Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Tan rimbombante título para una pregunta: ¿a vosotros os afecta el estado de ánimo a la hora de captar las características de un vino? No me refiero a si lo disfrutáis más o menos si estás alegres o tristes, sino si la percepción FISICA del vino, de mismo vino, cambia si os sentís de un modo u otro.
Por ejemplo, considerando siempre el mismo vino, ¿os sabe igual si estáis tristes o alegres, deprimidos o animados, preocupados o tranquilos, excitados o calmados...? Y con "sabe igual" me refiero a que si alegres os sabe dulce, tristes no pasa a saber amargo, si contentos os sabe a moras, deprimidos no pasa a saber a madera sobre todo.....
Ahí lo dejo... ¿cambia la percepción objetiva de un vino el estado de animo? ¿Los catadores son inmunes a sus penas o alegrías? ¿Mejor tomar un vino malo si estamos joios, total, para sólo percibir amargura? ¿Hay que dejar los buenos para cuando nos sintamos bien?
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de astolfiNo lo dudes, incluso la compañia es importante. Hay malvasias que según con quien las bebas saben amargas:((((
Por eso nos saben tan ricos los vinos que bebemos cuando quedamos con vosotros:)))
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de astolfiCreo que sí que influye el estado de ánimo a la hora de perdibir sensaciones externas.
No disfrutas lo mismo de un día si estás alegre que de uno si estás bajo de ánimos.
Creo que en eso estaremos todos de acuerdo (igual me llevo alguna sorpresa)
Otra cosa es la forma de analizar sensorialmente un vino para una cata. En este caso no creo que influya, se trata de algo metódico, estudiado, no tiene que tomar partido la parte sentimental.
Pienso que un ejemplo puede ser el de las personas que se tienen que subir a un escenario para un público, estén tristes o alegres, ellos salen y actúan.
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de astolfiEl dia que ando de mal humor ni gloria bendita me deis, prefiero no catar nada nuevo, el caracter me puede, otra cosa como bien indica edy seria analizar aspectos como cantidad de acidez o dulzor.
saludos.
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de Edy FelsonEstoy de acuerdo. Para los profesionales es sólo trabajo. Para los aficionados seguro que sí influye. De hecho, yo me pongo contento sólo de pensar que voy a probar un buen vino. Y si va acompañado de buen yantar, más. Creo que el paladar cambia con el estado de ánimo. ¿No os pasa que entre semana la comida parece más insípida? Se come rápido, por alimentarse. Yo sólo bebo agua. Mi trabajo no me permite beber alcohol durante la semana. Con muy pocas excepciones. Y cuando llega un festivo o un fin de semana, ¡fiesta! Me dirijo diligentemente hacia mi armarito a elegir un vino para el ágape que toque. Preparo las copas y los utensilios para faenar... ¡y entro a matar!
Menjar per pensar, pensar per menjar.
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de Francescf¿Quién puede recordar un buen festín en el que ha comido solo?
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de astolfiBuen tema, Astolfi.
A mi el estado de ánimo sí que me afecta, no como para transformar un vino malo en bueno o viceversa, pero sí para convertir a un bueno en muy bueno, por ejemplo.
En cuanto a la compañía, me pasa lo contrario de lo que estoy leyendo: en soledad disfruto más de la cata, me regodeo en el placer que me provoca oler y beber un buen vino. Con buena compañía el vino pasa a segundo término, pues lo primero es la compañía, aún cuando la compañía sea también enófila. Se habla mucho, se cambian impresiones, se discute, se ríe, se pasa realmente bien, pero organolépticamente hablando es otro rollo.
Saludos
Re: Percepcion subjetiva de las caracteristicas organolépticas de un vino
Ver mensaje de Edy FelsonSolo, solo,... pero casi. En Iguazú (Argentina), gracias a la beca Intercampus que me concedieron, cenamos mis compañeros y yo en un pequeño restaurante. Pedí huevos fritos con ajo frito (me lo sirvieron en un platito aparte) y patatas fritas y chorizo frito (me trajeron algo parecido a unas salchichas barbacoa). Le añadí el ajo a los huevos y le puse un chorreoncito de vinagre (el camarero me miraba como si fuese marciano). Acompañado de una botella de San Felipe Cepa Tradicional (el que me recomendaron) servido en vaso Duralex. ¡Y me puse hasta las trancas! Después de varios días alimentándome a base de empanadas y carlitos, me rebelé. Mientras mis compañeros pedían pizza y bocadillos, yo me di el lote. Cogieron un rebote de aupa, pero es que me daba igual. ¡Se me ponen los pelos como escarpías después de tantos años! Creo que tardaré en disfrutar tanto de una cena. Lo que hace la necesidad...
Por no hablar de las bolsas de patatas Ruffles Santa Fe Ranch (imposible encontrarlas aquí) y los muffin de plátano y chocolate que devoraba en Memphis cuando no me veía nadie... ¡Qué mal lo pasé! Mi mujer preparó una paella para unos compañeros japoneses que le salió de juzgado de guardia. ¡Pues hubo quien se la comió al día siguiente! Y fue un español...
Es que no aprecias lo que tienes en casa hasta que lo pierdes. Por eso soy tan reacio a viajar al extranjero. Lo poco que conozco no acaba de convencerme... y eso que no cuento nada de Eurodisney... que me parece que hay alguno que está sentenciado a visitarlo en breve. ;-)
Menjar per pensar, pensar per menjar.