Las personas que suelo llevar por primera vez acaban encantados, pero yo que voy con relativa frecuencia ya estoy un poco aburrido.
Dos sugerencias, si se me permiten, ampliar la carta de cervezas y cambiar los entrantes del menú.
Tocamos el Organistrum, no el del pórtico de la Gloria de Santiago, sino el de Martin Codax, que llena bien la boca y da chispa.

Invitación con un menú supongo que acordado de antemano.
Como entrantes individuales empanada (rico sabor pero la pasta algo blanda y gomosa), pulpo a la gallega, crujiente de viera y crema de boletus (ya descritos ampliamente por otros foreros).
Y como entrantes al centro ostra y almeja fresca (ambas de buen sabor y buen tamaño), percebes (sobresalientes, cortos y anchos con un sabor fuera de los común) y "espardenyas" a la plancha (matricula de honor, el mejor entrante; sabor intenso, carne prieta)
De segundo yo escogí una merluza a la gallega, bien cocida de aroma y textura perfecta con unas patatas "al dente" que acompañaban de maravilla.
De postre un sorbete pues no cabía en mi (de placer por lo comido y físicamente por la cantidad). Cafés y copas al gusto de cada cual.
Para beber champan Tattinger y un tinto que no conocíamos Viña Gain con su punto justo de aroma y fuerza para agradar a todos los comensales (bando de riojistas clásicos incluidos).
Cabe resaltar que estábamos en el comedor privado por ser un grupo grande y que esto hizo que el servicio de bebida sufriese en algún momento. Tampoco se cambiaron los cubiertos como en otras ocasiones. Quizás una sola pesona no es suficiente para una mesa grande. También a mejorar el pan que creo no está a la altura del resto de lo servido. Sin embargo insistir en la calidad de los guisos tomados y sobresaliente en el marisco (¡¡madre mía que percebes!!).
Aunque fui invitado no pude resistir la curiosidad y pregunté el precio (que adjunto) del ágape en el que deberían pensar en renovar los platos individuales del menú. La empanada, el pulpo o el crujiente llevan mucho tiempo en carta, casi desde que este restaurante empezó con su nueva política de precios.

Volvimos otra vez al Rias Gallegas, y como siempre, tanto el servicio como el menú estuvieron excelentes.
No voy a comentar el famoso menú de 35 € para no ser reiterativo, pero si hablar de un nuevo plato, un entrante que vale la pena destacar, como fue nuestro caso: huevo frito con pure de patatas y trufa negra. Sencillamente genial, para nosotros fue el mejor plato, junto con el crujiente de cocochas y otra "sorpresa", un nuevo postre que no habíamos probado hasta ahora: canutillos de crema con flan de castañas y helado de leche merengada.
Para acabar la cena, los "petit fours", unas infusiones y un licor de hierbas.
Excelente RCP (sin vino).
Volveremos pronto.

El sábado por fin acudimos a este local, uno de los más comentados y mejor valorados en el foro. Reservamos mesa para dos en la zona de no fumadores. Recepción algo fría, un aspecto un tanto industrial del local con techos muy altos que le resta un poco a la decoración que presenta. Trato súper profesional por parte de todo el personal que nos atendió, nos hicieron sentir muy a gusto sin el agobio que a veces representa toda la parafernalia de los cambios de plato, cubiertos y demás.
Nos colocan en la última mesa del primer comedor, mesa de cuatro personas que nos dejan para nosotros dos, muy amplia, aunque hubiéramos sido cuatro. Como pero, un poco de exceso de trasiego ya era la zona de entrada/salida de la cocina.
Copas espectaculares, vajilla y cubertería más que correctas…
Dos Beck’s para empezar y elegimos el menú Rías Gallegas que creo que es la opción más recomendable.

- Empanada gallega (bien)
- Pulpo con cachelos (muy bueno)
- Crujiente de Vieiras y Cocochas al Pil-Pil (muy, muy bueno)
- Plato de cuchara: los dos pedimos Crema de boletus trufada (bien)
- Pescado: mi pareja pidió un espectacular Atún con una salsa de miel y mostaza y yo Rape a la plancha con foie, trufa y boletus que estaba rico, pero debí escoger el atún.
- Postres: Caña de crema con helado de vainilla (el helado estaba espectacular) y Espumoso de chocolate con Sal Maldon, bueno.
- Café e infusiones con Petit Fours (tartaletas de queso con arándanos y chocolate con sal Maldon, otra vez)

Cambio de plato con cada servicio.
Para beber después de la cerveza elegimos, aconsejados por Joroigo, Pazo de Señorans que esta muy bueno, gracias. El precio del vino en la factura fue de 25€ + iva, no sé si nos hicieron el descuento Verema, no dijimos que éramos del foro aunque sí reservamos desde la página. De todas maneras no importa, la cuenta no llegó a 104€, excelente relación calidad-precio, sobre todo teniendo en cuenta que los platos como el atún en carta están sobre los 25€.
Excelente opción la de este menú, que nos permite a los bolsillos menos privilegiados disfrutar de un local que de otra manera sería bastante más difícil acceder.
Un saludo y muchas gracias.

P.S. Se me olvidaba, el aspecto de los baños es muy mejorable, sobretodo por el contraste que representa frente a la decoración del local.

Mano a mano para conocer el restaurante. Me gustó la decoracion, bastante agradable y con intimidad. El servicio tambien es correcto. Decidimos probar lo tipico de Galicia para ver si como marisqueria ( me encantan) tambien se podia recomendar.
De entrantes pedimos
4 gambas rojas. Buenas sin entusiasmar
Zamburiñas. Bien
Espardenyes. No las habia probado, me gustaron aunque demasiado frito.
Huevo con trufa y puré. Demasiado plano, sin mucho sabor.
Ademas pedimos 2 platos de pescado
Lamprea. Me encantó, un plato fuerte pero original.
Rape con foie. Sin mucho sabor y el pescado un poco pasado,
Lo acompañamos con un chardonnay ( les cortons 1er cru 2007) espectacular.
El postre, de lo mejor, nos encantó. Canutillos de crema.
El restaurante no está mal pero si no pides el menu la relacion calidad precio es pesima y si lopides me parace que te vas con hambre ya que las raciones son cortas.
En definitiva ni fu ni fa

Mi primera vez en este restaurante. Buena presencia, confortable, local tranquilo con buena distancia entre mesas; excelente para una velada tranquila en pareja. Servicio de sala rápido y muy correcto, aunque algo frío. Excelentes mantelería, cubertería (con cambio con cada plato), vajilla y cristalería (copas Schott).
Pedimos el menú Rías Gallegas (35 € pp):
- Empanada Gallega: algo escasa; correcta, sin más.
- Pulpo con Cachelos: muy bueno
- Crujiente de Vieiras y Cocochas al Pil-Pil: muy bueno
- Plato de Cuchara: yo pedí manitas de cerdo, y son ciertamente recomendables; mi pareja pidió caldo gallego, bien, nada especial.
- Como plato principal, rodaballo (bastante bueno) y mi pareja pidió atún (le gustó, aunque el sabor al atún quedaba en un segundo plano por una excesiva condimentación)
- El menú incluye pan, postre y café.
Carta de vinos extensa, con numerosas referencias internacionales. Los precios bastante hinchados. Con el carné Verema te ofrecen una pequeña carta con descuentos interesantes. Pedimos el blanco que recomiendan: Castro Valdés Sin Palabras 2008, rebajado de 24 a 20 € para los veremeros. Es un albariño bastante normalito, por ese precio hay otras referencias más interesantes. Camareros muy atentos a las copas para servir.
El precio final fue 47 € pp.
En definitiva, buena RCP, local muy agradable, comida bastante buena (algo escasa en mi opinión). Interesante restaurante, volveré.

Siguiendo las recomendaciones de amigos y de usuarios vereneros fui a cenar tras el padel de los viernes,y la verdad, despues de las expectativas creadas no defrauda en absoluto. Es un lujo cenar con esta calidad de comida,de local,y de servicio a este precio(47 euros).
Tomamos el consabido menu de 35 euros en el que incluye: tres entrantes,un plato de cuchara,un segundo(carne o pescado,el postre y un cafe o una infusion acompañada de dos frivolidades dulces, todo muy bueno y muy bien servido. Para beber 2 botellas para 4 personas de un albariño "sin palabras" que estaba buenisimo,y con el descuento del carnet de verema se quedo a 18 euros ( de 24 que costaba en carta).
En resumen una experiencia que ninguno deberia perderse.

El sábado por la noche visite este restaurante,hacia ya tiempo que quería por las altas calificaciones que obtiene en verema y la experiencia fue agri dulce.

Vaya por delante que el restaurante tiene cosas muy muy buenas,a la altura de pocos restaurantes en valencia como son el atentísimo servicio(sabiendo ser atento sin ser pesado)el servicio del vino,detalles como variedad de azúcares en el café y petit fours.....

Pero a mi juicio también tiene cosas que no estan a la altura como son algunos de los platos que me sacaron en el menu:

-La empanada gallega racion super escasa y un poco fria(cierto es que el menu tiene muchos platos)
-El pulpo bueno pero...sin mas...solo bueno.
-Crujiente de vieiras con cocotxas y no se que...(ya no me acuerdo muy bien)espectacular,a mi juicio el mejor plato de la noche.
-Crema de boletus trufada,muy muy buena tambien.
-Cochinillo,para mi el plato mas flojo de la noche,la piel estaba quemada y aun asi no crujiente,y la racion creo que aun siendo de la parte de la costilla estaba un poco seca.

De postre canutillos rellenos de crema,bueno sin mas...

Por último comentar un par de detalles que,o estoy mal informado,o desacreditan bastante el restaurante.

El primero esque si es como creo,veo una barbaridad que le mismo menu rias gallegas valga en navidades 45 euros y que de normal valga 30 si es asi,lo veo muy mal.

El segundo,creo haber leido que los usarios de verema tienen un descuento de 6 euros en las botellas de vino,descuento que a mi no me hicieron y sabian que venia de verema(no se si se lo tienes que recalcar y si no pues te quedas sin descuento)

Con todo esto(creo que he sido muy critico)me fui con una buena sensacion y no tendre inconveniente en volver.

Pedimos el famoso menú Rías Gallegas sólo que en nuestro caso el precio en carta es 45.-eur IVA incluido. Supongo que esto será debido a que los precios de mercado suben en Navidad. El menú está descrito en el comentario anterior. Incluso tomamos el mismo albariño (SIN PALABRAS 2008) y un par de botellas de Santa Rosa. También cenamos en un reservado lo que te hace estar más tranquilo aunque yo en general prefiero el comedor principal.
De los entrantes a todos nos gustó especialmente el crujiente de vieira y cocochas al pil-pil. En mi caso de segundo tomé rodaballo asado (buena calidad y bien asado) y probé un atún con mostaza muy sabroso. De postre unos canutillos de crema riquísimos.
Como de costumbre muy buen servicio de vino, siempre atentos a las copas. El servicio en general también muy bien, cambio de cubiertos en cada tapa, sin esperas entre platos, etc.
Para terminar cafés y copas (gin tonic y algún malta).
Sigue siendo una buena opción aunque ya no sorprende.

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