Re: Pobre excusa de un restaurante para no dejar llevar vino
Ver mensaje de FrancescfPor supuesto que el cliente tiene obligaciones:
- Guardar la compostura según donde asista (tipo de restaurante) y ateniéndose a unas mínimas normas de decoro y convivencia social que fija la costumbre y la educación.
- Abonar la cuenta final con los impuestos pertinentes siempre y cuando ésta sea conforme con el servicio recibido, los platos tomados y donde los precios sean acordes a la carta de comida y bebidas.
- Atenerse a las condiciones del hostelero pero desde el PRINCIPIO. Lo que no pueden es, a mitad de plato, venirte el hostelero y decirte que no, no te puedes acabar el plato pues ahora él, a su criterio cambiante, decide que no te lo vas a terminar de comer porque estás en "su casa". Tampoco debería, si has acordado un vino y un precio, que a mitad o final de servicio, te cambie las normas sobre la marcha.
Todos, tanto hostelero como clientes, tenemos obligaciones y derechos. El hostelero tiene perfecto derecho, dentro de lo que las leyes marcan, en ofertar una carta de comida y bebida al precio que estime oportuno, bien claro y meridiano para que todo el mundo lo vea, pero eso sí, tiene la obligación aparejada de poner precios con IVA incluido (lo que no sea así es engañoso pues luego subirá un 8% la cuenta final).
Lo que no se puede es decir: como es mi restaurante, hago lo que me da la gana y cambio las normas según me parece cuando me parece. Si quieres cambiar las normas de un día para otro, perfecto, pero dentro del día actual y dentro de los servicios en curso, las normas son las puestas al inicio y no se deberían cambiar.
El hostelero es libre de cambiar su política de lo que sea de un día para otro pero avisando y, por tanto, el cliente decidiendo si quiere o no quiere atenerse de miércoles a jueves a unas nuevas normas.
Ni los hosteleros están obligados a aceptar vinos de fuera ni el cliente está obligado a ir a restaurante alguno. Ellos deciden, pues es su negocio y, se supone, viven de sus clientes: cuantas más trabas pongas al cliente, peor lo tendrás para llenar el local y hacer caja. Que cada cuál obre según vea conveniente y le vaya bien pero creo que no están los tiempos para dificultar la asistencia de clientes a un restaurante por parte de los mismos que, se supone, se benefician de la asistencia de clientes (nadie monta un restaurante para tenerlo vacío y no ganar dinero).
En la victoria mereces beber champagne; ¡en la derrota lo necesitas! (Napoleón Bonaparte. 1769-1821)