Restaurante Kimtxu en Bilbao
  

Restaurante Kimtxu

10
Datos de Kimtxu
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
7.3 10
Comida:
7.9 10
Entorno:
7.4 10
Calidad-precio:
8.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


10 Opiniones de Kimtxu

Creo que era la primera vez que estaba en fiestas de Bilbao, por un triste tema personal, tuve que acercarme a despedir a un buen amigo para siempre , así que como fue todo de repente , nos acercamos desde el pueblo , la nevera vacía , pocas ganas de comprar y cocinar , además al día siguiente nos volvíamos otra vez al pueblo .

En fiestas la mayoría de restaurantes del centro tienen el Menú de Aste Nagusia, vamos de fiestas de Bilbao.

Así que nos acercamos Ana y yo a uno de nuestros restaurantes preferidos a probarlo.

Precio de menú 25€, con una copa de vino, una cerveza o agua.

Empezamos con el aperitivo clásico de la casa, pepino encurtido con aceite de sésamo picante, como siempre muy refrescante.

De los primeros platos escogimos uno cada uno, aunque los compartimos.

Tartar de bonito sobre pan de masa de dumpligs (por la textura, era una tosta frita), aliño de tamarindo y lima, chutney de tomate, yogurt, polvo umami de alga nori, miso y chile, tres hermosas tostas, bien llenas de bonito marinado y muy bien acompañado, como siempre espectacular.

Ensalada de salmón, dados de salmón marinado con un aliño de salsa de chile dulce y lima, aguacate, cebolla encurtida, cilantro y mezclum, otro plato muy fresco y sabroso, no nos importo que los dos fueran similares.

Segundos, también los compartimos.

Curry rendang de carilleras, es un tipo de curry indonesio (lemon grass, lima kéfir, semillas de cilantro, pimienta negra, leche de coco y chile), en este curry estofan las carilleras y luego lo sirven con patatas enanas, zanahoria y hierbas frescas, aquí me he acostumbrado a comer un poco picante, esta cocina cada día me gusta mas y este plato estaba cojonudo.

Merluza con crema de tomate seco, ensalada de manzana, eneldo, lima y aceite, la merluza a la plancha con aceite de ajo y perejil y acompañado de salmorejo de tomates secos, polvo de cacahuete y chile, brutal.

Iván nos obsequio con unos callos y morros a su manera, se hacen de manera tradicional y luego los terminan con curry rojo Thai, piparás, limon, chile y cilantro, me tiene enganchado, si no fuese porque soy de la iglesia Muñoziana, me haría Kimtxu adicto.

Postres.

Melocotón confitado asado con anís estrellado y nata de hierba luisa y como remate espuma de chocolate y natillas de jengibre, los postres van mejorando.

Al final, pese a que no andábamos sobrados de ánimo, creo que es la primera vez que note que gracias a la velada gastronomica, pasamos un rato distraídos, así que me pedí una botella de blanco de Ismael Gonzalo La banda del Argilico , no me acuerdo pecio , unos 25€ , creo , me gustan mucho los vinos de este hombre .

Una vez mas el equipo Kimtxu , no nos fallo , es mas , nos distrajo durante un buen rato del triste motivo por el que habíamos venido a Bilbao , chapo , como siempre .

Tercer aniversario de uno de mis restaurantes favoritos, y aunque sea un miércoles, solo Iván y su equipo consiguen que salga ese día a cenar fuera de casa.

Mas de un miércoles lo han conseguido, el último con una cena estilo street food , muy divertida , aunque os quiero hablar de la que montaron para su tercer año de apertura , no me resistió a enunciaros esta del street food ; Dados de bonito marinado , endibia , coco ,anchoas y chile ; Baguete vietnamita con secreto ibérico, encurtidos y hierbas ; Takoyaki , buñuelos de pulpo, salsa tonkatsu y bonito seco ; Samosas rellenas de patata, jamón ibérico y mozzarela ;Costillas picantes y ahumadas de euskal-txerri ; Siu-mai de pollo y anguila ahumada ;Sarawak laksa , sopa acida y picante de gambas ; Además un par de postres , todo ello 33€ , en vajilla street food , muy divertido .

Pero al lió, este tercer aniversario lo celebro, bueno mas bien lo celebramos los demás, cocinando con el cocinero de otro restaurante de Bilbao, Los fueros, cuatro manos con Paul Ibarra , el año pasado lo hizo con el cocinero de Sudesta , me lo perdí , así que este año era un día señalado en la agenda .

Ya he colgado alguna cosa de los fueros, me encanta su carta de picoteo, y hay que ser muy valiente para cocinar con Ivan y su cocina asiático-vasca, pero Paul es un chef como la copa de un pino.

Así que tenemos dos estilos de cocina diferentes, pero que se llevaron bastante bien, la cocina más punzante de Ivan, con la cocina mas sosegada de Paul, buena combinación, quizás por ser dos sitios que me gustan mucho.

En esta ocasión el menú era de 50€, pero incluía vino y que bueno, blanco Albamar y tinto Fusco, ambos elaborados en Galicia por Xurxo Alba, a quien tuve la fortuna de conocer esta noche, además como aperitivo un cocktail de vodka con agua de manzana y especias , me recordó el toque jengibre de los del Diverxo ,de la coctelería se encarga Manu Iturregi , que tiene un local , el Residence y que es todo un profesional .

Empezamos con un plato de Ivan, Ostra escabeche de codorniz y rabanitos, en la línea Kimtxu, divertido, sabroso y punzante, mar –campo.

Paul empezó con otro escabeche, de zanahorias, muy ligero , bonito del norte soasado con soplete y piparrak, también alguna especie, cardamomo, aquí se salio un poco del estilo Paul, al menos a mi me lo pareció, rico.

Ivan continúo con los dumplings de euskaltxerri, emulsion de piparrak, puerro y cebolla roja, muy buenos y con ese toque picante de la cocina del local.

Paul, verduras de junio, veloute de cebolla morada y pato, una flor de calabaza rellena de pato y rebozada, muy rica, esferificaciones de queso.

Seguimos con una espectacular merluza del cantábrico con pil-pil de verduras, también de Paul, la materia prima de categoría y el club ranero, muy suave, plato top.

Contraataca Ivan, como un club ranero en curry de pimiento choricero, cardamomo negro, cordero a baja temperatura, puré de garbanzos y pasas, buaaau, la leche, muy acertado darle paso primero a la estupenda merluza de Paul, mucho mas elegante y sutil , para luego que llegue la oveja negra , mas hardcore , mas punch , mas malote , el curry de cordero de la ….

Postres, de Paul, mini tatin de albérchigo y leche de cardamomo y a la vez, de Iván, pudin de chocolate, cardamomo, pimienta de sichuan, tofe de fruta de la pasión, ricos, pero después del hardcore de los salados, los postres siempre se me hacen casi prescindibles, aunque no quedo na.

Lo dicho, ya sean los menús degustación que tiene, ya sea las cenas especiales de algunos miércoles o el menú del día, una cosa os aseguro, no os dejara indiferente, siempre divertido, sabroso, especiado y original, así es Kimtxu, mi restaurante favorito del Botxo.

Si lo se , soy muy pesado , menú navideño , de hoy mismo , por 23,5€ , con copa de vino o cerveza , yo he pedido alguna extra y una botella de vino aparte , un verdejo very diferent , SanYuste , por 20 y pico , pero solo os relato los platos del menú .

Aperitivo, pepino y shitake encurtidos con aceite de sesamo picante.

Ensalada de lomo de vaca soasado, cacahuetes, aliño de lima y chile.

Fideos Udon salteados con gambas, tirabeques, shimejis y salsa.

Callos y morros, garbanzos, curry rojo thai, piparrak y cilantro.

SEGUNDOS:

Ramen, con rabo de toro, huevo a baja temperatura, zanahoria y enokis.

Albondigas de cordero y sepia, curry madras, berenjena frita y pasas.

Merluza, espinacas, pil-pil ligero de chile y albahaca.

De postres los tres hemos pedido mousse de turron con crumble de chocolate y caramelo de la pasion , el resto del menú , hemos pedido todos , para probarlos y como siempre muy bien , diferente , divertido y original , como Rufino.

Como extras , unos Nens de gambas al ajillo , dips de chile dulce y lima , por 9,5€ e Ivan nos a obsequiado con ceviche de corvina, pomelo rojo , tobiko y pure de boniato , el ceviche , la leche de tigre , con coco , mas suave .

El apartado vinos, esta a un nivel Frikiwine, muy majo, un chavalote, Camilo se encarga de tener referencias tan divertidas como la cocina.

Ya se que es una chapa muy grande, pero me faltaría mas de una enriquecedora experiencia, así que es un resumen anual, aunque no lo parezca.

Teníamos prevista una parada en la ciudad de Bilbao en nuestro tránsito desde Guipúzcoa a Cantabria. Pregunté al amigo Óscar entra dos o tres sitios y, por las indicaciones que le di, me aconsejó parar a repostar en este restaurante. El local se ubica en el la zona centro de la ciudad (no confundir con el casco viejo) y ha sido decorado con gusto y gracia. Barras encastadas en la pared en algunas partes, mesas convencionales en otras, mobiliario muy informal y muy bonito el pavimento que se ha usado, una imitación de azulejos cerámicos rústicos/tradicionales. Buen ambiente en sala siendo semana grande en la capital.

El restaurante se autodefine como taberna vasco-asiática y sí es cierto que en la carta se mezclan elementos de ambas corrientes. Podríamos decir que se trata de platos tradicionales de aquí en los cuales se incorporan ingredientes, cocciones y condimentos más de allá. Nos decantamos por el menú del día que se oferta al precio de 27,50 €. El mismo incluye un aperitivo, un primero a elegir entre tres opciones, un plato principal con el mismo número de propuestas para elegir y un postre que se puede elegir entre dos opciones. También incluye una copa de vino por persona, un refresco o agua.

Como aperitivo de la casa nos sacaron un pepino encurtido con aceite de sésamo picante. Sabores con reminiscencias claramente asiáticas que se toma con gusto en días veraniegos y calurosos como el que nos tocó vivir en la ciudad

Como éramos dos comensales, decidimos compartir al centro tanto los entrantes como los principales y los postres. Conseguimos con ello probar hasta seis elaboraciones diferentes:

- Navajas con curri verde: Este primer entrante no se ofertaba en el menú y lo pedimos a parte de éste pues nos llamó la atención y decidimos acrecentar con él nuestra comanda. Calibre pequeñito del molusco y muy rico el curri, texturizado con leche de coco. Se cubren con un velo muy fino de tocino euskaltxerri. Bien.

- Ensalada de conejo en escabeche, fideos cristal, berros y cacahuetes: Muy refrescante y ligera. Deliciosas las porciones del conejo y muy acertados todos sus acompañantes.

- Arroz meloso de gambas, pie de cerdo, aceite de limón y albahaca: Sabroso el fondo o caldo que se vislumbra tras el arroz y acertado el contrapunto desengrasante del limón y la albahaca que le dan al guiso un punto más refrescante al plato. Grano un pelín pasado de cocción para mi gusto. Ración muy generosa.

- Tataki de bonito, setas chinas encurtidas, crema de marmitako y piparras: Casi todo viene definido en el enunciado del plato. Conjunto rico y apetecible.

- Rabo de toro estofado con sake y naranja, puré de patata ahumada: Plato consistente, quizás en exceso, tal vez por la cantidad de puré que se usa. La carne guisada espectacular en cuanto a su sabor, pero un tanto irregular en la melosidad, siendo las porciones de pequeño tamaño muchísimo más jugosas que las grandes.

- Bizcocho seco de coco y almendra, crema de piña colada: Postre refrescante que ayuda a desempalagar después del atracón de la carne estofada.

- Espuma de chocolate, matillas de jengibre  y crumble: se sirve en vaso y se disponen en capas los tres elementos citados. Rica la combinación de todos ellos.

Tomamos unas cañas iniciales, dos copas de vino por persona, agua y cafés. No ojeé la carta de vinos por lo cual dejaré por puntuar este apartado. Servicio muy atento, jovial, pero sin exceder los límites de lo aconsejable, y sobradamente eficaz. Una buena experiencia, un gran consejo. Gracias Óscar.

Pues no, aunque es lo más parecido al espectro XO, que tenemos en Bilbao, Iván y su equipo se han ganado a pulso que no se les compare con nadie, KimTxU, hace una cocina divertida, desenfadada y sobre todo sabrosa.

El local ya lo he descrito, así que vamos al menú, como novedad hemos llevado por primera vez a Uxue, dado el sabroso espectro de sabores no nos atrevíamos, pero aunque te pueden hacer alguna cosa para crios, tipo fideos salteados, ha pedido de la carta y ha probado de nuestro menú.

Como aperitivo unos dados de tomate con espuma de pepino, una divertida versión del gazpacho, fresca y sabrosa, el tomate tenía un sabor muy rico.

En esta ocasión nos hemos decantado por el menú largo de nueve pases por 42€+iva.

Después del aperitivo nos han traído un tartar de bonito con piparrak, aliño de tamarindo, yema picante, ajo frito y cebollino, como recipiente cogollos de Tudela , creo , lo bueno de estos enunciados es que tampoco hay que explicarlos demasiado, buen producto y rica combinación, muy rico.

Txitxarro marinado, sobre ensalada de manzana y aguacate, gazpachito de piparrak y gambitas fritas, sabroso, fresco, rico, divertido….

Ensalada de conejo en escabeche thai, fideos vermicelli, chiles rojos y verdes, verduras y salmorejo, muy rico el conejo escabechado y todo el conjunto en la línea de sabor, manteniendo el nivel.

Pata de cangrejo real, spicy mayo, huevas de pez volador y cebolleta China, presentado en la parte ósea de las patas del cangrejo y a una temperatura magnifica, aporta un sabor increíble, la verdad es que si que me lleva a recuerdos vividos en el streetxo, pero por el estilo de productos, luego cada maestrillo tiene su librillo y el de Ivan, para mi, es un best seller.

Dumpling de sukalki, caldo de jamón ibérico, salsa de ostra, mini zanahorias y aceite de chile, un bocado, simplemente delicioso, el sukalki es un guiso tradicional vasco, zancarrón de ternera, patatas, verduras y pimiento chorricero, Iván lo deja como mantequilla , buena cocción .

En este momento añadimos un plato al menú, por 11,6€ +iva , añadimos el Pad thai, carabineros con tallarines de arroz salteado con ajos tiernos, yema de huevo, cacahuetes y salsa tamarindo y lima, que puta explosión de sabores, no baja el factor sápido ni en uno de los platos.

Bacalao a baja temperatura en su jugo, puré de coliflor encurtida, salsa de jamón ibérico, ajo y chile, en la línea de todo el menú.

Para acabar lo salado nos preguntaron desde cocina, a ver si queríamos cambiar este pase, ya que coincidía con el plato que había pedido Uxue, pero le dijimos que para nada, platazo, una de las mejores versiones que he probado, muslo de pato “Pekín”, filloas de sésamo y picadillo de verduras, para empezar decir que es un plato que nos gusta a toda la familia, solo que esta versión es muy, mucho mejorada, al menos para nosotros.
El pato lacado en jugos especiados, se separaba del hueso, soplando, un sabor mas dulzon que el plato chino, acompañado de una salsa balsámica a modo de la hoisin , pero con un toque de pimienta negra , dulze , pero no tanto como la hoisin y a modo de las verduritas , un salsa de pico de gallo , sin chile , pedimos que se lo quitasen para Uxue y como nos gusto así , hicimos lo propio para nosotros , muy frescas las verduras , el cilantro , todo un contraste con el dulzor de la balsámica , y en las filloas de sésamo , todo una explosión de sabor en la boca , acabamos en lo mas alto .

Las raciones son para compartir entre dos a excepción de los postres y el menú lo elige Iván de una carta de primeros y segundos que tienes a tu disposición, por si quieres comer a la carta o como en nuestro caso, añadir algo mas al menú, que sea el chef quien elija, siempre me ha gustado, te va sorprendiendo.

Como final dulce un prepostre de chupito de mango-late, para beber y seguido un chocolate con naranja y chile, un pelin picante, al estilo XU, que para mí es lo más cercano al estilo XO, que tenemos en Bilbao, de hecho en el Pais Vasco, no conozco ningún sitio así.

La gente de sala y de cocina, muy joven, lo hacen muy bien, agradables, profesionales y atienden a todas las explicaciones sobre los platos.

Y por eso agradezco una vez más a Iván y a su equipo , que los tengamos como referencia , al menos a los que nos gusta este estilo de cocina , en una ciudad como Bilbao , donde se come muy bien , pero donde me gustaría que cada vez se comiese mas distinto .

Para beber un tinto Fusco, casi siempre me lo pido, va muy bien con este estilo de cocina, tienen una carta corta, pero con cositas, para mi, interesantes.

En estos días, para celebrar su aniversario van a hacer un par de cenas ente Iván y el cocinero de Sudesta de Madrid , de vez en cuando , los miércoles hacen cenas temáticas , coreana , de Sichuan , etc , a continuación os relato una de esas cenas , prometo no dar mas la murga con este local , volveré todas las veces que me sea posible , pero hasta que no note un cambio no lo relatare , os dejare descansar .

A partir de aquí otro relato, otro día, otra circunstancia.

Día raro para que yo salga de casa a cenar , pero el equipo de Kimtxu aprovecha este día , para muy de vez en cuando montar una cena , digamos temática , en esta ocasión toca cocina India .

Local lleno, un miércoles a la hora de cenar, creo que somos muchos los incondicionales.

Solo describiré el menú, ya que el local esta de sobra descrito.

Samosas de cordero y comino con chutney de mostaza, muy sabrosas y la salsa tenia un toque a wasabi, sin embargo era la mostaza de Dijon, que tiene ese toque amoniaco.

Tomates rellenos de setas con salsa de tamarindo, setas, queso rayado, cacahuetes y con el horneado que daba jugosidad al tomate, un plato muy fresco y sabroso.

Bacalao skrei especiado con berenjena y lentejas, buen producto, como siempre que una legumbre hace de acompañamiento, poco cocida, dándola un toque crujiente, bien especiado, pero sin pasarse, buena combinación.

Curry de pollo al estilo Goa, con rico arroz basmati y una salsa raita, con pepino, yogurt, menta, para contrastar el picante del curry.

Un rico chupito de una crema de mango y como final dulce pastel de zanahoria, cardamomo y almendras , me gusto mucho , en textura crema la zanahoria y en textura galleta junto con almendra , muy rico.

Para beber una botella de fusco, que fue perfecto con esa frescura para el estilo de comida.

Por 30€ el menú, iva incluido, volveré a todas las experiencias similares que monte este equipo, pese a la pereza que me da salir un miércoles de casa.

En esta ocasión me permito la licencia de no puntuar, ya que no es el estilo de cocina que suelen hacer, aunque en la fusión, entra de todo y además es mi primer contacto con esta cocina , por lo que no tengo mucho donde comparar , me gusto todo.

En este comentario más que valorar una experiencia, lo que me gustaría trasmitir es la profesionalidad de este equipo tan joven, dirigido por un también joven Iván Abril y que hacen de su profesión, su pasión, organizando cosas para enseñar y trasmitir la cocina de otras culturas.

Con un día verdaderamente de perros nos acercamos al restaurante favorito de Oscar. Quiero que mi hijo se adentre poco a poco en cocinas diferentes, que arriesgue un poco con sabores diferentes. Esta me parece una estupenda opción para ello.
Con dos turnos a elegir, cosa que aunque no guste, es, a día de hoy, totalmente entendible, nos decantamos por el primero.
Opción de dos menús degustación de seis u ocho platos. Es cena y mejor no abusar demasiado, así que nos decantamos por el corto.
Un buen pan acompaña la cena, nuevamente nos encontramos con el cobro fuera del menú pero al menos no son “tacaños” con la cantidad ni con la calidad. Para comenzar un vasito de rico caldo que hoy se agradece.
Los platos del menú han sido los detallados a continuación:
Chicharro marinado,ensalada de manzana y aguacate, gazpacho de piparrak y gambitas fritas.
Ensalada de sepia, judías verdes alga wakame, tomate, salsa tártara y miso.
Sashimi refrito de corvina, jugo de perejil y wasabi
Una especie de ensalada con chile que no soy capaz de detallar.
Taco de cordero lechal, curry y puré de berenjena.
Bakalao a baja temperatura, espárragos, curry verde thai
Chocolate, naranja, chile y cacahuetes garrapiñados
Para beber un Albariño Albamar 2014. Facilísimo de beber. Pura fruta. Del gusto de mi acompañante más que del mío.
En resumidas cuentas una estupenda opción en Bilbao con cocina distinta a la clásica y en mi modesta opinión, casi “demasiado” arriesgada.
Para ver alguna foto: http://gastiondo.blogspot.com.es/2016/03/restaurante-kimtxu-bilbao-aires-muy.html

Aunque para algún que otro viejo como nosotros si es local y porque comento esto , muy sencillo este local se nutre sobre todo o así ha sido en un principio , de gente joven , que se piden un primero , un segundo , se toman una caña y siguen su marcha , por supuesto también hay juventud que se mete un menú y un buen vinito , pero lo que me he dado cuenta en esta tercera visita es que por allí andábamos unos cuantos de cuarenta y tantos , y me imagino que como nosotros , atraídos por la distinta , diverxa y divertida cocina de este joven gallego , Iván Abril .

Empezó su andadura profesional en Casa Marcelo, local que he visitado en un par de ocasiones, en sus dos etapas, la estrellada y la última, la más japo y divertida, pero además después de varios años trabajando en Londres en locales como Nobu o zafferano y después de varias vacaciones por países asiáticos , en largos periodos donde fue tomando contacto con la cocina asiática , pues con esto y todo , acabo trabajando en Barcelona en dos locales a los que les tengo mucho cariño , por tener muy buenos recuerdos de nuestras visitas , Alkimia y el comercs 24 , además de ser el segundo en la cocina del Lasarte .

Así que voy a empezar , por decir que me siento un afortunado, como friki gastronomico y amante de la cocina fusión , por tener a este joven gallego en mi tierra , haciéndonos pasar ratos tan divertidos y agradables como el acontecido este sábado .

El local como ya he comentado en otras ocasiones, es un local desenfadado y práctico, a tenido que llegar al punto de doblar mesas a la hora de la cena, creo que con gente joven es mas practico y fácil, este sistema, los que somos de sobremesa damos mas guerra, aunque simplemente tienen dos horarios, no es que echen a la gente, ni mucho menos.

La vajilla me encanta, es clásica, muy clásica y a cada uno le dan un plato distinto, ya que los menús a excepción de los postres son para compartir, copas majas para el vino, la típica lechera de colores como cubitera para el vino, mesas para dos no muy grandes, pero sobradamente cómodas, manteles de papel , lo que seria un look desenfadado.

Servicio profesional y cercano, como nos gusta, con ganas y preocupándose de informarnos en nuestras dudas, cosa que se agradece, con sus camisetas negras con la palabra staff, personal en castellano, salvando las distancias me recordaba a como iba la peña en el diverxo, antes de la ultima revolución en el nuevo local y también la aptitud, será por la juventud de las dos plantillas.

Tienen dos menús, de seis y ocho platos y luego una carta con precios muy majos y enunciados muy atractivos, platos que no te dejan indiferente para nada y que te llaman, cual sirenas en el mar, y como en el caso de la fabula marina te encuentras atrapado y pedirías toda la carta, algo así me paso, menos mal que esta Ana para deshipnotizarme y solo añadí un plato mas, pero es que el canto de sirenas me atrapo.

Empezamos por una cremita de maíz, jengibre y cilantro y curiosamente y por fortuna, sabía y se reconocían los tres productos.

Rollitos vietnamitas, con gamba, aguacate, queso crema y salsa de chile dulce, se notaba el aporte de la menta, el cilantro y la albaca, haciendo de este plato, una divertida sinfonía de frescor y sabor.
Tartar de salmón marinado, vinagreta de huevo y mostaza, huevas de salmón y cebolleta china, yo creo que la vinagreta tenia también un sutil toque de soja, pero es un parecer, como lo es también el agradable y sabroso rato que nos hizo pasar este plato .

Sashimi refrito de carabinero, jugo de su coral, sésamo negro, espectacular que trato al marisco, dejándolo en un punto de cocción perfecta, transparente , con todo el sabor y perfectamente acompañado por el refrito , de diez o de michelín , como preferías .

Tataki de centro de falda, caldo dashi ahumado, coliflor encurtida, piñones tostado y brote de calabaza, seguimos con el festival de los sabores, agradables, cítricos, umamicos.

Aquí el plato que añadí al menú de ocho, pero no me digáis que no os llama la sirenita, txitxarrito marinado, ensalada de manzana y aguacate, gazpacho de piparrak, col lombarda y gambitas fritas, texturas y sabores que se ayudan, se complementan para seguir en un nivel muy alto.

Wok de verduras, setas y tofu con jugo de vainas y anacardos fritos, verdura al denté, conjugación sobresaliente de un caldo de vainas, simplemente exquisito con las verduras y las setas, los anacardos perfecto ensamblaje, no como en otras ocasiones donde los frutos secos estorban y molestan.

Salmonete frito acompañado de dos salsas una de cacahuete y cilantro y otra salsa de miso , perfecta fritura, sin aceite de sobra y las salsas perfectas con el salmonete.

Como último salado del menú, presa ibérica macerada en una salsa barbacoa cantonesa, que lleva como catorce especies o ingredientes, emulsión de piquillos y acompañado de una ensalada de col china y aliño de aceite de sésamo , solo deciros que este ultimo salado , como el resto , se mantuvo al mismo magnifico nivel de sabor , textura y divertimento .

Como colofón un dulce, creo que muy idóneo, para acabar una velada sobresaliente,
ganache de chocolate, sal y aceite acompañado de una mousse de frambuesa con peta zeta y una cama de almendra, también el postre estuvo a buen nivel en cuanto a sabor y textura.

Para beber un caraballas verdejo 2014, 17€ iva incluido , en esto tambien el kimtxu es distinto , aqui la costumbre es simepre mas iva , es un vino que me gusta, pero que me equivoque al pedir, ya que tanto aporte de sabor y frescor, lo hicieron débil y sin identidad.

Además una copa de blanco Bolo , 2,5€, otra copa de tinto, cachito mió, 2014 , 2,5€ y para el postre un semidulce de Caraballas 2011 , pan 1,25 , rico pan tipo hogaza , el menú 38€ iva incluido , el plato de txitxarro 8,7€.

Cada vez que he bebido más de una botella en la comida ha sido síntoma de una gran velada y de un gran nivel de satisfacción y a los hechos me remito, nos fuimos encantados, los dos Ana y un servidor, volveremos? , fijo, saldrá tan bien?, creo que si , si vas con ganas de disfrutar y de divertirte no es difícil que la cocina y la sala del Kimtxu te encante , no vayas a comerte un chuleton o un pescado a la brasa , de eso hay overbooking en Bilbao , sitios como este en mi zona , no conozco , parecidos si quizás el dando la brasa , pero no al nivel extraordinario del Kimtxu .

Solo deciros que en esos momentos de euforia descontrolada, me recordaba a la velada de la Candela, en Madrid o a mi primera visita al diverxo, cuando tenia una estrella, y no es blasfemia, ya sabéis que soy un devoto de la iglesia Muñoziana, pero imagino que David, empezaría así, poco a poco.

Igual el subidon de esta velada me hace exagerar, no lo niego, pero que Ana también saliese encantada, ella que es más racional, me dice que no ha sido un espejismo, ya veremos la próxima, en esta ocasión nos ha encantado.

Todo lo acontecido, con pan rico, rico, dos botellas de agua de medio litro, una cafetera de descafeinado y una manzanilla, por 114,20€, el vinito dulce y los cafés por cuenta de la casa, aun así, la ostia, comer así y por ese precio, hace que me salte unos cuantos comentarios que tengo pendientes desde el verano para hacer saber al mundo entero mi nivel de satisfacción y sorpresa, aunque lo venia venir.

Solo le veo un par de pegas, para ir con Uxue, difícil, aunque pregunte y suelen adaptar algún plato a los crios o al menos lo intentan, y yo también lo intentare y luego el ruido, a las comidas no tanto, pero dependiendo de los grupos y de donde te sitúes, y del plan en el que vayas, puede molestar un poco, aunque a mi no me va a impedir volver, volver, volver….

Digo rarezas en el sentido de que mi experiencia con los restaurantes fusión -se come bien-se come barato, no ha sido buena hasta ahora, en realidad, ha estado repleta de decepciones y de cocinas mediocres. No es el caso de Kimtxu., aquí se come bien, distinto, se fusionan estilos y desde luego caro no es. En nuestra visita , disfrutamos de un servicio adecuado, equilibrado, cercano, respetuoso y profesional que demuestra, que un buen servicio no precisa de grandes paarfernalias ni fuegos artificiales. Demuestra que satisfacer a un cliente no precisa excesos, precisa respeto, atención y profesionalidad ( Camilo, la persona que nos atendió, posee esas cualidades y las puso en practica). Carta de vinos muy corta, pequeña diría, a tono con el curioso local, pero con varias referencias interesantes y variadas a precios razonables . La comida se asienta fundamentalmente en un estilo asiático al que se añaden ingredientes y conceptos de aquí que la enriquecen.El resultado es bueno y personal. Un menú de 6 platos a 30 euros satisfactorio, suficiente que no deslumbra, pero no decepciona y te mantiene atento e interesado en cada plato. Encuentras cocciones precisas, contrastes, texturas y riesgos que no se estrellan y que pueden dejar huella como el huevo de corral con panceta con un marcado toque asiático diferencial y la excelente tostada con te hielo. Sorprendente el caldo de huevo que acompañaba al tartar de salmón. Cocina con riesgos y estimulante en definitiva pero sin perder la cabeza o sentir que te toman el pelo. En mi opinión reducir en parte la influencia asiática de esta cocina y potenciar la autóctona mejoraría el resultado final

Segunda visita, esta vez con Ana, un viernes a la hora de comer, local, como ya esta comentado, moderno y juvenil, esta funcionando muy bien entre los jóvenes y no tan jóvenes, como es el caso.

En mi primera visita le demande al joven chef, un menú más largo para tragones xxl y en esta ocasión, aunque nos fuimos por el intermedio, ya tenia uno más de mi tamaño.

Escogimos el menú de seis platos, por 28,5€, iva incluido.

Empezamos con un aperitivo de crema de calabaza y coco, sabroso.

Tartar de atún rojo, aguacate, yema de codorniz, y aliño de piparrak, un buen plato para compartir, muy rico.

Ravioli de rabo de toro, pure de apionabo y rabanitos, también a buen nivel.

Fideos udon con salsa de marisco y curry, mejillones, tallarines de sepia y alga nori, dando continuidad a un estilo de comida que me encanta, fusión oriento-occidental.

Ensalada thai con solomillo de vaca, pepino encurtido, alegría riojana y lechuga trocadero.

Merluza negra marinada con miso y mostaza, ensalada de pera y lima, como veis el enunciado es tan divertido y exótico como el sabor y la textura.

Aquí un extra del chef, cordero lechal, pure de berenjena asada, salsa de curry, rucula y naranja, el titula tan largo como el sabor.

De postre una torrija con granizado de te rojo y crema kefir.

Para beber un verdejo Caraballas a 17,6€, el pan un euro por comensal y agua de medio litro 2€.

En esta ocasión me han gustado mas las cantidades, la cocina es de lo mas divertido de Bilbao, bueno a mi me gusta este estilo de comida y en esta ocasión al ser un viernes al mediodía, no había tanto ruido, ya que la barra estaba vacía, creo que me dijeron, que tenían puesto un sistema antirruidos, no me acuerdo bien.

Local nuevo, el nombre, Kimtxu, me llamo la atención ya que estoy pasando una fase japónica y el hecho de que se anuncien como taberna vasco-asiática lo hizo aun mas atractivo, me entere de que el joven chef gallego que lleva los fogones había estado en el comerc 24 de Barcelona, local que hace años visite en un par de ocasiones por lo que las expectativas eran muy grande.

Así que engañe a dos amigos, a los dos días nos acercamos a cenar, esta en una zona que se esta poniendo muy de moda, local sin estridencias en plan diseño industrial, una pequeña barra y el comedor al fondo, la acústica fatal, hubo momentos en que no se oía nada, demasiado ruido algo falla.

Nos fijamos en la carta varios platos, dejo foto, y a precios razonables, tenían un menú degustación a un precio muy majo, cinco platos, graso error, lo escogimos pensando que seria el típico menú degustación, pero he hay que la cosa fue para echarse unas risas, un plato al medio y a repartir, raciones justas y tres tragones, cada plato unas risas y esperando que los principales fueran individuales, mas risas, el estilo de raciones escasas.

La cuestión es que quizás éramos muy mayores, pues el rollo compartir en plan abrevadero no nos fue mucho, sin embargo parece ser que a la gente joven le mola.

Cuando pude hablar con el joven cocinero le dije que tenia que poner un menú, por supuesto mas caro, pero mas generoso, quizás por solo 28,50€ iva incluido no pueda dar mas, reconozco que es un precio ajustado.

Vamos al tomate, la cocina si tenía un aire oriental, más que vasco, pero hay que decir que era una buena cocina, el mejor producto posible para lo que se cobra, buenos sabores, texturas y unos puntos de cocción muy buenos sobre todo en el pescado.

Empezamos con un aperitivo de gazpacho de albahaca con un buen mejillón, esto si individual.

Tartar de salmón, aliño de huevo y mostaza, tal cual presentado como tal y con productos típicos de un steak, rico, sabroso.

Sashimi templado de vieiras con setas y jamón, la segunda vez que como un sashimi de vieira y el electo común es que las dos veces le ponen algo que ayude a dar sabor a la vieira, que en este estilo de elaboración, se agradece el sabor que el acompañamiento aporta.

Ensalada de fideos txinos, cangrejo de rio, judias y aliño de chile dulce, original y multi lingue plato.

Cochinillo pure de piña y col encurtida, un pelin seco la carne, buena combinación siempre, piña y cerdo.

Corvina salvaje, zanahoria y kumquat, el punto de elaboración de estrella michelín, la combinación de la zanahoria con la naranja enana, soberbio, tal es así que dado las cantidades, los tres coincidimos en volver a pedir una ración para cada uno a 13,50€.

Que podrá hacer este hombre con pescados de mas talla si con la corvina elabora tamaño plato, nos quedamos con las ganas de probar el plato de merluza de celeiro que tenia.

También nos sacaron tataki de bonito con crema de marmitako y piparras, este enunciado si es vasco a partir de la crema, nos sacaron porque al parecer en la ración de corvina, la primera la del degustación, si que sacaron menos de lo normal.

Para beber itsasmendi nº 7 a 19€y godello bolo a 14,50€, por el pan un euro por comensal, muy a gusto pagado, ya que comimos bastante y he de decir que estaba cojonudo.

Resumiendo, no pidáis el degusta, ir a los platos individuales o bueno al final también podéis pedir algo mas como nosotros, cocina de calidad, original y sabrosa, lo peor la acústica del local, pero la cocina y el hecho de que los precios estén iva incluido, raro en mi zona, amortiguan el ruido.

Se me olvidaba también nos pusieron de postre, individual, unos cuencos con un par de mouses, no me acuerdo de que.

Y sin que sirva de precedente o si , estoy mu de acuerdo con las puntuaciones de Jon y , ya me despido , que me voy pal pueblico.

La ventaja de leer prácticamente todo lo que se escribe sobre gastronomía en las redes sociales es que difícilmente se te escapan las novedades. He llamado con días para reservar, sabemos que las novedades llenan, después ya lo que llena es hacerlo bien.
Kimtxu es una taberna-restaurante de reciente inauguración y de cocina vasco-asiática.
Jugamos con producto de casa para cocinarlo con toques asiáticos y ello hace que días como hoy me resulte más difícil juzgar los platos. Soy un ignorante en cuestiones gastronómicas asiáticas y seguramente mucho más clásico en cuanto a gustos por lo que tampoco voy a dar lecciones a nadie sobre lo degustado.
Me gusta el local, tiene su zona de bar y dentro el comedor. Es acogedor, sin manteles, cosa cada vez más “moderna”, mesas de correcto tamaño y sin “agobios vecinales”. El servicio joven y agradable y me encuentro con una txikita que ya me ha dado de cenar alguna vez. Agradable como siempre y de gran ayuda a la hora de la elección de platos.
Me encanta su vajilla, cada plato es diferente, incluso puedo prometer y prometo que en casa guardo yo platos similares que tienen ya algún añito que otro. Me ha gustado.
Su carta de vinos es corta, con diez referencias de blancos y diez de tintos. Eso sí procuran tocar casi todos los palos con lo que tienen opciones bastante interesantes y a un precio bastante comedido.
Me he decido a pedir un acierto seguro y además quería que mi queridísima prima lo probase. Txakoli Itsasmendi 7. Ella disfruta con “su moscato” pero lo bueno es que tiene la mente abierta y eso ayuda a poder encontrarte con sorpresas agradables.
Me gusta este vino, tiene todo lo necesario para satisfacerte, buena nariz, con aromas frutales, buena acidez pero sin poder definirlo como ácido. Han hecho un buen trabajo con él y aunque hoy la comida es “complicada” de maridar por los intentos sabores, al final consigue superar notablemente la prueba. Correcto el servicio y muy bonita la cubitera en forma de cantina.
El pan lo sacan en una bolsa de papel. Pan correcto a euro por comensal.
Puedes comer a la carta o bien optar por su menú degustación que puede ser de seis o de ocho platos. Me gustaría concretar en este punto que realmente son medios platos y servidos al centro para compartir. También decir en este punto que al menos los platos principales tienen ración más que suficiente para complacer estómagos exigentes. No sales precisamente con sensación de hambre.
No sabes lo que vas a cenar, ellos deciden la composición del menú. Imagino, como ya he dcho en alguna otra ocasión, que así pueden “jugar” un poco con el precio. Si eliges tú y te vas a los seis platos de más coste, la cosa puede no salirles demasiado rentable. Ellos pueden compensar unos con otros.
Comenzamos con un Tartar de salmón, aliño de huevo y mostaza. Como ya he dicho los platos se sirven al centro. Ración ajustada. Es un plato que nos ha gustado, buen comienzo, suave. Esa salsa que lo acompaña le da un toque jugoso que se agradece. Que nadie piense que la mostaza sobresale por encima. Es una ayuda pero sin molestar.
Sashimi templado de vieiras con setas y jamón. Si leemos vieira nos vamos a ir de cabeza a una textura que nada tiene que ver con lo que nos sacan y eso nos puede llevar a engaño. Pero el sashimi es pescado crudo, es pescado cortado en láminas y estamos acostumbrados a la vieira “tiesa”. Me ha gustado el plato porque el acompañamiento suple con mucho el poco sabor del pescado. Es una buena mezcla.
Ensalada de berenjena, crema de yogur y curry. Este plato no nos ha dicho demasiado. Si lo comes con los ojos cerrados creo que resultaría absolutamente imposible saber que estás comiendo berenjena. Para nuestro gusto demasiado “cocida” pero es un plato suave que entra muy fácil. Sin emociones.
Tataki de bonito, crema de marmitako, piparras. Este sí que puede ser un vasco-asiático de verdad. Aunque hemos tenido casi una “pelea” por el tema de la sal. Para Arantza está muy salado, para mi en absoluto. Creo que se encuentra con esos trozos de sal gorda que a mi me encanta y por eso lo dice. Además es una mujer “sana” que come normalmente sin sal, así que aunque como buena “fémina” no da el brazo a torcer, considero que no es la mejor catadora de sales precisamente. Buenos trozos de atún de muy buen punto, salsa para untar pan y el toque de las piparrak que es el perfecto. Pica pero muy llevadero, para todos los públicos. Bien.
Curry rojo Thai, carrilleras, patata, judías y hierbas. Quizás este haya sido, además hemos coincidido los dos, el plato de la noche. Estupenda carne, suave, ligera, bien guisada. El puré le ha encantado a mi compi aunque yo lo hubiese preferido con más sabor a la patata en sí. El toque del curry vuelve a estar presente pero no es un plato picante. A mi me resulta tremendamente contundente, un plato que sacia el apetito.
Como no somos de mal comer y todavía tengo ganas de algo más, añadimos otro plato al menú y aunque tengo mis dudas, al final nos decantamos por un Lomo bajo de vaca gallega, crema de maíz y cebollitas. La carne está sabrosa. No es ternera, desde luego. Tiene textura más dura pero bien cocinada. La crema de maíz es algo nuevo para mi, es muy liviana, sabor muy suave pero agradable. Al final, el plato vuelve a resultar potente por la mezcla de sabores.
Mi “problema” es que yo soy amigo de la carne sin acompañantes, bueno, sin acompañantes mezclados. Las patatas fritas y los pimientos no “molestan”. Pero me ha gustado que es lo que cuenta. Y desde luego que después de este plato ya estamos más que preparados para los postres.
Yo he dicho que quiero algo ligero y Arantza ha preferido chocolate. Mira que son golosonas…..
Crema de jengibre y chocolate negro. Rica mousse de chocolate acompañada de un jengibre confitado que aligera el conjunto.
Piña, almibar de jengibre y lima, nube de coco. Lo que yo quería exactamente, un postre que también serviría como pre-postre. Muy ligero, muy suave, muy fresco y agradable. Y eso que tampoco soy demasiado amigo yo casi de ninguno de sus ingredientes.
Llegados a la hora del café, me ha encantado una propuesta novedosa. Te sacan una pequeña cafetera, una jarrita con la leche y el azúcar. Puedes servirte los cafés que quieras y además está muy suave y rico. Originales tazas como esperaba. También tengo unas parecidas. Me ha encantado este sistema. Siempre aprendes algo nuevo. Volveremos, me he dejado algunos platos interesantes en el tintero.
Para verlos con fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/

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