Muestras de barrica

44 respuestas
    #25
    anonimo
    en respuesta a Andreu

    ¿Despues de comer?

    Ver mensaje de Andreu

    En todos los sitios he visto que se recomienda catar antes de comer, en ayunas o al menos con hambre. Lo de catar despues de comer ¿crees que es conveniente?

    #26
    Gonzalo_Lainez
    en respuesta a CarlosZalve

    Muestras de barrica. Hay que pensar en todo

    Ver mensaje de CarlosZalve

    De acuerdo contigo Carlos.

    El problema de las muestras de barrica es que tiendes a quedarte con lo bueno de las mismas (su frutosidad, taninos dulces, potencia, expresividad...) y piensas que con el tiempo desaparecerá lo malo que ellas contienen (se afinará su astringencia con la botella, adquirirá complejidad)

    En la evolución de un vino en cristal en términos generales pasará de todo: Perderás potencia y frutosidad pero ganarás elegancia complejidad, paso de boca... si no fuese como digo, sería un chollo porque tendríamos un vino frutoso, potente, intenso, expresivo, explosivo pero también redondo, complejo y elegante. Eso por desgracia está sólo reservado a unos pocos

    Un saludo

    Gonzalo Lainez (Bodegas Roda)

    #27
    Gonzalo_Lainez
    en respuesta a Iñaki Blasco

    Re: Muestras de barrica

    Ver mensaje de Iñaki Blasco

    Iñaki

    El problema para mí es que no tengo muy claro cómo se sabe en una muestra de barrica si el vino va a ser grande o no. Recuerdo que en la vertical de Aurus le comentaba a Miguel Angel de Gregorio que me parecía increíble que ese incipiente 2001 pudiese con el tiempo convertirse alguna vez en esa joya de 1996. En botella puedo adivinar mejor su evolución pero en vinos tan poco hechos me pierdo. Es más, la mayoría me parecen muy parecidos

    Gonzalo Lainez (Bodegas Roda)

    #28
    Andreu
    en respuesta a anonimo

    Re: ¿Despues de comer?

    Ver mensaje de anonimo

    La mejor función de un vino (posiblemente la única) es que acompañe a una comida. Catar los vinos en ayunas, la verdad es que es un palo, pero los aficionados debemos hacerlo para apreciar al máximo sus virtudes o defectos. Pero estarás de acuerdo conmigo que lo mejor es comer con vino.

    Yo no he dicho que cate vinos después de comer sino que tomo notas antes y después de comer. Es decir, cato el vino antes de la comida y tomo notas. Después me zampo el vino comiendo (lo mejor de todo) y cuando acabo vuelvo a tomar notas con la impresión durante la comida y el recuerdo que éste me ha dejado.

    Saludos.

    #29
    anonimo
    en respuesta a Andreu

    Re: ¿Despues de comer?

    Ver mensaje de Andreu

    Si, yo tamién pienso que el vino está para comer, por eso no suelo catar ni pongo fichas. Pero pienso que los que las ponéis deberíais ser más cuidadosos puesto que resulta poco fiable matizar una nota de cata con lo que te aporta durante una comida, además de poco ortodoxo.

    #30
    Andreu
    en respuesta a anonimo

    Re: ¿Despues de comer?

    Ver mensaje de anonimo

    Detesto la ortodoxia

    A mi me gusta más poner la nota de cata de un vino tomado comiendo ya que ésta es su función. Seguramente hay más foreros que lo hacen así. Precisamente esta es la gran diferencia entre las catas de profesionales (rígidas y matemáticas) y las de aficionados (realistas y sobre el terreno).

    Pero no hay problema Germán, ignora mis notas de cata y ya está.

    Saludos.

    #31
    Esther Láez
    en respuesta a CarlosZalve

    Re: Muestras de barrica

    Ver mensaje de CarlosZalve

    Estoy completamente de acuerdo contigo. Es cómo si de un niño comentas que cuando sea más mayorcito será Psiquiatra, que escribirá un libro y estará monísimo con su bata blanca porque a sus diez añitos es tan inteligente y tan guapo que cuando tenga 23 será un portento. ¿y si por el camino al superboy se le cruzan los cables y se dedica a la vida contemplativa en su más amplia expresión de la palabra?

    Pues eso, que igual pasa con los vinos. Puede ser que se aprecien facultades excepcionales que nos lleven a pensar que ese vino será estupendo cuando salga al mercado, pero el vino no estará terminado hasta que no lo etiqueten y salga a la venta y cuando lo compremos podremos decir sin reservas si era un 10 o se ha quedado en un 6.

    un saludo

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    #32
    JesusBSanz
    en respuesta a Andreu

    Re: A ver si somos bien hablados

    Ver mensaje de Andreu

    Hola, Andreu (y a todos): no me gusta convertirme en censor, pero eso de ''Detesto la ortodoxia'' me ha sonado a palabrotas irreproducibles e impropias de este foro, :-))

    Para no limitarme a esta pamplina y aportar un poquito a la trama, pido que me apuntéis en vuestro club de catadores integrales, desde la primera entrada en ayunas antes de cenar hasta terminar la botella con una comida o una cena en los días siguientes. Un asunto que siempre me ha interesado y que en ocasiones ha salido en el foro (creo que últimamente fue G. Lainez quien lo planteó, pero estaba yo muy liado y no tuve ocasión de comentar nada) es el de la diferencia entre acercarse a un vino en profundidad y observar su evolución desde la primera gota hasta la última a lo largo de los días y tanto en ayunas como acompañando la comida, y catas maratonianas de esas en las que se observan, olfatean, saborean y escupen docenas de vinos diferentes. Parece claro que hay una gran diferencia y, aunque la pericia del catador tiene mucha importancia, no creo que llegue a compensar del todo el desequilibrio.

    En cuanto a las muestras de barrica, aunque cataré todas las que los bodegueros puedan ponerme por delante, desde luego no me parece correcto ubicarlas en el mismo grupo de vinos catados que los ya terminados y puestos en el mercado.

    Por último, también creo que hay una gran diferencia entre lo que se le exige a un vino que uno ha comprado y uno que ha recibido por cortesía de la bodega, aparte del riesgo de que hagan pasar gato por liebre. Para prescindir del factor dinero, que a veces fastidia un poco, propongo que nos planteemos la diferente actitud que tenemos con respecto a un vino con el que uno agasaja a los amigos y ante un vino con el que un amigo le agasaja a uno. No quiero hablar por los demás, pero mi experiencia es que con facilidad le saco defectos al primero y muy raramente al segundo, y no es por una decisión consciente, sino que tiene una explicación psicológica fácil de comprender. Supongo que, cuando uno se dedica de forma más o menos profesional a este mundo, no tiene más remedio que sobreponerse a estos condicionantes, ya porque quiera ser riguroso, ya porque quiera defender a toda costa determinados intereses. Pero no sucede así, ni creo siquiera que se deba hacer un esfuerzo para lograrlo, cuando uno es sencillamente un aficionado y un consumidor final.

    Saludos muy cordiales y sigamos cuidando el lenguaje. Jesús

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