Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

38 respuestas
    #25
    Juanjosantos

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Lo que no quita para que también esté totalmente de acuerdo con EuSaenz y otros comentarios que van más en la senda de: "Disfruta cada día de tu vida como si fuera el último". Lo cual, tampoco me parece mal si uno no quema todas las naves y piensa un poco en mañana y pasado mañana: entiendase quemar naves como quemar todo tu dinero en viajes al Caribe o en vino pensando que un 21/12/2012 o similar se acaba todo, lo mismo da y podemos empezar a pillar borracheras de aquí a Diciembre sin control alguno jejeje :P

    En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)

    #26
    Juanjosantos
    en respuesta a Jeronimo

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Jeronimo

    Gran Jefe. Estando de acuerdo con tu argumentación en abstracto (la he votado en positivo), sí podríamos reflexionar sobre varios aspectos que no necesariamente son coincidentes en todos los individuos.

    ¿ Qué es poder consumir un producto ? ¿ Sólo poder pagarlo puntualmente ? Me explico. 60 por persona en una comida/cena pueden ser mucho o pueden ser poco según para quién: ingresos, gastos fijos, deudas contraídas, otros gastos o aficiones que tenga, si hay hijos que mantener o no, ... si hay ánimo de ahorrar una parte del sueldo, y si hay estabilidad en el empleo y un cierto colchón de ahorros con el que poder aguantar un tiempo razonable si vienen mal dadas laboralmente.

    Hay gente que hace 6-7 años creyó poder gastar X y hoy ve que no, no podía pero en aquel momento creyó que sí pues cada persona tiene un concepto de qué es poder con algo. Yo puedo cargar un saco de patatas de 50 kg pero influye también cuánto tiempo lo cargo, a qué distancia lo llevo, etc... Los habrá que por levantar medio palmo del suelo el saco creen que pueden con él y otros individuos, más conservadores y menos fantasmas y que, sin embargo, tienen más fuerza o maña, cargándolo más fácilmente, son, sin embargo, más prudentes y piensan que no aguantarían muchos metros con el saco a cuestas. El concepto "poder hacer algo" es vago y difuso pues no incluye muchas veces el cómo se hace, por cuánto tiempo ni en qué circunstancias ni a qué coste.

    ¿ Puede Juan López, después de gastos, obligaciones, deudas, facturas, vestir, comer,.... y con un remanente para ocio de, pongamos, 250 euros mensuales dejarse 120 euros en una cena con su pareja ? Si es una al mes, pienso que, si la va a disfrutar y luego no piensa gastar demasiado más en ocio el resto del mes, sí. Si encima hay 20-30 mil euros ahorrados en su cuenta, más todavía (e incluso puede permitirse ocasionalmente pasarse un poco de presupuesto y apenas menguarán sus ahorros). Sin embargo, incluso con trabajo, si Juan vive al día (llega a fin de mes a duras penas) y no tiene apenas ahorro, EMHO, no lo veo tan conveniente pues, en ese caso, sería mejor idea para él, ir a un restaurante más económico (o directamente no salir) y ahorrar un poco para obtener un cierto colchón financiero ante imprevistos pues, si no, en caso de problemas en el trabajo o despido, la situación puede tornarse en dramática: vamos, que al mes siguiente no tendrá liquidez para pagar nada por falta de margen financiero e imposibilidad de pedir prestado al no haber ingresos. El subsidio por desempleo casi seguro que no podría siquiera mantener el gasto mínimo mensual de la familia de Juan López.

    EMHO creo que ahora estamos más cerca de la realidad que hace 6 años. Hace 6 años gastaba el que podía y hasta el que no podía (aparentemente sí, pero sólo a base de dinero prestado). Resultaba que las mesas de los grandes restaurantes eran súper democráticas: tenías de compañero de cena de mantel y servilleta de tela al que tenía buenos ingresos mensuales y 100 mil euros ahorrados y al que vivía totalmente al día con ingresos mileuristas (un día es un día). Hoy día se han puesto las cosas en su sitio: se gasta tranquilamente 60 euros/persona (y más) el que tiene esos miles de euros bien invertidos y tiene un empleo donde todavía le va razonablemente bien. El que vivía al día, si tiene todavía trabajo, está asustado y, salvo excepciones, no lo verás con manteles de tela. En esas mesas, actualmente no caben ni el parado ni el mileurista que vive al día. Es lo que hay, pero, por desgracia, para el pobre con aspiraciones se acabó la fiesta hace ya unos cuantos años.

    Corolario: La bonanza hizo creer a mucha gente que era rica cuando, en realidad, no lo era. Las crisis ponen a cada individuo en su lugar y suelen sacar a relucir la verdad financiera de cada cuál.

    En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)

    #27
    Juanjosantos
    en respuesta a Guismet

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Guismet

    En efecto, somos un país de EXTREMOS. Pasamos del citado "porloyovalguismo" y de meternos donde no debemos ni podemos: hipotecas del 130% con boda, muebles, viaje de novios,... llevar un BMW con una nómina de 1000 euros (sin pensar que luego hay que cambiar ruedas, frenos, distribuciones, averías, seguros, combustible),... y quemar todos los ahorros en viajes cuanto más lejos mejor, a la depresión total. ...

    Nos pasa con todo. Cuando ganamos el Mundial somos los mejores y nos reimos de los demás, y en cuanto perdemos 3 partidos ya somos lo peor de lo peor y caemos en la depresión más absoluta.

    Aún recuerdo esos años en que en mi trabajo me preguntaban dónde me iba de vacaciones. Y yo decía: "A Guardamar". Por fortuna mi familia tiene una vivienda en la playa. Sin embargo, me decían, ¿ y a dónde más ? Es decir, se veía como "poca cosa" el quedarte a 30-50 km de tu residencia tomando en sol en la playa (cuando alemanes e ingleses lo hacen constantemente casi todo el año en cuanto pueden). Había un mantra de "Cuanto más lejos mejor". Aunque el lejos fuera un país que te importara un rábano y donde no fueras a disfrutar del mismo porque te importara un pimiento. Se creó como axioma el que unas vacaciones sin irte 2-3 semanas a 8000 km de tu casa, donde fuera, y sin gastarte 3000-4000 euros no eran vacaciones. Lo que yo llamo "vivir por imitación", para los demás o para satisfacer expectativas del vecino, amigo o compañero de trabajo. Y de esos polvos vienen estos lodos.

    Mucha gente se gastó lo que no tenía en chorradas, muchas pagadas a plazos y ahora lloran todo ese despilfarro.

    Era una época donde era obligado casi cambiar de coche cada 4-5 años, donde se veía de "poco valor" comprar el modelo antiguo de un coche dado (aunque fuera nuevo) y donde comprar coches seminuevos o de segunda mano era un sacrilegio. Había que comprar el modelo nuevo aunque supieras que te arriesgabas a que tuviera defectos que te ibas a comer en posteriores restyling. El que se compraba un coche miraba en muchos casos el "aparentar" pues en multitud de ocasiones no necesitaba gastar tanto en un vehículo que encima pagaba a plazos. En general, hubo una orgía de gasto (a crédito generalmente) y una ola generalizada de la que muy pocos escaparon. Aquéllos que escaparon de dicha ola fueron individuos consecuentes y responsables. Había que tener una personalidad como la copa de un pino para hacer lo que a uno le diera la gana (conviniera) económicamente sin verse influído por el vecino, el amigo, el cuñado, el hermano, el compañero de trabajo, el del bar, el director de tu sucursal bancaria, etc...

    Si ibas de austero eras un auténtico tacaño, bicho raro y "no sabías montártelo ni vivir la vida". Parecía que estar hipotecado era el "sueño" de cualquier españolito medio, donde alquilar era tirar el dinero y donde el que no estaba hipotecado no era nadie en la vida y había que meterse como fuera en un zulo de piso a pagar en 40-50 años aunque la letra fuera del 75% de tus ingresos mensuales. "Manolete, métete, métete, que ya saldrá el Sol por Antequera"... decían... Pues por Antequera salió y a todos esos inconscientes quemó.

    Ahora, como siempre, toca pagar esos excesos. Casi ningún exceso en la vida sale gratis.

    ¿ Quién vive razonablemente bien ahora ? Dejando aparte especuladores financieros, altos ejecutivos de banca, políticos de alto nivel, periodistas de renombre, cuatro actores de primera fila y profesionales liberales a los que todavía les sigue yendo razonablemente bien (amén de gente que ha venido a este mundo con un pan bajo el brazo desde que nació, que haberlos haylos), vive bien quien ha sabido gestionar sus finanzas racionalmente en los años de vino y rosas. El que ha sabido ahorrar y guardar un buen colchón pensando en que las vacas flacas SIEMPRE LLEGAN y el que pensó con SU cabeza, no con la cabeza del vecino. En este país de envidiosos patológicos nos pasamos la vida mirando lo que hacen los demás y esperando aprobación ajena de todo lo que hacemos y eso, aunque me duela decirlo, ha conducido a mucha gente a la ruina. A la ruina porque se metieron en casas, coches, ropa, muebles, gastos, lujos, viajes,... que en 2004-2005 podían pagar al límite de sus finanzas (hablando de época de vacas gordas)... ¿ qué pasó cuando llegaron las vacas flacas y en casa ya no entran las 4-5 mil castañas mensuales de una pareja con buenos ingresos en tiempos de bonanza ? Pues que es imposible pagar una hipoteca de 1200-1400 euros, colegios privados de críos, pagar/mantener dos coches de gama media-alta, cenas de viernes y sábado a tutiplén, vacaciones y puentes cada 2x3, regalos frecuentes, ropa de marca, etc...

    Mucha gente de clase media o media-baja venida temporalmente a más, no pensó que sus ingresos familiares de 3-4-5 mil euros no era un sueldo vitalicio, no pensaron que, igual que la cosa iba bien, podía ir mal en un futuro y podían bajarles el sueldo a la mitad o, directamente, irse al paro (y de paro, en el mejor caso, se cobran poco más de 1000 euros al mes). Definitivamente, sin ser ricos de cuna, sin ser gente acaudalada y con colchones de herencia o riqueza, siendo simplemente trabajadores bien pagados por el momento económico, se metieron en una vida fantástica de clase media-alta cuando no eran clase media-alta y no se podían permitir llevar esa vida para siempre. Hicieron bueno el dicho de "Carpe Diem: vive el momento". Lo malo, es que a esa frase se le olvidó la segunda parte: "... el momento bueno y el momento malo". Ahora, para muchas de estas cigarras, ha llegado el momento de vivir la parte mala de dicho "vive el momento".

    Casi todo el mundo, en mayor o menor medida, entramos en la ola de un consumo más allá de lo razonable alentados por los "España va bien" de gobernantes, crédito masivo y a bajo interés de la banca, publicidad, medios de comunicación que alentaban a la plebe a consumir más y más,...

    No queramos cargar todas las culpas a la crisis. La crisis es una consecuencia de los años de crecimiento estratosférico de la economía europea. En España se nota más porque (recordad lo del "Milagro español") también crecimos más y más rápido que los demás... eso sí, a base de dinero prestado y burbuja inmobiliaria, pero crecimiento al fin y al cabo.

    Sin embargo, en nuestra pequeña parcelita, creo también que TODOS y TODAS (me incluyo) tenemos nuestra pequeña parte de responsabilidad por dejarnos llevar como borregos en un Sistema que alentaba el endeudamiento masivo, el uso indiscriminado de tarjetas de crédito, el comprar a plazos (incluso en bonanza), en tolerar corrupciones y manejo de dinero B como algo normal. Somos el país de "tonto el último" y del "yo soy más listo que nadie". Por eso, por lo listos que somos, estamos como estamos. Por "listos".

    De ésta saldremos, seguro, pero no esperemos que el mundo sea igual. Toda crisis (como la palabra en sí misma dice) significa cambios. Los cambios que va a provocar esta crisis van a demoler los cimientos de la mentalidad que veníamos arrastrando desde los años 80-90 hasta 2007. Esa mentalidad donde parecía que apenas había diferencias sociales, donde parecía que todo el mundo era más o menos igual (famosa clase media) y donde ganaras 2 o ganaras 4, todo el mundo vivía (o parecía que vivía) razonablemente bien. En las crisis es donde salen las miserias de todo y todos. Es donde se ve quién es realmente acaudalado y quién no, quién tiene y tenía riñón y quién sólo vivía de prestado y a base de plazos y letras. El que en época de bonanza ya vivía de prestado al límite de sus posibilidades hace tiempo que ya ha muerto (financieramente) por el camino.

    En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)

    #28
    Jeronimo
    en respuesta a Juanjosantos

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Juanjosantos

    Totalmente de acuerdo, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y eso es lo que ahora estamos pagando, pero en la vida no es todo blanco o negro, hay una amplísima gama de grises.
    No pude comer en La Malquerida ya que el sábado al mediodía que es cuando yo tenía libre cerraron, así que le sigo debiendo una y si podemos ir juntos, mejor.

    #30
    Guismet
    en respuesta a Juanjosantos

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Juanjosantos

    Suscribo plenamente lo escrito por tu parte, pero esta historia tiene que tener un fin .Este podria ser uno de muchos.
    El gobierno rogara a los bancos que acepten la cancelacion de las hipotecas que sean imposibles de resolver, a cambio de prevendas y toda clase de negocietes opacos, asi los bancos cobran de los presupuestos del estado por prestamos que nunca tenian que haber concedido,negocio resuelto. Eso si pagamos todos. una vez que los bancos acaben de cobrar, volveran a conceder creditos. Iniciando de nuevo el circulo.
    Los que no han vivido por encima de sus posibilidades y vean a los (porqueyolovalgo) salirse de rositas ,la proxima seguro no volveran a hacer el primo.
    Si vives la vida como si fuera el ultimo dia,lo mejor es asegurarte de que realmente sea asi, si no tendras que responder por todos los actos cometidos.

    #31
    Juanjosantos
    en respuesta a Jeronimo

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Jeronimo

    Me alegro que al final comieráis de fábula pero que no fuera en La Malquerida jeje, así le seguimos debiendo una a Constan de patatas y huevos estrellados (una receta de crisis jeje) para poder comérnosla juntos jejeje :)

    Un abrazo,
    Juanjo

    En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)

    #32
    Juanjosantos
    en respuesta a Guismet

    Re: Restaurantes cerrados: Parece que no queremos ver la triste realidad...

    Ver mensaje de Guismet

    Bastante de acuerdo.

    Se socializarán (ya de hecho es así) las pérdidas y se seguirán privatizando los beneficios (como ha sido,es y será).

    Sin embargo, pienso que el no vivir por encima de las posibilidades de uno también contribuye a una cierta tranquilidad mental, que EMHO, no tiene precio. Habrá porqueyovalguistas que se saldrán de rositas,pero muchos, muchísimos, han caído,están cayendo y caerán. Llevamos, con éste, 5 añitos de crisis ya. Ha caído mucha gente, hay mucha gente malviviendo un día tras otro, durmiendo mal por las noches, pendientes de embargo y desahucio, con cartas amenazantes de bancos y cajas, cortándoles la luz, etc... gente que hace sólo un lustro vivían a todo trapo.

    Sinceramente, prefiero un Mégane, un piso y un Marqués de Arienzo Crianza durmiendo tranquilo y a pierna suelta toda la vida que, por llevar 2-3 años un Mercedes, vivir en un chalet que a duras penas puedo pagar y beber Valbuena ese tiempo, estar luego purgando esos excesos durante bastantes años (y pasar de las alturas directamente al subsuelo no pudiendo vivir en ningún piso, no tener ningún coche y no tener ningún vino que beber).

    PD. Una cosa buena de las crisis es que nos baja a todos un poco los humos, nos hace más humildes y nos hace volver a valorar justamente muchas cosas que, en la orgía económica de bonanza, habíamos desdeñado, desvalorado o dejado de lado por puro snobismo o puro "porqueyolovalguismo".

    Saludos

    En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)

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