El Holocausto del vino 2024 (II): Burdeos
Día 2
Dejábamos el holocausto en una subida montañera a la que nos había acompañado el Contador del día anterior. Después de un buen ratito caminando entre montañas llegábamos a la tierra prometida.
Y una vez asentados, y tras una cerveza refrescante, empezábamos el segundo día
Comida:
Espumoso Vertice 2014 Chardonnay Magnum
Se vino de excursión. Desde el Douro. Fruta blanca. Algo de fosforito. Fresco. Directo. Muy vivo. Mineral. Bollería. Un punto herbáceo algo excesivo fue lo único que no me convenció. Muy joven.
Chateau Leoville Barton 2009
Otro que se vino a la excursión. Vinazo de Saint Julien del añadón 09. Deliciosa nariz, con múltiples capas de frutas. Corpulento y complejo. Estructura. Mucha fruta fresca. Maravilloso especiado. Madera noble integrada. Tanino sedosos. En su ventana inicial de consumo. El vino de la casa, dice un afortunado. Muy, muy bueno
Cena:
Gramona colección arte 1999
Gran Reserva que de inicio, ya se mostró reticente y cansado. Está en límite. Enrubinao. Mieles en nariz, poca burbuja. Muy parecido a un champan clásico -se habló de Selosse-, pero ya sin aguante, Mejor que el probado en febrero, pero con similares resultados finales. Aunque esté bien conservado, está en fase clara de caída.
Chateau Palmer 2000
Bueno, y, sin duda, mejor que el tomado en febrero de este año. Aún así, a mi juicio, el menor de los vinos tintos tomados en el día. Fruta negra, oscuras, cassis, notas de tierra. Elegantes terciarios, pero algo corto. No acabó de desplegarse del todo. Un Margaux clásico que, por nombre, debería haber dado algo más. Creo que, salvo los grandes del lado Izquierdo, la añada 2000 exige ya su consumición inmediata.
Chateau Pontet Canet 2003
Creo recordar que se decantó 1,30 h. Muy buen vino. La fruta (grosellas, cassis, cerezas) se mantiene aún en un primer plano. Paso por boca suave. Equilibrado. Tanino redondo. Muy buen paso por boca, con un tanino dulce. Firme aún, pero con una elegancia descomunal. Buena persistencia. El tiempo le ha sentado de cine. No resulta fácil decir cuánto aguantará, aunque está para beberse todas las que se tengan. Maravilloso vino y extraordinario resultado para una añada tórrida y muy difícil.
Chateau Troplong Mondot 2005
Decantado 1,30 h. El primer 100 pp. Fresa madura. Flores rojas. Muy goloso. Mucha resina (prioratina). Sedoso. Redondo. Notas de café y algunos leves terciarios. Grafito. Acidez media + Excelente paso boca, equilibrado y con un elegante final con notas de vainilla. En un momento ideal, aunque tiene recorrido para 5 años+. Gustó mucho.
Chateau Smith Haut Lafite 2009
Decantado 1,30 h. El segundo 100 pp. Fruta negra. Tostado fino. Menos maduro que al anterior. Tanino más marcado y firme. Tensionado. Más musculoso, como corresponde a la añada 2009. En su ventana inicial de consumo. Con mucho recorrido. Otro Excelente.
La anécdota de la noche -con el consiguiente cachondeo- se produjo con una confusión: al ser 3 los decantadores, haber múltiples copas en la mesa, tomando notas, ya al final de la cata, etc., uno de los asistentes quiso recatar este último vino para lo cual le pasé el decantador que creí que contenía el vino (nadie dijo que no lo fuera, eh), pero que contenía, en realidad, el Troplong Mondot del 05.
El caso es que en una misma copa se juntaron, de una parte, dos dedillos del Smith Haut Lafite 2009 y, de otra, otros dos dedillos del Troplong Mondot del 05, asegurando el catador -antes de averiguar la confusión- ¡¡que estaba fantástico!! (bueno, la palabra fue otra). Hombre, compréndanlo, tratándose de la única persona en la historia que ha probado un 200 puntos Parker, tampoco es de extrañar.
Tocaba dilucidar cuál de los vinos de la jornada había sido el mejor, concluyéndose, por unanimidad, que a este nivel la cosa ya era cuestión de gustos y que se había rayado a un altísimo nivel. Por mi parte, me quedaría con el Pontet Canet 2003 (la elegancia), por unas centésimas por encima de los Smith Haut Lafite 2009 y Leoville Barton de la misma añada (la fortaleza, el poderío).
Cerramos la discusión del ganador con un muy buen Chateau Climens 2005, que mantenía aún un color brillante y suave y que dejó mucha mejor impresión que el mismo vino (pero de la añada 2013) degustado el año pasado. Enorme Barsac.
Siguiente capítulo: otros vinos de Francia (en especial, Ródano)
Un saludo!