El día después de la experiencia Verema València
Un año más han sido tres días muy intensos, vivir desde dentro el evento con sus ventajas y también con lo que supone física y emocionalmente supone me deja bastante cansado y hoy empiezo a recordar, disfrutar lo bueno y reconocer los errores y dificultades lógicas de un gran evento de estas características.
El jueves fue muy emotiva la entrega de premios, me gustó mucho poder saludar a @Ralfilauren, a quién solamente conocía del foro y con quien he podido compartir dos días muy bonitos con la sensación de que nos queda mucho que charlar y disfrutar. También a @Victor-Sanchez a quien ya conocía de varias eventos, cenas, encuentros y con quien siempre me resulta muy fácil compartir este mundo.
Una interesante cata de rosados y una cena al aire libre en un entorno precioso disfrutando de la mayoría de los vinos premiados.
El viernes arrancó con dos magníficas catas que pude vivir y disfrutar en directo y que ya comentaremos más tranquilamente. Los vinos de la Rioja Alta y de Lalomba fueron una delicia y sus ponentes un lujo para aprender. Además contando con la colaboración de @cfalco @jorgecapilla y @dpwines en el montaje de las catas y en el servicios de las mismas, tres grandes amigos de Verema que siempre dan la talla y que mostraron su profesionalidad.
Luego siguió el showroom del viernes, muy bien hasta cierta hora, saludando a tantos y tantos amigos foreros, bodegueros, periodistas... Si nombro algunos me olvido de muchos otros @davidsendra @Fpardo @ricardof @nphy @arrutzi_najera @otilio-haro @jcarlosjimenez2 @agarcigal y muchos más que espero me disculpen por no citarlos, sería una lista interminable. Lamentablemente los problemas de aforo afectaron a la fluidez y el disfrute en las últimas horas aunque creo que hay que entender lo difícil que ha sido gestionar esta situación. Terminó el día con una grata cena en Tintorera, muy familiar, en la mejor compañía y con buenos vinos.
El sábado cinco catas, dos a las 11 y tres a las 13 horas, asistí a dos de ellas y fueron un éxito, la de Alma Carraovejas, con Pedro Ruiz como ponente de lujo explicando al detalle (el tiempo no le permitió mucho) cada uno de sus proyectos, desde el origen a la llega a Galicia. Magnífica cata con grandes vinos, transmitiendo mucha humanidad, humildad y un futuro muy grande. También disfruté en la refrescante cata de espumosos, donde Maxi Bao y Toni Pérez hicieron un tandem que supo transmitir y hacernos disfrutar mientras seguíamos aprendiendo. Parece que el resto de catas, por lo que me cuentan también fueron una delicia, espero opiniones al respecto.
Mención especial para el entorno, tres días llenos de luz en este precioso hotel junto al mar son un auténtico lujo y un placer para los sentidos, solo había que asomarse y respirar para disfrutar del mediterráneo.
En resumen, creo que una gran experiencia de reencuentro tras tiempos difíciles, en circunstancias especiales que espero sea solo el principio. Aprovecho para pedir disculpas a aquellas personas que por las limitaciones de aforo no pudieron disfrutar del evento, seguro que tendremos más oportunidades.
Espero que los participantes nos cuenten sus impresiones. Gracias!