Re: A la nevera
Buenos días:
El tema de transporte es delicado. Un aumento brusco de temperatura, a parte de afectar al vino enranciándolo, puede provocar incluso que el corcho salte y el vino salga. No es la primera vez. En mi caso todo el vino que sale de bodega sale en camión refrigerado.
Un descenso brusco de la temperatura puede acarrear la aparición de sedimentos en forma de cristal en la botella.
Las bodegas solemos cuidar mucho este tema. Otra cosa es que el distribuidor, vinoteca o el hostelero de turno no guarden el vino en un sitio a temperatura adecuada.
Y en cuanto a la temperatura de servicio no hay que tener miedo de guardar en el frigorífico las botellas empezadas. Aguantan más tiempo. Aunque si nos pasamos tenderá el vino a oxidarse.
Un cordial saludo