¿Qué os molesta en un restaurante?

108 respuestas
    #81
    salva_26

    Re: ¿Qué os molesta en un restaurante?

    Que pidas expresamente, cuando reservas telefónicamente, zona de No fumadores y te coloquen en la mesa que hace "frontera" con la zona de fumadores, se lo digas al camarero y te diga: "no se preocupe, tenemos muy buenos extractores de humo"

    #82
    Niclaus
    en respuesta a Gabriel Argumosa

    Re: ¿Qué os molesta en un restaurante?

    Ver mensaje de Gabriel Argumosa

    ¿Qué cosas me molestan más de los restaurantes? Pues depende desde que punto de vista.

    COMO TRABAJADOR DE LA HOSTELERÍA.
    Los días de trabajo. Los fines de semana se trabaja. Cuando eres joven, los amigos los tienes que cambiar, porque ellos se van de fiesta cuando tienes que trabajar y cuando tu puedes, ellos no (al final, todos los amigos del gremio). Cuando eres más maduro, o la novia se adapta a verte los lunes o martes por la noche, o te quedas sin novia. Cuando tienes hijos, porque los ves durmiendo entre semana, y los fines de semana ni eso. Si tienes libre los lunes o martes, pues resulta que tienen colegio. En Navidades y fiestas locales, imagínate. Y si el local no cierra, y los días libres son rotativos, justo el día que se hacen planes, un compañero se ha puesto malo y toca “currar”, díselo a tu mujer y veras que cara pone.
    La hora de salida, porque en muchos casos no existe. No puedes quedar con nadie a las seis de la tarde porque no sabes si el cliente le apetece quedarse tomándose una copa o no. Y si le dices que has cerrado, entones vas de “sobrado” y puedes permitirte “echar” a los clientes. Por la noche, ni te digo: cuando ves algunos clientes que ya conoces aparecer a cenar, ya sabes que llegarás a tu casa cuando a él le apetezca, y cuando llegas, en la tele solo hay tele tienda y concursos sacaperras.
    Estado de ánimo. Como cualquiera que esté cara al público, solo se puede manifestar un sentimiento: amabilidad y simpatía. Si solamente eres educado, no vale. Si solamente eres correcto, no vale. Si tienes algún problemilla que te ronda la cabeza y no estas para fiestas, no basta con hacer bien tu trabajo y ser cortés, si no te ríes si te gastan una broma, o no saludas el cliente con efusividad, ya estas fallando.
    Hay que soportarlo todo, todo. Y hay clientes, los menos por suerte, que no se aguantan ni ellos mismos. El cliente cabreado por un negocio que ha salido mal, una pelea con la pareja, o por que le han rozado el coche, ya puedes darle el mejor servicio del mundo, que no estará contento. Todavía quedan clientes que piensa que vas a intentar engañarlo si lo ofreces tal plato o un determinado vino.
    Hay que ser adivino, o casi. Lo que para uno es bueno, para otro es malo, y para otro ni bueno ni malo. Lo peor es aquel cliente que algo no le gusta o algo no está a su gusto, y en lugar de decirlo, mira que es fácil, se calla para luego echártelo en cara. Te puedo decir casos de decir “camarero, este plato no está a mi gusto - muy bien caballero, se lo cambio- no, me lo como, pero dile al cocinero que se ha lucido - no se preocupe que se lo cambio – que no, que no, pero díselo. Al final, ni se lo come ni lo deja cambiar y se enfada. Con lo fácil que es pedir otro plato, si no se lo vamos a cobrar.

    COMO EMPRESARIO
    Si trabajas sólo, no puedes ponerte malo. Tus clientes no van a entender que tu restaurante esté cerrado cuando llegan a la puerta porque tienes gripe o te has roto una pierna: solución, tener personal adecuado. ¿Personal adecuado? Si es época de crisis, tienes posibilidad de contratar personal, lo formas, lo preparas, le das las clases necesarias para desarrollar las ideas de tu negocio, y cuando ha aprendido bien, consigues que sea amable con los clientes, educado, limpio, puntual, responsable, que aguante todo lo que tenga que aguantar, no tenga problemas con los horarios, que no se ponga muchas veces enfermo, y que sea honrado y trabajador, se acaba la crisis y se va a otro oficio donde gana más, donde termina los viernes hasta el lunes, cena con su familia todos los días y hasta puede salir de Nazareno en Semana Santa.
    Una vez acabada la crisis, se acabo la oferta, y encontrar el “personal adecuado” se torna tarea imposible. Solución, pagar buenos sueldos y rotar los turnos de manera que tenga vida social, con lo cual los gastos de personal se triplican, lo repercutes en los precios, y entonces eres caro porque a una botella de vino le has metido 10 EUROS de margen. "Madre mía, que barbaridad, si en la tienda vale 5 euros, como aquí cobran 16 euros. Vaya robo". Y nadie cuenta con la amortización de la inversión, que suele ser muy grande, la seguridad social de los empleados (ni os imagináis los que no sois empresarios), la camisas de los camareros y las chaquetas de los cocineros, la luz (en verano tienes el aparatito del aire acondicionado encendido todo el día, tengas o no clientela), el agua, el teléfono, los gastos bancarios, las reposiciones de vajilla que se esportilla, cristalería que se rompe (cuanto más cara es la copa y más bonita, más casca), cubertería que se ralla, manteles quemados, sin contar que todos los meses se rompe o el túnel de lavado, o la cámara de la carne, o la sorbetera, o el congelador, o la cortadora de fiambre, o el equipo de música, o el ordenador Terminal Punto de Venta, por él que has pagado una pasta para que los clientes no tengan que esperar ni un minuto con la cuenta aunque todo el mundo la haya pedido a la vez, y que sabes que necesitas vender tropecientas coca-colas y no se cuantos cafés para amortizarlo. Y cuando la amortizas, ya está viejo y tienes que cambiarlo.
    En la hostelería existe el dicho de “hazme mil buenas pero no me hagas ni una mala”. No puedes fallar nunca, porque aunque tengas un cliente que sabe como trabajas, el producto que compras, y el empeño que pones, el día que falles siempre te tendrá en cuenta el día aquel al que el cocinero quemó la carne o le echo demasiada sal a la paella, o el camarero se le olvido ponerle el café o el sumiller me recomendó un vino horrible.
    Aún así es un oficio bonito porque conoces muchas personas que merecen la pena, la gran mayoría, aunque de vez en cuando sale algún enterado que te da el día, o la semana.

    COMO CLIENTE
    Como cliente me molesta exactamente lo mismo que os molesta a todos los demás clientes:
    No me gustan que me hagan esperar entre plato y plato, exactamente igual que me molesta cuando me hacen esperar en el banco si voy a sacar dinero de mi cuenta, o en la cola de hacienda, o en las taquillas del teatro, o en las colas del parque de atracciones. Todo depende de la gente que haya.
    No me gustan nada que las mesas estén pegadas, exactamente igual que si viajo en el tren, que estoy sentado pegado a alguien que no conozco y además ronca, o en avión, donde no puedo ni estirar los pies, o el fútbol, donde he pagado 80 euros por ver un partido de la champions y resulta que estamos como sardinas enlatadas. Y no te digo nada en Francia donde ni el camarero puede pasar entre las mesas.
    No me gustan para nada que la mesa de al lado fume, porque yo no fumo, como tampoco me gusta que en el cine el de la butaca de al lado como palomitas con la boca llena y beba el refresco a sorbos, o se suene en la frase más importante de la película, o el señor de la habitación de al lado del hotel en el que estoy de vacaciones, todas las noches haga el amor a lo salvaje y no me deje dormir y además me de envidia, o en los toros el señor de al lado no deja de gritar y de insultar. Es cuestión de educación.
    No me gusta que el metre, camarero o sumiller vaya de soberbio y estirado, exactamente igual como no me gusta cuando voy a una ventanilla de la compañía de electricidad a que me expliquen el recibo y no hacen caso, o a unos grandes almacenes, donde tienes que ir detrás de los vendedores para que te atiendan, o a urgencias de la seguridad social, donde puedes pasar horas esperando mientras van y vienen de un lado para otro y ves tu análisis en el mismo sitio donde lo dejaron hace media hora, o en el dentista que te da hora a las 10,00 horas y sabe perfectamente que no vas a entrar hasta los 11,00 con mucha suerte, como tampoco me gusta el señor del taller de coches donde has dejado el vehículo para la revisión, que te mira como si no le fueras a pagar cuando le dices que si le queda mucho, y te contesta que si quieres te esperas y si no que vengas mañana.
    No me gustan que me metan prisa para comer porque quieren doblar la mesa o porque es tarde, exactamente lo mismo como no me gusta como me miran cuando voy a la caja de ahorros a la 13.45, aunque les quede una hora y cuarto para salir, como no me gusta nada cuando los altavoces de los grandes almacenes me dicen que se acabó por hoy, como no me gusta nada cuando el portero de la discoteca me echa al cerrar justo en el momento en que mejor me lo estoy pasando.
    No me gusta nada que se acaben los platos que están en la carta, pero a ese restaurante volveré, porque me da mucha confianza un restaurante que a ciertas horas ha terminado con varios productos de la carta, lo que quiere decir que mañana tendrá productos frescos del día. Un restaurante que por la noche no ha acabado ningún pescado, ningún plato elaborado, o ninguna salsa, mañana por la mañana que hace con eso ¿lo tira y compra todo nuevo?
    No me gusta nada cuando me dan una mesa junto a la puerta o cerca del pasillo, del mismo modo que no me gusta nada cuando llego tarde a un concierto y todas la primeras filas ya están ocupadas y me toca el gallinero, o voy al circo con mis niños y me toca detrás de la columna porque he llegado el último, o voy a la boda de mi primo y tengo que estar de píe porque todos las sillas ya están llenas.

    Y la verdad, no digo más cosas que me molestan porque sino sería muy largo (ya me he pasado tres pueblos – perdón-), pero siempre será mejor que decir las cosas me que me gustan, que entonces si que sería largo porque esa lista si es interminable.

    #84
    Javier46
    en respuesta a Niclaus

    Re: ¿Qué os molesta en un restaurante?

    Ver mensaje de Niclaus

    Comentarios como el tuyo son los que dan la sensacion de que todavia hay un nivel muy alto en Verema. Frente a la mediocridad tu nota es como un huracan de aire fresco
    Enhorabuena

    #85
    Jzm2000
    en respuesta a Niclaus

    Re: ¿Qué os molesta en un restaurante?

    Ver mensaje de Niclaus

    plas plas plas, paisano, mas claro agua, "se me quitaron las ganas de dedicarme a la hosteleria", la verdad es que teneis un trabajo muy gratificante, pero muy duro, y eso hay que reconocerlo...

    V&V -Versos y Vino-Distribución de poemas líquidos y bocados selectos.

    #86
    Vvidlan
    en respuesta a Niclaus

    Re: ¿Qué os molesta en un restaurante?

    Ver mensaje de Niclaus

    Una de mis hijas (17 años) está pensando muy seriamente dedicarse a la cocina de forma profesional. Esta tarde le deré a leer una copia de tus reflexiones para que vaya viendo donde se mete.

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