Denominaciones de origen incontroladas
Denominaciones de origen incontroladas
Aunque lo que motiva este artículo es el asunto de este hilo, relacionado con el salchichón, creo que es más adecuado ponerlo en vino que no en otro apartado, ya que habla más de vino y sus DO que no de salchichón. Es un artículo en catalán publicado hoy en la web comarcal www.osona.com, que he traducido al castellano con la ayuda del traductor de google (más bien al revés, he revisado y corregido la traducción automática) porque creo que aporta una opinión interesante para crear debate. http://www.naciodigital.cat/osona/opinio/7970/denominacions/origen/incontrolades
«Las denominaciones de origen catalanas no son garantía de nada. Perdón, sí: constituyen una madriguera de burócratas que se mueven al hilo de los intereses económicos»
Podemos leer con tristeza que Casa Sendra dejará de producir los salchichones que siempre había elaborado. El asunto ya sería bastante preocupante si se tratara de una situación provocada por la crisis. Pero no. El propietario de Casa Sendra, el señor Arboix, está cansado. Y lo comprendo perfectamente. Sacar adelante un negocio ya es bastante fatigoso. Tener que luchar contra las gilipolleces administrativas aún quema más. Especialmente cuando, al parecer, se trata de ir atrás. Las denominaciones de origen, si no me equivoco, fueron fuertemente promovidas e implantadas por los franceses-como mínimo con respecto al poder regulador del estado-. Es decir, forma parte del jacobinismo estatal más evolucionado. Yo, este estatismo, lo llego a entender. Sobre todo si viene de Francia. La eficacia del estado, allí, ha sido siempre notable. Y si bien últimamente el mundo se ha convertido en terriblemente complicado, el tema de las denominaciones de origen ("Appellation de Origine Contrôlée", AOC) continúa manteniendo en Francia un tono más bien elevado. Una amiga productora de Armagnac me explicó hace tiempo que el inspector se presenta allí en la madrugada (¿pongamos, a las 3?), sin avisar, claro, para comprobar que las botas están selladas tal como las dejaron la última vez. Implantar este sistema en otros lugares significa caer en la situación más animal posible. En Francia, todo lo relacionado con la comida se considera un asunto nacional. No lo consideran sólo las autoridades (lo que constituiría un asunto de estado). Lo considera la población. El rechazo a cualquier tipo de trampa o adulteración está socialmente rechazado. Por eso el sistema, junto con un estado ciertamente más eficaz que el nuestro, funciona. Aquí, las denominaciones de origen han sido instituidas para ir a la velocidad del más lento. Y para ponerse al nivel del más bajo. Las denominaciones de origen catalanas no son garantía de nada. Perdón, sí: constituyen una madriguera de burócratas que se mueven al hilo de los intereses económicos y tramposos más miserables. La denominación de origen "champagne" sirve para impedir las trampas, controlar la producción (verificar que no se coge cualquier uva de cualquier lugar) y pagar a los agricultores 4,5 euros el kilo. La denominación española (que no catalana) "cava" sirve para producir vino gasificado barato, ácido, proteger los intereses de los caciques del Penedès y extorsionar al agricultor pagándole 0,50 euros el kilo de uva. Y esto es extensible a todas las DO. Una denominación de origen catalana no es garantía de nada. Al contrario. Algunos dirán que se produce buen cava. O buen aceite. Es cierto. Algunos son excepcionales. Pero esto tiene lugar porque los productores de esa marca específica quieren. Y porque el mercado se lo reclama y premia. No porque estén obligados por ningún consejo regulador. Y aquí es donde debemos establecer la discusión. Yo compro una marca de aceite de oliva determinado, no una denominación de origen. ¿O es que una recomendación que diga "vino del Penedès" significa algo? Ustedes buscan una bodega determinada, no una DO. Esta miseria nuestra es la que lleva a igualar y estandarizar la pobreza de mercado y de espíritu. Las denominaciones de origen son el cobijo de los mediocres. Un refugio promovido por funcionarios, gobiernos y productores interesados que se arriman. Un cobijo bajo el cual el señor Arboix no se ha querido ubicar. Y lo ha pagado caro. Lamentable.
Por Xavier Roig, tarragonense, ingeniero y escritor en sus horas libres.
Soy flexicarnívoro y a la comida vegana la llamo guarnición
Re: Denominaciones de origen incontroladas
Ver mensaje de J-CarlosLa verdad es que no tengo claro que se trate de una opinión interesante, mas bien me la encuentro como "otra opinión personal mas" que no dejo de encontrar como demasiado localista, con bastantes lugares comunes (por no decir incluso loas a la "grandeur" del estado francés) e incluso con afirmaciones atrevidas (como la de que los consumidores en general no van a comprar una D.O. ¿y las aquí denostadas "riojitis", "riberitis" y demás?).
Por otra parte, de todo lo que leí en el largo hilo sobre el cierre de Casa Sendra, ciertamente las manifestaciones que contenía del Sr. Arboix me resultaron "un discurso que me suena", visto desde mi óptica personal en la que por motivos laborales estoy demasiado acostumbrado a tratar en asuntos de cierres de empresas.
Vamos que ya he vivido la multiplicación de las D.O. en España (como la de todo el sector del vino embotellado) desde los 70 en adelante y esta ¿opinión? me parece una generalización banal desde una visión de las mismas bastante "particular".
Saludos,
Re: Denominaciones de origen incontroladas
Ver mensaje de J-CarlosHola de nuevo J. Carlos, veo que sigues con tus reivindicaciones hacia las malas praxis de las distintas administraciones. Que serían tan abundantes como sus faltas de eficiencia en sus cometidos. Has iniciado tu cruzada.
En efecto, estar bien informado, hoy en día, es altamente deprimente, por la corrupción y mal funcionamiento de toda institución en nuestro país. Cuando te das cuenta como funciona todo, ya das por imposible que las cosas funcionen honradamente y sirvan a los sectores a los que están destinados.
Yo creo que el español es el único ser vivo que se autodestruye. Esta semana hemos tenido noticias del boicot a población rusa, por parte del gobierno; sector que junto a China está produciendo las máximas inversiones y tiene el ranking de turistas más alto. Que por cierto acaba de bajar de golpe.
Como el artículo es muy amplio, solo comentaré un par de cosas.
Como no quiero consumir aceite marroquí, embotellado como español (pero sin condiciones higiénicas), compro aceite de cooperativa, con IGP Siurana, del que estoy seguro. Siempre podemos escoger nuestra opción.
Algunas DOs, no tienen mucho sentido. Hay demasiadas. Por ejemplo la DO Catalunya (lógico, verdad).
Las AOC francesas, tienen una tradición y un funcionamiento, que no se puede comparar a lo de aquí.
La DO Cava, para toda España, es un horror más; que minimiza la importancia de la zona productora tradicional, El Penedés. En Francia el Champagne sólo es de la región de Champagne; el de la Borgoña se llama Gran Cremant; el de Burdeos vin Mousse (escribo de memoria, puede haber faltas).
Lo mejor que se hizo en Cataluña fue el INCAVI, pero la falta de fondos, dará al traste con muchas iniciativas.
Pobreza de espíritu, dice el artículo, es lo que llevamos respirando demasiado tiempo. Siempre he pensado en positivo y me he dedicado a construir, sin perder la ilusión. Pero, para mí, toda España (incluyendo Cataluña por el momento) no tiene arreglo. Ahora me dedico a lo mio, ya no hago labores sociales, ni intento cambiar las cosas. Me relaciono con los que se me parecen; hay mucho inconformista camuflado que preferimos la calidad y la honradez, pese a todo.
El catalán tiene una ventaja frente a la forma de ser española (esto sería un estereotipo, claro), se parecen más a los franceses, siempre pensando en el mañana, ya llegarán las recompensas al duro trabajo. Cuando todo va bien, "collons, compte, nomès poden anar pitjor" y sigue igual.